|
SE
CUMPLIÓ LA PREDICCIÓN DEL TALIBÁN DE PESHAWAR archivo del portal de recursos
para estudiantes |
Al jefe talibán lo encontré en el mercado de Andarshar,
detrás de la mezquita de Mahabat, en el corazón de Peshawar. Un colega me
hizo el contacto en el hotel Pearl de esa mítica ciudad paquistaní. El hombre me
dijo que se llamaba Abdullah Khan. Tomamos té y charlamos apenas unos minutos
antes de que sus guardaespaldas me echaran. Toda la conversación rondó sobre lo
mismo: los talibán se estaban reagrupando en la frontera
afgano-paquistaní para intentar retomar el poder en Kabul cinco años después de
la invasión estadounidense.
"Somos miles y miles. Estamos en todos lados.
Los estadounidenses y los europeos nunca pudieron controlar nuestro territorio.
Somos incontrolables. Ya lo aprendieron en la historia los griegos, los
mongoles, los británicos y los rusos. Pero los norteamericanos son muy
estúpidos y nunca aprenden de la historia. Ahora serán ellos los
derrotados", me dijo el líder talibán mientras tomábamos el té verde muy
dulce.
La amenaza se cumplió. En los últimos cuatro meses se
desarrollaron feroces combates en el sur de Afganistán. Los generales de la OTAN
piden a gritos refuerzos que no llegan. Sólo Polonia enviará 900 soldados
y recién en febrero. Para entonces, los talibán ya estarán de nuevo en las
montañas y protegidos por el invierno.
Desde el 2001, en el desierto
afgano murieron 276 soldados estadounidenses y otro centenar de diferentes
nacionalidades. En estos cuatro meses se informó de al menos 400 talibán
muertos.
El Banco Mundial incluyó esta semana a Afganistán entre los
"Estados fallidos", con su economía prácticamente centrada en la producción de
opio y heroína. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que en Oriente
Medio los líderes creen que la invasión a Afganistán e Irak "resultó en un
verdadero desastre".
En Peshawar tuve la sensación de que Abdullah
Khan estaba exagerando. Hoy, la realidad prueba lo contrario.
Setiembre
de 2006