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Eduardo Alfonso
HISTORIA COMPARADA DE LAS RELIGIONES
La Religión en general. Definición y origen de la Religión. El instinto, y el sentimiento religioso. El conocimiento y la fe. La primitiva religión natural. Fetichismo, idolatría y totemismo. Las iniciaciones.
El Arca de Noé. El Itinerario de la Vaca Io. Jano en la Etruria. La Expedición de las Argonautas. Romance del Infante Arnaldos. El éxodo de Rama. La India védica. La India brahmanica y Krishna. La doctrina filosófica hindú. El Egipto hermético: Hermes Trismegisto. La China taoísta y el confucionismo del Celeste Imperio: FoHi, Confuncio y LaoTse. El shintoísmo japonés. Caldea, Asiria, Siria y Fenicia. Los Caldeos. La Cábala. La Grecia homérica y órfica: Orfeo. Mitología romana. El Monoteísmo de Israel; Moisés. Breve historia de la Biblia. El Mazdeismo persa: Zoroastro. La India buddhista: Buddha. El Pitagorismo y el Platonismo de la Grecia clásica: Pitágoras y Platón. El Cristianismo: Jesucristo. Los Gnósticos. El Mahometismo o Islamismo: Mahoma. Mitología Escandinava. Las Leyendas Iniciáticas europeas. Los movimientos iniciáticos modernos: La Orden Rosacruz. La Masonería. La Sociedad Teosófíca. La doctrina Bahái. El Suddha Dharma Mandalán. Las Religiones americanas: Mitología mexicana. Mitología peruana o incaica. Otros dioses americanos. Mitología Ibérica. Cuadro cronológico general. Epílogo.
Etimología y definición. La palabra Religión, deriva, según Cicerón, de relegere (considerar, examinar con cuidado); sentido opuesto a necligere (negligencia, dar de lado o descuidar). "Relego" quiere decir, volver a considerar o a recorrer; así como "intelligo" equivale a tomar un objeto entre otros, reunir, clasificar o arreglar.
Otros autores, como Festus, Lactancia y San Agustín, opinan que la palabra "religión" proviene de religare (fijar, retener, amarrar). En realidad la palabra "religio", gramaticalmente no puede derivar de un verbo de la 1ª conjugación, como "religare". (Religare daría religatio; como obligare da obligatio). Pero los verbos de la 1ª conjugación son verbos derivados de la misma raíz que otras palabras (por ejemplo: rebellis y rebellio de la misma raíz que el verbo rebellari). (126)
Religión es un sistema social de creencias y prácticas basado en el reconocimiento de principios y seres superiores, metafísicos, que pueden influir en la vida y en el Destino de los seres.
Según Kant, "religión es el reconocimiento de nuestros deberes como órdenes de Dios". Esta definición limitada al aspecto moral, contrasta con la de Fichte, para quien la religión es ciencia o conocimiento.
He aquí otras definiciones de autores destacados:
"La Religión consiste en la conciencia de nuestra absoluta dependencia de alguna cosa que nos determina y que nosotros no podemos determinar alrededor". (Schleiermacher).
"La Religión es la conciencia que el Espíritu Divino toma de Sí Mismo por intermedio del espíritu finito del hombre", (Hegel). Para Max Müller, "la religión es una facultad del espíritu que, independientemente de los sentidos y de la razón, hace al hombre capaz de captar lo infinito bajo nombres diferentes y modos cambiantes". (Infinito en el sentido de algo positivo, incapaz de ser captado por los sentidos, o sea, "suprasensible, sobrenatural, invisible, absoluto o divino").
El instinto, el sentimiento religioso, el conocimiento y la fe. Hemos dicho en el capítulo I que el sentimiento religioso tiene su raíz en el instinto del miedo. No tenemos que insistir sobre ello, pero sí reforzar nuestra afirmación con varias e importantes opiniones; ajenas.
"Los elementos esenciales del sentimiento religioso son el temor, el respeto y el reconocimiento. La Religión lo mismo que la ciencia, tiene su origen en la sorpresa de la inteligencia frente de ciertos fenómenos, el temor y el deseo sensible que resultan de ello, y por último en la reacción voluntaria que les sigue". (Guyau). "El sentimiento religioso deriva del miedo y del amor. Y está formado de un elemento intelectual o conocimiento (objeto de la creencia) y otro elemento afectivo expresado por actos. La evolución religiosa va en el sentido del predominio del elemento intelectual sobre el afectivo. El sentimiento religioso es independiente del sentimiento moral o ético. Por esos hay religiosos fervientes capaces de matar al prójimo en nombre de su religión y de "su Dios". (Ribot).
"Lo primero que hizo a los dioses fue el temor. Ese miedo irracional fue llamado por los hebreos "el terror de Jehová", y por los griegos el "terror pánico". (Nin y Silva).
"El sentimiento religioso depende directamente del instinto fisiológico de conservación: la admiración y el miedo son sus rasgos dominantes". (Murisier).
"De ese terror que aparece en el principio como sentimiento de algo siniestro y que surge como extraña novedad en el alma de la humanidad primitiva, procede todo el desenvolvimiento histórico de la religión". (Rodolfo Otto).
"Antes de concebir a Indra y a Zeus, el hombre adoró a los muertos: tuvo miedo de ellos y les dirigió sus preces. Por ahí parece que ha comenzado el sentimiento religioso". (Fustel de Coulanges).
"Si quieres aprender a orar anda por el mar", dice un proverbio vasco; muy semejante a este otro proverbio alemán: "El gran peligro enseña la plegaria".
No todas las opiniones coinciden en apreciar así las cosas, aunque tampoco las discrepancias son esenciales. Schopenhauer tenía por cosa cierta "la necesidad metafísica del pensamiento de la muerte". “La muerte es el musagetes de la filosofía" decía en otra parte. Ernesto Renan consideraba que "la religión en la humanidad equivale a la virtud de anidar en el pájaro. Un instinto se eleva misteriosamente y evoluciona hacia otro que no ha existido jamás, así como el pájaro que no ha puesto sus huevos, nunca sabe de antemano la función natural a que va a contribuir".
"El rasgo característico de la mentalidad primitiva es su propensión natural a construir un mundo imaginario e invisible, a semejanza del mundo real, con los "dobles" o imágenes de las cosas que se hacen en su conciencia", dice por su parte Loysi. Y afirma Nin que "la religión tiene, desde su principio una base del toda positiva, del todo natural".
El conocimiento religioso (ya dijimos en el Capitulo 1) es una forma de la intuición, que consiste en da inmanencia y vivencia subjetiva de lo divino, que se completa con la apreciación objetiva del valor". La forma típica de este conocimiento es la "fe" o intuición suprarracional del "valor" absoluto. Todos estos conceptos han sido ya expuestos en el capítulo citado sobre "Teoría del Conocimiento" y esto nos dispensa de insistir aquí sobre ellos.
La primitiva religión natural. El "Fetichismo" (de "factitius", hecho a mano) es la primera forma en que se manifiesta el sentimiento religioso. Es la adoración que los negros africanos y los primitivos romanos daban a sus dioses "fetiches", representados por objetos materiales o imágenes simbólicas. La. “Idolatría" (de "eidos", imagen o figura) es una evolución del fetichismo, que se llama "Totemismo" cuando el ídolo tiene figura de animal. El "Mana" de los salvajes de las islas del Pacifico, aportado por los "espíritus" por intermedio de amuletos (agua, piedra, hueso...) es también una de las primeras y más rudimentarias expresiones de "lo suprasensible".
Consecuente con las primeras formas de la religión fue la aparición de la "Magia", como modo de influir en las leyes de la Naturaleza y en los poderes metafísicos para obtener efectos interesados. La Magia ha sido el medio más poderoso de que se han valido las religiones, desde la más simple y primitiva hasta la más sabia y complicada. El enorme poder de la magia ceremonial en los cultos religiosos, es la gran fuerza que aglutina a los fieles cuando decae la fe o el sentimiento de Dios. La historia de todas las religiones decía Max Müller no es más que una lenta corrupción de su pureza primitiva. A pesar de esta fatal decadencia de todas las doctrinas del espíritu, las religiones persisten y duran siglos gracias a la magia. Esta puede manifestarse en dos formas: como "Teurgia", magia blanca o sacerdotal, y como "Goecia" o magia negra: Ambas no se diferencian en los medios, sino en el propósito altruista o egoísta que las dirige.
La magia y el culto tienen siempre el peligro de convertirse en finalidades por sí mismos, haciendo olvidar la idea y la conducta moral. Contra este peligro se prevenía Kant al decir: "Tratar de halagar a la Divinidad por medio de actos que no encierran en sí un valor moral, por actos de culto, no es religión sino superstición pura".
La primitiva religión, como nacida del sentimiento contemplativo de la Naturaleza, tomó bien pronto un carácter naturalista y cósmico, en el cual el factor astronómico jugó un importante papel simbólico y mítico. Puede decirse que la historia de la iniciación religiosa es la historia del "culto solar". Lo hemos visto en la primera parte de esta obra y lo hemos de ver, aún más claramente, en esta segunda parte. El sol, la luna y los planetas, están personificados en diferentes divinidades en todas las mitologías (como puede verse en el esquema mitológico de la pág. 11 del cap III); el fuego, el agua, la tierra, el árbol, la serpiente, el ave, son símbolos universales que encontramos por doquier. La propia vaca, ha sido el símbolo característico de esa primitiva religión lunisolar de la Naturaleza.
La evolución de la religión. Todas las religiones han nacido de una idea o de un sentimiento puro y fuerte, escasamente revestido de actos de culto. El culto era la conducta recta y la voluntad dirigida hacia el bien. El factor primordial era el factor moral.
Para la consecución de los fines morales recurrióse al miedo en un principio, amenazando a los infieles con las penas de un infierno. En un grado más avanzado se les ofreció el premio de un cielo como pago de sus buenas obras. Más adelante se invocó al amor como razón suprema de la conducta moral. Pero en realidad, ni el miedo a un castigo, ni la esperanza de un premio, ni el amor por si mismo, pueden llegar en eficacia a la conciencia y cumplimiento del "deber". No existe verdadera religión hasta el momento en que el fuerte se siente impulsado a proteger al débil, trascendiendo la ley animal del progreso en que el débil es abatido por el fuerte. La noción del deber, haciendo las cosas en conciencia, gusten o no gusten, es el más alto exponente de toda religiosidad. Nadie ama a sus enemigos; pero el deber nos dicta como enseñó el Cristo— protegerlos y ser justos con ellos, como los somos con nuestros hermanos. Y esto hay que confiarlo a la fría y serena determinación de una idea y no al voluble impulso de un sentimiento.
Las religiones han sufrido también profundas modificaciones a lo largo de su historia, en los mitos, en los cultos y en la doctrina. En general se aprecia, la sucesiva materialización de la conducta y la paulatina dogmatización de la idea. Pero seguramente el hecho que más llama la atención es la tendencia politeísta de las religiones arias, contrastando con la tendencia monoteísta o sincrética de las religiones semitas. Allí donde ha predominado lo ario ha habido división de conceptos o personificaciones divinas (la diosa Isis se dividió en las personas de las diosas Neith y Hathor); y allí donde predominó la influencia semita se unieron las divinidades (de Asar (Osiris) y de Apis surgió la divinidad sincrética de Asarapi o Serapis). Es también curioso el hecho de que en la decadencia de las religiones existe la tendencia a la adoración de divinidades femeninas (recuérdese la época isiaca o saítica del final de la historia de Egipto).
Mitos, símbolos, parábolas, emblemas y metáforas. Son distintas formas de expresión muy usadas en la literatura y en el culto religioso.
Mito o fábula es una verdad revestida de ficción (127)
Símbolo (128) es la expresión esencial, por medio sensible, de algo metafísico, moral o intelectual. (Por ejemplo, la unidad o la circunferencia como representación de Dios),
Parábola (129) es la narración de un suceso fingido del que se deduce una enseñanza moral. O "doctrina del alma que equidista del cuerpo y del espíritu", como la parábola geométrica es la línea determinada por los distintos puntos equidistantes entre un punto y una recta. Es decir, que la parábola literaria encierra una enseñanza de moral práctica que pone de acuerdo la acción con la inspiración.
Emblema es un objeto que representa simbólicamente otra cosa. (Por ejemplo, una bandera que representa la idea nacional o de patria). La alegoría consiste en una ficción por la cual una cosa representa otra (por ejemplo, la balanza representando la justicia). Metáfora es un tropo que consiste en trasladar el sentido recto en otro figurado (por ejemplo: las "perlas" del rocío; el "coral" de los labios; las "aguas" genesiacas).
La religión se vale constantemente de estas figuras para concretar ideas abstractas o para hacer asequibles a las mentes sencillas ciertos conceptos filosóficos que de otros modos se les escaparían. Jesús hablaba al pueblo por parábolas, para que "viendo no viesen y oyendo no entendiesen", pero a sus discípulos les daba "directamente las verdades del Reino de los Cielos". Todas las mitologías encierran un conjunto de hechos históricos, metafísicos y de verdades filosóficas, bajo el velo de la fábula. Son verdades "reveladas", "dignas de ser meditadas" al decir de Platón.
Las iniciaciones. Iniciar es "comenzar". Un iniciado es una persona que ha entrado en el "sendero" de la vida espiritual; no un hombre perfecto o "adepto". El que huella el sendero es por lo menos un "idealista", que marcha a contracorriente de la vida vulgar y mundana, sacrificándose en cierta medida por su ideal.
Las iniciaciones simbólicas de la antigüedad y del presente, eran y son instituciones de doctrina y conducta, organizadas según grados jerárquicos. La iniciación real es el auténtico progreso espiritual del individuo en sus acciones y reacciones con la vida.
Todas las iniciaciones simbólicas constan en esencia de tres grados: Uno primero o preparatorio, de purificación física y psíquica que encierra enseñanzas y prácticas de higiene y de moral.
Un segundo grado de aprendizaje de doctrina metafísica y filosófica. Y un tercer grado de experiencia mística o de unión con Dios ("unitivo" o de "yugum" o "yoga"), coma vamos a ver en líneas que siguen.
La iniciación real, que responde a realidades internas de nuestro espíritu, a su evolución y al despertar de sus virtudes, se ha concretado en cinco grados evolutivos que corresponden a determinados estados de conciencia: Los misterios cristianos del Cristo interior, los denominan Nacimiento, Bautismo, Transfiguración, Crucifixión y Resurrección (o Ascensión). Los misterios brahmánicos los conocen con el nombre de "Sotapana" (maestro, separado del mundo), "Sakadagami" (o con "un solo retorno o encarnación"), "Anagami" ("sin retorno" o necesidad de encarnar), "Arhat" (ó "perfecto", con estado de conciencia espiritual aún en cuerpo físico) y "Asekka" ("adepto" o el que no tiene nada que aprender y ha trascendido el mal y el dolor). En cada uno de estos grados se presentan determinados obstáculos, pruebas o tentaciones que hay que vencer sucesivamente; tales son la ilusión del yo personal, la duda de las leyes naturales, la magia ceremonial, los impulsos de la sensualidad y la gratificación de los sentidos, las pasiones (ira, orgullo, vanidad, gula, etc.), la afección al goce emocional del amor humano, la autojusticia, los prejuicios, la ignorancia y los deseos de vida en mundos de manifestación.
El único sendero seguro de la gran iniciación, es la VIRTUD, o sea el poder de vencer la naturaleza inferior por medio de la naturaleza superior o espiritual.
Los vericuetos o caminos indirectos, que extravían frecuentemente al iniciado, son: el ascetismo, el misticismo, el devocionalismo y el espiritismo.
El ascetismo (de "askeos", meditar), como su etimología indica, no debe consistir en mortificarse, sino en perfeccionarse por medio del pensamiento; y en este sentido es equiparable al "ocultismo" o reforma de uno mismo por la meditación; que no hay que confundir, por supuesto, con las ciencias ocultas (magia, astrología, quirología, etc.) que frecuentemente extravían también del verdadero camino. El Buddha dio elocuente lección a los ascetas o "yoguis" cuando se negó a imitarles, entregándose, en cambio, a la meditación bajo el árbol sagrado.
El misticismo (de "mioo", guiñar; o del sánscrito "nimichis") estriba en velar o enturbiar la verdad, por nuestra incapacidad para percibirla en todo su esplendor ideológico.
El devocionalismo (de "dev", brillante) consiste en "dorar” o dar brillo, revistiéndolas de forma y fanfarria, a las verdades filosóficas y metafísicas de la religión. En otro aspecto es un modo sentimental de manifestarse la fe y la buena voluntad del creyente; pero que, falto de base gnóstica, puede trocarse fácilmente en fanatismo.
El espiritismo, basado en la fenomenología "metapsiquista", y convertido frecuentemente en una religión familiar e intima, ha olvidado la suprema virtud religiosa de la caridad, perjudicando a la persona que sirve de "medium" y dificultándola su evolución espiritual, por cuanto queda entregada a influencias y voluntades que no son la suya, muchas veces procedentes de los bajos planos del más allá. Por otra parte, conviene pensar en el perjuicio que pudiéramos ocasionar a los verdaderos espíritus de nuestros muertos queridos, en nuestra pretensión de acercarles a gusto y capricho, hacia este mundo físico en el que moramos y del cual ellos, para su suerte, pudieron ya escapar. Conviene también insistir en la tesis de Richet, que ha tratado de demostrar que, la mayor parte de los "mensajes" de los mundos hiperfísicos, son expresiones del subconsciente del medium, de las personas reunidas o de alguna otra persona viva, sintonizada con aquellas que operan en el círculo espiritista.
Si nos dejásemos llevar de la importancia de este tema y de nuestro entusiasmo por él, tomaría bien pronto este capítulo las proporciones de un libro voluminoso. Nos vamos a limitar, por consecuencia, a descubrir el hilo de oro que engarza todas las religiones a través de la historia, de la leyenda y de la mitología.
Para ello vamos a partir de cinco hechos legendarios previos; a saber:
1) El viaje del Arca de Noé.
2) El establecimiento de Jano en la Etruria.
3) E1 itinerario de la Vaca Io.
4) La expedición de los Argonautas.
5) El éxodo de Rama.
Conviene fijar la atención en que estos viajes, exceptuando el de Jano, tienen su punto de concurrencia o de término en esa región caucásica comprendida entre el Mar Negro y el Mar Caspio, formada por tierras de Georgia, Armenia, Persia y Rusia. Zona en la que, según la tradición, estuvo situado el Paraíso Terrenal (entre la Cólquida y la Mesopotamia) y posteriormente fue centro de dispersión del género humano. (130)
Pero es aún más curioso que, en dichos viajes juegan una cantidad de nombres que derivan de la raíz común Ar, como por ejemplo: Armen, Ararat, Arimasp, Ariman, Ares, Aries, Aryavarta, que nos están diciendo de un modo evidente, como nos encontramos ante referencias de la iniciación aria.
Veamos estos viajes.
1. El Arca de Noé cuya conocidísima leyenda ha merecido ya nuestra atención en el Capítulo III, apartado d), fue a parar en el Monte Ararat de la Armenia. Era un símbolo de la sabiduría iniciática postatlante, recogida por las tres razas (semítica, camítica y jafétida o aria) que habían de esparcir la tradición por el mundo bajo el predominio del espíritu ario.
Es para nosotros evidente que las denominaciones de arios, jafétidas e indogermano son equivalentes. Arios porque empiezan a pesar en la historia bajo el signo de Aries (o el Cordero); Jafétidas porque son descendientes de Jaf ef y llevan especiales capacidades espirituales; indogermanos porque sus dos familias más destacadas las constituyen los arioindas y los hiperbóreos más tarde germanos.
Lo ario no es una cualidad física de un grupo de pueblos o de una raza, sino un carácter de índole espiritual que, según el Conde de Gobineau, sería su capacidad civilizadora; y que, indudablemente, marca un paso ascendente en la evolución de la Humanidad. No es un capricho de la mitología el asignar al tercero de los hijos de Noé (Jafet) la ocupación de Europa y parte de Asia, como es sabido que hicieron los arios. Jafet, lafetus o progenie de IO es el nombre genérico que encarna el concepto de la iniciación aria. Y esta sabiduría aria, representada por el primitivo culto lunisolar simbolizado en la Vaca IO europea, es precisamente lo mejor y más elevado que pudo salvarse de las destruidas civilizaciones atlantes, sublimado luego en los variados movimientos filosóficos y religiosos del ciclo ario.
El nombre del monte Ararat donde se posó el Arca quiere decir "altar del discípulo" o sea el `'iniciado". Y el nombre de Armenia o Armenes o Aratmenes, puede traducirse por el del "hombre ario, discípulo o iniciado".
2. El establecimiento de Jano en la Etruria, es el menos destacado de los acontecimientos que dan comienzo al ciclo ario. Pero no obstante, la influencia de su doctrina esotérica en el pueblo etrusco y aún en el pueblo romano que le siguió, es de singular importancia.
La tradición le considera como rey del Lacio, en cuyos dominios fue a refugiarse Saturno, que le dotó de gran prudencia y de la facultad de ver el pasado y el porvenir (131). Su templo, consagrado por el rey Numa solamente se abría en circunstancias excepcionales; y de su culto aún quedan restos cristianizados en nuestra Península Ibérica, representados por los humilladeros o capillas situados en el exterior y a cierta distancia de las poblaciones (132) .
3. El Itinerario de la Vaca IO; expresa la propagación del culto lunisolar o primitiva religión de la Naturaleza, por las costas meridionales de Europa, desde occidente hasta el país (le los Arimaspos, (o "batalladores incultos"), tierra legendaria situada en las orillas del Mar Caspio, habitada por cíclopes con un solo ojo. Toda esta ruta ha quedado jalonada por nombres bovinos, de toros o vacas, como recuerdos geográficos, raciales, míticos y legendarios de tal época. Y así Toro (en Portugal y Zamora), Toral, Toril, Becerril, Cabeza de Buey, Arevacos, Aravaca, Caravaca, Vaceos. Carcabuey..., sin olvidar a los Toros de Guisando y a los famosos Vaqueiros de Alzada astures, en España; el Taurisco céltico, Tauromenium o Taormina en Sicilia; el Tauris de Dalmacia, la Taurasia Ligur, la Taurania macedonia; el Bósforo en Turquía; el monte Tauro y el Antitauro en la Armenia; el Taurobolio emerítense, el Minotauro cretense; el buey Apis y la vaca Hathor de los antiguos egipcios; la vacada de Gerión robada por Hércules; las vacas del Sol paganas, celeste rebaño robado por Mercurio; el toro de Dirce, el toro de Mithra persa; la propia vaca IO o Europa, seducida por Júpiter transformado en toro; la vaca del portal de Belén; el toro de San Marcos; y más al oriente, la vaca del Código de Leyes del Manú por la cual juraba el vasya; la vaca de la leyenda brahmánica de Narayana; le vaca de oro de los iniciados, dvijas o dos veces nacidos, hindúes; el buey Nardi de la leyenda indostánica del MahaDeva; la vaca por la que el Buddha cambió su nombre por el de Gautama o conductor de la vaca"; la vaca del capítulo II del Korán, a la que según el relato, ordenó inmolar Moisés, muestra del odio semítico al emblema de la vaca, que no es único, ya que en la Biblia se impone su inmolación como condición esencial para ser ordenado "levita" o sacerdote de Jehovah.
Como se ve, el mito del Toro o la Vaca es casi universal. Rara es la raza, nación o religión, donde dicho animal no se nos muestra con un valor ideológico, emblemático o esotérico.
El Toro, como símbolo religioso, ha representado generalmente la potencia generadora cósmica y, en un sentido más ritualístico, el poder de la religión. Los primitivos arios (hiperbóreos) enarbolaron su efigie con una cierta reminiscencia de totem de sus clanes o tribus, quizás tomado de las razas negras a la que expulsaron de los frondosos bosques de la Escitia. Por otra parte, entre los semitas fue adorado el toro en su ya dicha y primitiva significación, siendo su mejor ejemplo la del famoso toro fenicio, que pasó a ser Apis osiríano de los egipcios.
Cierto es que, la introducción del toro en la mitología, partió de la humana tendencia a perpetuar en emblemas los hechos trascendentales de su vida; como cierto es también que luego este emblema, como tantos otros, fue relacionado con hechos o fenómenos cósmicos o astronómicos, convirtiéndose en mito o expresión fabulosa de una verdad universal. Así, el toro de los sacrificios humanos de los primitivos arios, contra el que tuvo que luchar Rama para imponer el emblema pacifista del carnero, pasó seguramente por iniciativa del propio Rama a dar nombre a una de las constelaciones del Zodiaco (Tauro o Aleph), junto a Aries (el cordero), en la natural marcha de la precesión de los equinoccios, que pasó a ser la expresión en los cielos de la procesión de las religiones en la Tierra (133) . A las religiones semíticas del toro y de la fuerza (Apis, el Becerro de Oro, israelita, el toro de Ormuz, etc.) sucedieron las religiones del carnero o cordero (el Kneph o Khnumn egipcio, el divino cordero de los cristianos, el IOagnes o cordero de lO, etc.).
Y es que el iniciado encargado de la augusta misión de dar a los hombres en cada momento el mensaje del espíritu, tomó como animal simbólico al menos cuando este mensaje se hacía con base en conceptos míticos solares o astronómicos, como ha ocurrido en la mayoría el del signo del Zodiaco en el que el Sol alcanzaba su máximo en aquel momento; (así Oannes de Siria, tomó a Piscis; Mithra a Tauro; Cristo a Aries o el cordero y a Piscis; etc.).
Pero espiritualmente consideradas, las religiones del cordero han sido una herencia de la religión preariana de la Vaca y su culto lunisolar (por tanto también astronómico) o sea la religión arcaica de la Naturaleza, tronco de todas las religiones, hilo de oro que une el espíritu legendario de la antigua Atlántida con el espíritu ario.
La iniciación aria con sus carneros y sus vacas emblemáticas, es la heredera directa de la magia blanca de los atlantes. La Gran Logia Blanca preariana ha sembrado de carneros, corderos, bueyes, vacas y terneros simbólicos, todos aquellos pueblos en los que a través de cultos solares se venera el Espíritu Divino manifestado en el hombre, constituyendo consciencia y responsabilidad individual. Vacas y corderos adorados en todas formas y lugares como símbolo de espiritualidad y pureza: "Ecce Agnus Dei qui tolli peccata mundi".
4. La expedición de los Argonautas, capitaneada por Jason en el navío Argos, es un relato fabuloso de las pruebas de la iniciación, cuyo objetivo fue el famoso Vellocino de oro o "secreto iniciático" guardado en la Cólquida (hoy Mingrelia rusa).
No deja de ser significativo que el Vellocino de oro perteneciese al Cordero (o Aries) hijo de Teófana, la bellísima ninfa a quien Neptuno convirtió en oveja.
En resumen: Los Argonautas, entre las cuales iban héroes y dioses tan famosos como Teseo, Orfeo, Telamón, Castor y Polux, Peleo, Hércules y Asklepios, partieron de lolcos hacia una ruta en la que les esperaban momentos angustiosos y pruebas terribles. Entre ellas, las más famosas fueron las luchas contra las Amazonas en Lemnos; contra las Arpías en Samotracia; contra los piratas en el Helesponto; contra el rey en Cicio y, finalmente, contra las aves Stinfálidas y las borrascas del Ponto Euxino.
Al llegar a la Cólquida aún tuvo Jasón que vencer a los furiosos toros que arrojaban llamas y al terrible dragón que, como símbolo de las más monstruosas pasiones humanas, defendía el áureo vellocino de la espiritualidad; recibiendo como premio el amor de Medea, la hija del rey, en augusto simbolismo del alma esforzada que se une con la esencia inmortal que la cobija.
Todavía a su regreso tuvieron que hacerse fuertes contra el canto de las Sirenas, del que los defendió la lira de Orfeo, y las tormentas de Creta y Colcos de las cuales les salvó Apolo. Certera alusión a la iniciación aria y solar personificada en Orfeo y en Apolo, contra la cual son impotentes las tormentas y los cantos de sirena de nuestra naturaleza inferior.
Jasón y Medea casáronse en Corcira y desembarcaron al fin en Colcos, entregando a Pellas el Vellocino de oro y consagrando a Neptuno el navío Argos.
En nuestro folklore hispánico tenemos el romance de "El Infante Arnaldos", joya del romancero español, cuyo fondo iniciático, aunque con más simplicidad de expresión, es semejante al de la fábula griega. Y dice así:
¡Quien hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos
la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza
para su falcón cebar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar;
las velas trae de sedas,
la ejarcia de oro torzal,
áncoras tiene de plata,
tablas de fino coral.
Marinero que la guía
diciendo viene un cantar,
que la mar ponía en calma,
los vientos hace amainar;
los peces que andan al hondo,
arriba los hace andar;
las aves que van volando,
al mástil vienen posar.
Allá habló el infante Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
Por tu vida el marinero,
digasme ora ese cantar.
Respondíole al marinero,
tal respuesta le fue a dar:
Yo no digo mi canción
sino a quien conmigo va.
Efectivamente, la galera, como el navío Argos, es la nave simbólica de la iniciación. El halcón representa los apetitos del cuerpo físico. El cantar del marinero es la voz del espíritu, al conjuro de la cual se calma el mar de las pasiones, se amainan los vientos de los deseos, ascienden los pececillos de nuestros pensamientos rastreros y se posan las aves de nuestra fantasía.
Y al fin dice el marinero. "Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va". Lo que nos recuerda la contestación de Gurnemancio a Parsifal cuando éste le pregunta: "Maestro, ¿qué es el Gral? "Nadie puede saber lo que es el Gral como no venga conducido por el Gral mismo". Que es tanto como decir: Nadie puede entender la voz del espíritu como no vaya llevado por el espíritu mismo. (134)
5. El éxodo de Rama es, de estos cinco episodios, el único qué ha podido ser reconstituido históricamente de una manera integra, dados a los admirables esfuerzos de Fabre d' Olivet y de Eduardo Schuré, la figura de Rama ha pasado de las épicas páginas del "Ramayana" al texto sereno de la historia.
Rama o Ares es el primer gran iniciado del ciclo ario. Sin meternos a interpretar si, como quiere la tradición, fue la séptima encarnación de Vishnú.
Desde los bosques ignotos de la Escitia, acompañando a las falanges impetuosas de los arios hiperbóreos, la juventud radiante de Rama se presentó como una firma promesa de la más alta espiritualidad.
Contra aquellos cultos crueles de las sacerdotisas druídicas que inmolaban víctimas humanas para aplacar los manes de sus mayores, junto al roble sagrado bajo el signo del Toro (135) se levantó gallardo el corazón de Rama, enarbolando el sino del Cordero, que representaba el porvenir.
Pronto el ascendiente misterioso de su personalidad elegida, captó la voluntad de sus huestes y pudo rodearse de un fuerte núcleo de discípulos capaces de ayudarle en su labor ingente.
Cuenta la tradición que tuvo Rama tres sueños inspirados, en los que Deva Nahousha, o la Inteligencia Divina, le reveló plenamente su Destino y dióle la facultad de curar a los enfermos por medio del muérdago.
Pronto el gran iniciado, con un grupo selecto de colaboradores, emprendió su larga marcha hacia el oriente, fundando algunas ciudades a su paso, entre ellas la más famosa la ciudad de Ver en el irán, y, conquistando finalmente la India. Allí en el Airyana Vaeia, o "Tierra Santa" de los iranios, Rama realizó su labor iniciática, enraizada en la fundación del hogar, el culto a los antepasados y la adoración al fuego como símbolo de la luz del espíritu; los tres signos fundamentales del espíritu ario, que más tarde cantarían los poetas védicos ante las hogueras sagradas de Agni mientras elevaban su corazón a Indra.
Cuéntase que Rama enseñó a sus discípulos los signos del Zodiaco y que un día, terminada su misión, desapareció misteriosamente como tantos iniciados.
Tras del él se extiende el período védico hasta el año 2.400 antes de nuestra Era.
LA INDIA VÉDICA
Los cinco acontecimientos legendarios que acabarnos de comentar, constituyen una verdadera introducción del ciclo ario; y con el último hemos entrado ya de lleno en la historia de la iniciación religiosa.
La constitución del hogar en el que la mujer es la verdadera sacerdotisa y mantenedora del fuego sagrado del amor familiar, es la piedra fundamental de las civilizaciones arias.
Y en cuanto a sus cultos religiosos, todos giran alrededor de la primitiva religión de la Naturaleza, cuyas bases tuvimos ocasión de exponer en el Capítulo III, apartado b), al tratar del Esquema mitológico general. A lo que hay que agregar el culto a los antepasados cuyos manes (lares y penates de los romanos) eran los protectores de la familia y del hogar.
Agni el fuego sagrado representativo de la fuerza creadora del Espíritu, y Soma el Eterno femenino que simboliza la materia, matriz o elemento plástico de la creación, fueron prendiendo en el corazón de aquellos primitivos pueblos arios, que poco después se desplazaban en parte hacia occidente bajo la presión creciente de los turanios (mongoles, malasios y otras razas de color), poblando el sudoeste de Asia (Armenia, Persia)., Turquestán, Indostán) donde los encuentra ya la historia con el nombre de mohenjodarianos, parsis, medos, fenicios, etc., y después en Europa formando los pueblos cretenses, frigios, tracios, griegos, itálicos, tartesios, celtas, etc., que mezcladas con la otra familia aria de los pelasgas (¿prearianos atlantes?) y con los camitas, constituyen la mayor parte de la raza llamada hoy mediterránea.
La primitiva religión de los ariosindos constituyó un verdadero henoteismo o "culto de los dioses aislados" no formando una mitología orgánica, un versículo del "Atharva Veda" (XIII, 3, 13) nos revela este carácter: "A la tarde Agni se vuelve Varuna; de Savitar, atraviesa el cielo; y convertido en Indra brilla en el cielo en el cenit". Es decir que, con nombres diferentes se personifican los distintos aspectos del mismo diossol. Por otra parte, los diferentes dioses del período védico no son sino representaciones de atributos del Dios único o Prajapati ("Señor de todas las criaturas"); así, Asura es actuante u viviente; Ajara, imperecedero; Amartya, inmortal; Deva, brillante; a lo que hay que agregar las personas de los dioses que representan los diferentes aspectos de la creación, como por ejemplo, Dyaus, el cielo; Varuna, el cielo envolvente; Surya, el Sol; DyavaPrithivi, el cielo y la tierra (cuyos hijos fueron Indra y Agni, ya citados) ; Vrata, la ley natural; Savitar, el sol dando luz y vida; resumidos en el concepto de Dyaus pita janita, que no es otro más que el "Zeuspitar" griego y el "Zeus pater geneter" (Dios padre generador"), IOpitar o Júpiter de los romanos.
En resumen la religión védica consideraba a Varuna (que más tarde pasó con el nombre "Urano" a la mitología griega) como personificación del Espacio abstracto y representación del orden invisible o intelectual; Savitri o el sol, era el Espíritu creador; e Indra la vida dada por el sol representando en su carro "solar" recorriendo el cielo (y al cual también se le representa vestido de blanco, sobre un elefante, teniendo su cuerpo cubierto de mil ojos). Los Vedas establecen la inmortalidad del alma humana y esbozan la doctrina de la reencarnación de las almas, diciendo: "Las hay que vienen hacia nosotros y se vuelven a ir, que se van y vuelven a venir. "Su único ritual es la plegaria o Brahmanaspati, como movimiento evocador y realizador del alma.
Veda es el "conocimiento por excelencia". El Veda representa la tradición hindú, y no debe darse este último calificativo más que a todo aquel o a todo aquello que se halle dentro de la tradición indostánica representada por el vedismo y después por el brahmanismo. Vansha es la tradición oral.
El origen del Veda o conocimiento es "no humano" o "apaurusheya", lo cual quiere decir que proviene de una revelación o inspiración de orden superior. Cuatro son los Vedas o libros sagrados hindúes:
El RigVeda (136) que contiene los himnos.
El YajurVeda que expone la liturgia.
El SamaVeda o libro de los cánticos.
El AtharvaVeda con las fórmulas mágicas (137)
Cada Veda está constituido por los mantras o plegarias y los brahmanas o preceptos (llamándose "samhita" a la colección privativa de un Veda). Los Upanishads están habitualmente extraídos de los Brahmanas y siguen a los Vedas. Son los Mandukyopanishad, Shvetashvataropanishad, Chhandogyopanishad, Taittiriyopanishad, Kathopanishad, Brhadararanyakopanishad, Aitareyopanishad, Kaushitakibrahmanopanishad y Prashnopanishad.
El "SámaVeda" tiene dos Upanishad: el "Tchandoguya" y el "Kena".
El "YajurVeda tiene uno: el "VrihadAranyaka" que constituye su cuarta parte.
El "AtllarvaVeda" tiene cincuenta y dos tino de ellos el "Mundana”.
La religión védica estableció cuatro fiestas en el año: Una en primavera, dedicada al amor conyugal; otra en verano en la cual se celebraban las cosechas y se agasajaba a los niños; otra en otoño, dedicada a los padres y a la recolección de los frutos, y otra en invierno, dedicada a los niños recién nacidos y a las personas muertas. Esta última ha sido el precedente de nuestra fiesta de Navidad.
INDIA BRAHMANICA
Las dos más importantes ramificaciones que derivan inmediatamente del espíritu de la iniciación védica, son el brahmanismo en el Indostán y el zoroastrismo en la Bactriana. Por otra parte, en Egipto, había cristalizado el potente espíritu hermético, creador de la civilización más estable que vieron los siglos y la más fecunda en consecuencias. (138)
El periodo brahmánico que se nutre de la figura señera de Kerchna (o Krishna), a quien la tradición considera como la octava encarnación de Vishnú, se prolonga hasta el año 600 antes de Jesucristo en que es eclipsada por la dulce personalidad de Gautama el Buddha.
A Indra, divinidad ya citada en los Vedas, sucede Vishnú (el Verbo solar manifestado; de vich, penetrar, llenar); al Harivansa suceden los Brahmanas y el Código del Manú; al Ramayana sucede el Mahabharata. Más tarde en la Edad Media, con los Puranas se reconoce a Brahma, Vishnú y Shiva, formando la trimurti o trinidad de la religión indostánica. No obstante para los brahmanes, fue Surio, dios del Sol y rey de los astros, la mayor de todas las divinidades, a quienes se representaba en un carro tirado por siete caballos verdes.
Krishna (139) fue el gran iniciado del Brahmanismo, que deificado por su pueblo constituye la divinidad suprema de la India actual, venerada principalmente en sus santuarios de Mathoura y de Djagaunatha. Hijo, según la tradición, de la Virgen Devaki, hermana del rey de Madura, fecundada por el Mahadeva o Gran Dios; vencedor de la simbólica serpiente de Kalayeni, predicó el culto de Vishnu con sus dos ideas fundamentales: la inmortalidad del alma con sus reencarnaciones y la Trinidad o Verbo Divino revelado en el hombre. Tras de él viene el período brahmánico que recoge la tradición hinduista védica, y en el cual se desarrolla toda esa maravillosa filosofía que nos deja absortos con sus grandezas insuperables y sus profundos conceptos sobre los más abstractos problemas planteados por la mente humana.
CUADRO CRONOLOGICO
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Años contando desde la actualidad |
Signos a zodiacales de acuerdo con la precesión de los equinoccios |
Sucesos y Grandes Iniciados. |
Años antes y después de Jesucristo |
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26.000 |
Acuario |
Cazadores de Renos |
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12.600 |
Leo |
Dispersión atlante. Arca de Noé). |
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11.500 |
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Desaparición de la isla atlante de Poseidón. |
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Argonautas. |
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Itinerario de Io |
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10.500 |
Cáncer |
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8.400 |
Géminis |
¿Jano? |
6,000 |
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6 300 |
Tauro |
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5.600 |
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Hermes |
3.600 |
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5.000 |
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Rama |
3.000 |
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4.400 |
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Krishna |
2.400 |
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4.200 |
Arios |
Orfeo (Guerra de Troya) |
1.800 |
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Moisés |
1.200 |
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Zoroastro |
950 |
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BuddhaPitágoras |
600 |
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2.100 |
Piscis |
Cristo |
0 |
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Mahoma |
600 |
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Templarios, bardos y San Francisco de Asís |
1.300 |
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Época actual |
Acuario |
Sociedad Teosófica |
1.800 |
La religión y la filosofía brahmánicas
BRAHMA, "ParaBrahma" o Supremo Brahma, es el Principio Absoluto Universal, que es "nirguna" (o "más allá de toda calificación") y "nirvishesha" ("más allá de toda distinción"). (Su nombre es palabra neutra).
ISHWARA es el Principio Divino Manifestado, "saguna" (calificado) y "savishesha" (concebido distintivamente). (Una imagen simbólica de cualquiera de los atributos divinos es un "pratika", pero no un ídolo).
Ishwara se manifiesta en tres aspectos ("Trimurti").
1 ° Brahma (palabra masculina), es el Principio Creador o "AparaBrahma" (el "no Supremo Brahma"). (Brahma es común al masculino y al neutro).
2° Vishnu es el principio animador y conservador (el Verbo).
3º Shiva es el principio renovador o transformador, que lleva "al más allá de la forma", produciendo el paso de lo manifestado a lo no manifestado; el retorno a la inmutabilidad eterna del Principio Supremo.
La potencia o energía de estos tres principios se llama "shakti" y se simboliza en las tres formas femeninas de Saraswati, Lakshmi y Parvati, respectivas simbólicas esposas de los tres principios anteriores. (140)
(Los que se adhieren más bien al culto de las "shaktis" se llaman "shaktas"). (Puranas y Tantras son respectivamente los escritos tradicionales de "shaivas" y "vaishnavas"). (141)
En las leyendas brahmánicas se nos presenta a Brahma en rebelión contra ParaBrahma (como veremos más tarde en la mitología griega, a Cronos rebelándose contra Urano), lo que motiva el castigo del primero, condenado a ser lanzado al abismo y manifestarse en cuatro avatares que, tratándose de tan excelso Ser, son respectivamente, el poeta Kakabusonda, el poeta Valmiky (autor del Ramayana), el poeta Viatsa (autor del Mahabharata) y el poeta Kalidasa (autor de Sacuntala).
Vichnú o Vishnú se manifiesta en nueve avatares, formas o encarnaciones, a saber: Pez, jabalí, Tortuga, León, Enano, Brahmán y finalmente en las personalidades de Rama, Krishna y Buddha.
Siva es representado en sus dos aspectos: Como destructor, vomitando fuego, con una corona de cráneos, ceñidor y brazaletes de serpientes y múltiples manos sujetando terribles armas; y como renovador, delante del monte Merú, a la sombra del árbol sagrado. Sus hijos son Ganesha (el dios de cabeza de elefante) y Kartikeya, dios de la guerra y del planeta Marte, llamado también Skanda.
La mitología brahmánica definitiva, olvidándose del "henoteísmo" védico y postvédico, se organiza en conceptos filosóficos y jerárquicos y establece una complicada cosmogonía que toma diferentes versiones según los tiempos; pero que ha sido la fuente mitológica de donde han libado todas las religiones posteriores. En el principio solo existía Brahm, el Dios Supremo, Uno y Trino, existente por Sí Mismo, al cual se le figuraba envuelto en un manto y llevándose un pie a la boca.
Maya, el aspecto femenino de Brahma, es la "ilusión" o aspecto fenoménico de la Naturaleza. La Naturaleza generatriz de cuyo seno manan los dos arroyos que forman el "mar de leche" (ese mar o `agua genesiáca" de donde se nutren las formas de la vida).
Kama, el hijo de los dos anteriores, el amor creador, puede asimilarse al Eros griego y al Cupido romano, siendo representado con un arco, hecho de caña de azúcar, y cinco flechas que representan los cinco sentidos.
He aquí extractadamente como relata el VishnúPurana la creación del Mundo y sus ciclos de manifestación. (142)
(Maitreya pregunta al sabio Parasara, y éste contesta lo que sigue relatando la creación):
"El mundo ha sido creado por Visnú, existe en él, Él es la causa de su duración y de su fin; Él es el Mundo”.
"¡Gloria a Aquel que es Hiranygarbha, Hari y Sankara (suprema Trinidad visnuita que representa respectivamente a Brahma, Visnú y Siva) el creador, el conservador y el destructor del Mundo!".
"Aquel que no pueden comprender los sentidos es Brahma, esencia única, siempre puro y exento de defectos. Existía bajo las formas de Purusha (el espíritu) y de Kala (el tiempo). Prahdana (materia primordial, luego llamada Prakriti o Naturaleza), Purusha (espíritu), Vyatka (substancia visible) y Kala (el tiempo) son las causas de la Creación.
`No había noche ni día, cielo ni tierra, luz ni tinieblas, ni alguna otra cosa que no fuera el Único, aquel que es Brahma, y Puman (el espíritu), y Pradhana (la materia), y la otra forma, por la cual están reunidas o separadas que se llama Kala (el tiempo).
"La diosa Narayana (o "que se mueve entre las aguas") que es una con Brahma, padre del Mundo, creó todas las cosas que existen al principio del presente Kalpa (o "día de Brahma").
"A fines del Kalpa pasado el divino Brahma se despertó y vio el Universo vacío. El eterno y supremo creador de todos los seres se hundió en el Océano. La diosa Tierra viéndole descender así a las regiones profundas, se inclinó ante Él en adoración diciéndole:
¡"Salve, oh, tu, en quien están todas las criaturas! Elévame como en otro tiempo lo hiciste! ¡Salve alma de las almas! ¡Gloria al Eterno que es causa y efecto, señor del sacrificio, exento de pecado!".
"El protector del Mundo, el poderoso de ojos de loto, levantó la Tierra desde las más profundas regiones. Entonces todos los habitantes de la esfera de los santos, se sintieron llenos de júbilo e inclinándose profundamente, alabaron al temible sostén de la Tierra".
"Dividida la Tierra en siete grandes porciones, construyó de la misma manera las cuatro esferas inferiores, el firmamento, el cielo y la esfera de los santos.
"El tiempo es una forma de Vishnú; oye ahora como se aplica, él, a medir la duración de Brahma y la de todos los seres animados e inanimados,
"Quince guiños de ojo, hacen un kashtha; treinta kashthas, hacen un kala, y treinta kalas un muhurta.
"Treinta de esos días forman un mes dividido en dos medias lunas.
"Seis meses hacen un ayana, periodo de la marcha del sol al norte o al sur (de la elíptica); dos ayanas componen un año, que es un día de los dioses.
"Doce mil años divinos, compuestos cada uno de trescientos sesenta de estos días (143) constituyen el período de cuatro yugas o edades, cada una de las cuales se divide así: La edad krita de cuatro mil años divinos; la edad treta de tres mil, la edad dwapara de dos mil y la edad kali de mil.
"El periodo que precede a una yuga se llama sandhya y tiene tantos centenares de años como millares cuenta un yuga (144) lo mismo que el sandhyansa o período que sigue a una yuga.
"Las cuatro edades: krita, treta, dwapara y kali, constituyen reunidas, una gran Edad o época (yuga). Mil grandes edades hacen un día de Brahma (145) durante el cual reinan catorce Manúes. Escucha la división del tiempo que ellos miden.
"Un manwantara es igual a setenta y una vez el número de años contenidos en los cuatro yugas (146) con algunos años adicionales.
Esta es la duración de Manú, de las divinidades y de los demás, o sean 852000 años divinos. Catorce veces este período constituye un día de Brahma. A1 terminar este día el Universo es destruido por el fuego.
"Brahma, uno con Narayana, se duerme entonces sobre su lecho de serpientes y su sueño dura una noche igual a su día; luego es creado el Universo de nuevo.
"De estos días y de estas noches se compone un año de Brahma, y cien de estos años, constituyen su vida entera. Un Pararddham, o la mitad de su existencia ha expirado, y termina con el Maha Kalpa, llamado Padma. El kalpr (o día de Brahma) llamado Varaha, es el primero del segundo período de la existencia. de Brahma.
"De las creaciones de Brahma, la primera fue la de Mahat o de la Inteligencia. La segunda fue la de los principios elementales o tanmatras. La tercera fue la creación orgánica o de los sentidos. La cuarta fue la de los cuerpos inanimados. La quinta fue la de los animales. La sexta la de las divinidades. Por último la séptima fue la de los hombres. Hubo también una octava, llamada Anugraha, que poseía, a la vez, las cualidades de la bondad y de las tinieblas. Pero hay otra novena, la creación Kaumara, que es a la vez secundaria y primaria. Y todas ellas son las causas radicales del mundo.
"En los períodos de disolución del Universo (Pralayas) los hombres creados son destruidos en sus formas individuales, pero jamás quedan exentos de las consecuencias de sus buenas o sus malas acciones; y cuando Brahma crea de nuevo el mundo, ellos son los renuevos de su voluntad, en la cuádruple condición de dioses, hombres, animales y cosas inanimadas". (147)
Moral brahmánica
(Fuente: "Manava Dharma Sastra" o Código de Manú).
La "ley de castas" tiene un sentido teológico y encierra el concepto de las diferentes moradas o estados de conciencia (o de evolución espiritual). Categorías del espíritu, reales y efectivas en los seres humanos, que se han simbolizado diciendo:
Brahma extrae a los brahmanes (sacerdotes o iniciados) de su cabeza.
a los Kshatriyas (guerreros, príncipes) de sus brazos.
a los Vaisyas (comerciantes y labradores) de sus muslos,
a los Sudras (criados, jornaleros...) da sus pies.
Según ley de reencarnación y mérito, cada uno nace en la casta que merece o necesita.
La vida del "brahman" se reduce a tres etapas: 1º De crecimiento e instrucción con un maestro. 2º De formación de una familia para dar lugar, principalmente, a una posteridad masculina. 3º De retiro y renunciamiento para entregarse a la meditación y al yoga.
Pero no basta haber nacido brahman, sino que es necesario llegar a serlo espiritualmente por los méritos y el conocimiento. Las leyes que rigen este desarrollo espiritual, están contenidas en el "Código de Manú" y se basan en un completo dominio de la naturaleza inferior por la superior. Cuando esto se logra, el brahmán se convierte en un "dwijas" o dos veces nacido, surgiendo simbólica y ceremonial mente del vientre de la "vaca", en una verdadera iniciación o "diksha".
El brahmán ha de modificar hasta sus alimentos, renunciando a los manjares impuros:
"Que coma las hierbas que se crían en la tierra o en el agua, flores, raíces y frutos producidos por árboles puros y los aceites que se forman en los frutos. Que eviten el tomar miel y carne, hongos terrestres, bustrina, sigruka y los frutos del sleshmataka". (Vers. 13 y 14, libro 69) "Que tomando poco alimento, retirándose a lugares apartados, contenga sus órganos, arrastrados naturalmente por la inclinación a la sensualidad" (Vers. 59, 1.61?) "Deben reconocerse tres clases principales de licores embriagadores: el que se saca de los residuos del azúcar, el que se extrae del arroz molido, el que se obtiene de las flores del madhuka; pasa con uno lo que con todos; los brahmanes no deben beberlos. Las otras bebidas embriagadoras que están en número de nueve, la carne de los animales prohibidos, los tres licores espirituosos más arriba mencionados, el que llaman asava que se hacen con drogas embriagadoras, componen el alimento de los Yakahas (gnomos), de los Rakshasas (gigantes) y de los Pisachas (vampiros); no debe jamás probarlos el Brahmán que come la mantequilla clarificada ofrendada a los dioses". (Libro 11º Vers. 94 y 95).
En el "Bhagavad Gita", Canto XVII, del "Mahabharata" se dice: "Los alimentos gratos a los hombres son de tres clases, correspondientes a cada disposición individual. Escucha la diferencia entre ellos".
"Los alimentos que acrecientan la vida, la energía, la robustez, la salud y el bienestar: los que son sabrosos, suaves, jugosos, nutritivos y gratos, son favoritos a los hombres de cualidad pura".
"Los hombres dotados de cualidad pasional, apetecen los alimentos acres, amargos, ácidos, salados, muy cálidos, picantes, áridos, ardientes, los cuales son fecundos en molestias, dolores y enfermedades",
"Los alimentos pasados, rancios, desabridos, hediondos y corruptos, los desechos de las comidas y los manjares impuros: he aquí lo que prefieren los hombres de cualidad tenebrosa".
El Brahmán cultiva una actitud de impasibilidad perfecta y no debe realizar más actos, ni decir más palabras, ni hacer más gestos que los que ha decidida fríamente y no bajo el impulso del deseo, del placer, del temor o del dolor. Esta "actitud voluntaria" llega a crearle una nueva personalidad, de acuerdo con la ley: "Debe soportar con paciencia las palabras injuriosas, no despreciar ni guardar odio a nadie por culpa de este cuerpo débil y enfermizo" (VI 47). "Que no se arrebate, a su vez, contra un hombre irritado; si le injurian que responda tranquilamente, sin proferir palabras vanas que se refieran a los objetos sometidos a las siete percepciones, que son tos cinco órganos de los sentidos, el sentimiento y la inteligencia; que no hable del Ser Divino". (VI48).
"La devoción y el conocimiento del Alma Divina son para el brahman los mejores medios para llegar a la suprema felicidad. Borra sus faltas por medio de la devoción y se procura la inmortalidad por el conocimiento de Brahma (Dios) ". (XII104).
"El hombre que reconoce es, su propia alma, el Alma suprema presente en todas las criaturas, se considera como igual ron relación a los demás y obtiene el destino más feliz. el de ser absorbido en Brahma. "(XII125),
Hay dos senderos que conducen a la salvación: El "Karmamarga" el sendero de la acción, y el "Jnanimarga” o sendero del conocimiento. (Otros consideran también el "Baktimarga" o sendero de la devoción).
Pero "El que ha encontrado el ser y lo ha reconocido, no se encuentra limitado en su sitio ni en sus deseos; ni la felicidad de los Dioses es comparable con la felicidad del conocimiento supremo".
Virtudes
Las diez virtudes o "Dasaparamitas", de perfección son:
"Dana (renunciación a todo apego inferior), Sila o la pureza perfecta en pensamiento, palabra y obra; Naishkramya o la consagración de sí propio al bien del mundo; Pragnana o la adquisición del conocimiento espiritual; Virya, la energía perseverante e inquebrantable; Kshati, la paciencia y el constante perdón; Satya, la verdad ante todo y sobre todo; Adhisathana, el cultivo del poder de la voluntad; Maitri, la compasión ilimitada hacia todos los seres vivientes; Upeksha, la indiferencia ante la alabanza o ante el vituperio. (148)
La doctrina filosófica hindú
Los "darshanas" o "puntos de vista" de la doctrina tradicional hindú, son:
1º) "Nyaya" o lógica.
2º) "Vaisheshika" o distinción.
3º) "Sankhya" o enumeración.
4º) "Yoga" o unión.
5°) "Mimansa" o reflexión profunda.
6º) "Vedanta" o sea fin o finalidad del Veda.
El "darshana" o sistema Nyaya, fue fundado por Gotama, el Aristóteles hindú. Se basa en la lógica o arte de razonar.
Según este sistema, todo silogismo comprende: 1º La premisa; 2° la prueba; 3º el ejemplo; 4º la aplicación de la prueba, y 5°. la conclusión.
Bajo el punto de vista metafísico admite la existencia de Paratman o Alma Suprema emanada de Brahma. Bajo el punto de vista físico admite la teoría atómica. Bajo el punto de vista moral, cree en la liberación por la Verdad.
El sistema Vaisheshika (uno de los sistemas menores) se debe a Kanada, y su denominación proviene de la palabra "vishesha" o "individualidad atómica".
Bajo el punto de vista físico admite seis categorías:
1. Drava (Substancia) o sea tierra, agua, luz, aire, éter, etc.
2. Guna (Cualidad) o sea color, sabor, olor, número, posición, etc.
3. Karma (Acción) bien en forma de acto o movimiento.
4. Samanya (Generalidad) o sea género, especie, familia... y todo grupo en el cual puedan incluirse las individualidades.
5. Vishesha (Separatividad) que equivale a individualidad y en último grado a la constitución atómica, como último elemento de individuación de la materia. Y el Samavaya (Coherencia) que se refiere a la existencia de las partes en el todo.
Bajo el punto de vista metafísico admite la existencia de "Ishvara" como manifestación de Brahma. Y bajo el punto de vista moral, la emancipación del alma por el conocimiento.
El sistema Sankhya fue recopilado y definido por Kapila hacia el año 700 antes de Jesucristo.
Admite dos principios fundamentales emanados del Absoluto: Un principio espiritual o Purusha y un principio material o Prakriti. El ciclo de manifestación de estos dos principios constituyendo el Universo, se desarrollaría en un Mahakalpa o "Edad de Brahma", que comprendería 311040000000000 (trescientos once billones, cuarenta mil millones) de años.
Una gráfica alegoría compara a Prakriti (la materia) con un ciego con buenas piernas; y a Purusha, e.1 espíritu con un lisiado con buenos sentidos. El lisiado va a hombros del ciego.. El ciego lleva, pero el lisiado conduce.
Purusa no escapa de los lazos de Prakriti por el camino de la muerte, sino por el de la rectitud y de la meditación en vida. Prakriti o la materia estaría formada de "torbellinos atómicos", en los cuales se manifestarían también los impulsos elementales de la vida espiritual, en forma de amor y de odio, que materialmente se traducirían por "afinidad" y "repulsión".
En todo plano de manifestación se determinan tres "gunas" o "clases", conocidas con los nombres de "Satva" (verdad y armonía), "Rajas" (actividad y pasión) y "Tamas" (inercia o indiferencia). Como dice el Bhagavad Ciita: "El fruto de satva es el bien; el de rajas es dolor, inquietud y disgusto; el de tamas es ignorancia, estupidez, e inercia. De satva dimana la sabiduría; de rajas el deseo; de tamas el error, la ignorancia y la pereza". (149)
Según esta doctrina, el principio espiritual involucionaría en el principio material, haciendo de éste un cada vez más perfecto vehículo de manifestación del primero. Y de este modo, ambos conjugadamente, evolucionarían consiguiendo grados superiores de perfección. El espíritu se perfecciona por su manifestación en la forma material, y la forma se perfecciona por el impulso o voluntad de existencia del espíritu. Las dos propiedades esenciales de toda substancia espiritual, o sean conciencia y senciencia (propiedades de conocer y de sentir) se desarrollan y perfeccionan con las experiencias de la vida material.
El sistema Sankya considera 25 "tattwas" o principios substanciales.
1°) "Prakriti" o "Pradhana", substancia universal indiferenciada. raíz o "mula" de la materia.
2º) "Buddhi", "Mahat" o "gran principio, intelecto puro 0 supraindividual.
3°) "Ahankara" a conciencia individual, del cual proceden cinco "tanmatras" elementales incorpóreos; principios, a su vez, de los 5 bhutas o vehículos corporales; y diez facultades externas (5 de conocimiento y sensación y 5 de acción) y una facultad interna o "manas" de conocimiento y de acción. (O sean las "tattwas" comprendidos entre el 4 y el 19 inclusive).
20°) Cinco elementos corporales: Eter, Aire, Fuego, Agua y Tierra. ("Tatúas” del 20 al 24).
25°) "Purusha" O "Punas", la esencia a principio complementario de "Prakriti" que da realidad a los "tattwas" de esta.
El sistema "Yoga" pretende la unión o identificación del ser humana con el Ser Universal, o por mejor decir, la transmutación de la conciencia humana en conciencia divina. Fue fundado y expuesto por Patanjali hacia el año 300 antes de Jesucristo.
Se fundamenta en el "Sankhya". Y admite la esencia de "Purusha" o Dios Universal, y la existencia de "Aum" o "Ishwara" que es su manifestación creadora.
Considera tres métodos o etapas de realización de sus fines:
I. "Hathayoga", por medio del cual se destruyen los obstáculos que se oponen a la unión.
II, "Rajayoga", impulso de unión o forma positiva de lograrlo. III. "Jnanayoga" a consumación de la unión por el conocimiento.
El "YogaRaja" o Yoga regio supone la unión con “Purusha" universal, despertando fuerzas latentes (150)
Sus etapas se desarrollan de la siguiente manera:
Hathayoga...
1. "Yama" o dominio propio.
2. "Niyama" o deber religioso, fundamentado en la sencillez y la pureza.
3. "Asana", actitud o dominio de la acción.
4. "Pranayama" a dominio de las fuerzas vitales (para lo cual se recomiendan distintas formas de respiración, algunas peligrosas para individuos de nuestra activa o "kármica" civilización occidental). (151)
5 "Pratyhara" o dominio de los sentidos.
6 "Dharana" a dominio de la mente (pensamiento).
Raja.yoga .......
7 "Dhyana" a meditación. (Precedida de la "ekagrya" o concentración).
Jnanayoga ......
8 "Samadi", éxtasis a adquisición de la conciencia espiritual.
Yogui es el que ha conseguida la unión o conciencia espiritual. Los poderes psíquicos resultantes de la purificación y del esfuerzo, se llamarán "siddhis" o "vibhutis". Los individuos que hacen alarde de ciertos poderes psíquicos, no han llegado a yoguis, sino que se han detenido en una etapa parcial o inferior. (Porque la mente no es el Yo sino un instrumenta del Yo).
El sistema Mimansa ("reflexión profunda" o estudio reflexivo del Veda) fue establecido por Jaimini.
El "PurvaMimansa", primera Mimansa o "KarmaMimansa" se refiere al dominio de la acción a la liberación por las obras ("karmayoga"). No requiere meditación sino cumplimiento. Es la vieja y ortodoxa escuela hinduista que se atiene "a la letra" de los Vedas. Admite la ley impersonal sin la voluntad inmediata de Dios. El "Apurva" es el efecto en potencia producido por una causa que ha actuado. Es el germen de las consecuencias futuras, que escapa, en cierta medida, a las limitaciones de la condición temporal. El "Apurva" puede permanecer unido al ser que ha realizado la acción o salir de él para entrar en el dominio de las energías cósmicas; donde produce una reacción de estas, que vuelve a la causa para restablecer el equilibrio ("acciones y reacciones concordantes" del taoísmo chino) no como sanción. Este hecho, en el cual se juntan el orden humano y el cósmico, encierra los conceptos del "dharma" (ley o deber) y del "karma" (reacción). El "karma" no es otra cosa sino la reacción del cosmos a la acción del individuo. (Véase Cap. IX). Esto lleva a la realización del bien por el bien mismo y al cumplimiento del deber sin anhelo de recompensa ni temor al castigo.
El "LittaraMimansa" ("investigación ulterior"), segunda Mirxlarrsa a BrahmaMimarysa, se refiere al carroeirrliento de Brahma. (La doctrina escolástica medieval, presenta gran analogía con esta "dharsana"). Fue fundada por I3adarayana (según otros por Vyasa) y está contenida en los "BrahmaSutras". (Año 700 a de J. C.).
La doctrina o sistema Vedanta (finalidad del Veda) es un desarrollo de la "UttaraMimansa" y su gran comentador fue Sankaracharya, llamado con razón el Santo Tomás del hinduismo.
La "Vedanta" es la metafísica pura o conocimiento de Brahma, representada por los Upanishads de los Vedas. La coordinación sintética que hizo Batfarayana en los BrahmaSutras, dio lugar a dos escuelas: la escuela "shaiva" o "advaita" de Sankara, y la escuela "vaishnava" o "vishishtadvaita" de Ramanuja.
Escuela shaiva. Según Sankaracharya, "Brahman es verdadero; el mundo es falso; el alma es Brahman y no otra cosa". No puede haber nada que esté fuera de Brahma, porque esta suposición equivaldría a limitarlo. Si el mundo no es Dios, si no una creación distinta de Dios en esencia, hay que convenir en que Dios no es todo, porque hay algo que no es Él. Y entonces no podemos atribuirle infinitud ni esencia absoluta, porque le falta la esencia del Mundo para ser Todo. El Mundo no es pues distinto de Brahma; pero sí es diferente, porque no puede aplicársele ninguno de los atributos determinativos que convienen a Brahma. El Universo es rigurosamente nulo con respecto a la infinitud de Brahma (" el Universo es un defecto en la pureza del NoSer", que dijo el poeta Valéry). Esta irreciprocidad de relación condena el panteísmo; pero no el inmanentismo.
Este monismo idealista de la escuela "shaiva", supone a Brahma envuelto en el principio de "Maya" (ilusión de lo cambiante o fenoménico), imaginándose separado en innumerables almas, que no son sino la propia conciencia divina, el tenor del tan mencionado adagio que reza: "Dios duerme en el mineral, sueña en la planta, despierta en el animal y vive en el hombre". El Universo es el "sueño de Brahma". La primera fase de este sueño es la "Ilusión de separatividad"; la segunda fase es la "Ilusión del Universo como objeto de sensación, ante las "almas".
Brahma es "SatChitAnanda" o sea la "existencia, el conocimiento y la felicidad absolutos". "Maya" no es substancial, como la "prakriti" del sistema sankhya; pero es real porque procede de Brahma. En el sueño de Brahma hay un algo efectivo; una subyacente realidad; porque "los sueños son verdad mientras duran". Cuando Brahma despierta, desaparece el Universo y las almas reconocen su unidad.
La liberación de las almas estriba en el reconocimiento de su identidad con Brahma. Moksha o "mukti" es la liberación de la existencia condicionada, por la identificación con la existencia universal. El que la logra es "yogui" ("jivanmukta" o "liberado de la vida") y con ello consigue escapar al encadenamiento causal de acciones y reacciones; lo que no se logra en el simple paso a otro estado individual, aunque se ocupe un rango superior al estado humano (deva o ángel).
Dice Sankaracharya que, "el único medio de obtener la liberación completa es el conocimiento. La acción no se opone a la ignorancia ni puede alejarla, mientras que el conocimiento disipa la ignorancia, como la luz disipa las tinieblas" ("AtmaBodha"). Esta transformación o "paso más allá de la forma" no cambia la apariencia exterior. (152)
Como se ve, esta doctrina de la liberación por la meditación y el conocimiento (y no por la acción) es la pura doctrina vedanta de Sankaracharya, que más tarde recogió y profundizó el Buddha sin salirse de la tradición hindú.
La doctrina de Sankara admite la manifestación de Brahma en Ishwara, las doctrinas del "Karma" y de la "Reencarnación" de las almas, y la existencia de los siete principios humanos; todo lo cual ya ha merecido nuestra atención en la primera parte de esta obra.
Escuela vaishnava. Está basada en el monismo cualificado de Ramanuja.
Según esta escuela, Brahman contiene elementos de pluralidad. Las almas son "partes" de Brahman. Y la "ilusión" o "maya" del Mundo, depende de la ignorancia de las almas.
Con gráficos símiles, se compara a las almas con las distintas chispas de la hoguera, que pertenecen al mismo fuego; o también a la proyección del mismo sol en cada gota de agua, dándonos la ilusión de otros tantos soles. Compárase también al hombre con un vaso de agua, en el cual el vaso representa al cuerpo, el agua a la mente donde se refleja el sol del espíritu, que en esencia no es más que una imagen del único sol, común a todos. (Bella figura para representar al principio espiritual universal o "Atman", común a todos los seres). El Yo de cada uno de nosotros sería la "chispa divina" emanada de la esencia de Brahma.
La meditación sobre las distintas escuelas de filosofía religiosa de la India, nos revela perfectamente el carácter del pensamiento oriental, que puede sintetizarse en una serie de principios inconmovibles:
1°) La realidad de "Tat", "ParaBrahman" o "Atman".
2º) La ilusión del mundo fenomenal y de la separatividad de los seres con resp