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de origen Paola Queirolo
Técnicas de Investigación
Filosófica - 17 de Febrero 2003 -
Montevideo
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Índice 1.
Fundamentación de la elección del tema 2. El renacimiento 3. "Leonardo como
emblema" 4.
Conclusión 5. Bibliografía
1. Fundamentación de la elección del tema
" El arte no solo es necesario, sino que sin duda alguna, es la única cosa
necesaria para todos después del pan".
¿Porqué
Leonardo da Vinci?, ¿Es un filósofo?. No me centraré en este trabajo de
investigación en el conocido y admirado pintor de "La Cena" y de la
"Gioconda", sino en el pensador concentrado en sus reflexiones,
observador de la naturaleza, experimentador e inventor, comprendiendo la figura
de Leonardo en la historia de la ciencia y de la filosofía. Leonardo Da Vinci
fue pintor, escultor, ingeniero, arquitecto, físico, biólogo, filósofo,
geómetra, botánico , modisto, cartógrafo, inventor de juegos de salón y de
útiles de cocina, fundidor, urbanista, … Dice de él Paul Valéry que "hubo una
vez alguien que podía contemplar el mismo espectáculo o el mismo objeto ya como
lo hubiera visto un pintor o ya un naturalista, ya como un físico, y en otras
ocasiones como un poeta; y ninguna de esas miradas era
superficial"1 Él es un personaje de difícil ubicación en el
desarrollo del pensamiento, porque por lo general todo hombre de ciencia es un
eslabón entre maestros y autores, lectores y alumnos; en el caso de Leonardo "no
hay cadena que valga". Es bastante dificultoso saber que influencias concretas
tuvo, aunque todo hombre renacentista, busco perfeccionarse a la luz de su
imagen y de su espíritu plural. Generalmente, Leonardo no es un personaje,
tomado en cuenta en los cursos oficiales de Filosofía o Historia de la Ciencia y
siempre se lo erige en torno a la Historia del arte, pero esto no es una
posición arbitraria, sino que se desprende de la actividad polifacética que tuvo
Leonardo en su vida: donde se resalta la arquitectura, la pintura y la anatomía.
El estudio de su vida y de su época, me llevo a descubrir las limitadas obras
fuentes que existen de él; situación, esta última que me impulsó a plantearme
realmente si Leonardo da Vinci, era de modo real un personaje interesante en la
historia de la filosofía. Ésta fue, sin duda, mi pregunta inicial, y el primer
"paso" para obtener mi pretendida, aunque limitada respuesta, fue el estudio de
su vida y de su época. En la historia, se destacó, al plantearse cuestiones
muy singulares, en una época que fue el fermento del que se nutrió, a
posteriori, la Modernidad. Fue el humanista por excelencia. El genio
polifacético que abarcó todas las ramas del saber. Llevado por su ansia de
conocimiento revolucionó la pintura de la época - influyendo en artistas
posteriores como Rafael y Miguel Angel- y adelantó la ciencia en casi todas sus
disciplinas. Goethe precisa que: "Mi teoría de los colores no es
absolutamente nueva. Antes que yo, Platón, Leonardo, y otros excelentes
estudiosos han descubierto y dicho poco o más o menos al respecto. Pero el hecho
de haberla yo también hallado, de haberla yo también repetido y de haberme
esforzado por introducir de nuevo la verdad en un mundo, en el que esta presa de
confusión, es un mérito del que también me siento parte".
Por todo lo antedicho, fue
calificado por sus contemporáneos como el "uomo universale", y es con relación a
esto que me embarco a defender mi visión sobre la filosofía como un saber integro donde debe existir una plena y profunda conexión
entre sus partes y no una fragmentación cerrada de ellas. Leonardo como filósofo
y como hombre fue un ejemplo, entre otros, de mi "ideal" de filósofo.
Uno de los acontecimientos mas emocionantes de la historia
del pensamiento artístico es comprobar la filiación directa que une, a través de
los siglos, y pese a las épocas de tinieblas más o menos dilatadas, a los
miembros de una misma familia espiritual, de la cuál Platón es también
antepasado. Lo que distingue a ésta familia de las otras es el sentido de lo
general; el afán de saber, de construir, de ligar, de servir. Esta inteligencia
de la fraternidad, de la solidaridad de los seres y de las cosas, queda como uno
de los privilegios de Platón, de Rafael, de Shakespeare, Goethe, y del propio
Leonardo. Ya que hablo de Platón, quiero remitirme al origen de la filosofía en
la Grecia heroica, dónde "filosofía" era entendida como "madre de todas las
ciencias" y dónde el ilustre "Oscuro" dejaba claro que: "Conviene que los
hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas", en un momento en que la
concepción de la filosofía era considerada como una búsqueda de la sabiduría por
ella misma, por eso me permito decir al respecto que, la investigación audaz en
la que se encaminaron esos hombres, estaba instrumentada por un método racional-
especulativo, coincidiera o no con la mitología. Más allá de la posición que
se adopte sobre el origen o las condiciones históricas en que apareció la misma,
es para mi necesario reconocer que los sentidos que ha tenido el término
"filosofía" alcanzaron su florecimiento sólo en Grecia. Este trabajo busca
mostrar al filósofo en su tránsito hacia un espíritu cada vez más innovador;
también manifestará, su genuino intento para llegar a una concepción del
universo mediante la autorreflexión.
La dama del armiño - Leonardo - 1490
2. El renacimiento
" ... Termina un siglo y comienzan tiempos nuevos; durante un instante, la
Europa no tiene mas que un solo corazón, un solo deseo, una voluntad, y es
colectivamente que experimenta ese deseo imperioso, pero obscuro todavía, de
transformarse. La hora es favorable: los Estados están en plena efervescencia,
la impaciencia y la inquietud atormentan las almas, y por encima de todo, planea
la esperada palabra liberadora que le va a mostrar el camino a la humanidad;
ahora o nunca, es el momento del espíritu, para renovar la faz del mundo." El
término "Renacimiento" posee un sentido religioso, ya que se refiere al segundo
nacimiento, el del ser nuevo, el hombre espiritual del que hablan en el
Evangelio de San Juan y las Epístolas de San Pablo. En la era anterior a ésta,
también se utilizaba porque indicaba el regreso del hombre con Dios, o mejor
dicho, hacia Dios. Este término se relaciona con una renovación moral,
intelectual y política, obtenida a través de la vuelta hacia los valores de la
cultura grecorromana, en la que se considera que el hombre logró su realización.
La ubicamos luego de la Edad Media, a partir de la segunda mitad del siglo
XV, que como dice Mounier se trata del "Segundo período de una división
tripartita de la historia de la Humanidad: La época que termina después de la
caída de Constantinopla, en la cuál los Humanistas quisieron ver una edad de
barbarie, ignorancia y tinieblas, a las cuales les sucedían la claridad y la
luz. El humanista Ramus escribió hacia 1560 que en un siglo "hemos visto un
mayor progreso entre los hombres de ciencia que el que nuestros antepasados
experimentaron en el transcurso de las catorce centurias precedentes". El
Renacimiento, podemos decir, que es la etapa histórica que se encuentra entre la
Edad Media y la Edad Moderna; Renacimiento o "Restauración" que lleva a una
revalorización que siempre estará referida a la antigüedad clásica. Los valores
fuertes(tanto morales como éticos) de la Edad Media ya dejan de tener sentido
porque lo que realmente importa es la alusión a lo científico; aquí toda
autoridad es puesta en cuestión y se aspira fervientemente a la "lucha
experimental".
Entre estos artificios, resalta la imprenta, creada por Gutemberg, la
denominada "Galaxia Gutemberg", permitió la transmisión de la cultura ya que
será posible llegar más allá del tiempo en el que surja, y también podrán
perdurar todas las argumentaciones, opiniones, escritos e investigaciones que
hasta el momento eran patrimonio de los monasterios. Ahora, los libros serán
patrimonio universal de todos los pueblos y dejaran de estar en manos de unos
pocos como hasta el momento: la palabra escrita se popularizará, o por lo menos
llegará a mucha mas gente, lo cual, al decir de todos los historiadores que han
investigado sobre el tema, producirá consecuencias en todas las esferas de la
vida del siglo XV y siguientes. Se puede decir que el Renacimiento tiene dos
características fundamentales: el Naturalismo y el Humanismo. Entendemos por
"Naturalismo" el regreso por el interés en la investigación de la naturaleza.
El "Humanismo" es el reconocimiento del valor del hombre. y se aspira al
hombre orgulloso de sus propias fuerzas, que confíe en su capacidad de
superación, que utilice la razón en toda su plenitud y que se adueñe de la
naturaleza. El movimiento humanista tiene como característica la vuelta a la
Antigüedad clásica tanto latina como griega. El buen estilo o las bonae litterae
era lo que lograban con la vuelta a los clásicos. Las formas de expresión dan
gran importancia al cuerpo humano y al placer físico, acá se ve el contraste con
el Medioevo, donde en el arte, todo lo referente al cuerpo quedaba oculto tras
los ropajes que ocultaban sus formas.
El idioma básico comenzó a ser el latín clásico que se consideraba mejor que
el latín medieval por su vocabulario, su ortografía, su sintaxis, etc. Como
escribió Lorenzo Valla: "…durante varios siglos nadie ha hablado latín
correctamente, y ni siquiera ha existido quien al leerlo lo entendiese
correctamente…". Los humanistas tenían una interpretación cíclica de la
historia, en donde una época podía ser la reencarnación de una anterior. Aunque
se piense en el Renacimiento como una época de innovación, los hombres
renacentistas vivieron en ella resaltando la imitación de los modelos antiguos.
Esta imitación consistía en asimilar el modelo, convirtiéndolo en propio y en lo
posible superarlo. El Renacimiento aparece como un momento privilegiado de la
humanidad occidental. Los valores del Renacimiento serían ante todo
espirituales: artísticos, éticos y literarios en particular. Se habla de una
inacabada revolución intelectual en los siglos XV y XVI. E1 hombre volvió a
renacer. La larga y oscura noche de la Edad Media dio paso a una de las épocas
más luminosas de la historia: el destino del hombre medieval, condenado a vivir
en un "valle de lágrimas", se dice que a mediados del siglo XV, se abrió a un
nuevo camino de esperanza. La vida florecía, dejaba atrás los temores atávicos,
se liberaba de los miedos que esclavizaron los cuerpos y las mentes.
Fue un periodo irrepetible. Se asistió a una eclosión del arte y la cultura.
Las ciudades embellecieron El mundo se convirtió, por fin, en un lugar
habitable. Dios ya no era el centro del mundo. El hombre se había hecho con las
riendas de su propio destino. El humanismo pretende sustituir el sistema
mental jerárquico de la sociedad medieval con una perspectiva que, si bien es
individualista, tiende a una unión fraterna y sin desigualdades esenciales entre
los hombres. Es una cultura abierta, libre y dinámica, es decir, una cultura
consciente de que es puramente humana y de que no puede imponer al hombre
opresiones y alienaciones fundamentales. Contra el peso de la tradición
cristiana y de la mentalidad eclesiástica, los humanistas evocaron la Antigüedad
y buscaron su mayor autenticidad filológica para convertirla en su mayor sostén
en la lucha. En su visión del mundo, precisamente su tendencia a lo perfecto y a
lo excelente, no pudo traducirse socialmente más que a dimensiones
aristocráticas y nobiliarias. Por esto, su cultura no representó una verdadera
revolución mental.
La revalorización de los antiguos
Es indiscutible que así como los artistas al volver a la naturaleza se
hicieran de ella una proyección ideal mediante una verdadera actividad autónoma
y creadora, los hombres de letras quisieron llegar al mismo resultado gracias a
la Antigüedad, cuyo honor y vigencia proclamaban. Por esto, hicieron surgir los
humanistas con tanto prestigio y fuerza las obras de los griegos y de los
latinos; se mostraban como interlocutores de los Antiguos. Demostraban haber
encontrado la medida interior para determinar la validez autónoma del
pensamiento humano, más cercano que la verdad revelada. Esto representaba un
verdadero deshielo intelectual e incluso la liberación de aquellas fuerzas
especulativas y de aquellas capacidades racionales que hasta entonces, el dogma
había logrado someter y domesticar. Algunos de los más grandes humanistas
elaboran una actitud propia que a veces adolece de un individual desencanto
respecto a la cruda realidad contemporánea y a veces los eleva a cimas de
inusitada racionalidad en el intento de dominarla.
3. "Leonardo como emblema"
Primeros acontecimientos de su vida
1452- El 15 de abril nace Leonardo en Vinci. En lo concerniente a su
familia, Leonardo fue fruto de la relación extra matrimonial y es hijo natural
del notario Ser Piero di Antonio de Vinci(nacido en 1426) y de una campesina
llamada Caterina, a su vez, también, hija natural. La realidad económica de la
familia mostraba que se contaba, con poco dinero y por ende, no pudo ir a la
universidad y se hizo autodidacta. Este hecho marcó profundamente su carácter.
Ese mismo año el padre de Leonardo se casa con una joven de dieciséis años de
"mejor familia", llamada Albiera de Giovanni Amadori.
1457-Según la declaración de impuesto de su abuelo, Leonardo vive en la casa
de su padre. Su madre se casa con el calero Accattabriga di Piero del Vacca.
1469-Ser Piero da Vinci alquila una casa en la vía delle Prestanze (hoy Via
dei Gondi)de Florencia, y Leonardo empieza probablemente, ya en esa época su
aprendizaje de pintor en el taller de pintura y escultura de Andrea del
Verocchio. Ingresa a corta edad como aprendiz en escultura y pintura de Andrea,
cuya capacidad para adquirir conceptos, según afirmaba el maestro era
prodigiosa, y a quién Leonardo muy pronto, mostrará sus dotes de observación e
imaginación creativa; aprende técnicas del oficio y se familiariza con los
postulados pictóricos en esta célebre Escuela de Florencia. Sus cualidades
quedaron reflejadas en su primer trabajo, la pintura del rostro de un ángel
rubio que aparece en el cuadro de Verrochio: "Bautismo de Cristo". La
resplandeciente cara del querubín, luciendo expresión divina, es el contra
gozoso de un cuadro que no deja de ser una pieza menor. Fue en este período que
Leonardo comenzó a forjar su estilo. Desde el principio, uno de los caracteres
que distinguían al artista era su apuesta por la originalidad, que en un primer
momento, se traslucía en un escepticismo hacia las influencias greco- latinas
que "enloquecían" a la mayoría de sus condiscípulos. Porque a Leonardo, lo que
le interesaba era innovar, crear; actitud que legara hacia todos los demás
precursores con el firme compromiso que aplicaría a "raja tabla" y lo llevará a
la dura y fecunda actividad como pintor. De todos los trabajos realizados en el
taller de su maestro se destacaron las tablas de La Adoración Magos y San
Jerónimo. Leonardo, también practicó la técnica del dibujo con lápiz, pluma y
realizó una buena cantidad bocetos y bosquejos.
1472- Es admitido en el gremio de pintores de San Lucas en Florencia, lo que
permite suponer una cierta independencia profesional.
1473- Año en el que data el primer dibujo de Leonardo, un paisaje con valle
del Arno que hoy está en el Uffizi de Florencia.
1476- Leonardo es acusado anónimamente de prácticas homosexuales(sodomía)con
el joven pintor Jacobo Saltarelli, que al parecer, era conocido por tales
inclinaciones. La denuncia se repite en Junio del mismo año, pero, seguramente,
por faltas de pruebas el artista no fue condenado.
1472/ 1480- Leonardo sigue trabajando en el "Bautismo de Cristo" de su
maestro. Probablemente, ya pinta cuadros propios de pequeño formato.
1478- Leonardo obtiene, gracias a la mediación de su padre, su primer gran
encargo: una pintura de pequeño tamaño para el altar de una capilla: una
"Adoración" de gran formato, para el Altar de San Donato de Scopeto.
Los Mecenas del Arte- vida profesional
En la Italia del Renacimiento muchos artistas trabajaron bajo el mecenazgo,
en virtud del cual los poderosos financiaban a sus artistas preferidos,
encargándoles obras. Florencia, Génova, Venecia o Roma se convirtieron en
centros de esplendor cultural dignificados por estos artistas a sueldo.
1482- Leonardo se traslada de Florencia a Milán y ofrece sus servicios como
ingeniero militar, escultor y pintor a la máxima autoridad de la ciudad (duque y
mecenas): Ludovico Sfoza. Se inició en su oficio de pintor a sueldo en Milán,
bajo la protección de este hombre tan poderoso, al que se encomendó en una
arrogante carta, y se auto proclamaba como maestro en todas las disciplinas
posibles. En este período también se destacó como escritor, "llenando hojas de
papel" y libretas con sus estudios, tratados, ilustraciones y bocetos sobre
pintura, arquitectura, mecánica y anatomía humana. En ese período, su producción
pictórica fue limitada, pero resultó fundamental para comprender los aspectos
técnicos y conceptuales de su labor posterior.
1483/1486- Junto a los hermanos Ambrogio y Evangelista de Predis, recibe el
encargo de realizar el retablo con "la Virgen de las recoas", cuya primera
versión es, aparentemente, del año 1486.
1487/1488- Como arquitecto, ofrece sin mucho éxito sus consejos para la
construcción del "Duomo de Milán".
1489/1494- Leonardo trabaja en el monumento de Francesco Sforza en Milán. Ya
como pintor de cámara de los Sforza, pinta retratos de Cecilia Galleriani,
Lucrezia Crívelli y realiza decorados artísticos de las fiestas de la corte.
1495/1498- Pinta por encargo de Ludovico "La Última Cena" en el refrectorio
del convento dominicano Santa María delle Grazie en Milán.
1499- Derrocamiento de su protector Ludovico Sforza. Leonardo empieza el
"Burlington House Cartoon" para el rey francés Luis XII. Se acoge en un primer
monumento a la hospitalidad de Isabel d’ Este Mantua, a quién retrata, mas tarde
y sigue viaje a Venecia.
1500-Leonardo regresa a Florencia. Termina un cartón con "Santa Ana, la
Virgen y el Niño" de SS. Annuziata. Vive a la sazón con los monjes servitas de
la misma Iglesia.
1502- Leonardo recorre el norte y el centro de Italia como arquitecto e
ingeniero militar de Cesar Borgia. Una de las ramas que Leonardo cultivó con
pasión fue la matemática, disciplina que aplicó en sus estudios de arquitectura
e ingeniería. 1503- De nuevo en Florencia, empieza a pintar para Francesco
del Giocondo el retrato de su esposa Lisa del Giocondo (Mona Lisa), que
impresionará al joven Rafael.
1504- En junio muere el padre de Leonardo a la edad de setenta y nueve años.
1506- En mayo de este año Leonardo obtiene permiso del gobierno para
ausentarse por tres meses de la ciudad, que, al final, resulta ser mas tiempo
gracias a una intervención de su preceptor.
1507- Se dan disputas entre Leonardo y su hermano por la herencia del
fallecido padre una interferencia del rey francés le permite desentenderse de la
obligación de terminar "la Batalla de Anghiari" y regresar a Milán, allí
comienza una nueva versión de la "Virgen de las rocas" para la hermandad de la
Inmaculada Concepción.
1508/1512-Practicamente,pasa todo el tiempo en Milán, al servicio
esencialmente, del gobernador francés Charles d’ Amboise. Elabora proyectos para
el monumento a Trivulzio, y se dedica a estudios anatómicos y pinta. En el año
1511 muere Charles.
1513- Expulsan a los franceses de Milán y Leonardo se traslada a Roma con su
nuevo mecenas Giulliano de Médicis, hermano del papa León X.
1514/1515- Realiza los mas variados experimento científicos. Por encargo de
León X proyecta, entre otras cosas la desecación de las Lagunas Pontinas,
situadas al sur de Roma.
1516-Con al muerte de Giuliano de Médicis en marzo de este año, Leonardo
pierde, una vez más su mecenas . En 1516-1517, se traslada a Francia donde
Francisco le ofrece el cargo de pintor de cámara y se ocupa de experimentos
científicos, proyectos arquitectónicos y de regadío.
1519- El veintitrés de abril Leonardo redacta su testamento. El dos de mayo
muere en Cloux, según la leyenda en presencia del rey francés. Se cumple su
deseo de ser enterrado en la iglesia de Saint Florentin en Amboise. El sepulcro
fue destruido durante las guerras de religión en Francia pero se conserva la
notación en el registro de la iglesia: " En el claustro de esta iglesia fue
enterrado el señor Leonardo da Vinci, un gentil hombre milanés, primer pintor,
ingeniero y arquitecto del rey, maestro, mecánico, y antiguo director del taller
de pintura del duque de Milán".
1520/1530- El amigo y discípulo de Leonardo, Francesco Melzi ordena los
manuscritos heredados por su maestro y cumplía a partir de los pasajes más
importantes de su "Tratado de Pintura" un conjunto de observaciones prácticas y
teóricas para los pintores. Otro discípulo, Giacomo Salai, hereda la mayoría de
los cuadernos de Leonardo; hasta su muerte violenta en Milán en 1525, Salai esta
en posesión de muchos de sus cuadros . Probablemente, no fue sino hasta
principios de los años treinta del S.XVI cuando el rey de Francia adquirió
algunas de estas obras que todavía hoy se encuentran en el Louvre.
Buscador incansable de conocimientos
Leonardo buscó sin desmayo el conocimiento en todas sus manifestaciones: el
arte, la ciencia, la técnica... Estaba convencido de que "el saber no ocupaba
lugar" y confiaba ciegamente en la capacidad del hombre para explorar todos los
horizontes. Después de medio siglo, su figura se convirtió en un referente para
la cultura contemporánea. Su espíritu de curiosidad y su sed de conocimientos
siguen maravillando a muchas personas que siguen los mismos intereses que
él. Recién inaugurado el tercer milenio, la imagen de Leonardo invita a una
reflexión: ¿En la era de la especialización de los conocimientos, de la
informática y la tecnología más avanzada, tiene vigencia un erudito, un sabio
total como él?. Fue un adelantado a su tiempo. Quiso proyectar sin
restricciones sus ideas y descubrimientos, pero su osada inteligencia sobrepasó
los límites de comprensión de cualquier ser humano de entonces. Sus dotes de
visionario eran asombrosas. Por ejemplo, en el campo de la aviación. Sus
estudios sobre máquinas voladoras anticiparon el efecto de elevación y el de
propulsión, la estabilidad y el equilibrio. Las alas que esbozó se aplicaron en
los primeros aeroplanos. Y su tornillo aéreo se considera antepasado teórico del
helicóptero. El talento de Leonardo no conocía límites…Fue uno de los padres
de la hidráulica y sus propuestas de canalización de los ríos todavía poseen un
valor práctico. Sus estudios de geología anticiparon la concepción moderna de la
formación de los continentes. Y sus investigaciones sobre el cuerpo humano
sentaron las bases de la anatomía comparativa. Inventó el primer prototipo de
submarino del que se tiene noticia. Dibujó las primeras aletas natatorias (muy
parecidas a las actuales) y una escafandra que ya incorporaba tubos
respiratorios. Diseñó miles de artilugios, entre ellos, una máquina excavadora
que removía la tierra mediante un complejo sistema de poleas. En su faceta
más conocida, la pintura, fue el primero en aplicar las leyes de la perspectiva,
y creó las técnicas del claroscuro y del "sfurriato". Desde entonces, la
creación pictórica jamás volvería a ser igual. La "Gioconda" se convirtió en un
objeto de culto que pervive en el tiempo. En 1918 fue utilizada como imagen de
propaganda política en una tarjeta donde aparecía con un casco de guerra alemán.
También sirvió de reclamo publicitario, sufriendo todo tipo de alteraciones.
Incluso artistas como Marcel Duchamp o Andy Warhol la emplearon para algunas de
sus obras... Para evitar que lo copiaran, Leonardo practicó en sus escritos
una artimaña: redactarlos de izquierda a derecha (caligrafía inversa). La forma
de descifrarlos consiste en emplear un espejo. Este fue sólo uno de los muchos
trucos del genio ambidiestro; hablando sobre sí, llego a decir que nadie podía
rivalizar con él como pintor, escultor y arquitecto. Sigmund Freud, lo
describe como "Leonardo da Vinci despertó mientras los demás hombres aún dormían
el sueño de las tinieblas". En una de sus cartas, habla así: "Si alguien
tiene dudas y cree que algo de lo que he dicho hasta ahora es imposible de
realizar, estoy preparado para demostrárselo en vuestro jardín o donde Su
Excelencia desee".
Consideró a la naturaleza como fuente de todo Conocimiento La pintura sólo
representó una pequeña parte de la inagotable potencia intelectual de Leonardo.
Su espíritu inquieto y su curiosidad por el cómo y el porqué de las cosas que lo
rodeaban impulsaron al genio a desplegar una tarea multidisciplinaria que
abarcaba prácticamente todas las ramas del saber. Para desarrollar sus
numerosos estudios científico- técnicos Leonardo adoptó como método la
observación y la experimentación. Para él, la Naturaleza era el espacio donde
debía buscarse el conocimiento. Y entendió que sus límites debían someterse a la
formulación de las leyes matemáticas. Estaba convencido que la ciencia podía
prever, imitar e, incluso, reproducir los fenómenos naturales. El maestro
afirmaba que sólo el ser humano era capaz de develar los misterios de la
realidad y acotar sus fronteras.
Una Imaginación Voladora Fue un adelantado a su tiempo. Quiso proyectar
sin restricciones sus ideas y descubrimientos, pero su osada inteligencia
sobrepasó los límites de comprensión de cualquier ser humano de entonces. Sus
dotes de visionario eran asombrosas. Por ejemplo, en el campo de la aviación,
sus estudios sobre máquinas voladoras anticiparon el efecto de elevación y el de
propulsión, la estabilidad y el equilibrio. Las alas que esbozó se aplicaron en
los primeros aeroplanos. Y su tornillo aéreo se considera antepasado teórico del
helicóptero.
La Anatomía
Con los trabajos anatómicos llegó muy lejos: tuvo la idea de realizar una
obra magna con reproducciones detalladas del cuerpo humano incluyendo estudios
de anatomía comparada y fisiología. La profundidad y rigor de sus
investigaciones le llevaron a señalar las primeras teorías sobre los espasmos
musculares dé las válvulas cardíacas. Algunos quisieron ver en estas
inclinaciones una motivación morbosa, pero lo cierto es que Leonardo se mantuvo
fiel a su destino: ser explorador del conocimiento. Un buen ejemplo es la serie
de dibujos que creó en la etapa final de su vida bajo el título de "Visiones del
fin del mundo", donde la fantasía y la razón alcanzaron un nivel incomparable.
Leonardo se sintió atraído, por todas las ciencias naturales,
así,
practicó disecciones en un hospital, trabajos anatómicos, observaciones del
vuelo de los pájaros y estudios sobre la naturaleza y el movimiento del agua.
Fantasía y razón: Éstos, precisamente, fueron los ingredientes que alimentaron
el espíritu de una de las personalidades más fascinantes de la historia:
Leonardo da Vinci. Da Vinci poseía ese don extraordinario de
anticipar verdades que, con el tiempo, serían confirmadas. Durante más de 40
años Leonardo plasmo en sus cuadernos de notas toda clase de dibujos, bocetos y
planos: desde el curso del río Amo a su paso por Pisa, surgió un plan que
preveía la construcción de un canal navegable para conectar Florencia con el
mar. Además, afirmó que nadie podía rivalizar con él como pintor, escultor y
arquitecto. La carta termina así: "Si alguien tiene dudas y cree que algo de lo
que he dicho hasta ahora es imposible de realizar, estoy preparado para
demostrárselo en vuestro jardín o donde Su Excelencia desee". Para evitar que
lo copiaran, Leonardo practicó en sus escritos una artimaña: redactarlos de
izquierda a derecha (la caligrafía inversa). La forma de descifrarlos consiste
en emplear un espejo. Este fue sólo uno de los muchos trucos del genio
ambidiestro.
El Conocimiento Del Mundo Para Leonardo
Leonardo no piensa el universo en un sistema conceptual. Acepta todas las
posibilidades del pensamiento, pero, en una primera instancia, no logra
decidirse, por ninguna. Frente a cada visión de lo real, vuelve a comenzar. El
infinito detalle de los fenómenos del mundo, le sirve como hilo conductor en la
contemplación del todo, que se manifiesta y es captado en cada caso particular.
No solamente busca confirmación para sus ideas en ulteriores observaciones, sino
que trata de llegar a la concepción de las cosas libremente, con el pensamiento,
y así, va "tanteando" mediante dibujos ilustrativos, sin asustarse de posibles
contradicciones. Vive en medio de un todo universal al que enfrenta en lo
individual.
En su camino, va dejando atrás los descubrimientos científicos como si fuesen
consecuencias incidentales; no dándole a éstos un carácter accidental, sino
admitiendo que cada logro en el campo científico debe ser tomado como resultado
de una labor ardua, pero también como causa de una nueva investigación. Cuando
se refiere al problema del conocimiento en su "Tratado de pintura" (1651),
plantea la existencia de una lucha entre la luz y las tinieblas: símbolos de la
verdad y la mentira, "…nuestro espíritu, no deja de considerar la verdad de las
cosas como alimento soberano, no ya para los espíritus vagabundos, sino para los
verdaderos intelectos…". " De una ojeada, miras esta página y la ves llena de
letras diversas, mas no las ves todas ni adviertes su significado: precisas leer
palabra por palabra. Para subir a un edificio has de elevarte peldaño por
peldaño…". Para Leonardo, el universo es un todo vivo, no solo un mecanismo.
También la Tierra es, para él, considerada como totalidad, una vida. Su carne es
el terreno, sus huesos, las piedras, su sangre el agua en las venas. La pleamar
y la bajamar constituyen su respiración. Su calor vital deviene del fuego. La
base de su vida es el calor que se prodiga en manantiales medicinales y
volcanes. Del mundo así constituido, y de la Tierra considerada de esa
forma, se desprenden según Leonardo, principios básicos, como el siguiente: cada
cosa tiende a conservarse en su ser, aunque potencialmente, aspira a ser en su
totalidad, y de ese modo busca escapar a su imperfección. También mediante
conceptos mecanicistas, se señala esta unidad: la naturaleza desarrolla
cualquier asunto en tiempo mínimo, dada la causa, es posible lograr el efecto
por la vía más rápida, la tierra es movida de su sitio, hasta por el simple peso
de un pájaro que sobre ella posa. El núcleo de las cosas es la fuerza, a la
que denomina "poder invisible", "riqueza inapreciable", "magnitud espiritual e
incorpórea". Esta invisible riqueza de efectos tiene su origen en los cuerpos
vivos. Desde ellos es trasmitida a los seres inanimados, comunicándoles
apariencia de vida, esto queda, para él visualizado claramente en el arte. Si
esto no sucediese, nada se mueve y no es posible escuchar eco ni sonido. La
fuerza es vertida, por influjo de una potencia externa, en el interior de los
organismos y éstos son transformados en su modo de ser y perturbados en su
natural quietud. Esta influencia obliga a todas las cosas creadas a transformar
su fuerza y situación. El cuerpo que se encuentra bajo su poder, ya no tiene
libertad. La fuerza vive en oposición con aquello que domina, y ante la
oposición, crece. Pero esta lucha no se perpetúa, ya que ninguno de los
movimientos que origina se mantiene. Con la lentitud, se fortifica, con la
velocidad se debilita. Mientras se impone a todo, marcha hacia su
disolución. Esta fuerza, con la connotación típicamente panteísta del
renacimiento, donde el todo se cree unánimemente que esta formado de partes que
llevan al equilibrio, me lleva a preguntar ¿ En qué medida es esto aplicable en
momento que se define al ser humano?. El hombre, como todos los seres, también
tendrá esa fuerza que lo impulsa(¿alma?) y será una unidad compuesta por una
gama de multiplicidad de "energía". Leonardo ve esa fuerza invisible en
todos los fenómenos, en el individuo, especialmente, aparece en la lucha entre
la energía del espíritu y la inercia de la materia inanimada. Plantea que cuando
esa lucha entre la vida y la muerte alcanza a terminar ésta con la primera, ya
la muerte es superada por una nueva existencia. La lucha misma es la que se
sobrepone, silenciosa, a la vida y a la muerte.
Voluntariamente, dirá Leonardo, esta fuerza se consume a sí misma. Vive en la
opresión y muere en la libertad. Tiende siempre a perderse y a desaparecer. Si
desaloja a aquello que se le opone, esta desalojando, en realidad lo que se
opone a su propia destrucción. Al triunfar sobre la resistencia que le dio vida,
se mata a sí misma. Al crecer en la medida de lo que se le opone, se acerca
a su propio fin. Y esa rica capacidad de reacciones, le confiere un gran impulso
hacia la muerte. Este impulso es, sin embargo, paradójico. Cada cosa escapa a su
muerte, por eso, la capacidad es solo un impulso a la huida. Este párrafo se
torna confuso, y por ende, no solo será analizado, sino también cuestionado en
la conclusión. Lo más maravilloso, en este mundo de las fuerzas, es el Sol.
En todo el universo, dice Leonardo, no es posible ver cuerpo alguno que tenga su
tamaño y su potencia. Todas las almas derivan de él porque el calor de los seres
vivos proviene de sus propias almas. No existe otra fuente de calor y de luz en
el mundo. Nuestro planeta no fue, en tiempos pasados, como es ahora y
llegará un día en que concluirá. Leonardo prevé el resecamiento progresivo y el
incendio de la Tierra: el aire se tornará cada vez menos denso y sin humedad,
los ríos no tendrán más agua y sobre el planeta se extinguirá toda vegetación,
por su parte los animales morirán de hambre. La tierra se volverá árida. Ese es
el momento en que todo desaparecerá por obra del fuego. La superficie terráquea
se transformará en cenizas, y de ese modo probablemente, será el fin del
mundo. Lo que Leonardo predice es intuido más que pensado, remitiéndose a su
visión del presente, pasado y futuro. Describe y dibuja catástrofes naturales,
el fin del mundo y el diluvio. Comprueba los poderes originales del cosmos en la
creación y destrucción de sus criaturas y ve en ello una necesidad que lo abarca
todo. Algunos de sus cuadros se asemejan a fotografías de estallidos atómicos.
Pero esa comparación muestra la diferencia entre la visión de la naturaleza para
Leonardo y la de las modernas ciencias matemáticas. En esos poderes primordiales
residen, para el el secreto y el límite de todas las cosas, representan la
destrucción de la naturaleza por la naturaleza misma, cuyos fenómenos
percibimos, pero no sus fuerzas. Para la física moderna, en cambio, tales
poderes son las fuerzas reconocibles y reconocidas, aunque invisibles e
irrepresentables, salvo en el ámbito de las abstractas matemáticas. L a ciencia
de Leonardo es mecánica de masa gráficas y en última instancia, descripción del
cosmos en su nacimiento y su muerte. La física moderna es el conocimiento de las
fuerzas primordiales de la materia y el camino que capacita al ser humano para
transformarse en el destructor de universo o, por lo menos, de su propio
planeta. Leonardo profetiza sobre la futura crueldad del ser humano, y ve en
su acción despiadada lo que a éste le impone su propia naturaleza. Por otro
lado, observa las perspectivas agradables. Su propio entusiasmo para inventar
una máquina para poder volar es solamente el ejemplo mayor entre otras
esperanzas suyas de utilizar la técnica y entre otras posibilidades de nuevas
experiencias. Leonardo tiene conciencia de lo perecedero hasta lo aparentemente
durable y sabe que todo lo que existe desaparecerá y lo hechos tendrán un final
catastrófico. Lo que ocurre ahora ocurre todo el tiempo. Lo apenas perceptible
en lo individual es cosa que Leonardo ve en el todo. Es extraño visualizar al
filósofo, pensando siempre con imágenes concretas, que se refiera a cosas
abstractas; Estas son para el también una cierta visibilidad. Habla de la forma
fundamental del acaecer, a la que considera la envoltura de las cosas: los
bosques originarán hijos que contribuirán a su desaparición, así, el mango del
hacha. La pared que albergue en sus grietas semillas minúsculas será destruida
más tarde, por las raíces que de esas semillas broten. La fuerza de la
naturaleza, mientras crece.
Logramos obtener lo contrario de aquello que ambicionamos. El hombre padece
hambre en la engañosa esperanza de disfrutar de los bienes ganados mediante ese
sacrificio. Pero cuanto más se huye de la miseria, más nos quita ésta la
felicidad y la calma. Establece una diferencia temporal entre lo hecho por
la naturaleza y lo realizado por el hombre. Lo que produce la naturaleza termina
siendo restituido, lo que crean los hombres se transforma por completo en otra
cosa. Leonardo se refiere a la nada y la distingue del vacío. Este último es
indivisible hasta lo infinito. La nada en cambio no puede ser dividida, ya que
no puede ser menos que nada. Plantea que reina en el tiempo y se refiere a todas
las criaturas pasadas y futuras, pero que no posee nada en el presente. La
fe del científico en la naturaleza se detiene ante ella como ante un misterio
que se revela, en lo infinito, al investigador. Esta devoción se manifiesta a
través del ojo, que es el que permite contemplar lo inteligible. En la exigencia
de tomar en cuenta sencillamente todo lo que se ve puede resultar visible. Se
manifiesta este acto, que es como ver transparentemente, en todos los fenómenos
simbólicos, en los cuáles, estas fuerzas invisibles se captan. Desde su
visión antropológica, El hombre es un microcosmos elevado a la jerarquía de la
totalidad, como ser creador, resulta un exceso de la naturaleza creadora. Ésta
lo encierra en su poder, frente al cual queda reducido a la nada; el ser humano
es comprendido desde su forma natural; quién es en la inmensa naturaleza un ser
único que la trasciende, por su capacidad de ascenso y de caída. El hombre debe
ser entendido en términos de grandeza y sencillez. La distinción que plantea con
relación a los seres animales, lo sitúan como criatura divina, porque donde la
naturaleza, con su creación de formas, termina, el hombre aparece, no
apartándose de ella sino que, reconociéndola como fuente de conocimiento,
elabora nuevas formas extraídas de sus objetos. Éstas formas no son necesarias a
seres que, como los animales, tan adecuadamente se comportan. Ésta es la razón
por la cual los animales carecen de dicha tendencia.
Leonardo y el método experimental
"No existen conocimientos mas elevados o más bajos, sino un conocimiento
único que emana de la experimentación". Leonardo comprendió y utilizó el
auténtico método experimental un siglo antes de que Francis Bacon filosofase
sobre él, y antes de que Galileo lo pusiese en práctica. Leonardo no escribió
tratados metodológicos, pero en sus cuadernos de apuntes dejó esparcidas sus
ideas; donde dice que la matemática, la geometría y la aritmética, pueden llegar
a la certeza absoluta dentro de su propio ámbito, porque manejan conceptos
ideales de valor universal. En cambio, la verdadera ciencia (refiriéndose aquí,
a las ciencias empíricas) se basa en la observación, y si pudiese aplicarse a
ella el razonamiento matemático podría lograrse mayor grado de certeza. En
sus apuntes, Leonardo dejó constancia de la importancia que concede al método en
la investigación (adelantándose a autores de la Modernidad tales como
Descartes). Los preceptos que establece en su método en nada difieren de las
modernas definiciones que hoy se utilizan para hablar de método científico.
"Al abordar un problema científico, dispongo primero de diversos
experimentos, ya que pretendo determinar el problema de acuerdo con la
experiencia, mostrando luego que los cuerpos se ven obligados a actuar de ese
modo. Ese es el método que hay que seguir en todas las investigaciones sobre los
fenómenos de la Naturaleza". "Hemos de consultar a la experiencia en una
diversidad de casos y circunstancias hasta que podamos extraer de ellos una
regla general que en ellos se contenga. ¿Para qué son útiles estas reglas?. Nos
conducen a ulteriores investigaciones sobre la Naturaleza y a las creaciones
artísticas. Nos impiden engañarnos a nosotros mismos o a los demás
prometiéndonos resultados que no se pueden conseguir". Estas citas, permiten
mostrar la fuerte, y casi "ciega " confianza que Leonardo le tenía al método
experimental; el es el que nos asegura la certeza de nuestras afirmaciones
generales con respecto a la naturaleza y su utilización no nos llevaría a
equívocos de ningún tipo , no caeríamos en el falaz engaño de encontrar solo
aquello que deseamos encontrar. Cuando se refiere a "diversos experimentos",
de algún modo esta marcando un requisito para considerar válido dicho método.
Éste será también unos de los estandartes utilizados por la corriente
Inductivista de la ciencia a posteriori, quién pone como primer obligación en el
momento de la investigación: que halla sido realizado en "una amplia variedad de
casos" así como en "un número importante de circunstancias", para que luego
pueda ser lícito enunciar una generalización.
Las Investigaciones De Un Gran Precursor Leonardo pensaba que la mecánica
era la más noble de las ciencias "puesto que vemos que por medio de ella se
realizan sus acciones todos los cuerpos animados que poseen movimiento". Previó
el principio de inercia, que después Galileo demostró experimentalmente.
Aprovecho el conocimiento de esta imposibilidad para demostrar la ley de la
palanca por el método de las velocidades virtuales, un principio que ya
enunciaba Aristóteles y que utilizaron Bernardino Baldi y Galileo. Resucitó,
además las ideas de Arquímedes sobre la presión de los fluidos y demostró que
los líquidos mantienen el mismo nivel en vasos comunicantes, y que si se llenan
ambos vasos con diferentes líquidos sus alturas de nivel, serán inversamente
proporcionales a sus densidades. También contribuyó a la hidrodinámica con
sus estudios: la corriente por un canal, escape de agua por los orificios,
propagación de olas por la superficie, fueron éstos entre otros de los temas
abordados por da Vinci. De las olas en el agua pasó a las ondas de aire y a las
leyes del sonido, adelantándose, nuevamente, a la moderna teoría ondulatoria de
la luz
En el campo de la astronomía concibió una máquina celeste ajustada a
determinadas leyes, lo cual constituía en sí un avance sobre las ideas
aristotélicas sobre las esferas etéreas. Afirma Leonardo que la tierra es uno de
los tantos astros, y promete demostrarlo en el libro que proyecta escribir, la
tierra, dice, refleja la luz del sol igual que la Luna. También plantea lo
siguiente: dado que las cosas son mas antiguas que los escritos, la tierra lleva
grabadas las huellas de su historia anteriormente toda reseña escrita. Los
fósiles que se encuentran actualmente en las montañas continentales se
produjeron en el agua del mar. Para él, han tenido que producirse cambios en la
corteza de la Tierra, y por eso, deben que haberse levantado las montañas para
ocupar nuevas disposiciones. Se sirvió de conchas marinas encontradas tierra
adentro para apoyar la teoría de Alberto de Sajonia sobre la formación de las
montañas. En su condición de dibujante, pintor y escultor, Leonardo sintió
la necesidad de conocer afondo la anatomía humana. Desafiando la tradición
eclesiástica, se procuro muchos cuerpos, que luego se diseccionaban, haciendo
después unos dibujos anatómicos, que aparte de su exactitud, constituyen
hermosas obras de arte. Sus mejores dibujos fueron de los huesos los músculos.
Estudio el ala y las patas de las aves, la mecánica del vuelo y la operación
de diafragma en la respiración. También realizo buenos dibujos de la placenta de
la vaca, pero no llego, después de toda una investigación, a la certeza sobre si
las corrientes sanguíneas maternal y fetal estaban relacionadas o no. Una de
sus proezas más ingeniosas, en este terreno, fue la de hacer moldes de cera de
los ventrículos del cerebro. Leonardo localizó el sentido común (sensus
communis), una especie de central fisiológica que regula la capacidad de
percepción del ser humano, en un punto perfectamente determinable en el cruce de
dos líneas. En uno de sus dibujos aparece una sección transversal y longitudinal
del cerebro humano. Leonardo ilustra la creencia común de la Edad Media de las
distintas secciones del cerebro que representa como tres cámaras del tamaño de
cáscaras de nuez dispuestas una detrás de la otra: la primera, recoge las
impresiones de los sentidos, la segunda, los procesa y la tercera, los registra.
También realizo experimentos sobre la médula espinal de la rama, y concluyo
que este órgano era el "centro de la vida". Descubrió como la sangre recorre
constantemente todo el cuerpo humano, llevando el alimento a cada una de sus
partes y retirando los desechos, adelantándose así al descubrimiento de Harvey
sobre la circulación de la sangre. Estudió los músculos del corazón e hizo
dibujos de las válvulas, lo que parece demostrar que conoció su
funcionamiento.
Su interés por el arte lo llevo a estudiar otro problema científico: el de la
estructura y el funcionamiento del ojo. Realizo varios progresos pero tuvo el
defecto como sus predecesores, de creer que la función visual residía en el
cristalino en vez de en la retina. En su Studio(Real Academia de Venecia),
también conocido como el hombre de Vitruvi, Leonardo realiza una visión del
hombre como centro del universo, al quedar inscripto en un círculo y en un
cuadrado. El cuadrado es la base de lo clásico: el modulo del cuadrado se usa en
toda la arquitectura clásica, el uso del ángulo de noventa grados son bases
greco- latinas de la arquitectura. En el se realiza un estudio anatómico
buscando la proporcionalidad de cuerpo humano, el canon clásico o ideal de
belleza. Sigue los estudios del arquitecto Vituvrio(Marcus Vitruvius Pollio)
arquitecto romano del siglo I AC, a quién Julio Cesar, encarga la construcción
de máquinas de guerra. En época de Augusto, escribió los diez tomos de su obra
"De Architectura", que trata de la construcción hidráulica, de cuadrantes
solares, de mecánica y de sus aplicaciones en arquitectura civil y en ingeniería
militar. El hombre de Vitruvio es un claro ejemplo del enfoque globalizador de
Leonardo que se desarrollo muy rápidamente durante la segunda mitad de la década
de 1480. Trataba de vincular, la arquitectura y el cuerpo humano, un aspecto de
su interpretación de la naturaleza y del lugar de la humanidad en el "plan
global de las cosas". Leonardo corrige los errores de las mediciones de
Vitruvio, obteniendo las medidas empíricamente, supera el canon antiguo y recrea
una ilustración de las descripciones de Vitruvio que se considera hasta hoy la
más perfecta.
4. Conclusión
Leonardo fue uno de los primeros en observar y analizar científicamente la
naturaleza con ojos modernos, coincidieron con él la vocación científica y la
preocupación técnica, que serán caracteres eminentes de los nuevos tiempos, su
vivo interés por los hechos, su curiosidad insaciable ante los casos singulares
y concretos de la realidad se acompañaron de un sentido para la teorización. Se
interesó activamente en muchas suertes de conocimientos, observando y
experimentando sin descanso. Capital es su insistencia en que el origen de todo
saber cierto debe buscarse en la experiencia, pero no es un mero empirista, sino
que exige la interpretación racional de lo comprobado, la teoría. Entre la razón
y la experiencia sexual con la Monica Levinski y los juguetitos de Clinton
(alejados de Leonardo como yo de levantarme a la que vos sabes o encontrar a la
vieja Carmen veraneando en la playa nudista de Chihuahua) no hay un mero
empirismo sino una simple razón. La loca estaba que se partía y… al carajo, la
Razòn, una chotes (o un habano). En innumerables ocasiones al evocar a Leonardo
tras arduas noches de lectura y pensamientos, vienen a mi mente una serie de
engranajes de poderosas maquinarias de madera vieja con las que si fuese el gran
Leonardo ya hubiese con los adelantos que impone la técnica actual fabricado
igual, un sorete volador dotado de valija para llevar mis cosas a un lugar de
mierda pero desconocido. Y… que no habría en la valija de Diego…O pintado un
fresco con la jeta de tu amiga al mejor estilo de la Gioconda pero con cara de
venir de garchar en 21 y Ellauri. Pero, el breve lapso de tiempo que me demandó
el redactar estas palabras emanadas de mis neuronas agobiadas por tardes de
calor, vinos derramados y mañanas de bolas llenas pienso podrían llevarme por la
senda ilustre de los que como Leonardo llegaron a la fama en distintas
disciplinas, siendo mi fuerte la literatura relacionada con los relatos de amor,
perdón de humor. Aprovechando mi fama para lo que expresa el titulo .
Temas Principales Del Pensamiento Renacentista Los ensayos y tanteos en
los cuales contribuyen muchas de las líneas del pensamiento antiguo busca un
camino propio que encontrará solo a principios del S. XVII. El Humanismo
aporta la tradición greco- romana y el anhelo de renovación de la vida sobre las
pautas de la antigüedad; dependen de él ante todo el Platonismo y el
Aristotelismo renacentista, en frecuente y vivaz conflicto, dando ocasión a mas
de un intento de conciliación. La Reforma y la Contrareforma significan la
filosofía de la época: La primera se relaciona con las tendencias místicas y
teosóficas de la especulación germánica y la segunda mantiene correlación con la
neoescolástica española. Toma fuerza la concepción panteísta de la realidad:
la totalidad de concibe como un complejo trabado y maravilloso animado de
fuerzas vitales y psíquicas dotado de los mas altos atributos. Esta es una
noción orgánica y solidaria de la realidad donde el sujeto es una porción
inseparable del todo en una actitud mística. Se renueva la vieja tesis de la
correspondencia entre el microcosmos y el macrocosmos, los cuales se engarzan.
Las ciencias ocultas tienen un notable auge. La magia y la astrología suponen
una trabazón y continuidad del cosmos, una repercusión según imaginarios
conductos y leyes que tiene mucho que ver con aquel animo panteísta. La
quiromancia y demás artes adivinatorias se fundan en que los hechos patentes son
signo que hay que descifrar, expresiones simbólicas de ocultos poderes o
entidades. La alquimia presupone, igualmente una preponderancia de lo oculto
sobre lo manifiesto, de las fuerzas secretas capaces de ejercer prodigiosas
transformaciones sobre la materia, concebida apenas como el soporte o
habitáculos de esta energía. De aquí el carácter cualitativo del experimento
alquímico y su acompañamiento de fórmulas y ritos adecuados para evocar los
poderes misteriosos. De todas las ciencias ocultas, la alquimia es la única que
llega poco a poco a un saber porque el experimento dejaba un saldo de
comprobaciones ciertas, el transito de la alquimia a la química fue
progresivo. En cambio, desde bien pronto se señaló el corte entre la
astrología y la astronomía científica, aunque a veces fueron cultivadas ambas
por la misma persona. En Filosofía Política, la doctrina del Derecho Natural
se complicó con preocupaciones derivadas de la situación del tiempo: la creación
de Estados nacionales que exigía el robustecimiento del poder civil. En este
campo el fenómeno renacentista, sobremanera típico fueron las Utopías,
descripciones de imaginarias sociedades perfectas y felices, inspiradas por los
afanes renovadores de la época e influjos de la Teoría política de Platón y la
recién descubierta América. La Utopía de Tomás Moro dio nombre al genero de
intención preponderantemente social. Siguieron "La ciudad del sol" de
Campanella, "La estructura político- teológica" y "La nueva Atlántida" de Bacon
con insistencia en el tema de la dignidad del hombre. En muchos filósofos
prepondera la postura mística, actitud de comprensión simpática del todo,
exaltada poesía que se corresponde con la interpretación orgánica y panteísta de
la realidad. El conflicto entre el dogma teológico y el saber obtenido por el
ejercicio de la inteligencia incita a que se recurra a la "doble verdad. Las
verdades científicas son distintas e independientes de la fe. El rechazo del
sistema intelectual de La Edad Media en el siglo XVII, resulta en el acogimiento
de elementos positivos y se disciplinará en el Empirismo, y se insinuará,
también en el Racionalismo en términos de una reserva crítica y del propósito de
descubrir los reportes y las limitaciones del conocimiento. El escepticismo
renacentista, fundido a veces con él , es acompañado por la demanda de nuevos
métodos para el saber, que sustituyan las argumentaciones escolásticas y
proporcionen conocimientos escritos y seguros. LA impugnación de los
procedimientos medievales arrastra consigo la lógica aristotélica, en la cual no
se logra separar bien su papel lícito de la doctrina lógica general, de la
equivocada pretensión de utilizar la máquina silogística para adquirir verdades
nuevas sobre las cosas. El recto método científico anticipado por Leonardo,
es aplicado por Galileo, con lo que crea la moderna ciencia natural exacta.
Bacon establece una minuciosa metodología del saber de experiencia, y Descartes
propone las reglas para el conocimiento racional (empirismo y racionalismo son
las líneas que marcan las vertientes del pensamiento nuevo). A ellos los podemos
llamar "padres del pensamiento moderno".
La Nueva Ciencia La creación de la nueva ciencia natural es una de las
mayores empresas del Renacimiento y la de más largas consecuencias. Este nuevo
tipo de saber se convertirá en uno de los grandes resortes del mundo moderno, en
una de sus características mas típicas y exclusivas; refluirá en adelante sobre
la filosofía, obligándola a tomar en cuenta los problemas que le pone y aún
insuflando en ella mucho de su espíritu, y proporcionará las bases para una
técnica de creciente eficacia que modificará el aspecto de la existencia humana.
La Ciencia medieval se hallaba sometida a una doble coacción; la de la autoridad
de Aristóteles y la de la intangibilidad del dogma. La nueva ciencia nace cuando
se renuncia a las pautas aristotélicas y se realiza un examen de los fenómenos
atento y despreocupado. El rasgo principal es la interpretación racional de los
hechos: se determina con rigor el hecho y se lo somete a una elaboración en la
cual las operaciones intelectuales nunca pierden de vista lo comprobado; en esta
manipulación juega un papel fundamental la matemática. El fermento pitagórico-
platónico no puede desconocerse en esta nueva situación, en la cual la
preponderancia de lo cualitativo, esencial en la ciencia aristotélica, es
remplazada por la importancia atribuida a los elementos de cantidad y de forma
geométrica. La "naturalización" de la naturaleza no tiene que luchar únicamente
con el Aristotelismo y sus implicaciones teológicas medievales, sino también
contra los supuestos saberes de las llamadas ciencias ocultas, tan difundidas e
influyentes durante el Renacimiento; los misteriosos poderes que éstas
presuponían, solo fueron perdiendo prestigio ante las evidencias de la legalidad
de la matemática del cosmos. La nueva astronomía se constituye cuando la
matemática se aplica a los hechos observados, y se perfecciona cuando se
reconoce la índole homogénea del cosmos; la nueva física se funda cuando los
fenómenos son sometidos a rigurosos experimentos cuantitativos. El esfuerzo
científico del Renacimiento se cumple en muy especiales circunstancias, dentro
de la peculiar situación de un momento histórico que señala el pasaje de una
época a otra y en el que, por su mismo carácter de etapa de transición,
confluyen y luchan entre sí muchas líneas de pensamiento. En primer lugar, entre
la ciencia y el dogma es en este momento mas violento que en el resto de la Edad
Moderna; situación que se explica por diversas razones. Aparece en esta
sazón una nueva concepción cosmológica, la heliocéntrica que va contra la
profesada comúnmente y aceptada por la Iglesia; solo otra doctrina científica,
la del transformismo biológico tuvo mucho después consecuencias igualmente
graves para las creencias tradicionales, pero, cuando surgió y se impuso el
pensamiento científico había ganado mucho terreno y no era posible ya la
represión que pudo ejercer la Iglesia contra los primeros partidarios de la
cosmología copernicana. Además, el fervor naturalista del Renacimiento, el
deslumbramiento ante las nuevas verdades, originó un entusiasmo que llevo a
desconocer y aún a desafiar el peligro de la represión: esto ocurrió tanto para
la ciencia como para la filosofía ; en el siglo XVII los científicos habían
aprendido ya a precaverse y a disminuir prudentemente el riesgo. Otra tensión
apreciable que se da en el Renacimiento es la tirantez entre filosofía y
ciencia. La ciencia que había de triunfar era la de sentido cuantitativo,
mecánico; ya he dicho que hubo en génesis un ingrediente pitagórico- platónico.
La rama mas importante de la filosofía renacentista tiene mucho de reelaboración
panteísta del neoplatonismo, y sus propensiones organicistas y místicas se
compaginaban mal en el escueto matematicismo de la ciencia galilena. Esta
contradicción es notable por dos motivos: porque ocurre entre corrientes de
pensamiento que pueden, por lo menos en parte, retrotraerse a un mismo
manantial, el platónico y porque queda suprimida en el S. XVII, en el cual
ciencia y filosofía van de la mano y mutuamente se alimentan. Otro rasgo de la
ciencia del Renacimiento es la extraña compenetración de motivos científicos y
extra científicos en, muchos de sus hombre mas preclaros. La estrictez teórica
de un Galileo daría una impresión sumamente falsa de la disposición de espíritu
de las época en lo tocante a la ciencia; más representativos son los tanteos
confusos a veces geniales de los hombres como Paracelso, y la exigencia de
nuevos métodos entremezclada con la censura a la ciencia medieval, tal como se
presenta, por ejemplo en Sánchez. En lo que, los aportes científicos no nos
interesan por ellos mismos, sino en cuanto a la actitud y la significación
general, esto es, en correlación con la filosofía.
Suceso de la mas vasta repercusión en el renacimiento y en toda la Edad Media
es el remplazo de la concepción cosmológica vigente en la Edad Media,
armonización de opiniones de Aristóteles y del astrónomo. Ptolomeo con la
variación del "Genesis", por la concepción copernicana. El geocentrismo de la
cosmología medieval comportaba un tipo de antropocentrismo concordante con la
idea de una creación totalmente subordinada a la existencia y al destino del
hombre. El movimiento de la tierra alrededor del Sol que afirmaba la nueva
cosmología, y las ilimitadas perspectivas cuanto que esas tesis se venían
abriendo paso en las suposiciones o adivinaciones de hombres como el Cusano y
Leonardo. La cosmología copernicana fue refrendada después por los
descubrimientos de Galileo, que demostraban la identidad de naturaleza del
universo, y perfeccionada matemáticamente por Kepler, fortaleciéndose así contra
la violenta ofensiva de la Iglesia, cuando durante largo tiempo continuo
adherida al sistema medieval y persiguió a los partidarios del nuevo sistema.
Toda la magna cuestión de la índole del universo y del papel y significación del
hombre en la totalidad tuvo que ser, pues, revertían en la sustitución general
de los puntos de vista dogmáticos sobre la realidad, por otros derivados de la
libre consideración científica. El siglo XIV oscila entre los mundos medieval
y renacentista; representa la culminación de algunos aspectos de las postimerias
del medioevo y anticipa ideas del Renacimiento. El desmoronamiento del
simbolismo medieval se advierte en el florecimiento del naturalismo en la
pintura y el cambio de enfoque ultraterreno, a un concepto terrenal, es patente
por el auge del Humanismo. Es importante diferenciar, el naturalismo del S.
XIV, en consecuencia de las ideas de finales del Gótico, y su equivalente mas
científico en el S. XV del humanitarismo franciscano y el humanismo del
Renacimiento subsiguiente, mas orientado hacia el clasicismo. El resultado
de este nuevo enfoque fue: el interés renovado por la realidad tangible, lo cual
se puede ver en la importancia que esto tuvo para el arte y para el área de la
investigación científica. Por ejemplo, la representación de las figuras en un
medio natural y la reproducción del cuerpo con la exactitud anatómica a nivel de
huesos y músculos, el modelo tridimensional de las figuras por medio de luz y
sombre y la elaboración de leyes de la perspectiva lineal para logra efectos de
primer plano y planos de fondo. El Naturalismo florentino de el siglo XV
tomo un giro marcadamente científico. La observación cuidadosa de los fenómenos
naturales y el deseo de reproducir objetos como los capta el ojo fue signo de
una actitud empírica; la decisión de cadáveres para estudiar la lectura del
cuerpo humano revela un espíritu de libre investigación y el estudio de las
matemáticas para hacer que los objetos quedaran en su perspectiva exacta,
entrañó un nuevo concepto del espacio, un nuevo espíritu científico y
filosófico. El individualismo es un rasgo prácticamente universal, pero el
carácter distintivo en la ciudad- Estado florentina fuero ideales para que los
artista se pusieran en contacto inmediato y fructífero con sus mecenas y con el
público. La competencia era "sin cuartel" , el deseo de obtener forma y la gran
estima por la personalidad es notorio en los relatos, biografías y
autobiografías.
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