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APROXIMACIÓN CRÍTICA A LA COMUNICACIÓN POPULAR archivo del portal de recursos
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Aymeé Delgado Martínez- Pinillo
Profesora asistente de ISCM-H Dr. Salvador Allende.
MsC: Margarita Ruiz Blanco
Profesora auxiliar del ISCM-H Dr. Salvador Allende.
RESUMEN
Los diferentes movimientos de liberación que afloraron en América
Latina, después de la Segunda Guerra Mundial, la Revolución Cubana
(1959), Brasil (1964), Chile (1973), Argentina (1976), con sus logros y
limitaciones, desarrollaron nuevas prácticas comunicativas, una de
ellas es la comunicación popular (CP), también nombrada comunicación
alternativa. Debido a este movimiento social ocurrido, diferentes voces
como Antonio Pascuali, Paulo Freire, entre otro, convergen en la visión
de la comunicación como un instrumento de liberación.
Este tipo de comunicación se opone al modelo tradicional de
Comunicación ofrecido por los medios masivos de comunicación,
permitiendo ser apreciada como la otra comunicación, la comunitaria, la
educativa, la reflexiva y comprometida con las masas. Además, la misma
tiene que estar al servicio y función de los otros y no solamente de
intereses comerciales, politiqueros y de proselitismo religioso, pues
estos son los desagües más comunes para los que se usa y abusa de los
medios masivos de comunicación.
Si de comunicación popular se trata, es válido destacar, el papel que
juega el esquema común referencial y el grupo operativo, pues los
mismos facilitan el intercambio de códigos comunicativos de forma
activa y creadora dentro de un grupo, donde prevalece la heterogeneidad
de los miembros, conllevando estas diferencias a una tarea homogénea
para todos y cada uno de los integrantes del grupo.
Ardua es la tarea por una comunicación que se coloque al centro de la
creación y mantenimiento de lo público en el sentido constructivo,
entendido como intereses, espacios e imágenes comunes, que garanticen
una democracia culturalmente vivida, es decir, asumida como valor y
práctica.
INTRODUCCIÓN
Los diferentes movimientos de liberación nacional que afloraron en
América Latina después de la segunda guerra mundial, la Revolución
Cubana (1959), Brasil (1964), Chile (1973), Argentina (1976), con sus
logros y limitaciones, desarrollaron nuevas prácticas comunicativas,
una de ellas es la comunicación popular (CP), también nombrada
comunicación alternativa, que surge en los momentos de auge de la
guerra fría y la lucha ideológica entre socialismo y capitalismo. En
este contexto se desarrolla la CP que se ve frenada por las prácticas
comunicativas de las sociedades capitalistas, principalmente de los
Estados Unidos con sus modelos de comunicación impositivos al servicio
de las minorías burguesas. Se levantan entonces diferentes voces:
Antonio Pasquali, Armad Mattelart, Paulo Freire y otros. Ellos se ven
influenciados por los aportes teóricos que proviene de Europa,
principalmente la Escuela de Frankfurt.
Estos iniciales pensadores tenían como punto de vista común, el
alejamiento de las teorías funcionalistas y mecanicistas de la
comunicación y convergen en la visión de la comunicación como un
instrumento de liberación. Esto comienza a ser una alternativa frente a
las corrientes norteamericanas de comunicación.
Las prácticas comunicativas de la CP, que fueron aplicadas
fundamentalmente en los medios masivos de comunicación, con el tiempo
se insertan en la educación y se conocen con el nombre de educación
popular. Los primeros intentos se conocen de Colombia con los trabajos
de alfabetización del cura párroco José Salcedo, que por medio de la
radio comenzó este trabajo en las comunidades de campesinos. Luego esto
se extendió por diversos parajes latinoamericanos, llegando hasta las
comunidades indígenas de varios países y finalmente a los marginados
urbanos. Reconocidos pedagogos como Paulo Freire (brasileño) y
estudiosos de la comunicación en América Latina, como María Cristina
Mata (argentina) y Mario Kaplún (uruguayo), hicieron aportes teóricos y
prácticos este a tipo de educación. La denominación "popular", se ha
usado indistintamente, para identificar a este tipo de educación,
fundamentalmente en los países andinos. Este trabajo pretende analizar
la actual situación de la CP, así como realizar una crítica reflexiva y
crítica a la CP en los contextos comunicación y educación.
OBJETIVOS
Realizar un análisis de la situación de la comunicación popular
actualmente, fomentando la reflexión en los profesionales de la
comunicación y la educación.
DESARROLLO
Debemos ante todo partir de la definición de comunicación popular.
Ella no es más que el proceso social democrático de interacción de
signos en condiciones libres e igualitarias de acceso, dialogo y
participación de los elementos participantes en la comunicación.
Este tipo de comunicación popular o también llamada alternativa se
opone al modelo tradicional de comunicación ofrecido por los medios
masivos de comunicación y se pude apreciar como la “otra” comunicación,
la comunitaria, la educativa, reflexiva y comprometida con las masas.
La comunicación popular es un campo de elaboración y consumo de
mensajes, que acompaña a la construcción de movimientos populares se
situaciones históricas determinadas. Lo alternativo de la comunicación
alude a las características que adquiere cualquier proyecto
comunicativo que se oponga a los modelos transnacionales de los medios
masivos de comunicación.
Se debe destacar que se tiene que distinguir los términos “masivo” y
“popular” con respectos a la comunicación, lo popular no significa la
transmisión de mensajes que gozan de popularidad. En cuestiones de
comunicación la categoría popular tiene otro sentido.
La comunicación popular puede ser entendida como un campo de
intercambio de mensajes (informaciones y expresiones) que realiza los
humanos en su interacción social y que se opone al dialogo vertical,
autoritario y esta comprometida con proyectos de transformaciones
sociales.
En los inicios de los 80, los pensadores en torno a la CP tenían la
clara intención de romper con el funcionalismo, esto significaba pensar
de otra forma en el momento de abordar la comunicación, abordarla de
una forma “alternativa”, pero pensando con otros conceptos propios de
ellos y dejando de pensar como los “otros”. Juan Díaz Bordenave al
analizar la comunicación en función de la educación expresa la
necesidad de repensar teóricamente la comunicación, se pensaba siempre
en una fuente difundiendo mensajes a un conjunto de receptores,
relegando al receptor al mero papel de decodificador y reaccionar al
impacto del mensaje. En la práctica, esto significaba que la misión del
comunicador era semejante a la del militar: vencer la resistencia del
enemigo y conquistar posiciones. De alguna forma Paulo Freire y María
Cristina Mata coincidían con él.
Díaz Bordenave reconoció los aportes de Freire para romper con esa
conceptualización de comunicación y educación, y expresó que Freire
tuvo el mérito de despertar a los comunicadores de America Latina
mostrandoles hasta qué punto su supuesta acción educativa no difería
significativamente de la acción de publicidad o marketing comercial,
pero el mayor mérito todavía lo tuvo al demostrar que esta acción
unilateral le hacía el juego a las clases dominantes.
Pese a las cuestiones abordadas anteriormente no se da por parte de la
mayoría de los comunicadores populares una ruptura con la tradición
funcionalista y aparecen estudios, opiniones y criterios al respecto de
otros comunicadores y pensadores tales como: Mario Kaplún, Raúl Leis,
hermanos López Vigil, Fernando Gutiérrez y Pichón Riviere.
En sentido general, estos pensadores plantean la necesidad del paso de
un educando oyente a un educando hablante, lo que implica cambios
educativos que a la larga tendrán implicaciones sociales, abogan por
una educación fundamentalmente grupal, y esencialmente basada en la
interlocución, abogan por la formación de ciudadanos para la
solidaridad, ciudadanos para la cooperación y no meros consumidores.
Algunas de sus consideraciones son:
Paulo Freire:
Señalaba en 1982 su interés por estuduiar el discurso popular, sus
representaciones. Piensa en la comunicacion como un proceso dinámico,
en rompimiento con el modelo lineal funcionalista emisor – mensaje –
receptor.
Sus principales ideas, que sirven de orientación práctica a sus seguidores son:
o La crítica radical a la concepción bancaria de la educación: en la
que el educador es siempre quien educa y el educando, el educado; en la
que el educador es quien disciplina y el educando, el disciplinado; en
la que el educador es quien habla y el educando, el que escucha; en la
que el educador es siempre quien sabe y el educando, el que no sabe; en
la que el educador es el sujeto del proceso y el educando, su objeto.
o La educación entendida en cambio como instrumento de liberación de
los pueblos, y, en especial de sus sectores más empobrecidos y
oprimidos. Una educación que permita reflexionar sobre las coordenadas
históricas que nos ha tocado vivir, viéndonos no ya como espectadores
de la historia, sino como actores y autores de ella. En consecuencia,
una educación para perder el miedo a la libertad, para ganar
independencia, pero, al mismo tiempo, solidaridad.
o La participación como clave fundamental de la educación, de manera
que todos educamos y somos educados en un proceso de diálogo, reflexión
y acción en el que las personas somos protagonistas del cambio social.
Los hombres se educan entre sí, mediatizamos por el mundo. Frente a una
educación "monologa" concebida para la "domesticación", Freire propone
una educación "dialogal", liberada de sus rasgos alienantes, concebida
como fuerza posibilitadora del cambio y de la libertad en la que el
hombre deja de ser objeto para convertirse en hombre-sujeto.
o La apropiación y creación de la cultura, interpretada como "cultivo"
y transformación del mundo para construir una sociedad desde valores de
solidaridad, igualdad y justicia social. La educación verdadera es
praxis, reflexión y acción de los seres humanos sobre el mundo para
transformarlo.
o El desarrollo de las capacidades expresivas y creativas de los
sujetos, recuperando la palabra (y por extensión, la imagen) para
encarnar la realidad y la experiencia de quien la pronuncia y/o
elabora. En palabras de Freire "No puede haber palabra verdadera que no
sea un conjunto solidario de dos dimensiones indicotomizables,
reflexión y acción. En este sentido, decir la palabra es transformar la
realidad. Y es por ello también por lo que el decir la palabra no es
privilegio de algunos, sino derecho fundamental y básico de todos los
hombres.
o La concienciación a partir del diálogo interpersonal, entendida como
un cambio de mentalidad, para comprender la ubicación de uno en la
naturaleza y en la sociedad bajo condiciones concretas de orden social,
económico y político, entendida como la capacidad de analizar
críticamente causas y consecuencias, comparando situaciones y
posibilidades y desarrollando una acción eficaz para transformar la
vida.
Otra cuestión en la que enfatizo Freire fue el trabajo grupal, opinaba
que el estudiante no debía expresarse hacia un único interlocutor (el
profesor) que postula la liberación (en su sentido político,
antropológico, sociológico) como ejercicio colectivo e interactivo
fruto de la concienciación. La comunicación sirve para darse cuenta de
la propia opresión. Freire entiende la liberación como un proceso
comunicativo, de construcción de la propia palabra con el otro, "nadie
se libera solo" dice el autor. Para Freire el proceso de
concientización no es solo reconocimiento, revelación de la realidad,
sino que va acompañada de una praxis; la conciencia es conciencia
histórica, temporal, decidida a empaparse de cotidianidad, pero no como
una tensión abrumadora enajenante sino con el ánimo de superar la
realidad; entonces toda conciencia histórica de la realidad implica un
compromiso con dicha realidad. Este tríptico de develación – praxis -
conciencia histórica se verifica en el acto que Freire califica
retomando la corriente teológica-política latinoamericana, como el acto
de denuncia-anuncio: denuncia de las estructuras sociales
deshumanizantes y anuncio de la nueva estructura humanizadora.
Freire también afirmó que la gente oprimida necesita un método
especial, una nueva pedagogía enfocada hacia la educación, liberación y
cambio social. Él descubrió que la cultura del silencio, la ignorancia
y el letargo de los desposeídos, es el resultado de toda la situación
de la dominación económica social y política mantenida por gobiernos
paternalista y la clase gobernante e insiste en que una persona puede
saber solamente, cuando se extiende a problematizar lo natural,
cultural e histórico de la realidad de la que ella o él emergen.
Fernando Gutiérrez:
Está conciente de que los países latinoamericanos viven un proceso de
afianzamiento de formas de comunicación alternativas, por ello trabaja
para ofrecer apoyo a las diferentes organizaciones de comunicación,
tanto de su país, como internacionales, que prestan su servicio a la
comunidad y que tienen la necesidad de afianzar su manejo técnico y sus
resultados comunicativos. Integra un equipo de profesionales integrales
con espíritus de servicio, comprometidos con la sociedad y el bienestar
de la gente y conscientes de lo que pueden brindar los medios de
comunicación para el desarrollo de la comunidad en particular y de la
sociedad en general. De igual manera, realiza trabajos de producción y
realización en medios, de acuerdo a las necesidades y objetivos
comunicacionales de las comunidades.
Es otro estudioso de los asuntos de educación y comunicación, para él
es de gran importancia el diálogo en el proceso docente educativo,
afirmando que si el aprendizaje se realiza mediante la dialogación con
intercambio de roles entre docentes y discentes, entonces se puede
hablar de un aprendizaje significativo. Es de la opinión de que las
acciones pedagógicas comprometidas tienen su origen la comunicación
dialógica.
Es continuador de la obra de Freire, concibiendo la educación como la
práctica de la libertad, que necesariamente conlleva al establecimiento
de nuevas relaciones entre los educandos y los educadores, los centros
escolares y la sociedad. Es por ello que su labor comunicativa se
conoce como “aprendizaje significativo de la comunicación dialógica” o
“pedagogía del lenguaje total”, la cual expresa que:
o El educando debe tener la posibilidad de expresarse con todo el
poderío de su saber, usando los medios masivos de comunicación no sólo
como instrumentos de información, sino de expresión y recreación de la
realidad que lo rodea, logrando participación, comprensión y diálogo
del educador por medio de los medios.
o El diálogo contribuye al logro de estructuras sociales más justas y
humanas con relación a las actuales usando técnicas de grupo.
o Se deben desarrollar nuevas relaciones estructurales en la educación
mediante la pedagogía no directiva donde los estudiantes son gestores
de su propio desarrollo.
Es del criterio de que las relaciones autoritarias en la sociedad son
relaciones de alineación, que deben ser sustituidas pero desde las
aulas, donde tiene lugar las relaciones profesor – alumno.
Mario Kaplún:
Es de la opinión de que la comunicación popular o alternativa es la
lucha por la democracia y que esta en la comunicación involucra los
derechos de adquirir y producir información y la apertura de espacios
para que la gente construya su cultura popular y sus propios espacios
políticos. Además para alcanzar los niveles deseados de
democratización, tienen que ser implementadas actividades de
comunicación dentro de esas atmósferas de la sociedad, donde el control
de la información descansa en la gente y sus organizaciones. Enfatiza
que la información y comunicación no son separables del contexto global
y social, y pone por delante que la democratización es parte de la
lucha en contra de las estructuras opresivas. La perspectiva de
comunicación nunca será alcanzada si el sistema político represivo,
censurable, y la coerción de la expresión prevalecen el Latinoamérica.
También afirma que existe entonces una inseparable imbricación entre la
función expresiva - comunicativa y el desarrollo de la cognición, y que
la apropiación de conocimientos y su comunicación a otras personas son
actos simultáneos que establecen una relación dialéctica entre ellos
para el logro del pleno conocimiento.
Sus trabajos son conocidos como el nuevo modelo de comunicación
educativa que reviste en una estrategia de comunicación y lucha
ideológica. Para ello realiza especies de terapias grupales usando la
comunicación grupal y videos en cassette, llamados cassette – foro, que
propician el intercambio entre los miembros de los grupos. En su
criterio los materiales audiovisuales son validos de usar para el
diálogo grupal si: moviliza interiormente a los que lo reciben,
problematiza, genera diálogo y participación y alimenta un proceso
creciente de toma de conciencia.
Raúl Leis:
Trabaja fuertemente en los medios masivos de comunicación y
principalmente en la radio, es de la opinión que la comunicación es un
espacio que puede contribuir a una cultura de la tolerancia, de la
integración y de la convivencia, que los medios masivos son espacios
donde se construye la cultura. Los medios de comunicación son lugares
de representación social, de construcción de opinión pública, de
debate, de fiscalización de la ciudadanía con respecto a quienes dicen
representarnos. Son espacios donde la gente común puede hablar, exigir,
denunciar y tener visibilidad social. En ese sentido las emisoras de
radio, al igual que otros medios de comunicación, son un espacio
prioritario para el desarrollo de la cultura. Posiblemente por su
naturaza y características, por el fácil acceso y manejo que
representa, la radio puede ser más democrática que otros medios y la
sociedad civil puede, sin ser especialista en el medio, pronunciar su
palabra y ser sensibles ante la violación de los derechos humanos que
viven nuestros países y que quieran colocar las ondas hertzianas al
servicio de la construcción de un mundo mejor. Tener responsabilidad
social, educativa, comunitaria y cultural y con libertad de expresión.
La comunicación tiene que estar al servicio y función de los otros y no
solamente de intereses comerciales, politiqueros y del proselitismo
religioso; porque éstos son los tres desagües más comunes para los que
se usa y abusa los medios masivos de comunicación y la radio: para
ganar adeptos políticos, seguidores religiosos y dinero. El poder se
puede ejercer a través del ejercicio de la palabra y la manera de
hacerse es hablando, pero no es haciéndolo en lugares de poca cantidad
de personas, sino hablando en público para que la palabra se
multiplique, para que pese. Por tanto, el ejercicio ciudadano pasa
necesariamente por la palabra pública que hoy en día se legitima en
otros lugares diferentes a los tradicionales, como la plaza, los
comités de barrios, etc.
Pichón Riviere:
Es el promotor de los grupos operativos para la enseñanza y que ha
ejercido gran influencia en variados modelos de Aprendizaje Grupal en
la región, afirma que los procesos de aprendizaje y comunicación son
coexistentes y cooperantes y que entre ellos se establece desde el
comienzo una interrelación dinámica permanente. El vínculo estrecho
entre ambos fenómenos se muestra en la siguiente afirmación: "El
aprendizaje sigue el riel de la comunicación y viceversa" (Riviere,
1985).
Es partidario de que enseñanza y aprendizaje forman una estructura
funcional única, que se identifica con el acto de inquirir, indagar o
investigar. Enseñar y aprender son experiencias continúas y dialécticas
de aprendizaje en espiral, "...donde en un clima de plena interacción
descubren o redescubren, aprenden y se enseñan" (Riviere, 1985).
Para él, el aprendizaje es una práctica (praxis), como un aprender a
aprender y aprender a pensar, que se da en la interacción con el grupo,
sus vivencias, experiencias, convencimientos, afectos. Esto es
comúnmente identificado como esquema común referencial operatorio
(ECRO), a través del mismo se establece la comunicación en el grupo el
aprendizaje y la orientación de la conducta, debido a que todos los
miembros del grupo saben codificar de la misma manera las señales que
se presentan.
Estos ECROs son espacios de discusión y ejecución de tareas, en los que
existen mecanismos de regulación de la conducta de los miembros, los
cuales son puestos en funcionamiento por un coordinador, cuya finalidad
es lograr una comunicación activa y creadora dentro del grupo. Este
coordinador se ocupa de crear, mantener y fomentar la comunicación:
esta se va desarrollando progresivamente, hasta tomar la forma de una
espiral, en la cual coinciden la didáctica, el aprendizaje, la
comunicación y la operatividad.
Los ECROs son como especie de, un "cristal con que se mira" al mundo y
a sí mismo y están constituido en gran parte por las identificaciones
con rasgos de las relaciones vinculares que se entablan con personas
significativas de nuestra vida. El sujeto es concebido como el
anudamiento singular de una compleja red de tramas multidimensionales
que E. Pichón Riviere distingue en ámbitos (grupal, institucional y
comunitario).
Es importante señalar que no tenemos o portamos un esquema referencial
sino que somos un esquema referencial. Nuestra subjetividad es una
forma de interpretar el mundo (social y material) y de posicionarnos
frente a él. Gran parte de esta estructura subjetiva es inconsciente lo
que asegura su reproducción y la de la sociedad que la ha conformado.
Riviere define aprendizaje como "apropiación instrumental de la
realidad para transformarla". Desde esta perspectiva transformar la
realidad implica transformarse a sí mismos. Un para él sano es el
sujeto que aprende, es el que está dispuesto a que su esquema
referencial quede sometido a procesos más o menos constantes de
desestructuración - reestructuración.
Es importante señalar que todo esquema referencial es inevitablemente
propio de una cultura en un momento histórico - social determinado.
Somos siempre emisarios y emergentes de la sociedad que nos vio nacer.
Todo esquema referencial es a la vez producción social y producción
individual. Se construye a través de los vínculos humanos y logra a su
vez que nos constituyamos en subjetividades que producimos y
reproducimos la sociedad en que vivimos.
La técnica de los grupos operativos incluye un momento de clase o de
producción escrita y un momento de producción social de saber. En este
sentido se trata de una estructura abierta que incluye el constante
ingreso de información novedosa ya que tiende a la introducción de
nuevas perspectivas que promuevan a ampliar, o complejizar el esquema
referencial y a reposicionar a cada integrante frente a determinadas
problemáticas. Intenta conmover el esquema referencial a partir de
cambios de perspectivas y significaciones novedosas. Es una invitación,
desde el docente, a avanzar hacia lo impensado, hacia lo imposible. Es
una fuerte incitación a abandonar el goce de lo ya conocido.
El grupo operativo es una unidad de lo múltiple: su regla de oro tal
como lo plantea Pichón Riviere es "a mayor heterogeneidad de los
miembros y mayor homogeneidad de la tarea mayor productividad grupal".
Esta heterogeneidad logra además que la circulación de los discursos
vaya complejizando los temas abordados y cuando se trata de abordar un
problema o una disputa la circulación de diferentes puntos de vista va
tendiendo un efecto de flexibilizar las posiciones más dilemáticas.
En este sentido la técnica de Grupo Operativo respeta la
multidimensionalidad de la inteligencia humana: La inteligencia no es
una habilidad abstracta, habilidad en manejar abstracciones matemáticas
sino que la inteligencia designa una capacidad operativa de interacción
con el mundo designa modalidades específicas de intercambio
transformador con el mundo. (Relación mutuamente transformante con el
mundo, aquello que transformo me transforma). Se distingue de las
inteligencias múltiples por el hecho que no se trata de encajar en una
clasificación de inteligencia sino de abordar una multidimensionalidad
como concepción abierta de las diferentes modalidades de conexión con
el mundo.
Estas son a grandes rasgos las ideas de los principales exponentes de
la comunicación popular o alternativa y el trabajo que han realizado en
función de que la comunicación popular sea un instrumento al servicio
de la educación.
CONCLUSIONES
La comunicación popular no significa la transmisión de aquellos
mensajes que gozan de popularidad, es una categoría cualitativamente
distinta que hace alusión al proceso de elaboración de mensajes y
selección de canales de los grupos que viven una situación de
marginación, exclusión o explotación. Se puede entender la comunicación
popular como el vasto campo de intercambios de mensajes (informaciones,
expresiones) que realiza el pueblo en su propio seno y hacia el resto
de la sociedad, en su tarea de constituirse como sujeto histórico, es
un proyecto renovador que opone el diálogo al verticalismo, la
participación al autoritarismo, la movilización consciente a la
instrumentalización, y el pluralismo a la unidad ideológica invariable.
La comunicación popular apunta a la capacidad de los individuos de
asumir su situación en forma autónoma, en la posibilidad de poder
elaborar mensajes. Es la apropiación del saber, marcada por el sello de
la desigualdad en las sociedades que vivimos, la que justifica el
surgimiento de actividades como la que denominamos comunicación
popular, ella es un el proceso de lucha por la transformación social,
los grupos requieren elaborar su propio saber y enfrentar esa
desigualdad (política, social, cultural) que busca marginarlo y
excluirlo de su capacidad de acción.
El comunicador popular, el animador sociocultural, necesita criterios
claros para permitir que desde su red o esfera, sistematizar su
reflexión sobre nuevos usos de los medios y manejo de códigos en aras
de lograr el diálogo con otras identidades al mismo tiempo que la
integración de los grupos que por su situación de exclusión no tienen
voz.
Cualquier comunicador popular debe estar en condiciones de: Primero
proporcionar recursos educativos a las personas y grupos que actúan de
diferentes ámbitos (centros de enseñanza, asociaciones, etc.) a favor
de la solidaridad, el compromiso y la justicia social,. Segundo,
realizar actividades de sensibilización y animación sociocultural
(discusión de materiales de video, exposiciones, charlas, debates,
encuentros y otros) con el objetivo de llamar la atención de la gente,
en especial de los jóvenes sobre cierto tipo de problemas y realidades
sociales como por ejemplo la pobreza y la marginación, el deterioro y
el medio ambiente, la desigualdad entre el hombre y la mujer, el
racismo y la xenofobia, la miseria en el tercer mundo, la diversidad
cultural, el consumo. Tercero, llevar a cabo actividades de formación:
talleres, cursos, conferencias dirigidas a personas que, vinculadas a
algún tipo de actividad social, desean adquirir nuevos conocimientos y
habilidades que les ayuden a mejorar su trabajo. Los temas a tratar
tienen que ver con en análisis de diferentes realidades (pobreza,
subdesarrollo) con la comunicación y la educación aplicadas al
fortalecimiento de las asociaciones.
La vocación educativa de la comunicación popular es incuestionable. El
término popular no es solo un adjetivo sino una apuesta por transformar
a los sujetos en contacto y participación, recuperando así los
postulados de Paulo Freire. Íntimamente ligado a lo comunicacional como
proceso de encuentro del sujeto con su realidad y consigo mismo, lo
importante es promover procesos de liberación de manera pedagógica y
que los receptores (perceptores) se educan a sí mismos en contacto con
la comunicación.
Deficiencias
Sin embargo, la comunicación popular a ratos presenta una mirada
segmentada de la realidad, debido a que sobre valora el papel de los
sujetos y debilita la preocupación por una visión macro de la sociedad
y su destino económico político. Por otra parte los propios marcos
teóricos lejanos o en ruptura con las anteriores teorías sociales, no
permitieron examinar las situaciones nuevas ni el futuro.
También se aprecia un alejamiento del sujeto ya que en ocasiones se
trabaja una oposición tajante entre lo tradicional y lo moderno y se
insiste poco en el cambio cultural presente y los proyectos de futuro,
ya que en ocasiones se da mucho énfasis a los contenidos y mensajes
emitidos, entendidos como verdades a divulgar, descuidando los aspectos
comunicativos y culturales, esos que construyen relaciones, diálogos y
representaciones de la realidad diferentes. A ello se añade una
comprensión del cambio en los sujetos desde la educación de una
conciencia crítica como forma única y suficiente de relación con la
realidad. Otro aspecto es que se ha pecado de demasiado colectivismo,
porque en muchos casos se enarbolaron sólo tácticas de relación con los
públicos pero no verdaderos encuentros entre el mundo de la
satisfacción, la creatividad y el cambio.
Un tercer aspecto es la visión de una comunicación sin perspectiva
pública ciudadana, la noción de comunidad no se ligó con la forma de
entender un protagonismo más amplio en la propia conformación de las
naciones en una etapa de generalización continental. Predomina aún la
noción de comunidad territorial e internamente coherente por sí misma.
Para terminar debemos decir que se debe luchar por una comunicación que
se coloque al centro de la creación y el mantenimiento de lo público en
el sentido constructivo, entendido como intereses, espacios e imágenes
comunes, que garanticen una democracia culturalmente vivida, es decir
asumida como valor y práctica.
Ello pasa por organizar un foro público permanente e incorporar a los
sectores populares como protagonistas importantes, no los únicos, y
cuyos temas recojan sus problemáticas y apunten a la inclusión social.
Tarea no sencilla pues no sólo es política sino que significa una
transformación de las narrativas y estéticas de comunicación de manera
que posibiliten una expresión y un diálogo plural y creativo.
BIBLIOGRAFÍA
o Gutiérrez, F.E. "Pedagogía de la Comunicación". Editorial Costa Rica, San José, Costa Rica, 1976.
o Kaplun, M. "Del Educando Oyente al Educando Hablante". "Perspectivas
de la Comunicación Educativa en Tiempos de Eclipse". En Revista
Diálogos de la Comunicación. No.37, Sept/1993. FELAFACS.
o Pichón-Riviere, E. "Del Psicoanálisis a la Psicología Social". Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires, 1985.