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EL PENSAMIENTO
DOMESTICADO: GILLES DELEUZE Y LA ANTROPOLOGÍA archivo del portal de recursos
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de origen
L. Nicolás Guigou
(1)
"Yo es otro siempre me ha parecido una patraña. Una patraña brillante, de acuerdo." Colette Audry, Rien au-delà
I. Unos devenires nativos
Resulta por demás interesante el acercamiento
del pensamiento deleuziano a algunas intentonas antropológicas. Por cierto que
este matrimonio debería de haberse realizado hace algún tiempo atrás. Sin
embargo, los prejuicios que van desde modalidades de escritura a estrategias de
pensamiento, colaboraron a que el pensamiento de Gilles Deleuze fuera
"minoritario" en la reflexión antropológica.
Y he aquí Deleuze. Un
Deleuze tamizado por la tranquilidad de pensamiento, del pensamiento de estado,
del logo-pensamiento disciplinario. Toda una paradoja: un Deleuze
arborescente.
Tal Deleuze nos es ofrecido en um artículo intitulado "Los
tambores de los muertos y los vivos. Etnografía, antropología y política en
Ilhéus, Bahia" de Marcio Goldman (Goldman, 2003), aunque este Deleuze
domesticado bien podría haber aparecido en cualquier escritura antropológica.
Aquí EL ANTROPOLOGO – y prefiero utilizar mayúsculas de manera de
acentuar, grabar el juego del nombre proprio y al mismo visionarlo más como una
actitud disciplinaria que personal, esto es, la mirada antropológica por
antonomasia- inventa un devenir particular: el devenir nativo (¿pero se podrá
hablar de invención en el momento que toda una tradición disciplinaria se
moviliza bajo la efectología de los discursos autorizados?). Se trata pues de
pararnos en el ver/decir antropológico, aceitado por un conjunto de performances
y aparatos institucionales, de tal manera que EL ANTROPOLOGO no tiene
correspondencia con el sujeto que escribe, habla, gesticula. Nada personal,
pues. En todo caso, un ejercicio más de una clasificación que apenas admite el
momento evanescente de la individualización ("Yo hablo", "Yo escribo", "Mi
experiencia", etc.).
Y dado que no hay inocencia en la clasificación, la
invención logocéntrica del devenir nativo, parece ser uma nueva tentativa de
producir una teorización novedosa sobre la etnografía ( esto quiere decir,
preservar la tradición antropológica, a la vez que darle un poco de condimento
por medio de un pensador renombrado y a la vez marginal como Deleuze).
Resulta que para cierta mirada antropológica el devenir es recuperado y
contextualizado en tanto "...movimiento a través del cual un sujeto sale de su
propia condición por medio de una relación de afectos que consigue establecer
con una condición otra." (Goldman, 2003: 464)
El problema aquí no es la
fidelidad hacia el pensamiento de Deleuze (todo un horror), ni tampoco la cita
acertada. Es el camino cerrado de las "ideas justas" en vez de "justo ideas".
Pero los devenires son justamente otra cosa: no se trata ni de sujetos,
ni se trata de condiciones, ni menos de "salirse" de los sujetos y las
condiciones para reencontrarse en otra condición. Es importante destacar que
este Deleuze arborescente tiene muchas ventajas para EL ANTROPOLOGO:
1)
preservo la figura del nativo así sea mediante la mutación de "devenir-nativo",
con lo que colaboro a la producción de una centralidad ("nativo") y la relación
con otra centralidad ("antropólogo").
2) sigo produciendo "el/los otros",
cuando justamente de lo que se trata es (deleuzianamente) de salirse de esa
rostrocidad.
3) puedo ser antisustancialista, al mismo tiempo que sigo
escribiendo sobre yo/los otros en tanto centralidades que se relacionan por
"algo" que los afecta ( a ellos, a mí).
Sin embargo, un bloque de devenir
( o una evolución a-paralela) se revela contra una suerte de "teoría
etnográfica". En todo caso, la posibilidad de uma teoría etnográfica debería
admitir varios devenires que van por el medio.
Más que una teoría
etnográfica tal vez sería más interesante movilizar una antropología del
"entre".
"**(2)Una antropología del "entre" es un ejercicio antimimético
por lo menos de tres maneras:
a) no me identifico conmigo mismo. No me
vuelvo un "intelectual orgánico" de mí mismo ("Verdaderamente la escritura no
tiene su finalidad en sí misma, pero precisamente porque la vida no es algo
personal." [Deleuze, 1980: 59])
b) no me identifico miméticamente con
los sujetos que investigo ni tampoco con los otros, enmarcados y producidos en
tanto que otros:
"El mimetismo es un mal concepto, producto de una lógica
binaria, para explicar fenómenos que tienen otra naturaleza. Ni el cocodrilo
reproduce el tronco de un árbol, ni el camaleón reproduce los colores del
entorno. La Pantera Rosa no imita nada, no reproduce nada, pinta el mundo de su
color, rosa sobre rosa, ese es su devenir-mundo para devenir imperceptible,
asignificante, trazar su ruptura, su propia línea de fuga, llevar hasta el final
su “evolución aparalela”." (Deleuze; Guattari, 1988:16)
c) una
antropología del "entre" es una antropología del movimiento. Varias intensidades
donde la velocidad no es necesariamente equiparable a la velocidad de la
escritura (la etno-ficción del "Informe de Brodie" de Borges puede ser un
ejemplo).
Y el "entre" más que conformarse en un "entre"
inter-subjetivo, o bien un punto equidistante entre dos centros (investigador/
investigado), o en "espíritu humano" en pleno movimiento (metáfora del
inconsciente), o en "algo" que afecta a las centralidades en juego, evoca sin
representar. Un espacio que parece vacío porque apenas hemos comenzado a
experimentar sobre las modalidades de la evocación.
Se han dicho muchas
cosas del "entre". Peculiar vacío que significa:
"No estamos ya ni
siquiera autorizados a decir que "entre" sea un elemento puramente sintáctico.
Además de su función sintáctica, mediante la remarcación de su vacío semántico
se pone a significar. Su vacío semántico significa, pero el espaciamiento y la
articulación; tiene por sentido la posibilidad de la sintaxis y ordena el juego
del sentido. Ni puramente sintáctico, ni puramente semántico, señala la abertura
articulada de esa oposición." (Derrida, 1975:335)
Un vacío, no
ontologizado, sin centro o centralidades, sin identidades con nombre propio.
Nada de centros, ni mediaciones, ni intermediaciones:
"Encontramos
personas (y a veces sin conocerlas ni haberlas visto jamás), pero también
movimientos, ideas, acontecimientos, entidades.
Y aunque todas estas cosas
tengan nombres propios, el nombre propio no designa ni a una persona ni a un
sujeto. Designa un efecto, un zig-zag, algo que pasa o que sucede entre dos como
bajo una diferencia de potencia: "efecto Compton", "efecto Kelvin". Es lo mismo
que decíamos para los devenires: no es que un término devenga el otro, sino que
cada uno encuentra al otro, un único devenir que no es común para los dos,
puesto que nada tienen que ver el uno con el otro, sino que está entre los dos,
que tiene su propia dirección, un bloque de devenir, una evolución a-paralela.
Eso es precisamente la doble captura, la abeja. Y la orquídea: nada que esté ni
en una ni en otra, aunque pueda llegar a intercambiarse, a mezclarse, sino algo
que está entre las dos, fuera de las dos, y que corre en otra dirección."
(Deleuze; Parnet, 1980: 11).**"(Guigou; Tani, 2001)
II. Los sueños del
antropólogo.
EL ANTROPOLOGO tiene como objetivo último ..."reflexionar
sobre la posibilidad de mantener el punto de vista antropológico tradicional,
cuando el objeto observado es parte del corazón de la sociedad del
observador."(Goldman, 2003: 443) Para ello ingresa en el entramado del ver/decir
a través de tres interrogantes más o menos clásica y que Bourdieu supo responder
hace unos años. Ontologización del entre, sustancialización de los devenires, la
circularidad mítica de las interrogantes, su encapsulamiento en las preguntas
que solamente me puedo plantear (parte de una práctica simbólica que resulta de
la propia violencia simbólica) ya conforman o poseen sus inevitables respuestas.
En este ritmo, el ver panoptizado que atraviesa inclusive al ANTROPOLOGO le hará
preguntarse en tanto observador, en esa continuidad redonda de
preguntas-respuestas acerca de la distancia de la mirada (en relación a la
democracia representativa) y también acerca de la diferencia del observar
bifurcando el ojo antropológico (dado que tengo dos ojos, uno puede abarcar
grupos políticos siendo creyente y otro, grupos de creyentes siendo escéptico).
Pero tal vez sea mejor pensar que EL ANTROPOLOGO sea un monstruo bifronte, más
allá de cualquier clasificación. Entonces el hilo de Ariadna sería toda esta
trama –esas estrategias de verosimilitud textual- en la cual (mi) trabajo de
campo, lo ominoso (escucho los tambores de los muertos en la noche), el sueño
(sueño con un político que me habla), disminuye al minotauro deleuziano a la
condición de perrito faldero. Por cierto que EL ANTROPOLOGO no es el minotauro,
ni un monstruo bifronte. Es Teseo o la razón cansada. Los laberintos se suceden,
y Teseo continúa labrando más laberintos. Sin confiar en enfrentar al Minotauro
y darle muerte (el delirio de la racionalidad completa), sin confiar en
encontrar la luz, su reposo está apenas en algún tenue reflejo de su rostro.
Rostro a-personal, EL ANTROPOLOGO se vuelve difuso y toma carne la escritura
antropológica, por demás predecible. Ya no importa el que escribe ni tampoco la
escritura ("el tema") porque insistamos, no hay inocencia en la clasificación. Y
mientras, el devenir-nativo se disuelve en la sonrisa nietzscheana.
Notas
(1)Profesor Adjunto- Cátedra de Antropología Cultural,
LICCOM, UDELAR, Montevideo, Uruguay. Prof. Asist. Dpto. de Antropología Social,
FHCE, UDELAR, Montevideo, Uruguay.
(2)Las referencias a la antropología del
"entre" que aparecen entre astericos y comillas, son parte del artículo "Por una
antropología del “entre”"(Guigou-Tani) tal como aparece consignado en la
bibliografía citada.
Referencias.
Deleuze, Gilles Logique
du Sens. Paris, Minuit, 1969.
Deleuze, Gilles; Parnet, Claire Diálogos.
Valencia. Pre-textos, 1980
Deleuze, Gilles; Guattari, Félix Mil Mesetas.
Valencia, Pre-textos, 1988.
Derrida, Jacques "La doble sesión."In: La
diseminación. Madrid, Fundamentos, 1975.
Goldman, Marcio "Os tambores dos
mortos e os tambores dos vivos. Etnografia, antropologia e política em Ilhéus,
Bahia." Revista de Antropologia, USP, v.46, nro 2, São Paulo,
2003.
Guigou, L. Nicolás; Tani, Ruben Publicaciones Universitarias,
Montevideo, 2001.
Publicado también en formato de artículo: "Por
una antropología del entre".
- Revista Comuniquiatra, Universidad de
Sevilla, nro..1, mayo, Sevilla, 2001, on line http://comuniquiatra.dk3.com/ ISSN
1577-8398
-Revista CAOS, Universidade Federal de Paraíba, nro. 3.,
diciembre, João Pessoa, 2001, on line URL
http://chip.cchla.ufpb.br/caos/index03.html
-Revista electrónica
Diverso, nro.3., octubre, Montevideo, 2001, on line URL
http://www.educar.org/revistas/diverso/ ISSN1510-3862