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TIEMPO LIBRE COMO CALIDAD DE VIDA EN
EL ADULTO MAYOR archivo del portal de recursos
para estudiantes |
Lic. Lucila Santagostino.
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Tiempo libre.
La vejez marca el ingreso al mundo del
tiempo libre como ruptura de las obligaciones.
El tema se puede abordar
desde una perspectiva múltiple: por el lado de las posibilidades
y dificultades.
Posibilidades, en cuanto uno piensa que la persona está
en condiciones de hacer aquéllas actividades que deseó toda
su vida pero que no tuvo oportunidades de concretar y Dificultades en tanto
todo toma valor a partir de lo que uno produce económicamente.
Si antes faltó tiempo, ahora sobra. Si antes sobró actividad,
ahora falta.
Detrás de cada conducta siempre hay una necesidad.
Las necesidades mueven las conductas y son los aspectos din{amicos de la
personalidad.
Una vida con calidad significa para el adulto mayor, un
encuentro entre el reconocimiento de sus necesidades y la búsqueda
eficaz de su satisfacción.
Las necesidades humanas son tanto
las materiales básicas como el conjunto de necesidades no materiales
tales como las de participación, creación, reflexión...
y todas constituyen un sistema de modo que la satisfacción de unas
y otras están mutuamente condicionadas.
Todas estas necesidades
se consideran necesidades objetivas; las necesidades subjetivas son el estado
de carencia sentido por las personas. Esta diferencia entre necesidades
objetivas y subjetivas permite decir que puede haber un estado de carencia
o de necesidad no satisfecho, aún cuando las personas afectadas no
sientan esta carencia.
Comenzar a escuchar lo que quiero y necesito
y no sólo lo que debo, lo que viene de adentro mío y lo que
viene del contexto, produce modificaciones en la persona.
La calidad
de vida se expresa a través de las conductas que (el adulto mayor)
tiene para sí mismo y para con la comunidad.
El tiempo libre
como calidad de vida, es fundamentalmente el resultado de una actitud.
Y estas actitudes, como los conocimientos, los hábitos o las habilidades,
se aprenden.
Aprendizaje: Es común creer que con la vejez decrecen
todas las capacidades de aprendizaje y se deterioran las funciones intelectuales.
Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que en el área
intelectual, si el estado de salud es bueno, no hay declinación.
Actividad física y salud.
Concepto de salud.
· Un estado completo de
bienestar físico, mental y social.
La salud no es simplemente
ausencia de enfermedad, significa el estado de equilibrio de la persona
o del conjunto de la sociedad, en donde los aspectos psicológicos
son tenidos cada vez más en cuenta.
La salud depende del cuidado
que se dé el individuo a sí mismo y de la prevención
y tratamiento de los problemas que pueden afectarla. Pero la salud depende
de sistemas sociales de apoyo positivo y cambio o adaptación del
medio que nos rodea.
Para ser saludable, una actividad física
debe pasar por distintos controles y ser referenciada directamente con la
salud.
En la adolescencia el hombre busca la salud para tener éxito
en el deporte, en la adultez y entre los adulto mayores el hombre busca
el deporte para triunfar en la salud.
La salud mental es:
·
El conjunto de conocimientos que nos permiten vivir mejor.
·
Que nos permiten sacar más provecho de la vida.
· Que
nos permiten vivir de acuerdo a nosotros mismos.
· Que nos permiten
ser más fructíferos.
La salud mental es el estado resultante
de un adecuado uso del tiempo libre en forma ociosa, llevada la idea de
“ocio” a su expresión positiva.
Por lo general el adulto mayor
dispone de mucho tiempo libre, el cual puede ser ocupado por un “ocio creativo”,
generador de crecimiento y equilibrio personal.
La inmensa mayoría
de las personas que han cumplido entre 65 y 70 años han dejado de
lado el trabajo profesional para ocuparse de actividades que antes eran
“complementarias” y ahora pasan a ser casi “fundamentales “ en su vida.
Parece, por lo tanto, importante un programa dirigido con propuestas en
el ámbito de la actividad física y deportiva recreativa, adaptadas
a todas las condiciones de su edad, como práctica y hábitos
saludables desde el punto de vista psíquico y corporal, tanto como
lo social, favoreciendo la integración de muchas personas, aumentando
su nivel de autoestima y valoración personal y generando nuevos estímulos
para cubrir las últimas y a veces largas etapas de la vida con una
amplia referencia de calidad de vida. En el fondo, estos programas que combinan
lo físico, lo psíquico y lo social, se enmarcan plenamente
en la definición actual de “salud”.
Aptitudes y actitudes, definición conceptual.
* Aptitudes: son las habilidades significativas de las personas.
* Actitudes:
pertenecen al ámbito del sentimiento. La actitud como disposición
a actuar.
La adquisición de actitudes es tan importante como
la ejercitación de las habilidades.
La posibilidad de suscitar
intencionalmente cambios de actitudes en el adulto mayor se encuentra en
el territorio del juego.
Existen actitudes que son perjudiciales para
el desarrollo creativo: la rigidez; la crítica precoz; el conformismo;
el aferrarse a normas, dogmas, procedimientos fijos; la desvalorización
de lo desconocido o mal conocido; el sometimiento a la autoridad; el temor
al cambio.
La posibilidad de suscitar intencionalmente cambio de actitudes
en los adultos mayores se encuentra en el territorio del juego, que permite
suscitar la actitud lúdica y precisar sus puntos de arraigo en la
existencia colectiva.
El juego libera lo oculto y reorganiza la vida
con formas infinitas.
El juego es lo espontáneo, es la presencia
de la creación frente a la sociedad estructurada.
El juego es
el ámbito de la libertad, la ruptura con nuestras propias cárceles,
la posibilidad permanente de superar las mediocridades y frustraciones.
Revalorizando nuestro tiempo, liberando la energía interior en actitudes
compartidas y convertidas en juego desde la comunicación en la magia
del encuentro: jugar, acompañarse.
El juego ofrece la posibilidad
de entrar en relación real o imaginaria con el prójimo; significa
enfrentamiento y colaboración. Es por esto que en el juego
no existe la noción de derrota que existe en el deporte, donde la
finalidad se encuentra fuera del mismo juego
El juego también
me plantea obstáculos, me pone frente a mis posibilidades y limitaciones.
El juego es una actitud existencial, una manera concreta de abordar la vida
que se puede aplicar a todo, sin corresponder específicamente a nada.
El juego y el adulto mayor.
El juego es una actitud
frente a la vida que nos permite ser creativos.
Esta actitud, es la
que interesa preservar, acrecentar y/o rescatar en el adulto mayor. Será
una actitud vital ante su tiempo, ante su vida, contribuyendo a mejorar
la calidad de ésta.
El juego, rebasa la breve época de
la niñez, en que se lo ha confinado, constituyendo experiencia de
aprendizaje actitudinal.
Lo que establece la pauta acerca del contenido
lúdico de una actividad es la actitud de la persona que la está
ejerciendo.
Tanto Piaget, como Chateau, muestran cómo la actividad
lúdica contribuye a la educación y proporciona fuerzas y actitudes
que permiten hacerse a sí mismo en la sociedad. Prepara la entrada
en la vida y el surgimiento de la personalidad, por eso la necesidad del
mismo en todas las etapas, dentro del modo propio de cada una de ellas.
Es juego todo aquéllo que enmarquemos voluntariamente como tal.
Para introducir el juego en una organización recreativa, hace falta
ciertas actitudes individuales tales como, creer en el valor del juego,
no tenerle miedo, reconocer las oportunidades y comprender la importancia
de generar esa actitud en el otro. No hay forma de imponer el juego a la
fuerza.
La creatividad contiene la realidad vital y vivencial del sujeto.
Toda actividad lúdica no sólo da al niño la posibilidad
de expresarse y descubrirse, esto también es válido para el
adulto y el adulto mayor, que el juego le permita redescubrirse. Ciertas
características que existen en la estructura de la personalidad del
adulto se ven favorecidas por la creatividad y el juego, realzan la autonomía,
el no conformismo para pensar y actuar, estar abierto a nuevas experiencias,
conservar la capacidad de asombro, saber controlarse interiormente, resistir
a los estereotipos con posibilidad de expresar sus emociones, fantasías,
pensamientos.
Para los adultos mayores, la configuración de un
ámbito de empatía y reconocimiento, es esencial para la recuperación
de un equilibrio narcisístico, la superación de duelos y las
relibidinizaciones.
El espacio lúdico permite jugar con las diversas
precariedades objetivas o fantaseadas que acosan al adulto mayor. Es éste
un momento privilegiado de la vida para jugar con las faltas y falencias
en un espacio compartido.
Respecto a la actividad creativa y sublimaciones,
es conveniente establecer algunas discriminaciones:
* Darle sentido
a ese tiempo.
* Estimular procesos de relibidinización objetal.
* Levantar barreras en términos de represión y conciencia
moral.
* Canalización y recuperación de erotizaciones.
* Facilitación al investimento de lo nuevo, en cuanto vivencias e
identificaciones.
* La apertura y sostén del espacio del reconocimiento
por otro.
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