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LA REASIGNACIÓN DEL SEXO EN LOS TRANSEXUALES archivo del portal de recursos
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Dra. Loreta Pérez Gravié
Dra. Liliam Barrios Herrero
Dr. Ismael Pavel Polo Pérez
Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana
F.C.M. Dr. “Salvador Allende”.
ÍNDICE
- Resumen
- Introducción
- Desarrollo
- Valoración económica y/o aporte social
- Conclusiones
- Anexos
- Referencias Bibliográficas
- Bibliografías Consultadas
RESUMEN
Se realizó una revisión bibliográfica sobre el tema transexualismo
“Disforia de Género” (término psicológico para describir los
sentimientos de dolor angustia y ansiedad que surgen por el desajuste
entre el sexo biológico de individuo y su identidad de género).Se
abordan diferentes términos y conceptos entorno a la sexualidad
refiriendo algunas causas así como el diagnóstico. Se explicó el
proceso de reasignación de sexo como tratamiento para los pacientes
transexuales y se hizo referencia a la estrategia que Cuba se ha
trazado con los casos presentados. Enriqueciendo en alguna medida el
nivel de conocimiento que sobre este tema se tiene en nuestro contexto.
INTRODUCCIÓN
Resulta extremadamente difícil el entender como algunas personas que
tienen las características físicas de un género pueden creer en
realidad que pertenecen al otro. Aquellos individuos que sienten de
esta manera son conocidos como Transexuales es decir manifiestan una
incongruencia
entre su sexo anatómico y su sexo psicológico.
En el escenario de la vida ellos no desean otra cosa que ser ellos
mismos, pero no se pueden quitar los vestuarios y disfraces y llevar
una vida normal, ya que los disfraces son en realidad sus propios
cuerpos. Existe por tanto una disforia entre lo que su cuerpo le indica
que es y lo que su mente le dicta.
La "Disforia de género" es un término psicológico, usado para describir
globalmente los sentimientos de dolor, angustia y ansiedad que surgen
por el desajuste entre el sexo físico de una persona trans y su
identidad de género, y de la presión parental y social de someterse a
las normas genéricas. Casi todas las personas transgéneras sufren
disforia de género en grados variables. (1) Algunas personas
transexuales descubren a una edad temprana que no son capaces de vivir
en el género de su sexo de nacimiento, pero la mayoría lucha por
someterse, a pesar de su sufrimiento intenso, hasta la adultez. Las
personas transexuales inician entonces la transición de género en busca
de alivio. La identidad de género de una persona es su sentido interno
de ser hombre o mujer, chico o chica.
La orientación sexual es la atracción sexual de alguien hacia otras
personas que pueden ser del sexo opuesto, del mismo sexo, o de ambos
sexos. Como el resto de la gente, las personas
trans generas pueden ser heteros, gays, lesbianas o bisexuales. En
general, la identidad de género, no el estado de sexo físico, determina
la orientación sexual.
Probablemente, una de las grandes luchas pendientes para la comunidad
transexual es la lucha por concienciar a la población de que la
transexualidad no es una amenaza ni una aberración ni una enfermedad,
es decir, la lucha contra la discriminación que genera la transfobia:
el odio o miedo irracional hacia las personas transexuales.
La transfobia tiene muy diferentes manifestaciones. Puede darse en el
terreno laboral, en el contexto familiar, en el social o incluso en la
misma persona transexual que no se acepta a sí misma.
En esta batalla, la comunidad que defiende los derechos de estas
personas ha instaurado el 17 de mayo como Día mundial tanto contra la
homofobia como contra la
transfobia.
Teniendo en cuenta el nivel de desconocimiento que existe alrededor
de este tema en nuestro contexto, nos proponemos con esta revisión
bibliográfica alcanzar los siguientes objetivos:
1. Abordar los diferentes términos y conceptos en torno a la sexualidad
2. Referir las diferentes causas de transexualidad y su diagnóstico
3. Explicar el proceso de resignación del sexo como tratamiento para los pacientes transexuales.
4. Hacer referencia a la estrategia que Cuba se ha trazado con los casos de transexuales.
DESARROLLO
La palabra transexual es una expresión que califica a un tipo de
personas. El término es un neologismo introducido a comienzos de los
años 50 por el psicoterapeuta norteamericano Harry Benjamin. El prefijo
trans (o tras) da la idea de desplazamiento, pasaje de un lugar a otro.
Pero en la palabra transexual el contexto es diferente. No hay cambios
entre sitios ni personas. Todo ocurre en el cuerpo de un sólo sujeto,
quien se desplazaría, metafóricamente, entre dos sexos, dejando atrás
el que lo caracterizara biológicamente desde su nacimiento y entrando
en el otro.
Diferente es el caso del homosexual y del travestido. El primero, se
siente atraído por individuos de su mismo sexo, pero no desea modificar
su
cuerpo. Se siente y vive como hombre, psíquica y físicamente. Goza
mediante el
pené. Pero le gustan otros hombres (no todos).El travestido (o
travestí) se viste y acicala como si fuese del otro sexo (suele ser un
hombre disfrazado de mujer).Pero se identifica como hombre. El
transexual también se viste con las ropas del otro sexo Pero, mientras
ese disfraz es para el travestido el fin para aquél es sólo un medio
(Benjamín). Un travestido puede ser homosexual, pero no es transexual.
Los transexuales están convencidos de que la naturaleza ha cometido un
error en su caso e intentan rectificarlo (Mason McCall Smith).
El sexo, desde un punto de vista científico, está integrado de seis
elementos, que en su conjunto, configuran el sexo de un sujeto.
Se precisan así:
a) El dato cromosómico, constituido por el patrimonio celular heredado
en el instante de la concepción y que, como es sabido, consiste en 23
pares de cromosomas, 22 de los cuales son comunes a ambos sexos.
b) Los caracteres sexuales gonádicos, condicionados por los
cromosómicos, que están representados por los ovarios y los testículos,
según el sexo, y que contribuyen a determinar los caracteres sexuales
hormonales y genitales.
c) Los caracteres hormonales, condicionados por la actividad endocrina
de específicos órganos anatómicos-como la hipófisis, las glándulas
corticosubrenales, gonádicas- que presentan efectos prevalecientemente
femeninos (estrógenos) o masculinos (testosterona).
d) Los elementos genitales, representados por los caracteres externos
que permiten una primera diferenciación sexual que hace posible
determinar el sexo del recién nacido para los efectos
regístrales.
e) Los elementos anatómicos, definidos secundarios, individualizables
exteriormente como es el caso, entre otros, del desarrollo pélvico y la
distribución de la vellosidad, los mismos que pueden ser modificados a
través de específicos productos hormonales.
f)El elemento psicológico, cuya importancia ha sido puesta de
manifiesto en tiempos recientes .Este factor, aunque condicionado por
factores hormonales y genitales, puede disociarse de los anteriores
elementos, en tanto es el resultado de vivencias, de sentimientos
profundos que determinan manifestaciones típicas atribuibles tanto a
uno como a otro género, como es el caso del instinto maternal, el
instinto de agresividad, el interés por los hijos, inclinaciones,
gustos y preferencias, dirección de la líbido, comportamientos,
maneras, modales y hábitos de vida.
Dentro de esta multiplicidad de variables, tal como se ha indicado, el
único elemento de certeza para determinar desde un punto de vista
biológico el sexo del sujeto, es el dato cromosómico, el que es
inmutable desde el momento de la concepción y no es posible de
modificar por la acción de los otros elementos o por intervenciones
naturales o externas.
El problema del transexualismo consiste, precisamente, en una
definitiva disociación que se presenta en el sujeto entre el elemento
cromosómico y su perfil sico-social. Esta es la razón del tormento
mental del transexual y su ansia de reasignación sexual o cirugía
(Meyers).
Los términos y conceptos en torno a la transexualidad no están muy
consensuados de momento, sobre todo porque se trata de una minoría poco
atendida y estudiada. De hecho, probablemente los mayores esfuerzos por
avanzar en su estudio están surgiendo por parte de la misma comunidad
de personas transexuales. Sin embargo, en esta misma comunidad tampoco
existe un consenso con respeto a los términos.
También se debate si la forma más correcta de denominar a la
transexualidad es transexualismo, transgénero, transgenerismo o incluso
síndrome de Harry Benjamin.
El género gramatical de los términos utilizados para describir a las
personas transexuales siempre se refieren al sexo de destino, es decir,
al sexo con el que se sienten identificados. Por ejemplo, un hombre
transexual es alguien que fue identificado como mujer al nacer debido a
sus genitales, pero que se identifica como hombre.
Entre ellos se conocen como FtM (Female to Male), que al ser tan
exitoso ha pasado al castellano como tal o bien traducido literalmente
como MaH
(Mujer a Hombre). Entiéndase transexual que va de un origen
anatómico femenino a un destino masculino. Otros términos alternativos
son transmen, trannyboys, etc. Claramente se observa una primacía del
inglés en el argot o subcultura transexual, puesto que muchos términos
se usan tal cual del inglés. También se usa hombre transexual o bien
transexual masculino. Y lo mismo con sus homónimos femeninos.
Otra abreviatura similar utilizada para clarificar consiste en
utilizar la expresión
"sexo asignado a sexo de destino", es decir, de mujer-a-hombre o de
hombre-a-mujer. Esto ayuda a evitar la confusión causada por la
terminología médica en desuso. Estos términos son abreviados en muchas
variantes, así, "de
Mujer a Hombre" podría expresarse como MaH (o en inglés: F-to-M, en
spanglish M-to-H, etc.).
La palabra "travesti" en general es considerada ofensiva, ya que confunde los términos de travestismo y transexualidad.
En vez de "transexual", algunas personas prefieren decir "transexualizada/o",
puesto que piensan que el término -sexual (contenido en "transexual")
da lugar a confusiones. Otra justificación dada para esta preferencia
es que sienten que es una palabra más en línea con el término
"intersexual", dado que muchos grupos transexuales acogen a las
personas intersexuales en su grupo puesto que piensan tienen mucho en
común.
Causas de transexualidad
Para la mayoría la transexualidad es una enfermedad psíquica o física.
Dentro de esta postura se han planteado numerosas hipótesis, desórdenes
glandulares, desequilibrios entre hemisferios cerebrales, intervención
decisiva de un cromosoma, etc.
Para algunos otros la transexualidad no constituye un supuesto
patológico, sino que se trataría por definición de un aspecto íntimo
que hace al proyecto existencial de cada uno.
Dentro de esta línea de pensamiento, hay quienes consideran que lo que
habilita una terapia (es decir lo patológico) es la inadecuación de la
orientación sexual y el cuerpo, no la orientación (transexualidad) en
sí.
Cifuentes, que se enrola en la primera postura [1] señala cuales
son las orientaciones actuales sobre el transexualismo y dice que son
básicamente dos.
Una de ellas hace hincapié en la desviación del psiquismo del
transexual hacia el otro sexo. Según esta orientación, el elemento
psíquico llega al extremo de descolocar anímicamente la identidad que
en un principio fue suya, con una fuerza tan radical que se produce el
repudio al sexo de origen y, para mantener normales vínculos
heterosexuales, el impulso definido, concreto, que ante nada se
detiene, los lleva a emplear todos los medios para la transformación.
Esa persona vive un síndrome por el que, desde el punto de vista
genotípico y fenotípico, es clasificada mujer u hombre, pero vive y
siente a la manera del género contrario. Aunque sea normal físicamente,
la persona esta poseída de una incontrolada aspiración a modificar
quirúrgicamente el sexo somático que le resulta intolerable y obtener
el reconocimiento social y jurídico del nuevo estado que proviene de la
transformación.
El sexo psicológico, contrapuesto al anatómico se adquiriría entre los
dos a los cuatro años. Se traduce en un comportamiento en los juegos,
amistades, ademanes, gestos, preferencias, modos de moverse y
expresarse, todas exteriorizaciones diversas a la apariencia
morfológica, en cuyo aspecto no aparecen anomalías y hormonalmente,
tiene valores normales dentro del sexo que aparenta y está registrado.
La importancia muy decisiva de la orientación psíquica se muestra en el
hecho de que la psiquiatría, el psicoanálisis, la
sicología y la psicoterapia, son impotentes para mudar la inclinación
mental y adecuarla a los atributos
físicos. Ese tratamiento psiquiátrico falla sistemáticamente y, por
ende, sólo resta la solución inversa que es adaptar el cuerpo a la
mente, instalación psíquica que se avizora hoy como irreversible. O sea
que para dar paz y armonía a la disociación, produciendo la identidad
sexual de la mujer o el hombre transexual, por ahora el exclusivo
método es el quirúrgico-clínico, con el cual se provee a una mente
femenina de los atributos femeninos
(vagina, mamas y otros caracteres sexuales secundarios) y del otro
lado, a la mente masculina los correspondientes atributos
(pené, testículos y el resto posible).
La segunda orientación, sostiene que la transexualidad tendría como
causa una transformación celular. La comprobación de esta causa esta en
vías de pesquisa y desarrollo.
Las investigaciones en curso revelarían que esa aguda tendencia que
aparece en las criaturas de dos a cuatro años deriva de las células
cerebrales, ubicadas en el hipotálamo y que se refieren a la relación
sexual. Dichas células de una placa determinarían la afición, conducta
o comportamiento sexual, sin que ello tenga efectos en una variante de
los cromosomas. La alteración de los núcleos copan su conformación
abarcando el espacio del citoplasma, lo que incidiría en la preferencia
erótica del sujeto. Los cromosomas no alterados estarían en cambio,
condicionados por las células con núcleos agigantados que llevan a la
inclinación distinta en lo erótico. Las opiniones llevan a pensar en un
hecho biológico congénito, que madura con los años, por lo que
existiría en el transexual un proceso biológico, además del
psicosocial.
Esta segunda comprobación, que se está llevando a cabo especialmente
por científicos australianos, confirma lo expuesto, en el sentido de
que no hay aquí un cambio voluntario y caprichoso, sino una verdadera
terapia para lograr la identidad sexual, pasando de su dislocación a la
unidad psicosomática, con provecho de la personalidad humana y sus
caracteres.
Diagnóstico de la Transexualidad
La transexualidad es descripta como un “trastorno de la identidad
sexual”. Se remarca dos componentes en los cuales debe haber pruebas de
que el individuo se identifica de un modo intenso y persistente con el
otro sexo, lo cual constituye el deseo de ser o la insistencia en que
uno es del otro sexo.
Los criterios de clasificación son:
A-Identificación acusada y persistente con el otro sexo (no solo el
deseo de obtener las supuestas ventajas relacionadas con las costumbres
culturales).En los niños el trastorno se manifiesta por cuatro o más de los siguientes rasgos:
-Deseo repetido de ser, o insistencia en que uno es del otro sexo;
-En los niños, preferencia por el travestismo o por simular vestimenta femenina;
-En las niñas, insistencia en llevar puesta solamente ropa masculina;
-Preferencias marcadas y persistentes por el papel del otro sexo o fantasías referentes a pertenecer al otro sexo;
-Deseo intenso de participar en los juegos y en los pasatiempos propios del otro sexo;
-Preferencia marcada por compañeros del otro sexo.
En los adolescentes y adultos la alteración se manifiesta por síntomas
tales como el deseo firme de pertenecer al otro sexo, ser considerado
como del otro sexo, un deseo de vivir o ser tratado como del otro sexo
o la convicción de experimentar las reacciones y sensaciones típicas
del otro sexo.
B-Malestar persistente con el propio sexo o sentimiento inadecuado con su rol.
En los niños la alteración se manifiesta por cualquiera de los
siguientes rasgos: sentimiento de que el pene y los testículos son
horribles o van a desaparecer, de que sería mejor no tener pene o
aversión hacia los juegos violentos y rechazo a los juguetes, juegos o
actividades propias de los niños; en las niñas, rechazo a orinar en
posición sentada, sentimiento de tener o de presentar en el futuro un
pene, de no querer poseer pechos ni tener menstruación o aversión
acentuada hacia la ropa femenina.
En los adolescentes y en los adultos se manifiesta por síntomas como:
preocupación por eliminar las características sexuales primarias y
secundarias (por ejemplo pedir tratamientos hormonales, quirúrgicos u
otros procedimientos para modificar físicamente los rasgos sexuales y
de esta manera parecerse al otro sexo) o creer que se ha nacido con el
sexo equivocado.
C-La alteración no coexiste con una enfermedad intersexual.
D-La alteración provoca malestar clínicamente significativo o
deterioro sexual, laboral o de otras áreas importantes de la actividad
del individuo.
No existe una evidencia fehaciente de por que un transexual presenta un
convencimiento temprano, permanente e irreductible de que su cuerpo no
está de acuerdo con su mente ”genéricamente” distinta.
"Cura" de la transexualidad
Históricamente, los tratamientos psicológicos orientados a "curar" la
transexualidad han sido un rotundo fracaso. En 1972, la American
Medical Association Committee on Human Sexuality hizo pública la
opinión médica dominante de que la psicoterapia es inefectiva para
personas transexuales y que, además, la terapia de reasignación de sexo
era más útil.
Un buen número de tratamientos que se utilizaron en el pasado son hoy
en día considerados inefectivos para las personas con una significativa
y persistente disforia de género, incluyendo la terapia de aversión,
las medicaciones
psico-activas, la terapia electro convulsiva, tratamientos hormonales
permanentes con el género anatómico de nacimiento y psicoterapia sólo.
La terapia reparativa orientada a personas homosexuales también ha sido
aplicada a personas transexuales, ya que en ocasiones la transexualidad
es vista como una homosexualidad extrema. Esta visión ha desaparecido
hace mucho de casi todos los discursos científicos.
Sin embargo, para algunas personas transexuales, las terapias
orientadas a resolver estos conflictos, distintas de los tratamientos
somáticos para reasignar el sexo físico, pueden ser eficaces y útiles.
Algunas personas pueden tener conflictos más leves entre la identidad
sexual y sus características sexuales físicas. Estos individuos pueden
no desear realmente someterse a un proceso de reasignación de sexo,
pero pueden buscar asistencia para superar los conflictos a los que se
enfrentan.
Si los individuos expresan su deseo de asistencia psicológica sin CRS,
el asesoramiento de apoyo y
psico-educativo puede ser de ayuda. Sus razones para renunciar al
proceso pueden incluir preocupaciones familiares o profesionales,
percepciones de la dificultad del proceso, miedo a la pérdida de su
posición o rol social, firmes creencias religiosas, real o percibida
incapacidad para financiar el proceso y una avanzada edad o problemas
médicos crónicos, que pueden, en algunos casos, considerarse
contraindicaciones médicas para la terapia hormonal o la cirugía de
reasignación de sexo.
Sin tener en cuenta su razonamiento, si su decisión es consistente,
debería ser respetada. Estos individuos a menudo buscan métodos
alternativos con los que puedan mejorar su vida, promoviendo la
aceptación de su identidad sexual y mejorar su baja autoestima causada
por el conflicto. Estos métodos pueden ser tratamientos somáticos
parciales como sólo terapias de reducidas dosis hormonales, que permite
a los pacientes a vestir y vivir parcialmente en el rol de género que
se corresponde con su identidad sexual, e incluso -simplemente-
permitir a la persona una válvula de escape segura para expresarse como
varón o mujer puede proporcionar una gran satisfacción a los pacientes
que, por una razón u otra, eligen no someterse al proceso de
reasignación de sexo.
REASIGNACIÓN DE SEXO
No fue sino hasta 1950 en que un psiquiatra y endocrinólogo pionero, el
Dr. Harry Benjamin decidió aplicar ambas de sus especialidades al
tratamiento del transexual. Si la mente no puede ser cambiada para
adaptarse el cuerpo, pensó él, entonces habría que cambiar el cuerpo
para que conjugue con la mente. Por primera vez, los transexuales
pudieron vivir a gusto con sus propios cuerpos. Pero la reasignación de
género no es una cura; es simplemente un tratamiento que puede evitar
otros problemas mucho más serios, tales como el suicidio o el abuso de
substancias.
Los transexuales se someten a una intensa evaluación y consejería
psicológica. Este proceso no es para convencer al sujeto de renunciar a
su transexualismo, sino para determinar la viabilidad del drástico e
irreversible proceso de reasignación de género. Por ejemplo, si la
persona no es realmente un transexual, pero en vez de eso esta
sufriendo de un cuadro de homosexualidad egodistónica, los efectos del
tratamiento pueden ser devastadores. Un travesti mal aconsejado, quien
es normalmente feliz viviendo en el rol de su género físico, pero que
tiene la compulsión de funcionar ocasionalmente en el rol del otro
género, puede ser muy infeliz por una reasignación de sexo permanente.
Por lo tanto, un transexual debe de ser evaluado por un consejero
psicológico experimentado para estar seguro de que el transexualismo es
el tema real.
Aunque en la actualidad la única solución que existe para este tipo de
pacientes es la cirugía, el cirujano plástico no puede ni debe tratar
esta alteración de manera aislada. La meta de un programa de
reasignación de sexo es la rehabilitación total en la sociedad de los
pacientes afectos de este desorden. La Cirugía Plástica es tan solo una
parte de este programa de rehabilitación, por lo que la reunión de una
serie de profesionales en un equipo de tratamiento o Gender Team (GT)
es fundamental para conseguir unos resultados óptimos. Cualquier centro
que desee desarrollar un programa de reasignación de sexo debe fundar y
desarrollar un equipo multidisciplinar, que se ocupará de realizar el
diagnóstico, diagnóstico diferencial, y de desarrollar todas y cada una
de las etapas del tratamiento.
Etapas de tratamiento desarrolladas por el Gender Team
1. Diagnóstico
2. Indicación de cambio de sexo
3. Inmersión en el rol contrario
4. Tratamiento general y hormonal con testosterona
5. Cambio de sexo
6. Seguimiento
Las disciplinas que deben incluirse y trabajar juntas en el Gender
Team(GT) incluyen el médico de cabecera, psiquiatra, psicólogo,
endocrinólogo y/o internista, ginecólogo, urólogo, trabajador social y
cirujano plástico. Tanto el trabajador social como el psicólogo son
esenciales para realizar una buena indicación de la reasignación de
sexo. El consejo de la asesoría jurídica del centro es también esencial
para evitar problemas legales tras el tratamiento.
Es responsabilidad del GT el realizar un diagnóstico del síndrome de
dismorfia de género y su diagnóstico diferencial. Es también su
responsabilidad el realizar una selección adecuada de los pacientes y
regirse de acuerdo con el protocolo de la Harry Benjamin Gender
Dysphoria Association (HBGDA). Sólo se procederá a la realización del
cambio de sexo cuando:
- se haya realizado un diagnóstico
- exista una indicación clara de cambio de sexo y
- todas las condiciones y supuestos de la HBGDA se hayan cumplido.
Tan sólo los pacientes que presentan un transexualismo clásico son buenos candidatos para la cirugía de reasignación de sexo
Una vez que el diagnóstico de transexualismo esta confirmado, es cuando
comienza la parte médica del tratamiento. La persona que entra en esta
fase del tratamiento es por lo general llamado "transexual
pre-operado". El tratamiento hormonal gradualmente va ayudando al
transexual a despojarse de su "disfraz" lo que le ayudará a adentrarse
en su "rol” y adaptarse a la sociedad en la que ella/el considera ser
su lugar correcto. (género dual utilizado acá es para reconocer la
existencia de transexuales tanto de hombre a mujer como de mujer a
hombre, y NO para insinuar una identidad género dual por parte de estos
individuos).
Después de un tiempo que puede ser desde varios meses a varios
años, el transexual públicamente acepta su nuevo rol de género. Los
servicios de consejería psicológica continúan durante todo el período
de terapia hormonal, para ayudar al transexual a des-aprender el rol
que ha tenido por tantos años. Hay muchas situaciones traumáticas
comprometidas. El transexual necesita no solo aprender el nuevo rol,
sino también el aprender que esta bien el estar en él.
La mayoría de los protocolos de reasignación requieren que el individuo
viva y se desenvuelva en su nuevo rol por un mínimo de 12 a 18 meses
antes que la cirugía de reasignación de género le sea autorizada. Esta
fase se denomina "Test de vida real" o RLT (por sus siglas en inglés)
Tanto el paciente como el consejero psicológico deben estar convencidos
de que la cirugía será de ayuda y no dañina. Es entonces que el
terapista primario refiere al paciente a un segundo médico,
generalmente un psiquiatra, para otra evaluación para confirmar que la
cirugía es apropiada. Solo entonces un cirujano de reputación aceptará
al paciente.
Las personas intersexuales son aquellas que nacieron con diferencias
cromosómicas o genitales ambiguos. Algunos bebés intersexo han sido
incluso reasignados sexualmente, sin su consentimiento, y más tarde en
la vida desarrollan problemas de identidad de género notablemente
similares a los de las personas transexual
A diferencia de los/as transexuales, los/as crosdreseros /as no desean cambiar su sexo físico
Metoidioplastía (término quirúrgico que indica "cambio a lo masculino")
La era de la microcirugía permitió el uso de tejidos bien vascularizados con mínimos defectos en las zonas donantes.
Posteriormente, se introdujeron varias modificaciones, destacando la
anastomosis entre los nervios sensitivos del colgajo con los nervios
pudendos, que aportaba sensibilidad erógena al neofalo y sensibilidad
discriminativa, permitiendo la asociación de prótesis.
La cantidad de crecimiento clitoral varía de individuo a
individuo, pero no es poco común ver un incremento en tamaño de la
longitud de un dedo pulgar. Cortando el ligamento que sostiene al
clítoris en posición debajo del hueso púbico, además de retirando parte
del tejido circundante, el cirujano puede crear un pene pequeño del
clítoris alargado. Es por esto que a la metoidioplastía se le conoce
como una "liberación del clítoris" -el clítoris es liberado de parte de
su tejido circundante y llevado hacia adelante en el cuerpo de manera
que parezca un pene pequeño. A fin de mejorar el resultado, se puede
remover grasa del área púbica y la piel puede ser jalada hacia arriba
para llevar el falo aún más hacia adelante.
La metoidioplastía
puede además involucrar un procedimiento de estiramiento uretral
para permitir al paciente orinar a través del pene mientras está de pie
Dependiendo del cirujano y los deseos/expectativas del paciente, la
cavidad vaginal puede o no ser cerrada o removida (procedimiento
conocido como "vaginectomía" o "vaginoplastia"). A menudo la
vaginectomía se realiza en conjunto con la escrotoplastia y/o la
extensión uretral.
El tiempo de operación promedio para la metoidioplastía es de 3-5
horas, y puede requerir de procedimientos y revisiones subsecuentes de
seguimiento. El tiempo requerido puede diferir dependiendo de las
opciones elegidas por el paciente (por ejemplo, si elije implantes
escrotales.
Las ventajas de la metoidioplastía consisten en que se obtiene una
apariencia natural (aunque pequeña) y un pene sensible eróticamente.
Dado que el clítoris está hecho de tejido eréctil, el paciente puede
alcanzar una erección no asistida cuando se excite. El procedimiento
utiliza tejido genital existente y no deja huellas visibles en otras
partes del cuerpo.
Los procedimientos de metoidioplastía oscilan en costo de cerca de
$2,000usd (por sólo la liberación del clítoris) a $18,000usd
(incluyendo la extensión uretral y los implantes testiculares), y quizá
más si se realiza(n) la hicterectomía y Ooforectomía al mismo tiempo.
Los costos variarán de cirujano a cirujano.
Procedimiento Centurión
El procedimiento Centurión es una variación única de metoidioplastía la
cual fue ejecutada por vez primera en 2002 por el Dr. Peter Raphael. En
el Centurión, los ligamentos que van a los lados
de los labios son soltados de los labios mayores y puestos junto a la
punta del clítoris para proveer de una base redonda para el nuevo pene.
La extracción de tales ligamentos de los labios mayores deja un área
hueca que cumple las funciones de un receptáculo para los implantes
escrotales de silicona sólida. Los labios mayores son unidos
posteriormente para formar un saco escrotal. Luego se forma una
extensión uretral a la punta del nuevo pene a través de la unión de los
colgajos de piel alrededor de un catéter que va a lo largo del lado
inferior del clítoris. El catéter permanece colocado por unas dos
semanas hasta que la nueva extensión uretral haya sanado.
El tiempo de operación promedio para el procedimiento Centurión es de
unas 2.5 horas; si se practica en conjunto con vaginoplastia e
hicterectomía y Ooforectomía, el tiempo se incrementa a 4-5 horas. El
paciente puede requerir de procedimientos y revisiones subsecuentes de
seguimiento. El tiempo de recuperación está estimado entre 2 y 4
semanas de actividad muy limitada.
Faloplastia
La faloplastia involucra la construcción de un pené usando piel
proveniente de otras áreas del cuerpo. Dependiendo del tipo de
faloplastia, la piel es tomada típicamente del abdomen, la
ingle/pierna y/o el antebrazo y es implantada en el área pública. La
faloplastia usualmente involucra una extensión uretral para que el
paciente pueda orinar a través del
pené. A menudo debe ser insertado un injerto flexible al pené o un
dispositivo de bombeo para alcanzar una erección.
Las técnicas de la faloplastia varían ampliamente de cirujano a cirujano
Faloplastia con Colgajos de Antebrazo
Este procedimiento produce, de acuerdo a los testimoniales, una
apariencia de pené
más realista y más sensible eróticamente que otros procedimientos de
faloplastia. Esto se debe a la naturaleza dela piel del antebrazo (área
con buena consistencia y usualmente con poco o nada de vello) así
como a los nervios y vasos sanguíneos que se pueden recoger con tal
piel. La principal desventaja
al procedimiento es que deja un área muy grande de cicatrices en el
antebrazo y existe un riesgo
de daño a la función y sensación generales del antebrazo. El área
donante en el brazo está cubierta
a menudo con piel del muslo o la ingle, dejando una segunda cicatriz en
tal área también.
La piel del antebrazo se moldea al nuevo pené y se injerta a la ingle,
donde los nervios y vasos sanguíneos son micros quirúrgicamente
conectados. El nervio braquial del antebrazo se conecta usualmente al
nervio
prudendal del clítoris (con el objeto de ser sensiblemente erótico en
el pené). La uretra se crea típicamente usando tejido proveniente de
las paredes labial o vaginal o bien,
con una sección de piel relativamente sin vello proveniente del sitio
donante del antebrazo, conformando un tubo invertido. Usualmente se
deja el clítoris intacto cerca de la base del
pené; el posicionamiento exacto de la base del pené con relación al
clítoris debe ser discutida con el cirujano. A menudo debe ser
insertado un injerto flexible al
pené o un dispositivo de bombeo para alcanzar una erección.
Actualmente, el colgajo de elección para la reconstrucción de pené es
el colgajo fasciocutáneo antebraquial libre. Permite una construcción,
en un tiempo, de la continuidad de la uretra peneana y la construcción
de un falo y un glande con características sensitivas de tipo erógeno.
El colgajo se diseña en el antebrazo sobre el pedículo de la arteria
radial y sus venas comitantes. En el colgajo se incluye el nervio
cutáneo antebraquial lateral y la vena cefálica. Esta última se diseca
hasta su unión con las venas comitantes en el pliegue del codo para
incluir, en una sola anastomosis, las redes venosas superficial y
profunda. Para conseguir un colgajo neurosensitivo se realiza una
neurorrafía terminoterminal con uno de los nervios pudendos.
Las anastomosis vasculares se realizan de manera termino-lateral con
los vasos femorales o bien termino-terminal con los vasos epigástricos
inferiores profundos. El diseño del colgajo se realiza sobre la cara
radial del antebrazo. Se fabrican dos tubos contiguos unidos entre sí
con un segmento desepitelizado. Uno de los tubos se sutura alrededor de
una sonda vesical y se entierra en el interior del segundo segmento,
creándose así la neouretra.
El segundo segmento cutáneo constituirá la cubierta externa del
neofalo. En su zona distal, un segmento de sección piramidal se cierra
sobre sí mismo y en su zona de sutura se conecta a la neouretra del
colgajo uniéndose a la cubierta cutánea externa del neofalo por un
puente desepitelizado que crea la ilusión de un pliegue
balanoprepucial. Este segmento distal de forma piramidal será el
neoglande.
Los procedimientos de faloplastia además tienden a ser muy caros (entre
$50,000usd y $150,000usd) y no están cubiertos usualmente por los
seguros
Prótesis de pene
La cirugía reconstructiva y constructiva del pene ha buscado siempre el
lograr un órgano eréctil y funcional. Actualmente, y en la mayoría de
las ocasiones, el mejor resultado funcional se obtiene mediante la
inserción de una prótesis de pene.
Reversibilidad
Generalmente, si una persona que ha realizado el proceso quiere
revertirlo es debido a que hubo un mal diagnóstico psicológico y no se
detectó algún trastorno mental que le indujera a imaginarse que era
transexual. Es tan malo someterse al proceso sin necesitarlo como no
hacerlo necesitándolo.
También puede darse casos de deseo de reversión si una persona
transexual ha sufrido un gran rechazo en su entorno a su cambio y no ha
podido aguantar la presión social. En estos casos se suele volver a
intentar más tarde porque se vive entre la necesidad y el miedo al
rechazo social.
Estrategia nacional Cubana
Un nuevo impulso se produjo a principios de 2004, cuando el Cenesex
lanzó una estrategia nacional: amplió y diversificó su equipo
profesional, obtuvo el respaldo del presidente Fidel Castro y entró en
contacto directo con ministerios y organizaciones sociales para poner
en la mesa el tema de los transexuales, según el objetivo de cada
sector.
En 1988 se hizo la primera y hasta ahora única operación de cambio
de sexo en Cuba, de hombre a mujer. Fue exitosa y la paciente vive sin
dificultades. El caso se presentó a una reunión de expertos, pero su
difusión en la prensa fue "más sensacionalista que científica". Provocó
rechazos, cartas de protesta y expresiones prejuiciosas.
Las autoridades decidieron suspender las operaciones hasta que se
explicara adecuadamente el fenómeno a la población, añadió Mariela.
En la década pasada se mantuvo la atención clínica y sicológica, aunque
con bajo perfil. "No se lograba convencer de la necesidad de hacer la
operación. La misma resistencia la hacían los profesionales del
Ministerio de Salud Pública no especializados en ese tema. Por ahí yo
percibo la mayor resistencia, incluso actualmente".
"De 74 personas que en todo este tiempo se han hecho estudios y
están identificados como transexuales, sólo hay 25 diagnosticados, 23
de hombre a mujer y dos de mujer a hombre".
Entre los transexuales "algunos están muy bien; a otros les
resulta más difícil su situación. Esos 25 están esperando su
oportunidad de operarse. Se van poniendo viejos y quieren morir con su
sexo cambiado".
El Cenesex, realiza una labor destacada en relación con el diagnóstico
y seguimiento de estas personas mediante un Proyecto que se inicio en
el año 2004, a través del cual se trata de ayudar todos estos seres
humanos que necesitan ser ayudados ante su disarmonía sexual.
CONCLUSIONES
1. En la actualidad existen muchos términos para definir a los
transexuales, lo cuál está en dependencia del país y sus
características culturales, de todas formas el término que mejor los
identifica es el de transexuales.
2. Existen muchas teorías acerca de las causas de la transexualidad
pero aún no se ha identificado cuál es, se están realizando múltiples
estudios con estos individuos y la causa más aceptada es la que plantea
una combinación de trastornos psico-biológicos.
3. La cirugía de reasignación de género es uno de los tratamientos más
solicitados por los transexuales, es un proceso irreversible y debe
realizarse con extrema precaución y seguridad en relación con el
diagnóstico.
4. En Cuba, el Cenesex lleva a cabo una estrategia nacional con el
apoyo estatal, que en contacto directo con ministerios y organizaciones
sociales para poner en la mesa el tema de los transexuales, según el
objetivo de cada sector.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFÍAS
1. "http://es.wikipedia.org/wiki/Transexualidad
2. Grupo de identidad de género y transexualidad, www.translambda.nuestrared.net/index2.php
3. Los riesgos del cambio de sexo , www.elmundo.es/salud/2003/524/105189/551.htm
BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS
1. Ehrlich & Alter. Reconstructive and Plastic Surgery of the External Genitalia. W.B. Saunders 1999
2. Founding Committee of the Harris Benjamin Gender Dysphoria
Association. Standards of care: The hormonal and surgical sex
reassignment of gender dysphoric persons. Arch Sex Behav 14: 75, 1985
3. Proyecto de Ley de Transexualidad del CTC , www.transsexualitat.org/info.legal/leuytrans.htm , Ano 1999
4. -Transexualidad y cirugía , www.revistapersona.com.ar/9Rabinovich.htm ,Ano 2002