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INTELIGENCIA EMOCIONAL archivo del portal de recursos
para estudiantes |
José Javier Velasco Bernal Burgos
La noticia de la matanza de estudiantes a manos de unos
compañeros de instituto de ideología pronazi,
con todo su dramatismo y barbaridad no es totalmente nuevo,
en los últimos años hemos asistido a noticias
semejantes, muchas provenientes de América. Ayer mismo
se anunciaba un reportaje para la próxima semana sobre
el problema de las armas USA y como reclamo, el jefe de policía
del distrito de Columbia de Denver, donde esta el instituto
de la tragedia, comentaba como hace tan sólo unos años
un tiroteo era un suceso tan inusual que despertaba la curiosidad
incluso de las conductores de ambulancia que se disputaban acudir
al lugar de los hechos, sin embargo hoy en día sólo
despierta pesar por lo frecuentes.
¿Qué
podemos decir respecto a nuestro país? Se dice, con ánimo
de tranquilizar, que este problema no ocurriría en España
por las restricciones a la venta y posesión de armas.
Sin embargo, a raíz de estas noticias, algunos docentes
han manifestado públicamente su preocupación respecto
a la violencia en las escuelas e institutos de nuestro país,
así se ha publicado "los profesores somos ahora
quienes tenemos miedo". También recientemente hemos
conocido un informe sobre la violencia en la escuela denunciando
la situación. Unido a estas muestras de violencia muchos
especialistas señalan igualmente la proliferación
de trastornos depresivos, problemática escolar y repuntes
en el consumo de alcohol y drogas entre la población
infantil y adolescente, con un inicio cada vez más temprano.
Alejándonos un poco del carácter sensacionalista
de estas noticias hemos de destacar y comentar otras informaciones
igualmente importantes pero menos noticiables. Las investigaciones
sobre la incidencia de ciertas patologías disociales
en la infancia y adolescencia no evidencian aumento significativo
en términos generales. Podemos esperar una mayor incidencia
asociada a población y zonas, especialmente úrbanas,
desfavorecidas y marginadas.
Respecto a los centros
educativos, especialmente de secundaria, aún reconociendo
la existencia de situaciones graves, especialmente en ciertos
contexto, cabe la pena preguntarnos, antes de a segurar que
los problemas de violencia se han disparado en términos
generales, en que medida la reciente transformación de
estos centros (alargamiento de la educación obligatoria,
la comprensividad o supresión del sistema de centros
de bachillerato y de formación profesional y un cambio
cultural) ha supuesto para para los profesionales que en ellos
trabajan la toma de contacto con una realidad ya existente pero
que no habían tenido que afrontar previamente.
No se trata de negar el problema, pero tampoco conviene perder
la perspectiva y más importante aún, nos hemos
de preguntar qué podemos hacer o qué se está
haciendo ya, de hecho. Podemos leer que en América existe
un fuerte movimiento de Educación en Casa, que trata
de preservar a los jóvenes de la nefasta influencia de
un medio social violento. Pero, más importante aún,
podemos destacar que tanto en América como aquí
existe una intensa labor de prevención e intervención
de la problemática disocial a través de los procesos
educativos, incluso podemos afirmar que llevamos ventaja. Estas
actuaciones se relacionan directamente en lo que se denomina
INTELIGENCIA EMOCIONAL. Hablemos a continuación de ella.
INTELIGENCIA
EMOCIONAL
El término inteligencia emocional fue utilizado por primera
vez en 1990 por Peter Salovey de Harvard y John Mayer de la
New Hampshire, para describir las cualidades emocionales que
parecen tener importancia para el éxito: empatía,
expresión y comprensión de los sentimientos control
de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación,
simpatía, capacidad de resol-ver los problemas de forma
interpersonal, persistencia, cordialidad, amabilidad, respeto
T. 1
Pero fue Daniel Goleman con su libro Inteligencia
Emocional quien lo popularizó y convirtió en un
betsseller, refiriéndose a las siguientes habilidades:
capacidad de motivarnos a nosotros mismos de perseverar en el
desempeño a pesar de las posibles frustraciones, de regular
nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia
interfiera, de controlar los impulsos, diferir las gratificaciones,
de empatizar y confiar en los demás. T.1
¿Se
descubrían entonces estas habilidades? La respuesta es
no. El trabajo de investigación sobre las habilidades
sociales y su aplicación terapéutica y educativa
llevaba décadas desarrollándose. Como muestra
podemos destacar la obra de Arnol Golstein y colaboradores con
su programa de 1980 de habilidades sociales y autocontrol en
la adolescencia que propone un método de entrenamiento
sistemático y estructurado para jóvenes con habilidades
deficiente, con problemas de agresividad, retraimiento e inmadurez,
utilizando el aprendizaje por imitación, la representación
de papeles la generalización, como alternativa a otras
medidas punitiva y terapeúticas. Dicho programa trabaja
las siguientes habilidades:
HABILIDADES SOCIALES BÁSICA:
escuchar, iniciar una conversación, dar las gracias,
presentarse, hacer un cumplido
HABILIDADES SOCIALES
AVANZADAS,
particiapar, dar y seguir instrucciones, pedir
ayuda, disculparse, convencer
RELACIONADAS CON LOS
SENTIMIENTOS,
conocer y expresar los propios sentimientos,
comprender los de los demás, afrontar el enfado, expresar
afecto, resolver el miedo, autorrecompensarse
ALTERNATIVAS
A LA AGRESIÓN,
pedir permiso, compartir, ayudar,
negociar, autocontrol, responder a las bromas, evitar los problemas,
no entrar en peleas, defender los derechos
HACER FRENTE
AL ESTRES DE PLANIFICACIÓN
formular o responder
a una queja, resolver la vergüenza, defender a un amigo,
responder al fracaso, a una acusación, arreglarselas
cuando le dejan de lado, preparase para una conversación
difícl, hacer frente a las presiones de grupo
RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS,
tomar iniciativa, discernir
la causa, establecer un objetivo, recoger información,
valorar los propias habilidades, valorar la importancia del
problemas, valorar alternativas, tomar decisiones concentrarse
en la tarea.
También podemos citar el trabajo
de Ines Monjas, con su propio programa.
El éxito
de Goleman puede haber radicado en el acierto de la expresión
INTELIGENCIA EMOCIONAL, su éxito comercial no es por
tanto consecuencia de la novedad del producto sino más
bien del acierto en la elección de la marca. En marketing
se enseña la importancia de la elección de un
nombre adecuada para cada producto, las palabras están
cargadas de connotaciones que son la esencia de su efecto en
el terreno de los mass media. Habilidades sociales, es una denominación
técnicamente más correcta pero sugiere esfuerzo,
entrenamiento, sometimiento, autocontrol. Inteligencia por contra
es algo deseable sin peros, asociado a la facilidad, a ser competentes,
y emocional se asocia a libertad, a lo más propio de
cada uno... Tener una determinada habilidad, que encima cuesta
esfuerzo es algo de lo que muchos están dispuestos a
prescindir, pero nadie desea no ser inteligente.
Sin
embargo, no se trata sólo de un nombre, es una realidad
asociada a un Reflexionemos brevemente sobre ambos conceptos
y el significado de su combinación
La inteligencia
se ha entendido tradicionalmente como un factor general asociado
a la capacidad de aprendizaje y de éxito en la vida,
medido a través del Cociente de Inteligencia y que tiene
las características de ser genético e invariable.
Esta concepción persiste entre el gran público
y de ahí sus connotaciones mediáticas. Los especialistas
llevan tiempo trabajando sobre la modificabilidad de la inteligencia,
sobre la construcción social de la misma y sobre su diversidad.
Solo por citar un ejemplo adecuado a nuestro tema, podemos recordar
la diferenciación de Gardner de 7 tipos de inteligencia:
verbal, lógico-matemática, espacial, musical,
cinestésica, interpersonal, intrapersonal. Señala
este mismo autor cómo en Estados Unidos, en la mayoría
de las escuelas se sigue cultivando exclusivamente los dos primeros
tipos de inteligencia: la verbal, y matemática, al menos
consciente y premeditadamente.
Por otra parte hablar
de inteligencia emocional nos recuerda que durante mucho tiempo
la inteligencia ha sido lo contrario a las emociones. Los especialistas
coinciden en establecer un pequeño grupo de emociones
básicas, de las cuales surgen por combinación
todas las demás y que son: el placer, el dolor, el amor,
la tristeza, el odio, la ira, el miedo y la culpa.
Las emociones están en la base de todas las habilidades
que como hemos comentado forman parte de la inteligencia emocional:
las habilidades sociales, el control de la agresividad, la resolución
de problemas, el manejo del estres. Por eso merece la pena que
comentemos algunos aspectos importantes de como funcionan la
parte emocional de nuestro cerebro
Hay una parte del
cerebro que podemos llamar el cerebro emocional, más
antiguo que la parte más propiamente intelectual; se
compone principalmente por el denominado sistema límbico
en el que destacan las estructuras denominadas tálamo
y amígdala; la primera encargada de procesar emocionalmente
toda la información sensorial que llega al cerebro, vigilando
la presencia de alguna estimulación emocionalmente significativa;
la segunda es la encargada de la memoria emocional y del aprendizaje
emocional. Cuando el cerebro emocional detecta una estímulo
emocionalmente significativo, pone en marcha la respuesta emocional
a través de la acción de la acción de los
neuropéptidos, que liberados en el torrente sanguíneo
activan la respuestas fisiológicas asociadas a la emoción.
El funcionamiento de todo el sistema es previo al procesamiento
por el cortex, consciente y racional, y a veces de tal intensidad
que produce el fenómeno llamado por Goleman secuestro
emocional; origen de múltiples tragedias.
Los
especialistas sacan dos conclusiones educativas fundamentales
para padres y docentes del conocimiento del funcionamiento del
cerebro emocional y su relación con el cerebro consciente:
· La primera se refiere a fundamentar la comprensión
de las emociones propias y ajenas más en el conocimiento
del lenguaje no verbal (el gesto, la postura, la expresión
facial, el tono, de voz, la mirada...) más universal
e importantes, que en las manifestaciones verbales. Conocer
y comprender estos aspectos no verbales es la vía más
directa para captar y hacer consciente las propias emociones,
lo que en sí mismo supone empezar a controlarlas y cambiarlas.
· La segunda conclusión se refiere a que
la modificación de la respuesta emocional es fruto esencialmente
de la práctica y su ejercitación , antes que de
la reflexión verbal. Conclusión que nos advierte
de intentar modificar comportamiento emocionalmente desajustados
a través de la reprimenda, el discurso, el sermón...
lo importante es practicar respuestas adaptativas, aumentando
progresivamente su probabilidad de aparición en el momento
oportuno, hasta llegar a convertirse en la respuesta natural
del sujeto, algo que cuanto antes se enseñe, más
"natural" llegará a ser.. Dentro de la importancia
del entrenamiento, hay que destacar la del entrenamiento por
modelado o aprendizaje vicario, que recuerda a padres y profesores
que su ejemplo la mejor herramienta de desarrollo emocional
de hijos/as y alumnos/as.
Los problemas emocionales
se asocian tradicionalmente al mundo de la psiquiatría
y la psicopatología, pero cobra cada vez más importancia
comprender las implicaciones educativas, aunque pueda parecer
estraño hablar de la educación de las emociones.
Expliquémoslo
Lawrence E. Shapiro, en su libro
la Inteligencia Emocional de los niños Una guía
para padres y maestros. El denominado Efecto Flim, consistente
en la comprobación de como en las últimas décadas
el avance de la sociedades occidentales y sus sistemas sociales,
de salud y escolares han producido un incremento de las capacidades
intelectuales, cifrado en al menos 20 puntos de las escalas
al uso para su medición, a la vez que se ha reducido
la competencia emocional de esos mismos sujetos, utilizando
como indicadores el aumento de la depresión y los suicidios,
el consumo de drogas, la comisión de delitos, el abandono
de la escuela, etc... entre una población cada vez más
joven y esto a pesar de estar comprobado que los aspectos de
la inteligencia emocional son incluso más modificables
por la experiencia y la influencia educativa que los otros factores
intelectuales, supuestamente inmodificables, y que de hecho
han evolucionado favorablemente. Como evidencia podemos presentar
el estudio de Kogan sobre la evolución del temperamento
tímido de los niños al nacer en función
de las pautas de crianza de sus madres. Demostrándose
que madres que rechazaban ser proteccionistas, mostraban su
empatía, per sin reforzar llantos y preocupaciones de
sus hijos y establecían límites firmes e insistían
en la obediencia, conseguía que sus hijos desarrollasen
un carácter sociable y por tanto, conseguía modificar
el desarrollo de su cerebro, por contra lo niños tímidos
criados de manera proteccionista, seguían siendo tímido
años después con todas las complicaciones que
esto acarreaba.
Así pues, la importancia como
objetivo educativo del desarrollo de las habilidades emocionales
se evidencia al comprender que la evolución no anticipó
lo fácil que era provocar la ira en un atasco y la depresión
por un boletín de notas, por ejemplo; o que las emociones
sólo nos indican la esencia de la situación problema
y movilizan la energía del individuo, pero que las formas
de conducta concretas de afrontar la situación tienen
que ser aprendidas y socializadas; cuando comprendemos que las
habilidades de la inteligencia emocional han de ser enseñadas
preferentemente desde la infancia, porque su desarrollo y mantenimiento
no som fruto de algún fenómeno espontáneo,
sino de la intervención consciente y planificada de los
agentes educativos, la familia y la escuela y, finalmente, por
su imponcia en el éxito y felicidad en la vida incluso
mas que las capacidades clásicas de la inteligencia,
como destaca Goleman con sus conocido y polémico test
de las golosinas, o su importancia en el éxito escolar,
tanto social como académico, como destaca Shapiro.
esulta motivo de satisfacción reconocer y manifestar
como nuestro actual sistema educativo ha recogido los aspectos
que venimos comentando, adelantándose a los acontecimientos
y promoviendo una transformación del sistema en la línea
de las nuevas necesidades educativas de la población.
Y así la LOGSE ha planteado como objetivo de la educación
el desarrollo pleno de la personalidad, especialmente en la
etapa obligatoria, tanto en sus aspectos motrices, cognitivos,
afectivos, de relación e inserción social. Sin
detenernos mucho, podemos decir que las habilidades de la denominada
inteligencia emocional, forman parte tanto de los objetivos
como de los contenidos, especialmente procedimentales y actitudinales
del currículo oficial.
Y finalmente, relacionado
con el mundo educativo, quiero concluir haciendo referencia
a una de las capacidades emocionales más importante y
por lo tanto objetivo prioritario como es la autoestima, pero
desde un planteamiento que puede suscitar la polémica
y animar el debate
En el terreno educativo se ha destacado
la importancia dada al cultivo de una autoestima positiva, como
fruto de la valoración de las personas significativas
para el niño y la niña y de las experiencias de
éxito. Cabe destacar en este terreno la aportación
de Covintong sobre la relación entre esfuerzo, capacidad
y logro y el estudio de la evolución de la comprensión
infantil de dichas variables, quien destaca la evolución
de la importancia relativa que los alumnos dan al esfuerzo y
a la capacidad, en beneficio de esta última, en relación
a sus resultados académicos y las expectativas y problemáticas
consecuentes que esto puede generar, sobre todo cuando se duda
de la propia capacidad y esto se vive como algo permanente contra
lo que nada se puede hacer. Pero el cultivo de la autoestima
en hijos/as y alumnos/as ha de basarse en méritos reales
y en el sentimiento del desarrollo de la propia capacidad, si
no la intervención puede ser contraproducente.
Un último elemento de reflexión entorno a la autoestima
es la denuncia que hace Shapiro de como el movimiento a favor
de la autoestima está inmerso en una ética centrada
exclusivamente en el niño y, cuyo principal desacierto,
radica en sostener o inducir una dicotomización maniquea
de las emociones en héroes, como la propia autoestima,
y villanos, como la vergüenza y la culpa. Un planteamiento
que niega el valor adaptativo de dichas emociones sociales ante
la violación de las normas morales. Denuncia la problemática
de muchos padres y educadores actuales temerosos del rechazo
de sus hijos y alumnos si se les exige. A lo que me gustaría
añadir, que el planteamiento de la autoestima sigue estando
muy enfocado hacia la consecución de losgros académicos,
cuando tiene repercusiones importantes en el terreno de los
otros aspectos fundamentales de la personalidad y que por tanto
es un valor en sí mismo.
Dejo para el final,
esperando sea suficientemente polémica. Evidentemente
los buenos modales influyen mucho más de lo que la mayoría
de nosotros está dispuesto a reconocer. , no podemos
evitar una respuesta positiva al niño/a que nos saluda
con cortesía y la sabiduría estudiantil nos dice
que llevarse bien con el profesor es uno de los factores que
más incide en los resultado finales. También es
cierto que la falta de dichos modales supone una gran preocupación,
siendo una de las causas más frecuentes de demanda de
asesoramiento psicológico. Pues a pesar de todo esto
es muy difícil encontrar literatura psicológica
donde se aborde directamente el tema de los modales y eso que
se trata de una de habilidades que se expresan en conductas
muy específica y por tanto modificables con relativa
facilidad, tales como ser puntual, amable, modales en la mesa,
no interrumpir, decir por favor y gracias, esperar el turno,
gestos de cortesía cuando se presenta la oportunidad.
Cierto que muchos de estos se trabajan como habilidades sociales
en la relación con los iguales, pero no se incide tanto
en su importancia en la relación con los adultos y con
las figuras de autoridad.
Citemos finalmente algunas
de esas habilidades que conviene recordar siempre como fundamentales
en el desarrollo global de la personalidad cuales son las de
hacer amigos, saber conversar, el sentido del humor, la capacidad
de trabajar en un grupo, de resolver problemas, de controlar
la ira ....