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INFANCIA Y ADOLESCENCIA archivo del portal de recursos
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Miguel A. Portilla V.
El estudio psicoanalitico de la adolescencia, que empezo a adquirir
importancia a principios del siglo XX, comprende la relación entre
la adolescencia y la infancia. No podemos considerar al joven como fragmento
aislado de las etapas anteriores, pues la persona constituye un conjunto
indisociable que pasa, desde la infancia, por una serie de transformaciones
sin perder nunca su propia individualidad. La forma en que cada niño
aborde su adolescencia dependerá de su proceso psicologico anterior.
EL psicoanalista Ernest Jones demostro que el endividuo recapitula y amplia
en la segunda decada de vida el desarrollo que experimento durante sus primeros
años de infancia. Peter Blos confirma esta idea al afirmar: Lo caracteristico
y especifico del desarrollo del adolescente esta determinado por organizaciones
psicologicas anteriores y por experiencias individuales acaecidas durante
los años que preceden al periodo de latencia.
El yo del niño
tal y como quedo constituido en su infancia, iniciara, una vez llegado a
la adolescencia, una lñucha para poder superar los conflictos, utilizando
para ello todos los mecanismos de defensa de que pueda disponer.
En
su proceso de maduracion, el niño pasa por diferentes fases. Una
satisfaccion o una carencia excesivas en una de ellas retrasara o entorpecera
su desarrollo posterior y añadira problemas a la ya de por si conflictiva
etapa de la adolescencia.
CAMBIOS PSIQUICOS:
Dentro de los cambios psiquicos que surgen durante la adolescencia
el individuo se ve amenazado por una seri e de tensiones debidad a la reaparicion
de sus deseos instintivos reprimidos, que van a producirle una gran angustia.
La superacion de esta obligara al adolescente a poner en jugo sus mas firmes
defensas, que estaran en parte condicionadas por la seguridad o madurez
acumulada durante la etapa anterior: la de la infancia.
Frecuentemente
se ven padres que se quejan del gran egoismo de sus hijos y de la frialdad
de sus relaciones afectivas para con la familia. Sin embargo, los adolescente
son también capaces de los mayores sacrificios o de establecer unas
relaciones se amiostad o de amor muy apasionadas. Pueden igualmente pasar
de un comportamiento ascetico a una actitud de entrega a cualquier tipo
de sensacion que les produzca placer. Estas oscilaciones y cambios de humor
y de carácter se han justificado, desde una prespectiva psicologica,
a partir de dos puntos de vista contrapuestos. Uno de ellos se basaria en
los cambios fisiologicos que se producen a partir de la pubertad y el otro
estableceria una total indipendencia entre los procesos fisicos y psiquico,
e interpretaria estos ultimos como la señal de que el individuo ha
llegado a su madurez animica.
En estas paginas se ha preferido partir
de las 2 teorias, sin olvidar lo que la sexualidad va a significar en ese
momento para el adolescente, dueño de un cuerpo que va cambiando
poco a poco y que genera, por consiguiente, unas espectativas sexuales vividas,
en la mayoría de los casos, con profunda ansiedad.
En relación
con el impulso sexual, se producen en la adolescencia un conjunto de cambios
que conviene reseñar. Al comienzo de este periodo, se registra un
aumento cuantitativo de los impulsos. En esta ewpoca se reactivan los instintos
que componian la sexualidad infantil, reafirmandose una serie de conductas
agresivosexuales propias de los primeros años de vida del niño.
El preadolescente experimenta entinces una imperiosa necesidad de satisfacer
sus deseos. Esta epoca coincidiria con un comportamiento caracterizado por
la avidez, la crueldad, la falta de higiene y una desconsideracion general.
Mas adelante se efectuara un cambio en la cualidad de los impulsos sexuales
genitales. En ese momento, el adolescente presenta uina conducta mas satisfactoria
de cara a su familia y a su ambiente, a costa de un aumento de control de
sus nuevos impulsos, que le arrastran a una serie de fantasías incestuosas.
Con el motivo debe mantenerse alerta y consumir parte de su energia en el
adecuado manejo de sus defensas pues se trata de una lucha entre el control
de de sus impulsos y la liberacion de estos. Ello explica sus campbios de
carácter y las dificultades para predecir el rumbo que seguira su
comportamiento que puede mostrarse rigido y lleno de inhibiciones o entregado
sin medida a satisfacer todas sus necesidades.
Los conflictos de la
adolescencia se abordaran de forma diferente a medida que se comprendad
sus determinaciones inconscientes. A los padres acostumbrados a una uniformidad
de conducta durante el llamado periodo de latencia (aproximadamente de los
cinco a los once o doce años) les resulta difícil enfrntarse
a los continuos cambios de actitud de sus hijos, que les llevan, en la mayoría
de los casos un abierto enfrentamienti con ellos. Los problemas se presentan
tanto a nivel familiar como en el ambito escolar. El chico no se propone
la ruptura con su moralidad infantil con el simple proposito de fastidiar
padres y maestros; en este sentido, ya hemos visto como sufre ante la reaparicion
de sus deseos mas reprimidos.
FORMAS DE VIVIR DE LA ADOLESCENCIA:
Se ha apuntado cómo la adolescencia no responde a ningún
tipo de actitudes y transfromaciones fijas, ocasionadas únicamente
por el paso a traves de la pubertad.
El periodo en cuestion representa
una evolucion global de la persona que puede ser vivida de manera totalmente
distinta de un individuo a otro.
Al hablar de la adolescencia no hay
que olvidar todo el bagaje de la etapa anterior, clave en la configuracion
del Yo del niño, pues marca una pauta importantisima en la forma
en que el chico o la chica abordara su adolescencia. Otro aspecto que infliura
también en este proceso se refiere al marco socio-cultural en que
los jovenes se ven inmersos. Una sociedad adulta que se tambalea, con una
crisis permanente de valores y que, en general, se caracteriza por su medio
e inseguridad, no ofrece al joven el marco sicologico idoneo para su desarrollo.
Según el niño va accediendo a la pubertad, surgen en su interior
una serie de actitudes distintas que producen en los padres una situación
de zozobra; estos se quejan de que sus hijos ya no obedecen igual que antes,
como si hallaran satisfaccion en hacer y opinar justo lo contrario de lo
que ellos han venido inculcandoseles hasta entonces. Pero si los padres
comprenden el cambio y lo viven sin medio, conservando la firmeza sin imponer
su autoridad a ultranza, la situación se alargara estrictamente lo
suficiente para que el muchacho se establezca en su anhelada independencia
mediante la potenciacion de un Yo claramente diferenciado. Las situaciones
de incomprension padecidas en el ambito familiar dan lugar a una constante
angustia, que, en muchos casos, provoca en el adolescente, una vez alcanzada
la mayoría de edad, actitudes que afectan a su posterior vida adulta.
El adolescente incomprendido por su familia evidencia un rechazo hacia ella
y se recoge en su mundo interni (introversion); por ello trata de aljarse
del medio paterno, ql que toma como elemento opresor y que en lugar de ayudarle,
le confunde en su ambivalencia lucha entre dos sentimientos; dependencia
e independencia.
Al servicio de esta busqueda, el joven utiliza su inteligencia
como una defensa contra la propia ansiedad. Los conflictos afectaran profundamente
a sus elecciones futuras; quizá dirija su energia contra todo lo
que representa una autoridad o tal vez prefiera resolver las cosas de una
forma facil, adaptandose a unas normas que se ve incapaz de transquedir
y que le obligan a intensificar la represion de sus impulsos internos.
INFLUENCIAS DE LA ACTIVIDAD EDUCATIVA:
Ya hemos visto como el niño nace con una gran inmadurez,
y como, poco a poco, a traves de la intuicion y del cuidado de sus padres
madura lentamente.
Algunas madres o sustitutos encargados de la educacion
ayudan al niño a que se convierta de una forma natural, en un ser
autonomo, al ofrecerle las posibilidades de adquiera una experiencia propia.
Todo niño pasa, en este sentido, por una serie de furstaciones que
los padres deberán aceptar no tanto como una finalidad en si mismas,
sino como algo bueno e incluso necesario en su proceso madurativo.
Sin
embargo, hay padres que, por falta de información o por cuestion
de carácter actúan de forma equivoca con xu hijo al prescindir
del binomio satisfaccion-frustracion. Unas veces pretenderan evitarles todas
las frustaciones; tal es el caso de los padres sobreprotectores, quienes,
a fin de evitar cualquier daño al niño, le previenen insistentemente
frente a cualquier peligro ante de que el mismo haya intentado realixar
la acción, agobiandole y negandole posibilidad alguna de investigación
personal; o bien le esconden cosas reales que el niño debe saber(
como puede ser la muerte de algún ser querido) para que no sufra,
hurtandole así la posibilidad de que elabore un duelo normal, que
contribuiria, sin duda alguna a su maduracion.
Otro caso es el de los
padres rígidos, que actúan segin lo prescrito por sus propias
convicciones o pòr los consejos de un manual, olvidando las concretas
necesidades de su hijo. Pensemos en aquellas madres que alimentan a sus
bebes a horario fijo sin tener en cuenta si el niño tiene o no hambre;
o bien, en la falta de
flexibilidad cuando las circunstancias requieren
generosidad: tal sucede Cuando el padre vuelve de viaje y el niño
tien ilusión en esperarle porque hace días que no lo ve, pero
se le manda ir a la cama, <<pues ya es hora>>. Ese niño
acumulara seguramente mas frustraciones que satisfacciones, y por ello habrá
de influir negativamente en su proceso madurativo y de carácter:
crecera, pues, con la espectativa de que el deseo debe ser anulado y, por
lo tanto, lo negara o lo reprimira.
Se han expuesto a si dos actitudes
educativas bien diferenciadas cuyo resultado serán individuos que
diferiran en la forma de abordar los cnflictos que enfrenten en su adolescencia.
Acostumbra ser dificel que los padres acepten que un fallo (como puede ser
el rechazo, o la rigidez, o la sobreproteccion de la madre) sea tan importante
como para qu el Yo de niño se retrase en su desarrollo.
No cabe
pensar en una educacion perfecta ni en que esta sea capaz de formar al hombre
o a la mujer ideal, pero, según las metas educativas que se propongan,
se contribuira en gran parte a formar la personaidad del futuro adulto y
a configurar las expectativas de que dispondra ante el mundo que lo rodea.
El concepto de educcion y las consiguientes propuestas educativas conllevan
distintos métodos a la hora de alcanzar tales ideales; por esta razón,
las grandes diferencias entre los varios sistemas educativos han de conformar
necesariamente personalidades distintas y formas diferentes de vivir y de
enfrentarse con el mundo externo.
A continuación se veran brevemente
tres de los mas importantes métodos educativos a fin de que cada
cual pueda reflexionar sobre el que considera mas acertado para poder criar
adecuadamente a un niño, claro que ninguno es infalible.
- Método
autoritario: Las personas autoritaria intentan conseguir sus objetivos imponiendo
sus criyterios mediante presiones y tratando a sus hijos como seres sin
discernimiento; de este modo les frustran, en todo momento cualquier intento
de resolucion personal de sus propios problemas. La obediencia, la disciplina
y el orden rigen, así, las relaciones familiares. El niño
educado autoritariamente será muy dependiente, ya que se le ha acostumbrad
a ver todas sus dificultades aparentemente resueltas, mediante la
censura de toda iniciativa perticular. Al mismo tiempo, sus deseos han sido
sopesads de acuerdo con el modelo paterno, sin tenerle en cuenta como persona
capaz de pensar y de desear, dotada de un mundo propio que no coincide,
la mayoría de las veces, con el de los adultos. Convertido en adolescente
un niño semejante tiene dos posibilidades. Una de ellas es rebelarse
contra toda autorida, pudiendo llegar a conductas antisociales pues vivira
el mundo como algo hostil y represor de todos sus deseos; por consiguiente,
buscara satisfaccion en pequeños grupos marginados que no le serviran,
en general, para modificar su visión infantil y crecer afectivamente.
La otra postura puede consistir en adaptarse, a falta de criterio propio,
a las normas paternas. El miedo a la autoridad predomina en este caso: toda
ley es noram. El muchacho no podrá conseguir una independencia, ya
que pensar y decidir por cuenta propia es vivido como algo malo, que no
puede alcanzarse porque siempre ha estado vetado. Llevarlo a cabo significaria
el derrumbe ante el consiguiente enfrentamiento con la autoridad, a lo que
el chico no se atreve. Este tipo de personalidad remite a los <<Adultos-
Infantiles>>, que se conforman con todo y carecen de iniciativa. Analogamente,
pueden identificarse con el propio autoritarismo, y convertirse, con una
rigidez extrema (incluso mas que los propios padres), en autoritarios acerrimos,
desconocedores del significado de la palabra tolerancia y del cambi de ideas.
En este segundo tipo, el autoritarismo funcionaria como defensa ante la
propia fragilidad e inseguridad.
- Método antiautoritario:
este método, al contrario que el primero, procura evitar todo tipo
de presión. Deja al niño con entera libertad para que sea
el quien decida sus cosas con un temprano espiritu critico, con lo cual
la adaptacion, la tolerancia y la ambicion se consideran negativas y se
intentan reprimirlas. No existen modelos paternos ni normas, y el niño
debe probar y aprender de sus exitos y de sus fracasos, fruto de las desciciones
que toma según su propio criterio. Este niño crecera, y llegara
a la adolescencia, sin ningún modelo de identificacion, carente de
unas normas minimas e interiorizadas para enfrentarse al mundo que lo rodea.
Así por ejemplo, se puede considerar que el espiritu compeitivo es
algo negativo, pero conviene saber que nuestra sociedad se basa fundamentalmente
en el, y, por tanto, hay que preparar al niño para que se pa reaccionar
o para que disponga de valores y criterios con que poderlo enfrentar. El
adolescente que no ha sido ayudado en el plano afectivo a valorar y conocer
los diferentes aspectos sociales y humanos, puede actuar con tal ingeniudad
que no recibiria mas que desilusiones y frustaciones, al comprobar que las
cosas no son tal como se las había imaginado; por otra parte, la
inexistencia de unos modelos de identificacion y de uns valores en que ampararse
puede convertirle en un inadaptado. Por este motivo, tendra que recurrir
a pequeñas comunidades en las que pueda seguir, en mayor o menor
grado, el ritmo de vida que le apetezca, desplazando su frustracion social
y sintiendose perpetuamente incomprendido.
- Método democratico:
Este tipo de educacion pretende encontrar el termino medio entre los 2 anteriormente
citados. El niño recibe la libertad y autodeterminacion
que necesita en las distintas fases de su desarrollo y, por otra parte,
no se le niega la necesaria seguridad proveniente del apoyo, aunque ello
pueda implicar, a veces ciertas limitaciones. Este método renuncia
a toda violencia tanto fisica como siquica ( al contrario de la educacion
autoritaria), rigiendose por las tres necesidades básicas del niño:
seguridad, amor y aceptación. Procura evitar en lo posible, al mismo
tiempo, crear temores en el y educarlo con excesivas imposiciones. Finalmente,
trata de comprender las necesidades individuales y de cada momento, y, sobre
todo, acepta el niño, de buen principio, como una persona que necesita
ayuda (no abandonandolo a su suerte, como el caso del antiautoritarismo).
EL niño que ha recibido esta educacion tendra, al acceder a la adolescencia,
los conflictos propos de la edad, los cuales le crearan las mismas dudas
y temores que a los demás, pero, al mismo tiempo, poseera en su interior
la confianza y la seguridad de que no esta solo y podrá buscar en
los demás el apoyo que necesita. Del mismo modo, será capaz
de pensar y decidir, pues ya esta acostumbrado a hacerlo, y, asmismo, podrá
soportar mejor las frustaciones y elaborarlas porque su confianza original
ha sido suficientemente estimulada para no hacerle desesperar ante cualquier
adversidad.
Queda claro, en resumen, que el papel de los padres es de
suma importancia para todo el desarrollo de los niños.
El problema
reside, aparte del método y de las finales educativas, en la propia
inseguridad de los adultos cuando esta no les permite dar una educacion
que no suponga a cambio de una sobreproteccion -que ellos mismos necesitan
y que proyectan sobre el hijo-.
Cuando la relación entre los
padres no es buena, se cran unas tensiones en la familia que perturban el
equilibrio de todos sus componentes. En estas familias, los hijos sirven,
por un lado, para aliviar la frustacion generada por el matrimonio, y por
el otro lado, se convierten los receptores de los conflictos que los
padres puedan proyectar y revivir, lo que les lleva a ser manipulados en
pro de uno y en prejuicio de otro.