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INTRODUCCION
La personalidad es la preocupación de todo ser humano.
La gran importancia de este tema es que el hombre de hoy podrá darse
cuenta de sus errores en el aspecto de su personalidad, y también
es muy importante para nosotros, ya que nos ayuda a atender los diferentes
tipos de problemas que actúan en las personas que habitan en nuestro
mundo.
Nuestra metodología fué muy sencilla, ya que hicimos
investigaciones en algunas bibliotecas de nuestro país, nos llena
de entusiasmo trabajar con este tema porque así como nosotros pudimos
darnos cuenta de qué problemas están envueltas las personas
que viven en el mundo y éstas pueden orientarse a través de
libros de texto o de este trabajo de investigación.
La gran importancia
que tiene la personalidad es que a través de ella los sicólogos
pueden darse cuenta de los diversos tipos de problema o enfermedad que tiene
ese individuo y esta es una ciencia muy interesante, porque con ella se
aprende los caracteres de cada tipo de persona.
Edward García Edward Pacheco
INDICE
ALGUNAS DEFINICIONES DE LA PERSONALIDAD
PERSONA Y PERSONALIDAD
INTEGRACION DINAMICA
LEYES GENERALES DEL DESARROLLO
ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD
LA MEDIDA DE LA PERSONALIDAD
LA VALIDEZ DE LAS PRUEBAS DE PERSONALIDAD
LA PERSONALIDAD Y CONOCIMIENTO
EL PSICOGRAMA O PERFIL PSICOLOGICO
LA PERSONALIDAD ANORMAL. EL CONCEPTO ANORMALIDAD
LOS AJUSTES
MECANISMOS
DE AJUSTES MAS FRECUENTES
LOS
TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
VARIABLES DE LA PERSONALIDAD
DEFINICION DE LA PERSONALIDAD
NUESTRA PROPIA TEORIA DE LA PERSONALIDAD
LAS TEORIAS COMO MODELOS
¿QUE ES UNA TEORIA DE LA PERSONALIDAD?
¿POR QUE TANTAS TEORIAS DE LA PERSONALIDAD?
USOS DE LAS TEORIAS DE LA PERSONALIDAD
LOS COMPONENTES DE UNA TEORIA
CONCLUSION
BIBLIOGRAFIA
ALGUNAS DEFINICIONES DE LA PERSONALIDAD
El concepto de personalidad guarda una estrecha relación
histórica y teórica con el de persona, que tiene un carácter
más filosófico, y cuyos orígenes se remontan a las
creencias religiosas más antiguas. Excluyendo la oscura cuestión
etimológica de si el término procede del grupo PROSOPON -máscara
teatral-, del etrusco Persum -cabeza o cara- o del latín per se una
-unidad sustantiva-, interesa recordar que Cicerón distingue ya cuatro
acepciones del término, que luego la psicología utilizaría
también en sus definiciones de la personalidad; persona significa
apariencia, es decir, la máscara con que el sujeto se presenta ante
los otros; significa también cometido o rol social.
La definición
más acreditada de persona continúa siendo la dada por Boetio
en el siglo VI, como substancia individual de naturaleza nacional. Eticamente
la noción de persona es, naturalmente, la condición de la
responsabilidad, y su nota radical consiste en que, aunque es capaz de optar
por ideales y valores, alberga en sí misma su propia finalidad y
no es subordinable a fines extrínsecos.
Muchos más conscientes
del carácter del sistema propio de la personalidad son otros autores
como Wundt, Stern o Allport. Wundt entiende que la personalidad se cifra
en un yo unitario, consciente de sí mismo y libre.
Stern acentúa
en su familia de la unitas multiplex el momento integrador y guestáltico
que confiere sentido personal al conjunto de rasgos y aptitudes propios
del individuo. Un personalista del siglo presente Bowne, subraya asimismo
la auto-conciencia, el auto-control y las dimensiones cognoscitivas -no
sólo afectivas y accionales- que caracterizan la personalidad humana.
Pero quizás es el propio Allport quien de forma más lograda
formula una definición orgánica de la personalidad, como "organización
dinámica, interna al individuo, de los sistemas psicofísicos
que determinan su ajuste único a la situación".
Warren
y Carmichael conciben igualmente la personalidad como "la organización
mental completa de un ser humano en cualquier etapa de su desarrollo. Incluye
cualquier aspecto del carácter humano, intelecto, temperamento, destrezas,
moralidad o cualquier actitud que se haya desarrollado en el curso de la
vida".
La dimensión moral del concepto de personalidad es
cuando afirma que este término "no se refiere a ninguna clase
particular de actividad, como ocurre con el habla, el recuerdo, el pensamiento
o el amor, sino a la forma en que un individuo hace todas esas cosas".
PERSONA Y PERSONALIDAD
La palabra persona
significó al principio lo aparente, lo postizo, es decir, el carácter
del ser humano creado por el actor dramático y que el actor encarnaba
en la escena.
Este origen se ve claro en uno de los significados actuales
de la palabra personalidad, según el cual "ésta es una
máscara que sirve para disfrazar la íntima individualidad
y que representa sólo la mente colectiva". Según esto,
cada hombre, en esa comedia o tragedia que es la vida, lleva puesta una
máscara que le sirve precisamente para ocultar su verdadero Yo, su
Yo íntimo.
La personalidad no se hereda directamente. Se hereda
una predisposición a desarrollarla dentro de ciertos límites.
INTEGRACION DINAMICA
La personalidad
humana constituye, en efecto, una integración dinámica de
todos los elementos descritos en la persona.
Los rasgos incluyen características
como la sociabilidad, afectividad, sensibilidad, control emocional, autoseguridad,
iniciativa, capacidad de observación, imaginación, perseverancia,
"voluntad".
Cuando entre los rasgos y aspectos de la personalidad
existe un equilibrio interior se le denomina personalidad ajustada.
Y si se halla en equilibrio con el medio social, personalidad adaptada.
LEYES GENERALES DEL DESARROLLO
La
evolución de la persona obedece a ciertas características
constantes. Estas características unas son comunes a todos los seres
vivos; otras son peculiares o específicas del hombre.
Esta evolución
"personalística" se presenta como una variación,
progresiva e irreversible, de formas orgánicas. Es decir, que se
trata de:
- un crecimiento.
- En proceso
- de diferenciación.
Esta evolución personalística obedece a ciertas leyes.
Tiene una duración muy larga en comparación con los otros
animales, abarcando unos 25 años, toda una gran parte de la vida
media del individuo.
Afecta a todo el ser humano, aunque no se den siempre
una correspondencia y paralelismo estricto entre los ritmos con que se producen
sus distintos aspectos.
Es continua, pero no gradual: se producen retrasos
y alteraciones.
Durante las etapas de desarrollo, el ser en transformación
no es un "hombre en pequeño"; se diferencia del adulto
por el carácter, modos, formas particulares del ser, funciones biológicas
y mentales, etc."
El niño o el adolescente no son seres
incompletos o provisionales. En cada etapa del desarrollo, el hombre es
siempre un ser perfecto, aunque inmaduro.
El desarrollo tiene un sentido
total.
ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD
Constitución:
Conjunto de aspectos exteriores e interiores de base genético-hereditaria,
origen de la reacción funcional.
Temperamento: Tono o disposición
afectiva, se refiere a la naturaleza emocional del individuo. Se nace con
el temperamento.
Carácter: Forma concreta y estable que adquieren
en un individuo los rasgos afectivos-dinámicos heredados.
Actitudes:
Predisposiciones persistentes a responder favorable o desfavorablemente
ante una situación dada.
Aptitudes: Aptitud es la capacidad
para hacer algo.
Rasgos: Características constantes del comportamiento
del individuo en una gran variedad de situaciones.
LA MEDIDA DE LA PERSONALIDAD
Los procedimientos
para medir la personalidad son quizá los más numerosos y heterogéneos
de toda la psicología, como corresponde al estado aún inmaduro
del campo y a la fascinación que ejerce sobre muchos profesionales
de disciplinas afines.
Para no duplicar innecesariamente la información
que en torno a las pruebas de personalidad. Es de obra sabido que los tests
de personalidad suelen dividirse en psicométricos, proyectivos, expresivos,
situacionales y neurofisiológicos. Recordar que, como todos los tests,
las pruebas de personalidad deben ser fiables, estar normalizadas, adaptarse
a las características cronológicas, sociales, etc. de los
sujetos que van a ser explorados con ellas y, por supuesto, ser válidas.
Este último aspecto, sin duda el más decisivo de todos, suele
ser, no obstante, el más descuidado, y el que cuando se analiza empíricamente
arroja resultados más decepcionantes; no mucho más, a decir
verdad, que los que arrojan otras clases de tests.
LA VALIDEZ DE LAS PRUEBAS DE
PERSONALIDAD
Existen diversas maneras de averiguar
si un test mide en realidad lo que pretende medir. Un procedimiento de comprobar
si su validez real coincide con la aparente, consorte en correlacionar las
puntuaciones que los sujetos obtienen en los tests con unos criterios que
se supone representan con fidelidad su genuina conducta; esto es, si los
resultados de las pruebas psicológicas indican que un sujeto es extravertido
y todos los que le conocen están de acuerdo en considerarle como
un ser taciturno y tímido, es obvio que algo va mal en el test.
Estas validaciones empíricas, expresadas usualmente en término
de coeficientes de correlación entre las puntuaciones de los tests
y los criterios correspondientes, suelen ser de dos clases: concurrentes
y predictivas.
En la validación concurrente, las medidas criteriales
y la aplicación de los tests son simultáneas, o relativamente
breve, esto es, de pocos días.
Si la aplicación del test
y la determinación del criterio están separadas, en cambio,
por períodos largos, de meses o años, la correlación
entre ambas series de datos indica el valor predicativo del test con respecto
a una conducta posterior; naturalmente, los índices son tantos más
débiles cuanto mayor es el período de tiempo que separa al
test del criterio. Otro procedimiento para validar un test consiste en comparar
sus resultados con los de otras pruebas cuya validez empírica esté
acreditada, o bien, en incluirlos en un análisis factorial Ad hoc,
diseñado para averiguar la composición de su varianza; a este
último tipo de validación vía constructo puede denominársela
teorética.
Ahora bien, tanto la validación
empírica como la teorética se funda en último extremo
en la existencia de unos criterios o bases empíricas firmes que sirven
de constrante a las puntuaci
ones de las pruebas. Los dos tipos de pruebas de personalidad que han sido principal objeto de estudios de validación son los cuestionarios y las pruebas proyectivas, junto con la entrevista. El carácter psicométrico de los primeros los hace más compaginables con la investigación de tipo experimental y con las selecciones y clasificaciones masivas.
LA PERSONALIDAD Y CONOCIMIENTO
En ésta
se halla las relaciones entre la personalidad y los procesos cognoscitivos.
En efecto, bajo el influjo del psicoanálisis y de las teorías
constitucionalistas de los temperamentos, se ha propendido a identificar
la personalidad como un sistema de procesos o disposiciones de naturaleza
oréctica, esto es, afectivos y motivacionales, dejando en segundo
plano el cometido que en la regulación de la conducta ejercen las
estructuras cognoscitivas.
En su obra Persona, Carácter y Personalidad,
el profesor W. Arnold (1969) ha sugerido cómo en la medida en que
la personalidad es una plasmación empírica de la noción
de persona, es incorrecta la marginación de las estructuras regulativas
superiores que caracterizan la actividad de ésta. Si es de todo punto
indiscutible que la motivación, el temperamento y otras formas de
orexis desempeñan un cometido estable en la organización individual
de la conducta, no lo es menos, bajo ningún respecto, que el carácter
que el sujeto se construye día a día con sus decisiones personales
-de las que es el resultado biográfico- depende también de
la inteligencia y otras estructuras cognoscitivas.
Tratándose
de la personalidad de una persona, resultará en verdad extrañísimo
que la regulación cognoscitiva del comportamiento estuviera siempre
supeditada a las pulsiones de las tendencias y los instintos.
EL PSICOGRAMA O PERFIL PSICOLOGICO
Un
psicograma es siempre el resultado de un gran número de exámenes
y tests. Los psicólogos, para hacer el estudio de la personalidad
total de un individuo cualquiera, hacen uso de cuantos métodos de
investigación ofrezcan una garantía científica.
En cuanto al físico, se mide la estatura del sujeto, su peso, su
presión de manos, su capacidad respiratoria, etc. El metabolismo
refleja el aspecto químico del cuerpo humano, y da a conocer como
funcionan las glándulas de secreción interna, que tanta influencia
ejercen en el temperamento. Se mide igualmente la capacidad sensorial mediante
tests para la visión, la audición, etc. Existen tests especiales
para determinar el grado de aptitud o habilidad motriz.
LA PERSONALIDAD ANORMAL. EL CONCEPTO DE ANORMALIDAD
Lo anormal es lo que se aparta de la norma, de
lo frecuente. Resulta de aquí una división de las personalidades
en normales o frecuentes y anormales o raras.
LOS AJUSTES
Lo que llamamos vida, es un proceso constante de adaptación
o ajuste al medio. Tratándose de seres humanos, ese proceso ofrece
dos aspectos: el ajuste puramente biológico y el social.
Un individuo
pasa del medio oscuro de un cine al medio intensamente iluminado de la calle.
Sus pupilas en el acto se contraen para defender las delicadas estructuras
de la visión contra el exceso de la luz. He aquí un tipo de
ajuste biológico.
El hombre, que es un ser eminentemente social,
tiene que ajustarse al medio social. Los desajustes sociales son el resultado
de la incapacidad del individuo para resolver los problemas que se le plantean
en sus relaciones con sus semejantes. Es de un interés capital para
toda persona ajustarse bien al medio. De un ajuste social acertado depende
la facilidad del individuo, mientras que un ajuste defectuoso puede ocasionar
males sin cuento, y hasta la desgracia de la persona para toda la vida.
Al psicólogo le interesan los signos que acompaña a los estados
de desajustes.
MECANISMOS DE AJUSTES MAS FRECUENTES
Los
ajustes por compensación. Un mecanismo psicológico mediante
el cual un individuo disimula o disfraza un rasgo desfavorable de su personalidad
mostrando, de un modo ostentoso y exagerado, un rasgo favorable.
Los
ajustes por racionalización. Consiste en justificar la conducta o
las opiniones propias mediante razones que están de acuerdo con la
moral social y que ésta aprueba, pero que no son las verdaderas motivadoras
de esa conducta o esas opiniones.
Los ajustes por retirada. Consiste
este ajuste en huir de las situaciones difíciles. Cuando un individuo
no tiene la habilidad necesaria para responder de manera adecuada a un estímulo,
puede hacer uso de un recurso que consiste precisamente en huir de dicho
estímulo, en evitarlo.
Ajustes por fantasía. Este mecanismo
suele ser el que acompaña al anterior. Inadaptado a la realidad social,
se construye un mundo imaginario, hecho a la medida de sus deseos, donde
él es un monarca poderoso, o un magnate de los negocios, o un artista
famoso, etc.
LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
Los trastornos de la personalidad los vamos a
dividir en dos grandes grupos:
Las psiconeurosis (llamada también
propiamente neurosis).
La psicosis, vulgarmente llamadas locuras.
A continuación veremos de una forma más clara las perturbaciones
de la personalidad y sus clases.
Neurastenia
Estados
de ansiedad o angustia
Psiconeurosis Fobias
(origen Psicológico)
Psicostatenia
Dudas y escrúpulos
Histerias
Personalidades
dobles o múltiples
Demencia senil
Psicosis alcohólicas
orgánicas Parésis o parálisis general o demencia
Epilepsia paralítica
Psicosis
Psicosis maniacodepresiva
funcionales Esquizofrenia
Paranoia
VARIABLES DE LA PERSONALIDAD
PERSONALIDAD
Nuestra
conducta está influida por nuestra herencia, por las condiciones
de nuestro cuerpo, y por estímulos y situaciones. Nuestra personalidad
en sí misma es una fuente principal de conducta. Si despreciamos
las variables de la personalidad, no seremos capaces de obtener un cuadro
completo de las causas de la conducta. Un amigo puede saludarnos cada vez
que lo encontramos, pero en una ocasión en particular nos desconoce
por completo. La conducta presente no es simplemente el resultado de la
situación inmediata, sino que está influida por un estado
mental simultáneo.
Como proclaman los conductistas sociales,
una conducta en particular depende del contexto de los factores que están
activos en cualquier momento dado, muchos de los cuales se encuentran dentro
de la personalidad misma (variables de la persona).
Podemos aceptar
la suposición de que la personalidad es algo que se puede describir,
que se desarrolla, cambia y tiene principios de funcionamiento que podemos
conocer.
Cuando no conocemos la estructura y los principios
de funcionamiento de algo, podemos comenzar con suposiciones. Buscamos entender
las causas de la conducta. Al no poder explicar la conducta por medio de
causas externas, podemos recurrir a las variables de personalidad, como
los sentimientos, los impulsos y las ansiedades. Estas deben inferirse de
la conducta, si esperamos describir con éxito la personalidad.
Para que el lector no se forme una impresión equivocada, debe señalarse
una advertencia en relación a los factores de la personalidad. Como
sostiene Mischel (1973b), las variables de personalidad no son vistas como
disposiciones automáticas que controlan la conducta, sino más
bien como determinantes que son influidos y modificados en gran medida por
las situaciones. Incluso un cambio ligero en una situación puede
provocar una alteración radical en la conducta; por ejemplo, el hombre
que es severo con su familia puede ser un bromista con sus empleados.
Cualquier variable de personalidad propuesta, como la suspicacia, considera
algo más que sólo las conductas presentes. Esta variable existió
en el pasado y puede continuar en lo futuro. Este punto es un principio
básico del estudio de la personalidad (Kelly, 1955). Podemos agregar
que cualquier variable propuesta debe ser verificada.
Los
teóricos de la personalidad no niegan la influencia significativa
de los diversos determinantes de la conducta; más bien tratan con
su efecto en la estructura y funcionamiento de la personalidad. Por tanto,
el medio ambiente influye en la personalidad; los determinantes biológicos
afectan el funcionamiento de la personalidad; la herencia fija los límites
del desarrollo de la personalidad.
DEFINICION DE LA PERSONALIDAD
Componentes
centrales y periféricos de la identidad
El término personalidad
se usa en muchas formas. Puede referirse a todo lo que se sabe acerca de
una persona o a lo que es único en alguien o lo típico de
una persona. Desde un punto de vista científico, todos tenemos una
personalidad. Simplemente es nuestra naturaleza psicológica individual.
Podemos pensar en la personalidad como una identidad personal del individuo.
La identidad tiene diversos componentes, algunos de los cuales son más
centrales que otros: los componentes centrales definen a la persona, mientras
que los componentes periféricos son limitados y están sujetos
a cambios. Conforme conocemos a alguien, adquirimos conocimientos de su
identidad central.
Consideremos las siguientes características
periféricas:
A María le gusta más el café
que el té.
Ella prefiere el café con azúcar y crema
más que solo.
Ella se baña en tina, no en la regadera.
Comparemos las afirmaciones descriptivas anteriores con las siguientes,
que revelan aspectos centrales de la identidad de María:
María
frecuentemente es egoísta en su trato con los demás.
María
no sabe perder y no es muy buena deportista en ningún juego competitivo.
María se deprime fácilmente cuando las cosas no le salen bien.
María se somete en seguida a la autoridad.
Al intentar conocerse
a sí mismo y a los demás, debe distinguir siempre con claridad
entre los aspectos centrales y periféricos de la identidad personal.
Otra forma de pensar en la noción de la identidad personal es considerar
los casos en que la persona no parece ser ella misma. Cuando un ingrediente
esencial de la identidad se pierde o cambia significativamente.
NUESTRA PROPIA TEORIA DE LA PERSONALIDAD
Un
rasgo particular puede realzarse demasiado, y podemos pasar por alto muchas
cualidades importantes (Kelly, 1955). Lo que encontramos depende de la teoría
de la personalidad, ya sea la propia o la de alguna otra persona.
Nuestra
propia teoría de la personalidad nos guía en la observación
de nuestra conducta y la de los demás y nos ayuda a interpretar lo
que observamos.
También tenemos nuestra propia interpretación
de las conductas deseables e indeseables. Una persona puede valorar la competitividad
y juzgar a otros y a sí mismo por la cantidad exhibida de esta dimensión.
La gente tiende a ser bastante categórica en sus juicios: sus pensamientos
corren a lo largo de líneas definidas, sin conceder estados intermedios.
Describen a los demás con términos sencillos, por ejemplo,
una persona malhumorada, un chico simpático, una buena persona, un
ente pasivo.
Cada persona tiene modelos bastante específicos
que sirven como una estructura o guía, permitiendo que las observaciones
sean clasificadas, evaluadas y sintetizadas. Esto es lo que llamamos los
comienzos de una teoría de la personalidad.
LAS TEORIAS COMO MODELOS
¿Qué
es un modelo?
Un modelo de la personalidad describe los componentes
de la identidad de un individuo. El modelo puede decirnos cuáles
estructuras o características perdurables buscar, los principios
operantes o dinámica de la personalidad y lo que constituye el desarrollo
y la satisfacción normales.
Los modelos de la personalidad son
supuestos. El modelo de la personalidad se deriva de inferencias, corazonadas
e imaginación. Es una conjetura sobre la estructura y el funcionamiento
de la personalidad. La utilidad de un modelo depende de su validez, es decir,
de la correspondencia entre sí mismo y lo que representa. La validez
debe establecerse y no solamente suponerse.
El científico de
la personalidad utiliza sus experiencias y conocimientos de los principios
existentes como fundamentación de su modelo propuesto, pero, finalmente,
el modelo propuesto es la propia construcción del científico
sobre la personalidad (Kelly, 1955). Por medio de los modelos de personalidad,
intentamos entender lo que sucede dentro de la personalidad cuando se está
en desarrollo y funciona en forma normal o anormal.
¿Qué es una
teoría de la personalidad?
Una teoría
de la personalidad es una caracterización de la personalidad que
se basa en la observación, corazonadas intuitivas, consideraciones
racionales y los descubrimientos de la investigación experimental.
No tenemos ninguna teoría de la personalidad que sea tan exacta como
un mapa. Nuestras caracterizaciones o teorías de la personalidad
son más como retratos.
La teoría que formamos para interpretar
nuestros hallazgos puede utilizarse también para hacer predicciones
acerca de cuál conducta podemos esperar bajo condiciones específicas.
Eso es lo que queremos con el uso práctico de una teoría de
la personalidad: puede utilizarse para ayudarnos a probar nuevas observaciones
a través de la experimentación y la experiencia personal.
Una teoría de la personalidad sirve como modelo, que nos informa
acerca de la naturaleza de los seres humanos. Muchas de las teorías
de la personalidad fueron formuladas por psicoterapeutas profesionales con
el propósito de ayudarse a representar los componentes y principios
funcionales de la personalidad, que esperaban restablecerían la salud.
La teoría puede especificar lo que debe ser el desarrollo y el funcionamiento
ideales del ser humano. El terapeuta necesita comprender las causas de la
conducta anormal y también formarse una idea de lo que constituye
la conducta normal o ideal a fin de producir un cambio.
¿Por qué tantas
teorías de la personalidad?
La cuestión
de si podría existir una sola teoría de la personalidad global
que substituyera a todas las teorías anticuadas existentes ha sido
estudiada por el profesor León Levy (1970). Dada la naturaleza de
una teoría como un sistema entrelazado de postulados, principios
y definiciones que explican y predicen la conducta en general y la conducta
del individuo en particular. Levy adopta la posición de que ninguna
teoría sencilla podría alcanzarse como tarea. El sostiene
lo siguiente:
Es improbable que una sola teoría global pudiera
siquiera formularse para explicar todos los fenómenos dentro del
ámbito de la personalidad. Hay con seguridad relaciones entre muchos
de estos fenómenos, pero no hay razón para creer que todos
están gobernados por un solo conjunto de principios y que puedan
englobarse en una sola teoría de la personalidad. Ni hay razón
alguna para que el campo de la personalidad no se beneficiara por la formulación
de varias teorías de la personalidad (en contraste con teorías
de personalidad), cada cual interesadas en explicar una diversidad limitada
de fenómenos dentro del ámbito de la personalidad. Al parecer
esto ha estado sucediendo y es a todas luces estratégica y científicamente
sano (Levy, 1970).
Usos de las teorías de la personalidad
¿Cómo pueden ser utilizadas realmente las teorías
de la personalidad para guiarnos en el estudio de la conducta? Usted está
más o menos limitado para los procedimientos de entrevista; no puede
utilizar fármacos ni someter a la persona a una tensión intensa:
¿Qué tipos de información buscaría? ¿Qué
clase de información le revelaría más acerca del entrevistado?
Se abren ante usted diversas posibilidades, no todas igualmente válidas
y útiles para recabar información.
¿Es mejor estudiar
a la persona como es en la actualidad o será preferible investigar
su pasado? ¿Sería útil en su diagnóstico enterarse
acerca de éstos?
Todos tenemos necesidades que determinan varias
conductas; por tanto, parece que el conocimiento de las necesidades sería
la mejor forma de conocer a una persona.
LOS COMPONENTES DE UNA TEORIA
Conceptos,
constructos, principios y postulados.
CONCLUSION
La Personalidad en su estructura con un individuo tiene una gran
importancia, ya que es imprescindible de su estudio como rama de la Psicología.
Esta sirve para muchas personas con diferentes tipos de personalidad en
la cual los psicólogos se atribuyen a ella para estudiar a dicha
persona.
La Personalidad tiene sus diferentes métodos para comprobar
su validez. Entre estos métodos encontramos validez de la personalidad,
métodos de la personalidad, teoría de la personalidad, etc.
Dentro de esta rama podemos encontrar el dinamismo de un individuo y el
estado emocional del individuo. La personalidad tiene ciertos elementos
en el cual el psicólogo se orienta a través de ellas.
Esta es una de las ramas más concentradas hacia un individuo, para
saber qué tipo de personalidad tiene y utilizando los métodos
apropiados se puede llegar a una exacta conclusión del estudio.
BIBLIOGRAFIA
PINILLOS, José Luis. "Principios de
Psicología".2da. Edición, 1966.
ALLPORT, G.
W. (Paidós). "Psicología de la Personalidad".1ra.
Edición, 1965.
VELAZQUEZ, José M. y González
de Almeda. "Manual de Psicología Elemental".
BLASCO,
J. L. "La Psicología".
DICAPRIO, N. S. "Teorías
de la Personalidad".2da. edición.
SANCHEZ, Josefina;
Castillo, Raquel; Hernández, Claudio. "Compendio de Psicología
de 4to de Bachiller".Impresión El Nuevo Diario. S.D.
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