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Autora: Patricia E. Miguel
pandy@infovia.com.ar
Colegio: Instituto Marianista
Curso: 5º Comercio
Año: 1999
Materia: Derecho
Profesor: Pablo Petraglia
Índice
Discriminación
(ciencias sociales)
Discriminación
(derecho)
Las raíces
de la discriminación
Igualdad
de oportunidades
Tipos de
discriminación
Lucha
contra la discriminación
Declaraciones,
artículos y demás que tratan sobre la discriminación
y derechos humanos
Artículos
Conclusión
Fuentes de la información
Discriminación (ciencias sociales)
Discriminar
significa diferenciar, distinguir, separar una cosa de otra. La discriminación
es una situación en la que una persona o grupo es tratada de forma
desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría
social distinta; debe distinguirse de la discriminación positiva
(que supone diferenciación y reconocimiento). Entre esas categorías
se encuentran la raza, la orientación sexual, la religión,
el rango socioeconómico, la edad y la discapacidad. Existe una amplia
legislación contra la discriminación en materia de igualdad
de oportunidades de empleo, vivienda y bienes y servicios.
La mayor
parte de los países practican la discriminación contra extranjeros
y otras minorías dentro de sus fronteras. Esta discriminación
puede ser por razones de religión (como la existente entre protestantes
y católicos o entre musulmanes y judíos), por razones de raza
(como la política de apartheid que se practicó en Sudáfrica
entre 1948 y 1992) o por razones de sexo (como ocurre en muchos países
donde las mujeres tienen derechos muy limitados, o la discriminación
a homosexuales). La legislación de cada país debería
ser el medio para combatir la discriminación, pero con frecuencia
son precisamente estas leyes las que, de forma activa o pasiva, alientan
las prácticas discriminatorias. Por lo general se ha observado que
la discriminación aumenta de forma considerable en períodos
de recesión económica, en donde la población vuelca
su insatisfacción sobre otros grupos étnicos o religiosos
considerados como presuntos causantes de esta situación.
Los
esfuerzos internacionales para combatir la discriminación han sido
casi inexistentes hasta la aprobación de la Carta de las Naciones
Unidas (ONU) en 1945. Uno de los objetivos de este documento era fomentar
“el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos
los individuos sin distinción de raza, sexo, idioma o religión”.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, contiene una amplia afirmación
de los derechos humanos, aunque carece de efecto vinculante sobre los Estados
miembros. Posteriormente la Asamblea General aprobó el Acuerdo sobre
Derechos Civiles y Políticos (que entró en vigor en 1976),
así como acuerdos específicos sobre prevención y penalización
del genocidio y sobre eliminación de cualquier forma de discriminación
racial. Estos acuerdos fueron firmados por la gran mayoría de los
países, entre los que no se encontraba Estados Unidos, aunque en
febrero de 1986 el Senado de este país respaldó la condena
de la ONU sobre el genocidio.
El principal obstáculo a la protección
internacional de los derechos humanos es el hecho de que la mayoría
de los países no aceptan la intervención en sus asuntos internos,
y no reconocen la discriminación de sus propios ciudadanos. En cierta
medida esta dificultad ha podido ser solventada por organizaciones como
la Comisión Europea de Derechos Humanos y la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. Algunas organizaciones independientes, como Amnistía
Internacional, trabajan por la protección de los derechos humanos
y contra la discriminación en todo el mundo.
Amnistía Internacional: organización no gubernamental humanitaria de carácter privado, con cobertura internacional, que lucha de forma imparcial por la liberación de los prisioneros de conciencia o lo que es lo mismo, de todas las personas encarceladas o maltratadas debido a sus creencias políticas o religiosas. Los objetivos generales de la organización son hacer respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos, trabajar para conseguir la liberación de las personas detenidas, privadas de libertad o sujetas de cualquier otra forma a la coacción física a causa de sus creencias, origen étnico, sexo o lengua (siempre y cuando estas personas no hayan utilizado ni defendido la violencia), oponerse a la encarcelación sin un juicio previo y defender el derecho a un proceso justo, y protestar contra el uso de la pena capital o la tortura, tanto si los sujetos implicados han defendido la violencia como si no. Amnistía Internacional recibió el Premio Nobel de la Paz por “sus esfuerzos por defender la dignidad humana contra la violencia y la opresión”.
Discriminación (derecho)
Aunque
en general significa acción y efecto de separar o distinguir unas
cosas de otras, en Derecho el término hace referencia al trato de
inferioridad dado a una persona o grupo de personas por motivos raciales,
religiosos, políticos, de sexo, de filiación o ideológicos,
entre otros.
Ha sido tradicional la desigual consideración de
los hijos según fuera su origen matrimonial o extramatrimonial. Así,
los segundos tenían menos derechos en la herencia de sus progenitores
que los hijos habidos en matrimonio. También, en el ámbito
laboral, es reseñable el trato discriminatorio que sufren las mujeres,
pues el coste que para las empresas supone contratar a una mujer, en especial
si está casada, es mayor si se tiene en cuenta una posible baja por
maternidad. Es célebre el caso que en Francia protagonizaron hace
décadas las auxiliares de vuelo de la compañía aérea
Air France: la discriminación venía dada, no por la condición
de mujer, sino por la de ser mujer casada.
La política oficial
de apartheid fue abolida en la República Sudafricana, en lo cual
tuvo un protagonismo indudable el dirigente de la población negra
Nelson Mandela, además de las presiones internacionales generalizadas.
A pesar de todo, en los últimos tiempos se han recrudecido las prácticas
racistas o xenófobas en los países occidentales (skin heads
o 'cabezas rapadas', grupos neonazis, entre otros), y de una manera alarmante
en algunos países árabes (Argelia, Irán, Egipto), en
éstos ya con serias implicaciones religiosas.
Las modernas Constituciones
prohiben la discriminación, a partir de la proclamación de
la igualdad de los ciudadanos ante la Ley. Es más, uno de los llamados
derechos fundamentales es precisamente la no-discriminación por razón
de nacimiento, sexo, raza o cualquier condición personal o social.
En la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948 este
derecho se encuentra reconocido expresamente.
No son pocas las legislaciones
penales que consideran delito la práctica del funcionario público
o del particular que desempeña un servicio público que deniega
a una persona, por razón de origen, sexo, religión o raza,
una prestación a la que tiene derecho.
Desde otro punto de vista,
el Derecho del comercio utiliza el término discriminación
para referirse al trato desigual que se puede conferir según sea
el cliente un consumidor o un profesional o proveedor.
Las raíces de la discriminación
PRIVATE No cabe duda de que el racismo
y la xenofobia son problemas graves que tienen planteados en la actualidad
Europa y España. Pero si el racismo es discriminación por
raza y xenofobia es discriminación por nacionalidad, el obligado
debate será sobre la discriminación. Recomendar que no se
ejerciten comportamientos racistas es una falacia, que cuando procede de
quienes ostentan el poder se convierte en un claro ejercicio de hipocresía,
por ser ellos los responsables de la Ley de Extranjería, y adquiere
tintes de grave irresponsabilidad porque al obviar los restantes modos de
discriminación los perpetúan, sabedores de que las recomendaciones
no modifican los comportamientos.
Discriminación: he aquí
el tema que como hecho existe mucho antes de que la palabra se crease. Esquemáticamente,
se puede decir que discriminación es una conducta sistemáticamente
injusta contra un grupo humano determinado.
Discriminar a un grupo
social consiste en privarle de los mismos derechos que disfrutan otros grupos
sociales: si se prohíbe al negro utilizar el mismo autobús
que un blanco, se tratará de discriminación por raza; si se
organiza la sociedad de modo que los cargos de responsabilidad sean ocupados
por varones, estaremos ante la discriminación por sexo; y si los
ciudadanos de determinados países viven en el lujo y la opulencia
mientras los de otras regiones lo hacen en la miseria y mueren de hambre,
esto es resultado de la discriminación económica internacional;
existiendo un sinfín de diversas formas de discriminación:
por minusvalía, por pertenencia religiosa, por tendencia sexual,
discriminación lingüística...
La discriminación
es un fenómeno de relaciones intergrupales, de relaciones entre diversos
grupos sociales, y tienen sus raíces en la opinión que un
grupo tiene sobre otro. Los grupos en cuestión pueden ser parte interna
de otra sociedad mayor (mujeres, ancianos, pobres, homosexuales...), o pueden
ser un elemento externo (extranjeros, emigrantes, etc.) Por lo general,
la mente humana prefiere pensar por medio de estereotipos, categorías
y prejuicio, conducentes al hecho discriminatorio cuando se aplican esas
opiniones estereotipadas a otros grupos. Es importante, por tanto, investigar
los orígenes de las opiniones que un grupo tiene sobre otro, la Imagen
de Grupo, ya sea de organizaciones (iglesia, ejército), ya sobre
colectivos (seguidores de equipos), ya sobre categorías sociales
(mujeres, varones, niños, ancianos), sin olvidar la imagen que el
propio grupo tiene de sí mismo, la autoimagen. Por lo tanto, sería
conveniente un estudio abstracto sobre las raíces de la discriminación
en dos grupos, A y B,
dividiendo el estudio en:
1- teorías
desde el punto de vista del grupo A, el grupo discriminador;
2- teorías
desde el punto de vista del grupo B, el grupo discriminado;
3- teorías
desde el punto de vista de las relaciones entre el grupo A y el grupo B.
El tema tiene que ver, en última instancia, con la convivencia.
Quien se arroga el derecho a discriminar, no sólo deteriora la convivencia,
sino que se hace acreedor a ser víctima de discriminación
por parte de otros grupos, porque el hecho discriminatorio impregna la vida
cotidiana, como hemos visto ocasionalmente en tantos comentarios "de
pasada", en que no se deja en muy buen lugar a los que no comulgan
con los planteamientos generalmente aceptados por todos.
Igualdad de oportunidades
Concepto
según el cual todas las personas deben tener las mismas oportunidades
para acceder al mercado de trabajo, y no se debe ser objeto de discriminación
por razón de sexo, raza, edad o creencias religiosas. Muchos países
han promulgado leyes que castigan al que niegue un puesto de trabajo a una
persona por alguno de los motivos anteriores. Algunas organizaciones van
todavía más lejos y abogan por una política de discriminación
positiva, como por ejemplo la que se deduce de fomentar el empleo de una
minoría étnica. Aunque se han logrado importantes mejoras
en cuanto a la igualdad de oportunidades, los hechos demuestran que todavía
queda un largo camino por recorrer. En 1910, la escritora Clara Zetkin,
compañera y amiga de Rosa Luxemburgo, organizó la primera
conferencia internacional de mujeres socialistas, donde se aprobó
una resolución que establecía el día 8 de marzo como
Día Internacional de la mujer trabajadora. Hoy se celebra en otros
países del mundo para recordar los derechos de la mujer. En Latinoamérica
son muy desiguales, según los países, las leyes que protegen
la igualdad de oportunidades. En Argentina, por ejemplo, existen leyes de
protección, mas como en otros países, no siempre se cumplen.
Durante los últimos años se han incrementado los esfuerzos
por reducir la discriminación laboral por causa de la edad, determinadas
incapacidades físicas o la propia orientación sexual.
Tipos de discriminación
1.
Racismo y xenofobia.
2. Homofobia o rechazo a las orientaciones sexuales
distintas a las mayoritarias.
3. Discriminación a personas discapacitadas
o enfermos.
4. Discriminación a las mujeres (machismo).
5.
Diferenciación según el estrato social.
6. Discriminación
religiosa.
7. Discriminación positiva.
1. Racismo y xenofobia:
El racismo es una teoría fundamentada en el prejuicio según
el cual hay razas humanas que presentan diferencias biológicas que
justifican relaciones de dominio entre ellas, así como comportamientos
de rechazo o agresión. El término 'racismo' se aplica tanto
a esta doctrina como al comportamiento inspirado en ella y se relaciona
frecuentemente con la xenofobia (odio a los extranjeros) y la segregación
social, que son sus manifestaciones más evidentes.
A principios
del siglo XX tuvo lugar una toma de conciencia internacional del fenómeno
del racismo. Los procesos de Nuremberg a los criminales de guerra nazis
crearon una situación psicológica y política decisiva
en la voluntad de las naciones para erradicar el racismo. Sin embargo, en
la sociedad actual aún perduran numerosas formas de racismo, a pesar
de las exhortaciones de los organismos internacionales y especialmente de
los acuerdos alcanzados respecto a los derechos de las minorías y
de las personas. El apartheid en Africa del Sur ha ignorado estos acuerdos
sistemáticamente hasta 1990. La masacre de la minoría tutsi
en Ruanda en 1993 y la 'limpieza étnica' emprendida por los serbios
en la antigua Yugoslavia a partir de 1991, son claras violaciones de los
acuerdos internacionales.
Aunque el racismo no se haya erradicado, la
ideología en la que se basa ha sido sometida a una crítica
radical en la segunda mitad del siglo XX. La ciencia ha rechazado el concepto
de raza poniendo en evidencia su carácter subjetivo, basado en prejuicios.
Antropólogos, biólogos, genetistas y sociólogos han
demostrado que la noción de raza carecía de sentido en la
medida en que el género humano es uno e indivisible.
Organizaciones
antirracistas nacionales e internacionales luchan contra cualquier forma
de discriminación. Las actitudes racistas que combaten numerosas
organizaciones tienen en buena medida razones psicológicas. Se fundan
en reacciones de miedo ante la diversidad y a la incomprensión de
lo desconocido, que engendra sentimientos de odio y una violencia muchas
veces mal dirigida. Debido a la complejidad del fenómeno, el racismo
es difícil de combatir.
Apartheid: política de segregación
racial practicada en la República de Sudáfrica. El término
apartheid en lengua afrikaans significa separación y describe la
rígida división racial entre la minoría blanca gobernante
y la mayoría no blanca, vigente hasta las primeras elecciones generales
de 1994. La legislación del apartheid clasificaba a la población
en tres grupos raciales: blancos, bantúes o negros y de color o mestizos.
Posteriormente se añadieron los indios y paquistaníes como
una cuarta categoría. La legislación fijaba los lugares de
asentamiento de cada grupo, los trabajos que podían realizar y el
tipo de educación que podían recibir. También prohibía
casi cualquier tipo de contacto social entre las diferentes razas, autorizaba
las instalaciones públicas separadas (como limitar determinadas playas
al uso de blancos) y prohibía la participación de los no blancos
en el gobierno del Estado. Las personas que se oponían abiertamente
al apartheid eran consideradas comunistas.
Se han registrado casos de
organizaciones formadas para "luchar" contra personas de otras
razas. Muy conocido es el caso del Ku Klux Klan, organización terrorista
secreta creada en los estados sureños de Estados Unidos el 24 de
diciembre de 1865, por seis antiguos oficiales del ejército confederado
que dieron a su sociedad un nombre adaptado de la palabra griega kuklos
('círculo'). Los miembros del Klan creían en la inferioridad
innata de los negros y por tanto estaban resentidos por ver a antiguos esclavos
en condiciones de igualdad social y a menudo accediendo a cargos de importancia
política, por lo que se convirtió en una organización
ilegal comprometida a luchar contra la política de los republicanos.
Ataviados con túnicas y ocultando sus rostros con capirotes blancos,
los hombres del Klan actuaron contra los oficiales públicos y contra
los negros en general. Eran capaces de azotar, mutilar y asesinar a sus
víctimas. Estas actividades las consideraban necesarias para defender
la supremacía blanca. Las organizaciones locales, llamadas klaverns,
se tornaron tan incontrolables y violentas que el antiguo general confederado
Nathan B. Forrest, disolvió oficialmente el Klan en 1869. Sin embargo,
las klaverns continuaron operando por su cuenta. En 1871, el presidente
Ulysses S. Grant apeló a todos los miembros de organizaciones ilegales
para que dejaran las armas y se disolvieran. A partir de ese momento fueron
arrestados cientos de miembros del Klan y numerosas klaverns desaparecieron.
Pero esta no fue la única organización de estas características:
El nombre, rituales y algunas actitudes del Klan original fueron adoptados
por una nueva organización surgida en Georgia en 1915. Fundada por
el antiguo pastor metodista, coronel William Simmons, su denominación
fue Imperio Invisible, Caballeros del Ku Klux Klan. Se aceptaba como miembros
a todos los blancos, varones y protestantes, a partir de los 16 años
de edad; quedaban excluidos los negros, católicos y judíos,
todos los cuales fueron difamados y perseguidos por parte de la organización.
En esta segunda etapa, el Klan cumplió sus objetivos, y además
de los negros, persiguió a católicos, extranjeros, liberales,
sindicalistas y huelguistas, por considerar los elementos subversivos para
los valores estadounidenses, manteniendo la simbología, actividades
y actitudes coactivas del grupo fundador.
Las revelaciones en la prensa
de los crímenes y coacciones cometidas por el Klan condujeron a una
investigación por parte del Congreso en 1921. Desde ese año,
el Klan experimentó un rápido incremento de sus miembros y
su influencia política abarcó todo el país, alcanzando
la cifra de 3 millones de miembros en 1924.
Con la entrada de Estados
Unidos en la II Guerra Mundial, redujo sus actividades. En 1944 se disolvió
formalmente cuando no pudo pagar los impuestos que debía al gobierno
federal. El resurgimiento de sus actividades después de la guerra
despertó un sentimiento público masivo de rechazo y el Klan
se escindió en numerosos grupúsculos.
2. Homofobia: La homofobia es una enfermedad psico-social que
se define por tener odio a los homosexuales. La homofobia pertenece al mismo
grupo que otras enfermedades parecidas, como el racismo, la xenofobia o
el machismo. Este grupo de enfermedades se conoce con el nombre genérico
de fascismo, y se fundamenta en el odio al otro, entendido éste como
una entidad ajena y peligrosa, con valores particulares y extraños,
amenazadores para la sociedad, y -lo que es peor- contagiosos.
La homofobia,
como las demás variantes del fascismo, prepara siempre las condiciones
del exterminio. Pasiva o activamente crea y consolida un marco de referencias
agresivo contra los gays y las lesbianas, identificándoles como personas
peligrosas, viciosas, ridículas, anormales, y enfermas, marcándoles
con un estigma específico que es el cimiento para las acciones de
violencia política (desigualdad legal), social (exclusión
y escarnio públicos) o física (ataques y asesinatos).
Todo el mundo recuerda que los nazis exterminaron a varios millones de judíos;
pero nadie recuerda que también exterminaron a cientos de miles de
homosexuales, y que tras la derrota nazi muchos de ellos siguieron en prisión
porque en Alemania (antes y después de la 2ª Guerra Mundial)
la homosexualidad era delito.
Algunas naciones como, por ejemplo, Gran
Bretaña y Alemania han legalizado las relaciones homosexuales entre
adultos. Sin embargo, en muchos países el hecho de ser homosexual
o de practicar la homosexualidad puede provocar la pérdida del trabajo,
la discriminación en la concesión de vivienda, el rechazo
social e incluso la cárcel. Durante los últimos años,
los grupos a favor de los derechos de los gays han trabajado para conseguir
una mayor aceptación de la homosexualidad por parte de la opinión
pública y en la legislación. El nivel de aceptación
alcanzado en la década de 1970 disminuyó durante la década
siguiente debido a la reacción pública negativa respecto a
la propagación del síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SIDA o AIDS en inglés), que afecta en mayor proporción a
la sociedad homosexual masculina. Este hecho condujo al rechazo social y
a un prejuicio creciente contra los homosexuales.
En España y
en América Latina hay diversas asociaciones para la defensa de los
derechos civiles de homosexuales masculinos y femeninos. Aunque la permisividad
hacia este tipo de orientaciones de género ha aumentado en los últimos
años, queda aún un largo camino por recorrer.
Estas personas
(los homosexuales), como toda persona humana, son sujetos de derechos fundamentales,
como derecho al trabajo, a una vivienda, etc. Con todo, esos derechos no
son absolutos ya que pueden ser limitados legítimamente por la ley
a causa de comportamientos externos objetivamente desordenados que atenten
contra el bien común o contra los más débiles (ya sea
física o moralmente).
Esta reducción de derechos no absolutos
se practican en muchos casos: en determinadas enfermedades contagiosas,
enfermos mentales, individuos socialmente peligrosos, etc. De este modo,
existe una discriminación justa: existen ámbitos en los que
no se da discriminación injusta cuando se tiene en cuenta la tendencia
sexual, por ejemplo: en la adopción o custodia de niños o
en la contratación de profesores o instructores de educación
física.
La discriminación verdadera, es decir, la que afectaría a
una persona con tendencias homosexuales que quiere vivir castamente,
es casi nula porque, por lo general, la mayoría de las personas con
tendencia homosexual que procurar llevar una vida casta no dan a conocer
públicamente su tendencia; en consecuencia el problema de la discriminación
en función de empleo, vivienda, etc. normalmente no se plantea. Por
el contrario, los homosexuales que declaran su homosexualidad son, casi
siempre, personas que consideran su comportamiento o su estilo de vida homosexual
como indiferente, y por eso digno de aprobación pública. Estos
normalmente usan el lema de la "discriminación sexual"
como un arma política para manipular la sociedad y la iglesia.
3. Discriminación a discapacitados y enfermos: Los discapacitados
a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras
personas como totalmente normales, como viajar en transporte público,
subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin
embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad
de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos,
ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.
Hasta la
segunda mitad del siglo XX fue difícil que la sociedad reconociera
que los discapacitados (aparte de su defecto específico) tenían
las mismas capacidades, necesidades e intereses que el resto de la población;
por ello seguía existiendo un trato discriminatorio en aspectos importantes
de la vida. Había empresarios que se resistían a dar trabajo
o promocionar a discapacitados, propietarios que se negaban a alquilarles
sus casas y tribunales que a veces privaban a los discapacitados de derechos
básicos como los de custodia de los hijos. En las últimas
décadas esta situación ha ido mejorando gracias a cambios
en la legislación, a la actitud de la población y a la lucha
de los discapacitados por sus derechos como ciudadanos e individuos productivos.
Los discapacitados, en el ejercicio de sus derechos, han luchado por establecer
los siguientes principios: ser evaluados por sus méritos personales,
no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad
realice cambios que les permitan participar con más facilidad en
la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al
transporte público, a edificios y a espectáculos) y, finalmente,
integrarse con la población capacitada.
El movimiento a favor
de los derechos de los discapacitados ha encontrado una cierta oposición
en grupos que consideran un coste prohibitivo realizar los cambios necesarios.
Además, la ausencia de instalaciones que facilitarían la integración
de los discapacitados en la vida pública es utilizada a veces por
las personas capacitadas como excusa para ignorar este tema.
Así
como se discrimina a los discapacitados físicos o mentales, también
se hace lo mismo con los que padecen alguna enfermedad, y el ejemplo más
común en este caso es el de los infectados por el virus del HIV/SIDA.
En la actualidad, los enfermos de HIV/SIDA son uno de los grupos más
grandes de marginados. Se los discrimina de todas las formas imaginables:
-niños y adolescentes expulsados de sus hogares por sus propios padres.
-estudiantes expulsados de los colegios para "proteger" a los
demás alumnos. Y hasta marchas de padres exigiendo la expulsión
de los mismos para velar por la seguridad de sus hijos.
-la prensa amarillista
que dedica gran parte de su tiempo a hacer del sufrimiento de los enfermos
un objeto del sensacionalismo.
-discriminación en la denominación,
al llamarlos "sidosos", "sidáticos", "sidóticos",
etc., cuando el término correcto sería "enfermo de SIDA".
-la discriminación social por parte de algunos, al afirmar que el
SIDA es una "enfermedad justiciera", que viene a limpiar al mundo
de homosexuales, drogadictos y prostitutas.
-personas que aún
son aptas para el trabajo, que aún así son expulsadas de sus
empleos.
-profesionales que niegan su atención "por miedo
a infectarse".
4. Discriminación a las mujeres (sexismo, machismo): El
machismo es una discriminación sexual, de carácter dominante,
adoptada por los hombres.
Se ha escrito profusamente de los devastadores
efectos del machismo en nuestra sociedad, en lo referente a la discriminación
contra la mujer. El hombre que ha sido educado en una cultura machista aprendió
desde temprana edad a respetar, admirar o temer a otro varón tanto
física como intelectualmente. Sin embargo su "cultura"
le enseñó a ver a la mujer en términos de valores o
atributos físicos: instrumento de placer, objeto de exhibición
y reproductora de la especie. Su admiración o atracción hacia
la mujer se basa, principalmente, en una concepción biológica
de la misma.
La discriminación sexual es una de las mas arraigadas
en nuestra sociedad, sin duda por sus precedentes históricos, que
se asientan sobre una base difícil de echar abajo.
Hay mujeres
que en su trabajo no le es permitido alcanzar diversos puestos de alta responsabilidad
aunque estén incluso más capacitadas que los otros aspirantes
masculinos para ese puesto, y esto es debido a que algunas personas sólo
se fijan en la fachada, y no miran lo que realmente se debería mirar,
el interior de las personas.
Otras mujeres ni siquiera han logrado
alcanzar un puesto de trabajo debido a que en su familia el marido trabaja
y ella tiene que dedicarse a las labores de la casa. Esto no debería
ser así, si la mujer quiere trabajar se debería contratar
un/a empleado/a de hogar que se encargue de esa labor.
La discriminación
sexual hacia las mujeres tiene un carácter histórico, puesto
que a lo largo de los tiempos se observa que ha habido una gran discriminación,
ya que las féminas no podían alcanzar ni cargos políticos,
incluso en algunos sitios no podían salir a la calle sin su marido
ni tener un trabajo remunerado.
Un ejemplo ilustrativo del sexismo
en el trabajo se obtiene comparando la proporción por sexos actual
y la estimada en la población mundial. El economista indio Amartya
Sen ha estimado que faltan 100 millones de mujeres en el mundo, lo que equivale
al volumen anual de crecimiento actual. Este déficit tan grande es
probablemente el mejor indicador del alcance del sexismo en todas sus formas
de que disponen los científicos.
Es discutible la base utilizada
para el cálculo de esos 100 millones de mujeres de déficit.
La proporción de nacimientos es de alrededor de 105 mujeres por cada
100 varones. Existe una mayor proporción de mortalidad en los hombres
y la esperanza de vida de la mujer es aproximadamente seis años mayor
que la del hombre. Por lo tanto, la expectativa es que habrá más
mujeres que hombres en el mundo. Sin embargo, este cálculo sólo
es cierto para Europa, América y los países más ricos
de la costa asiática como Japón, Taiwan, Australia y Nueva
Zelanda. Otros países como Pakistán, China, algunos estados
de la India y algunas partes de África tienen más hombres
que mujeres, es decir, lo contrario a lo esperado dada la herencia evolutiva
y la tecnología médica y medioambiental disponibles en el
mundo contemporáneo. La explicación de este fenómeno
es múltiple: desde el infanticidio de niñas recién
nacidas en los casos extremos, al impacto de la negación a que las
mujeres dispongan de los servicios y oportunidades que sí disfrutan
los hombres.
Además, en ciertos países (especialmente
asiáticos), donde la práctica de la religión se vuelve
un fanatismo, hay una clara diferenciación de la mujer. Ejemplos
concretos son los de los países que practican el Islam o el Musulmán.
La vestimenta tradicional islámica para las mujeres consiste en una
túnica que cubre todo el cuerpo, dejando al descubierto sólo
los ojos. En ciertos casos, además, se las obliga a llevar guantes
que oculten sus manos.
5. Diferenciación según el estrato social: Clase
social, en sociología, término que indica un estrato social
en una sociedad y su estatus correspondiente. El principio de organización
en clases sociales es diferente del que opera en las sociedades de castas
o estamentales y choca con la ideología igualitaria asociada a la
ciudadanía en los Estados de derecho.
Cada uno de estos sistemas
define a las personas y a los grupos según cuatro parámetros:
su procedencia, su trabajo, el tipo de personas con quienes pueden contraer
matrimonio y los tipos de derechos y deberes rituales propios. Además,
cada uno de estos sistemas está regido básicamente por un
determinado tipo de regulación. La casta está regida por una
reglamentación de tipo religioso, el Estado por una de tipo legal
y el estamento por una de tipo social. La clase social se diferencia de
ellas en que está regida fundamentalmente por una ordenación
de tipo económico. El lenguaje cotidiano y la terminología
de los medios de comunicación no coinciden con estas definiciones
sociológicas.
En la mayoría de los países (y entre
un país y otro) las desigualdades en cuanto a capital, ingresos,
sanidad y educación son cada vez mayores. Algunos sociólogos
intentan explicarlas utilizando otros atributos humanos como género,
raza, religión o inteligencia, aunque este debate supone restar importancia
a las terminologías o al significado de clase social. Otros autores
destacan los grandes cambios que han tenido lugar a medida que la estructura
de las sociedades se ha transformado gracias a los avances tecnológicos.
Así, por ejemplo, las clases más desfavorecidas han podido
mejorar sus condiciones de vida, en términos absolutos, al aumentar
la riqueza y organizarse el Estado de bienestar.
Generalmente se define
‘clase social’ como grupo de personas situadas en condiciones similares
en el mercado de trabajo. Esto significa que las clases sociales tienen
un acceso distinto, y normalmente desigual, a privilegios, ventajas y oportunidades.
En las sociedades actuales, por ejemplo, encontramos directores de grandes
empresas con salarios muy elevados, mientras que los jubilados reciben pensiones
escasas. Los hijos de los grupos con mayor poder adquisitivo van a escuelas
distintas, obtienen calificaciones escolares superiores, disponen de diferentes
oportunidades de trabajo o gozan de mejores condiciones de vivienda.
Una de las formas más denigrantes de discriminar a una persona por
considerarla social o culturalmente inferior, es la esclavitud. Un esclavo
se caracteriza porque su trabajo o sus servicios se obtienen por la fuerza
y su persona física es considerada como propiedad de su dueño,
que dispone de él a su voluntad.
Desde los tiempos más
remotos, el esclavo se definía legalmente como una mercancía
que el dueño podía vender, comprar, regalar o cambiar por
una deuda, sin que el esclavo pudiera ejercer ningún derecho u objeción
personal o legal. A menudo existen diferencias étnicas entre el tratante
de esclavos y el esclavo, ya que la esclavitud suele estar basada en un
fuerte prejuicio racial según el cual el grupo étnico al que
pertenece el tratante es considerado superior al de los esclavos.
La
exploración de las costas de África, el descubrimiento de
América por los españoles en el siglo XV y su colonización
en los tres siglos siguientes, impulsó de forma considerable el comercio
moderno de esclavos. Portugal, que necesitaba trabajadores para el campo,
fue el primer país europeo que cubrió su demanda de trabajo
con la importación de esclavos. En el siglo XVI los colonizadores
españoles obligaron a los indígenas americanos a cultivar
grandes plantaciones y trabajar en las minas. Los indígenas no estaban
acostumbrados a vivir como esclavos y no podían sobrevivir en estas
condiciones, en parte debido a su falta de inmunización contra las
enfermedades europeas y a las duras condiciones de trabajo.
Otra forma
de diferenciación social se produce con la explotación del
trabajador. La explotación consiste en el pago al propietario de
un factor de producción (trabajo, energía) de una cantidad
inferior al valor del producto. Este término puede tener dos significados
básicos: el primero es el uso de bienes materiales, normalmente con
un suministro fijo, para los fines establecidos por los que se realiza su
manipulación, y el segundo, más negativo, es un elemento clave
de la teoría marxista sobre la lucha de clases.
6. Discriminación religiosa: Existen numerosos casos de
personas que son discriminadas por su inclinación hacia determinada
religión. Sin duda, el ejemplo más trágico de esto
sería el genocidio realizado por la Alemania nacionalsocialista durante
las décadas de 1930 y 1940 para aniquilar la población judía
de Europa. Al final de la II Guerra Mundial en 1945, en torno a seis millones
de judíos habían sido asesinados en campos de concentración
y pogromos por los nazis.
El artículo 1, inciso 3º, de
la Declaración Sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Intolerancia y Discriminación Fundadas en la Religión o las
Convicciones, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas,
establece que "La libertad de manifestar la propia religión
o las propias convicciones estará sujeta únicamente a las
limitaciones que prescriba la ley y que sean necesarias para proteger la
seguridad, el orden, la salud o la moral públicos o los derechos
y libertades fundamentales de los demás."
Además,
el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, dice: "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento,
de conciencia y de religión; ese derecho incluye la libertad de cambiar
de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar
su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en
público como en privado, por la enseñanza, la práctica,
el culto y la observancia".
Hay muchas enseñanzas de la
Biblia que claramente nos dicen que los cristianos no debemos sostener ideologías
que consideren una raza, cultura, lugar o trabajo, y estatus como superior
a otro. Desde el lado bíblico, uno puede ver que todos fuimos creados
a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto somos todos iguales ante los
ojos de nuestro Creador.
Está escrito también que Jesús
murió por todos nuestros pecados y su muerte derribó el muro
de la hostilidad, trayendo a existir una nueva comunidad para todas las
naciones, tribus, y lenguas. Hoy la mayoría de la gente fracasa enseñándole
a sus hijos lo perverso que es el odio y el desprecio por personas de otras
culturas.
Es triste también saber que la atrocidad de la discriminación
ocurre, en gran parte en organizaciones cristianas. Hay ciertas personas
que se consideran cristianos y sin embargo son ellos los que dan oportunidades
sólo a aquellas personas que pertenecen a su mismo país, grupo
étnico o ideología. Son aquellos que participan de conferencias
y reuniones y nunca implementan lo que resulta de los mismos. Si la gente
joven trabajadora plantea sus problemas, son marginados.
Es desalentador
darse cuenta que inclusive en nuestros lugares de oración, la discriminación
igual está presente. Las iglesias son lugares donde uno debería
ver modelos de integración al mismo tiempo que orar. La iglesia debería
estar abierta a todos y respetar a todos por igual. Es peor aún y
desafortunado que la mayoría no focaliza en estas cosas.
7. Discriminación positiva: política social dirigida
a mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos, proporcionándoles
la oportunidad de conseguir alimentos y de disponer de derechos civiles.
Este concepto fue utilizado, por ejemplo, en las décadas de 1960
y 1970 en Gran Bretaña para definir las áreas prioritarias
de educación. Su equivalente en Estados Unidos es la disposición
de intercambiar niños entre áreas escolares con el fin de
favorecer una mayor mezcla étnica en las escuelas.
Ambos términos
han surgido al intentar las democracias parlamentarias liberales crear un
área de juego con igualdad de oportunidades para todos los grupos
con independencia de sus desventajas históricas o de explotación.
Los programas están especialmente concebidos para eliminar el racismo,
el sexismo y la discriminación contra las personas mayores y los
discapacitados. El objetivo de estos movimientos es combatir cualquier estatus
o característica que tradicionalmente ha justificado un tratamiento
desigual promoviendo los derechos y privilegios del grupo desfavorecido
en cuestión. La teoría subyacente es que si, a través
de acciones tales como el trato preferencial a la hora de conceder un trabajo,
se consigue que el grupo desfavorecido comience a ser respetado, se podrán
ir retirando de forma paulatina las acciones oficiales y se establecerá
una igualdad de oportunidades o, en el caso ideal, una igualdad de resultados.
Aunque es patente que muchos colectivos (grupos étnicos, mujeres,
personas mayores, discapacitados, homosexuales, niños, etc.) reciben
un trato injusto, resulta difícil demostrar legalmente esta discriminación.
Las principales áreas de discriminación positiva tienden a
combatir el racismo, el sexismo y a defender a los niños. Ejemplos
como los documentos de transporte especiales para la tercera edad o el establecimiento
de porcentajes de empleo para discapacitados, ponen de manifiesto la naturaleza
de esta reforma social.
Lucha contra la discriminación
Richard
Wright: uno de los primeros autores negros estadounidenses en protestar
contra la discriminación de las gentes de color, estudió el
modo en que la sociedad blanca alteró negativamente la cultura negra.
Miembro del Partido Comunista, a partir de 1937, trabajó como editor
del periódico del partido, el Daily Worker. Su obra más conocida
es la novela Hijo nativo —en la que describe cómo un joven de color
se ve empujado al asesinato.
Protesta budista: Un monje budista vietnamita se prendió
fuego a sí mismo en un acto de protesta contra el gobierno de Ngô
Dinh Diêm en junio de 1963. Los budistas, que constituían la
mayoría en Vietnam, acusaban al régimen procristiano de Diêm
de discriminación religiosa.
Nelson Mandela: Antes de
convertirse en el primer presidente negro de Sudáfrica en 1994, Nelson
Mandela pasó gran parte de su vida en prisión por encabezar
la oposición negra al opresivo gobierno de la minoría blanca.
Durante esos años, Mandela se convirtió en el símbolo
mundial de la resistencia del dominio blanco en Sudáfrica. Fue liberado
el 11 de febrero de 1990. El 10 de diciembre de 1993, el presidente sudafricano,
F.W. De Klerk, y Nelson Mandela, recibieron el Premio Nobel de la Paz por
su labor en favor de la armonía racial en Sudáfrica.
Oliver Tambo: Oliver Tambo fue un activo oponente del apartheid (segregación racial) desde sus días de estudiante y llegó a ser presidente del Congreso Nacional Africano (ANC). Dirigió al partido en el exilio durante los 30 años que estuvo prohibido en Sudáfrica (1960-1990). Regresó a su país en 1990, pero sus problemas de salud le obligaron a dejar la presidencia del ANC en manos de Nelson Mandela al año siguiente. Tras su fallecimiento en 1993, recibió un funeral con honores de jefe de Estado en reconocimiento a su lucha por la consecución de un gobierno de la mayoría en Sudáfrica.
Joe Slovo: fue secretario general del Partido Comunista Sudafricano y alto cargo del Congreso Nacional Africano (CNA). Fue elegido parlamentario en abril de 1994 y fue ministro en el nuevo Gobierno de Nelson Mandela. Murió asesinado el 6 de enero de 1995.
Gloria Steinem: Alrededor de 1960, las condiciones sociales y económicas habían contribuido a que las mujeres ampliaran sus actividades fuera del hogar, en fábricas y oficinas. Esto, unido a otros cambios sociales, convenció a las mujeres de que era el momento de exigir igualdad con los hombres. Mujeres como Gloria Steinem, Betty Friedan y Kate Millett se convirtieron en las principales figuras del movimiento feminista. Como escritora, Steinem fundó la revista Ms y apoyó la fundación de la National Women's Political Caucus y la Women's Action Alliance. En su "Discurso a las mujeres de Estados Unidos", Steinem exige que no existan más roles que "aquéllos que se eligen libremente".
Martin Luther King: Martin Luther King se erigió como líder
del movimiento en favor de los derechos civiles de las minorías,
tras organizar el famoso boicoteo al transporte público en Montgomery
(Alabama) en 1955. Luchó por un trato igualitario y mejoró
la situación de la comunidad negra mediante protestas pacíficas
y enérgicos discursos sobre la necesidad de erradicar la desigualdad
racial institucional. En 1963 encabezó una marcha pacífica
desde el Washington Monument hasta el Lincoln Memorial, donde pronunció
su discurso más famoso: "Tengo un sueño".
El
3 de abril de 1968, Martin Luther King, sometido a una gran tensión,
pronunció un discurso en el que dijo: "He estado en la cima
de una montaña y he visto la Tierra Prometida". Ésta
fue una de sus muchas alusiones a su creencia de que su muerte estaba próxima.
Al día siguiente, King fue asesinado en Memphis, Tennessee (EEUU).
Focolares: movimiento católico fundado en Italia por Chiara
Lubich a mediados de la década de 1940. Su objetivo es testimoniar
el amor y la unidad entre los más alejados de la Iglesia, luchando
contra las desigualdades sociales y raciales. Cada año celebran una
jornada de convivencia llamada 'mariápolis', ya que el movimiento
también se conoce con el nombre de Obra de María. Su principal
órgano de difusión lo constituye la revista Ciudad Nueva.
Centro Cívico Martin Luther King: Martin Luther King está enterrado en el cementerio de la iglesia baptista Ebenezer. Esta iglesia pertenece al Centro Cívico Martin Luther King para el Cambio Social No-Violento. Ubicado en Atlanta (EEUU), este centro guarda muchos documentos de King sobre el movimiento pro derechos civiles.
Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI): El INADI tiene por objeto elaborar medidas concretas en el ámbito nacional para combatir la discriminación, la xenofobia y el racismo; y recibir denuncias sobre conductas discriminatorias, xenofóbicas o racistas. Además impulsa campañas educativas tendientes a valorizar el pluralismo social y cultural, y al eliminación de actitudes discriminatorias, xonofóbicas o racistas.
Grupo de Apoyo a la Mujer Afrouruguaya (GAMA): Este grupo ha tomado
dentro de su temática de responsabilidad, como jefas de familia en
la mayoría de los casos, de abrir espacios de diálogo con
diferentes instituciones estatales entre ellas el Ministerio de Vivienda
y Ordenamiento Territorial, cuyo representante el Sr. Ministro Juan Chiruchi
concurrió a la sede de Mundo Afro en 1996 para escuchar el planteo
de este grupo de mujeres, quienes buscaban un doble objetivo:
la mejora
de sus viviendas, tema absolutamente carencial fundamentamente a nivel de
la colectividad negra.
por otra parte además de acceder a la
construcción de sus viviendas , se apunta a la recuperación
de un espacio como es el Barrio Sur, que corrige una injusticia histórica
al permitir que la comunidad se reinserte en un espacio territorial que
históricamente les perteneció y que fueron expulsados durante
el período de la dictadura militar, desperdigando a todo el colectivo
allí reunido ubicándolos en las zonas periféricas de
la ciudad.
Declaraciones, artículos y demás que tratan sobre
la discriminación y derechos humanos
La
convención constituyente de la ciudad de buenos aires sanciona:
Todas las personas, tienen idéntica dignidad y son iguales ante la
ley.
Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente no admitiéndose
discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto
de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión,
ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos,
condición psicofísica, social, económica o cualquier
circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción
o menoscabo.
La Ciudad promueve la remoción de los obstáculos
de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan
el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en
la vida política, económica o social de la comunidad.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DE LA CONVENCION CONSTITUYENTE DE LA CIUDAD
DE BUENOS AIRES, A LOS TREINTA DIAS DEL MES DE AGOSTO DEL AÑO MIL
NOVECIENTOS NOVENTA Y SEIS.
Declaración Universal de Derechos Humanos:
Art. 1.-
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. [...]
Art. 2.- 1º Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados
en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color,
sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier
otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición. 2º Además no se
hará distinción alguna fundada en la condición política,
jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción
dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente como
de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo
o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
Art.
7.- Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho
a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección
contra toda discriminación que infrinja esta Declaración
y contra toda provocación a tal discriminación.
Art. 26.-
2º La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo
de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos
humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión,
la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos
o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las
Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
Art. III.- Derecho
de libertad religiosa y de culto: Toda persona tiene el derecho de profesar
libremente una creencia religiosa y de manifestarla y practicarla en público
y en privado.
Art. XIV.- Derecho al trabajo y a una justa retribución:
Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones dignas y a seguir libremente
su vocación, en cuanto lo permitan las oportunidades existentes de
empleo.
Toda persona que trabaja tiene derecho a recibir una remuneración
que, en relación con su capacidad y destreza, le asegure un nivel
de vida conveniente para sí misma y su familia.
Convención Americana Sobre Derechos Humanos
Art. 1.-
Obligación de respetar los derechos:
1º Los Estados Partes
de esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades
reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona
que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación
alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones
políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social,
posición económica, nacimiento o cualquier otra condición
social.
2º Para los efectos de esta Convención, persona
es todo ser humano.
Art. 6.- Prohibición de la esclavitud y servidumbre:
1º Nadie puede ser sometido a esclavitud a esclavitud o servidumbre,
y tanto éstas como la trata de esclavos y la trata de mujeres están
prohibidas en todas sus formas.
2º Nadie debe ser constrñido
a ejecutar un trabajo forzoso u obligatorio. En los países donde
ciertos delitos tengan señalada pena privativa de la libertad acompañada
de trabajos forzosos, esta disposición no podrá ser interpretada
en el sentido de que prohibe el cumplimiento de dicha pena impuesta por
juez o tribunal competente. El trabajo forzoso no debe afectar a la dignidad
ni a la capacidad física e intelectual del recluido.
Art. 12.-
Libertad de conciencia y de religión:
1º Toda persona tiene
derecho a la libertad de conciencia y de religión. Este derecho implica
la libertad de conservar se religión, sus creencias, o de cambiar
de religión o de creencias, así como la libertad de profesar
y divulgar su profesión o sus creencias, individual o colectivamente,
tanto en público como en privado.
Convención Internacional Sobre Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación Racial
-Parte I
Art. 1.- 1º
En la presente Convención la expresión "discriminación
racial" denotará toda distinción, exclusión, restricción
o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional
o étnico, que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar
el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los
derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política,
económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida
política.
Art. 3.- Los Estados partes condenan especialmente
la segregación racial y el apartheid y se comprometen a prevenir,
prohibir y eliminar en los territorios bajo su jurisdicción todas
las prácticas de esta naturaleza.
Art. 4.- Los Estados partes
condenan toda la propaganda y todas las organizaciones que se inspiren en
ideas o teorías basadas en la superioridad de una raza o de un grupo
de personas de un determinado color u origen étnico, o que pretenden
justificar o promover el odio racial y la discriminación racial,
cualquiera que sea su forma, y se comprometen a tomar medidas inmediatas
y positivas destinadas a eliminar toda incitación a tal discriminación
o actos de tal discriminación y, con ese fin, teniendo debidamente
en cuenta los principios incorporados en la Declaración Universal
de Derechos Humanos, así como los derechos expresamente enunciados
en el artículo 5 de la presente Convención, tomarán,
entre otras, las siguientes medidas:
a)
Declararán como acto punible conforme a la ley toda difusión
de ideas basadas en la superioridad o en el odio racial, toda incitación
a la discriminación racial así como todo acto de violencia
o toda incitación a cometer tal efecto, contra cualquier raza o grupo
de personas de otro color u origen étnico, y toda asistencia a las
actividades racistas, incluida su financiación;
b)
Declararán ilegales y prohibirán las organizaciones, así
como las actividades organizadas de propaganda y toda otra actividad de
propaganda, que promuevan a la discriminación racial e inciten a
ella, y reconocerán que la participación en tales organizaciones
o en tales actividades constituye un delito penado por la ley;
c)
No permitirán que las autoridades ni las instituciones públicas
nacionales o locales promuevan la discriminación racial o inciten
a ella.
Artículos
Artículo número
1
La Discriminación en Brasil se Hace Patente en los Ascensores
Por: Diana Jean Schemo
© 1995 N.Y. Times News Service
SAO PAULO -- Sonia Maria Nascimento no puede siquiera imaginar
que pudiera introducirse casualmente en un edificio de departamentos que
no sea el suyo. Nunca bromea con los porteros, y ni siquiera les sonríe.
No es de las que se sonrojan.
En vez de ello, Nascimento, quien fue
fiscal, esgrime su autoridad como protección, en caso de que se presentara
la posibilidad de que un portero pudiera pasar por alto la elegancia de
su ropa, o sus trenzas, cuidadosamente confeccionadas, o sus maneras seguras,
y que solo se fije en su piel negra, y por ello la tome por una sirvienta
y le ordene utilizar el elevador de servicio.
"Uno vive preparado
para la lucha'', afirma Nascimento, quien actualmente es abogada, pero que
todavía exhibe su credencial que la acreditaba como fiscal para evitarse
humillaciones. "Es terrible tener que hacerlo, porque no todos tienen
una credencial como esa, y, ¿qué pueden hacer?''.
Este
es un país que se aferra a la imagen que tiene de si mismo como una
"democracia racial'', y que insiste en que la discriminación
se basa en las diferencias de ingresos o de clase, pero no de raza, y técnicamente,
las normas para el uso de los elevadores mantienen esta distinción.
Un elevador lleva una placa marcada con la palabra "social'',
para los residentes y sus invitados, mientras que el otro esta marcado con
la palabra "servicio'', y está reservado para la servidumbre
o los trabajadores, o los residentes que transportan arena, equipo deportivo
o animales.
Una disposición como esa no parecería fuera
de lugar en cualquier condominio neoyorquino. Pero en Sao Paulo, los negros,
sean sirvientes o doctores, dicen que normalmente se les obliga a tomar
los elevadores de servicio, mientras que los blancos, aunque sean sirvientes,
suben por los otros elevadores.
Una iniciativa de ley propuesta recientemente
por el Partido del Trabajo en el ayuntamiento de Sao Paulo, pretende prohibir
lo que la prensa local llama la discriminación del elevador.
La nueva ley prohibirá impedir el acceso del público a los
elevadores por motivos de "raza, sexo, color, origen, condición
social, edad, incapacidad o enfermedad'' y debido a que las presiones sociales
pueden persistir hasta mucho después de que se modifican las leyes,
la iniciativa exigirá que se coloque el texto de la ley en los elevadores.
Empero, los paulistas parecen distar mucho de ponerse de acuerdo sobre
si los elevadores pueden dejar de ser vehículos de discriminación.
Una última serie de comentarios aparecidos en el diario Folha de
Sao Paulo presentó a un modelo que decía que las diferencias
de condición eran naturales y que debían ser aceptadas, a
un ejecutivo de publicidad que manifestó que "no es cuestión
de discriminación, sino de respeto'' y una empresaria que indicó
que tampoco era cuestión de raza, sino ``de saber como comportarse''.
Solo una de las mujeres entrevistadas, que es actriz y empresaria,
declaró estar en contra de la discriminación y que considera
"absurdos'' los elevadores separados.
Aldaiza Sposati, la consejera
municipal que propuso la iniciativa, mencionó que recibió
cartas y propuestas de asociaciones que representan a condominios que sugerían
formas de contrarrestar la intención de su iniciativa. Ninguna de
ellas dice abiertamente que es una cuestión de raza.
Y pese
a la irritación de Nascimento al entrar a los edificios de departamentos
de esta ciudad, solo un portero le dijo que tenía órdenes
de no permitir usar el elevador de los residentes a los negros. Los otros
le dijeron que era porque nadie la conocía en el edificio, o porque
en ese momento llevaba consigo una bolsa de plástico.
Sposati
expresó que no espera que su iniciativa ponga fin a la discriminación
racial, pero si al menos "poner el dedo en la llaga'' sobre un tema
que la mayoría de la gente prefería evadir, y que a ella le
parece una discusión superada desde hace mucho.
"La Revolución
Francesa fue un proceso que abordó la cuestión de la igualdad,
pero en Brasil no se trató esa cuestión'', expresa Sposati,
que es blanca. "Todos se comportan como si la desigualdad no existiera.
Por ello resulta mucho peor, porque, a diferencia de lo que sucede en Estados
Unidos, nunca lo encaramos de frente. Está disfrazada''.
Adjaine
Felicidade, de 53 años, es negra y ha trabajado como doméstica
durante más de 30 años. Recuerda haber acudido a una agencia
de empleos y que escuchó al consejero hablar con posibles patrones
por teléfono. "Éstos preguntaban: '¿es muy pálida?
¿Cómo es su cabello?; ¿es rizado, o muy lacio?''',
declara.
Al mirar desde el otro lado del escritorio la tarjeta de sus
antecedentes que llevaba la agencia de colocaciones, dice Felicidade, se
dio cuenta que figuraban esos detalles.
Felicidade, directora del Sindicato
de Amas de Llaves de Sao Paulo, ha venido librando una lucha solitaria para
que le permitan entrar por la puerta principal al edificio donde trabaja,
en vez de tener que ingresar por la puerta de servicio, por entre los botes
de basura, para llegar hasta el elevador de servicio.
Pero hasta ahora,
Felicidade no ha tenido éxito. Dice que una vez, cuando una familia
utilizaba el elevador de servicio para sacar sus pertenencias, no se le
permitió subir al elevador de los residentes, y tuvo que subir a
pie los seis pisos hasta el departamento de su patrón. "Si hubiera
estado sucia, lo hubiera entendido, pero mi apariencia era perfectamente
limpia'', dice.
Al escuchar esto, Noemia Correia, quien también
funge como directora del sindicato de amas de llaves, sacudió la
cabeza y sonrió con desconsuelo. Correia, quien es blanca, indicó
que en los 34 años que lleva trabajando como doméstica nunca
la han obligado a usar el elevador de servicio.
Jose Dalmo Ribas, sicólogo
para cuya familia ha trabajado Felicidade desde hace nueve años,
la apoya en su lucha. "El simple hecho de ser negro en este país
significa ser considerado como criminal en potencia'', dice.
Artículo número 2
Diario La Nación (Argentina) - 3/5/99
JERUSALÉN.-
Dos monitores de derechos humanos de origen argentino serán, posiblemente
esta semana, la avanzada de los cascos blancos en Macedonia, en donde los
refugiados albano-kosovares serían objeto de discriminación
y atropellos por parte de las tropas locales, según reveló
el director del organismo, Octavio Frigerio.
Será, en realidad,
el primer arribo de un grupo de 12 cascos blancos (entre ellos, voluntarios
que se especializan en sanidad animal y en logística), cuyos servicios,
requeridos ahora, habían sido ofrecidos al Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (Acnur).
"El viaje es inminente y no tengo
dudas de que serán en el futuro más de doce", dijo Frigerio
a La Nación, en un intervalo de las reuniones que mantuvo aquí,
sobre todo en la Franja de Gaza (el territorio que será declarado
Estado por Yasser Arafat), con autoridades y voluntarios, vinculados con
proyectos de planeamiento y reconstrucción urbanos, de control y
de erradicación de la brucelosis, de grupos vulnerables, y de deporte.
Los cascos blancos, promovida su creación por la Argentina,
actúan bajo la tutela de las Naciones Unidas (ONU). Su misión,
como bomberos, consiste en asistir a víctimas de crisis y de desastres,
sean originados por el hombre (como en Kosovo) o por la naturaleza (como
en el terremoto en Colombia).
"Es una negociación permanente
-define Frigerio-. La Argentina, como país promotor, tiene la obligación
moral de estar presente, de modo de ganar prestigio e influencia y de servir
a nuestros intereses nacionales, aunque trabajemos en Ruanda o en Palestina."
La tarea de los cascos blancos consiste básicamente en brindar
ayuda humanitaria a los países que resulten damnificados, con voluntarios
que son reclutados por medio de avisos clasificados, y en retirarse una
vez que cumplen con su cometido.
Esto puede provocar resquemores de
las autoridades locales, ya que consideran, en algunos casos, que se trata
de una intromisión en los asuntos internos del país, según
explica Luis María Gómez, vocal del organismo, de amplia experiencia
en la ONU.
"Siempre existe una cuota de riesgo, pero debe prevalecer
la realidad ante la incompetencia de los mecanismos internos", rubrica
Frigerio. En buena parte de los casos, la gente se ve sometida a conflictos
bélicos, como sucede en Kosovo, razón por la cual la ONU fomenta
la participación conjunta de los cascos blancos, contingentes civiles,
con los cascos azules, contingentes armados.
Las misiones
Entre
las misiones que han protagonizado figuran el desminado y la desmovilización
de tropas en Angola, la autoproducción de alimentos en Armenia y
Paraguay, el tendido de redes de agua potable en Haití, la rehabilitación
de hospitales en Jamaica y la lucha contra el mal de Chagas en Bolivia.
La próxima misión, Kosovo, será para observar
la preservación de los derechos humanos, a raíz de denuncias
de maltratos recibidos por los refugiados, y ayudar con veterinarios en
el campo (como el programa de control de la brucelosis que realizan aquí
los argentinos Domingo Mendizábal, Carlos Robles y Daniel Díaz)
y con técnicos que se ocupen de la administración de los alimentos
que llegan, como donaciones, a Macedonia.
Artículo número 3
Diario La Nación (Argentina) - 3/5/99
Beraja dijo que
Pou lo discriminó por ser judío
Rubén Beraja, el
ex titular de la DAIA y ex presidente del Banco Mayo, se presentará
la semana próxima como querellante en una causa por discriminación
racial contra el presidente del Banco Central, Pedro Pou, en la que pedirá
la intervención del Instituto Nacional contra la Discriminación
y la Xenofobia (Inadi).
La semana última, un día antes
de que Pou tuviera que presentarse a declarar en la causa iniciada por varios
legisladores nacionales por la presunta comisión de los delitos de
asociación ilícita e incumplimiento de los deberes de funcionario
público contra todos los miembros del directorio del Central, la
abogada patrocinante de Beraja, Marta Nercellas, presentó un escrito
en el que detalla la tormentosa relación entre el banquero y el funcionario.
Para Beraja, Pou es antisemita y dice que puede demostrarlo. ¿Sus
testigos? Todo el directorio del Central; el ministro de Economía,
Roque Fernández; un ex custodio y el gran rabino Rubén Chebebar,
entre otros.
Durante las largas negociaciones que llevaron adelante
los dos hombres por la absorción del Banco Patricios y la venta del
Mayo, Beraja se convenció de que Pou lo discriminó por ser
judío. No sólo le atribuye una frase que La Nación
publicó en su momento ("No quiero bancos étnicos"),
sino también el haber difundido información clasificada que
perjudicó la situación de la entidad en tiempos de crisis.
El primer hecho que relata Beraja tiene que ver con la absorción
que el Mayo hizo del Banco Cooperativo de La Plata en tiempos del tequila.
Beraja y Fernández (entonces director del BCRA) habían
llegado a un acuerdo de caballeros que Pou, cuando llegó a la titularidad
del Central, desconoció. "¿Lo tiene por escrito? Con
la experiencia que usted tiene no puede ignorar que palabra de funcionario
no vale nada", sentenció el ahora acusado. En la charla, dice
Beraja, estaba presente el licenciado Eugenio Pendas.
"En agosto
de 1997 -formula el escrito-, en una reunión del directorio del BCRA
en la que se encontraban analizando las consecuencias de la caída
del Banco de Crédito Provincial, el doctor Pou manifestó:
"Si cerré un banco católico, no me va a temblar la mano
para cerrar bancos judíos". En ese momento, según lo
que se me informó, se estaba refiriendo especialmente al Banco Patricios."
Beraja propone como testigos a todos los integrantes del directorio del
Central.
El acusador asegura que Pou le dijo que no entendía
a "los judíos" y que iba a tener que "leer el Talmud",
el libro sagrado de esa religión.
Más adelante, Beraja
refiere que cuando estaba en tratativas para vender la tarjeta Provencred
a Newbridge, Pou le preguntó si los miembros de la empresa eran judíos.
"Más adelante, me dijo: "Si esto sale como usted dice,
me va a tener que recomendar un rabino, para ver cómo hacen estas
cosas"."
Uno de los pasajes más duros de la presentación
es el capítulo en el que habla del tráfico de información.
Dice así: "Al analizar las causas que determinaron la caída
de las entidades (...) pudimos determinar que traficaba información
con determinados periodistas, generando una cadena de noticias que terminaban
modelando la conducta de los usuarios (...) Las reacciones del mercado,
que él pretendía soberanas, eran determinadas por la propia
información que hacía trascender él, en forma personal,
y no el Banco Central como entidad".
Pero el episodio que más
indignó a Beraja se produjo el Día del Perdón, fiesta
sagrada de los judíos. El denunciante asegura que Pou fue informado
de la celebración y hasta le solicitó que, de haber alguna
urgencia, lo llamaran antes de las 17.
El titular del Central lo conminó
a que se presentara ese mismo día y desoyó las explicaciones
de Beraja, un ortodoxo, que cumple a rajatabla los ritos religiosos.
La carta de Pou
El BCRA difundió ayer, como respuesta
a la denuncia, una carta dirigida a un matutino que no es La Nación.
En la misma, Pou dice que Beraja miente y que está tratando de "tapar
delitos que podría haber cometido y que podrían resultar en
pérdidas importantes para la comunidad (...) por el manejo y actos
delictivos en la administración del Mayo".
Artículo número 4
Diario "El País" (España) - 25/4/1999
Mayores... con reparos
Parados de larga duración, mayores de
40 o 50 años. Drama personal y familiar agravado por la dificultad
que añade la edad al difícil mercado laboral.
Pero los
periódicos siguen publicando anuncios con márgenes de edad
para acceder a algunos puestos de trabajo.
El suplemento Negocios de
este periódico acoge un importante número de ofertas de trabajo,
e incluía en su penúltimo número, del pasado domingo
día 18, hasta catorce anuncios con precisiones de edad para ser candidato
a determinados empleos.
Todos ellos fijaban topes de edad, algunos
con cierta flexibilidad, y uno, curiosamente, marcaba una discriminación
que podríamos llamar positiva -frente a la negativa que habitualmente
se mantiene a partir de cierta edad- al exigir personas mayores de 35 años.
Valentín Playá, abogado y asesor de Senun, una asociación
de parados mayores de 40 años, se ha dirigido al Defensor y señala
que para estas personas es muy deprimente leer este tipo de anuncios que
establecen límites de edad para los candidatos a un trabajo.
Playá señala el artículo 14 de la Constitución
y el artículo 4.2 del Estatuto de los Trabajadores para apoyar jurídicamente
su convencimiento de que los límites de edad para acceder al empleo
son ilegales por inconstitucionales.
El lector admite abiertamente
que EL PAÍS "no tiene responsabilidad directa en la publicación
de estos anuncios", pero pide que el periódico sea sensible
a este problema y pregunta: "¿Publicarían ustedes anuncios
u ofertas de empleo que solicitaran abstenerse a gitanos, negros o judíos?".
El lector concluye que "la discriminación por edad es, en general,
absolutamente arbitraria, tiene la misma protección legal y los mismos
nefastos perjuicios para los interesados y para la sociedad que la discriminación
por razón de raza, sexo religión, etcétera".
Playá incluye, junto a su carta, una serie de resoluciones de la
Inspección de Trabajo de Madrid en las que se reconoce la ilegalidad
de este tipo de ofertas.
Una resolución de la Subdirección
General de Asistencia Técnica, del Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales, advertía, en 1997, al jefe de la Inspección Provincial
de Trabajo de Madrid que las limitaciones de edad en las ofertas de trabajo
son ilegales y se apoyaba en la doctrina establecida por el Tribunal Constitucional
que declaró discriminatorio que el requisito de edad fuese un presupuesto
excluyente para acceder a un puesto de trabajo, aunque admitía que
pueda figurar en un anuncio el requisito de una determinada edad "justificándola
razonablemente".
Este mismo escrito, que respondía a una
consulta de la Inspección de Trabajo de Madrid, señalaba que
"no procede realizar actuaciones sobre los diarios" que puedan
incluir anuncios de este tipo. Queda, por tanto, a salvo la legalidad de
la actuación del periódico, pero el problema, en opinión
del Defensor, no debe plantearse en términos estrictamente jurídicos
por lo que respecta a la publicación.
Con la Constitución
Claro que no es posible olvidar el artículo 14 de la Constitución,
que proclama la igualdad de todos los españoles ante la ley y proscribe
cualquier discriminación "por razón de nacimiento, raza,
sexo, religión, opinión o cualquier otra condición
o circunstancia personal o social".
Afortunadamente, la Constitución
no se olvida en este periódico. Tanto, que bajo el apartado de Trabajo,
en la sección diaria de anuncios breves, se incluye, como recordatorio,
el texto del artículo 35 de la Carta Magna, el artículo 42
de la Ley Básica de Empleo, y recoge, además, el principio
de igualdad entre hombre y mujer que consagran varias directivas de la Unión
Europea en este campo.
Ricardo Casillas, director del departamento
de publicidad del periódico, ha respondido al Defensor, ante la queja
del lector, y señala que él y sus colaboradores encuentran
textos publicitarios como éstos: "Trabajo de 30 a 40 años".
"Empleo sólo para señoritas". "Secretarias
de 30 a 35 años, rubias". "Hombres de 45 años, anglosajones".
"Todos estos ejemplos", dice Casillas, "los encontramos
en la preparación, maquetación, diagramación y montaje
de las páginas de oferta de empleo en el suplemento de Negocios".
Casillas cita textualmente el artículo 35 de la Constitución,
que consagra el deber de trabajar y el derecho al trabajo..., "sin
que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón
de sexo".
Concluye que "la dirección de publicidad
de EL PAÍS intenta, dentro de la cantidad de páginas con ofertas
de empleo que aparecen en dicho suplemento, tener en cuenta este artículo
de la Constitución y, en la medida de sus posibilidades, rechaza
anuncios con textos como los anteriormente mencionados".
El definitiva,
el Defensor piensa que el periódico no tiene ninguna responsabilidad
en la inclusión de este tipo de anuncios, pero debe extremarse el
cuidado para excluir todos los que sean abiertamente discriminatorios, incluidos
los que se apoyen en razones de edad injustificadas para ofrecer un empleo.
Empleo y relax
Hay otra queja con respecto a la publicidad de
ofertas de trabajo. Desde que el actual Defensor inició su tarea
en el mes de enero, ha venido recibiendo la llamada recurrente de un lector
que advierte de que en la sección de ofertas de trabajo, en los anuncios
breves, se cuelan algunas que pertenecen al mundo que, eufemísticamente,
se denomina del relax
El propio Casillas ha indicado que el periódico
ha querido diferenciar con mucho cuidado este campo, de modo que ha creado
una sección general para ofertas de trabajo y una específica
de anuncios de empleo con el rótulo "Ofertas/Relax", aunque
admite que, en ocasiones, puede colarse alguna, por inadvertencia o por
la habilidad de algunos anunciantes, con textos ambiguos que se prestan
a confusión.
Artículo número 1
Este es un clarísimo
ejemplo de la discriminación a los negros, en este caso, en el Brasil.
Aquí se nota con claridad la supremacía de los blancos sobre
los negros, ya que en este país la población negra, mestiza
e indígena ocupa casi la mitad de la población total, por
lo que están en proporciones similares.
Artículo número 2
El artículo trata sobre
un grupo de ayuda humanitaria, formado en Argentina. En estos momentos dicho
grupo está abocado de lleno a asistir a los refugiados albano-kosovares,
víctimas de los ataques Estadounidenses a Kosovo, los cuales son
maltratados y discriminados.
Artículo número 3
En esta oportunidad se trata
sobre un caso de discriminación religiosa, en la que el ex-presidente
del Banco Mayo acusa a un funcionario de haberlo discriminado por pertenecer
a la religión judía. Aunque, por lo que expresa el autor de
este artículo, se deduce que el acusador puede estar intentando,
por medio de este método, de ocultar otras acusaciones de las que
fue objeto por diferentes delitos cometidos con anterioridad.
Artículo número 4
Este artículo, extraído
de un diario español, muestra la clara discriminación a los
mayores de edad para obtener un puesto de trabajo, y cómo las leyes
y organismos de España intentan eliminar esto.
En nuestro país
esto ocurre con los mayores de edad, porque los consideran demasiado "viejos"
para algunos trabajos, pero también con las personas demasiado jóvenes,
por considerarlos "inexperimentados".
Conclusión:
La palabra discriminación
puede identificarse con muchas otras palabras: crueldad, frialdad, indiferencia,
odio, maldad...
Las minorías son discriminadas solamente por
ser menores en cantidad, pero habría que pensar qué pasaría
si, por ejemplo, la mayoría de las personas fueran negras y sólo
un porcentaje de la población mundial fuese blanca. Entonces se cambiarían
los roles, lo que significa que los negros son discriminados sólo
por ser una minoría, y no por ser inferiores.
Sería bueno
que alguna de las personas que discriminan a los otros por ser diferentes
fueran distintos a los demás sólo por un día, para
que entendieran la humillación a la que ellos deben someterse cotidianamente.
Cada vez que se discrimina a alguien se hace porque esa persona es diferente.
Pues bien, esto es porque las diferencias que muestra son notorias (por
ejemplo, un negro, un discapacitado, etc.). Pero nadie se ha puesto a pensar
en que en uno u otro sentido todos somos diferentes en pequeñas aspectos.
Lo cual sería lo mismo que discriminar a alguien porque tiene el
cabello más largo o más corto, o porque le gusta jugar a tal
o cual deporte, o porque tiene los ojos de un determinado color.
Fuentes
de la información
Enciclopedia "Encarta
98".
Diferentes sitios en internet.
Constitución de
la Nación Argentina ("Documentos", Página/12)
Diario "La Nación"
Diario "El País"
(España)
New York Times News Service
"Sida, Drogas.
Manual para todos" (Dr. Alfredo Miroli)