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VIOLENCIA FAMILIAR archivo del portal de recursos
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Búsqueda de la Salud Mental
La salud mental
al igual que la salud física, construye un valor positivo del ser
humano. Implica la capacidad de resolver los conflictos que puedan
surgir entre el individuo a todas las exigencias de la realidad.
La
salud mental que está influenciada por factores biológicos,
psicológicos y sociales, implica la capacidad del individuo para
establecer relaciones armoniosas con los otros y participar de la modificación
del ambiente en forma constructiva.
Importancia de la Prevención
En
la salud mental la prevención primaria abarca la profilaxis de situaciones
que podrían afectar el equilibrio emocional de las personas. Los
prepara para enfrentar de la mejor manera posible, situaciones como: intervenciones
quirúrgicas, embarazo, parto. Incluye la atención a
padres que van a adoptar un hijo, la prevención psicológica
en el ámbito escolar.
La
prevención secundaria se ocupa del tratamiento de enfermedades agudas
y crónicas de afecciones o discapacitados, tratando de disminuir
el número de personas con trastornos psíquicos.
La
prevención terciaria tiene como objeto reducir la capacidad debida
a la enfermedad mental y/o disminuir el deterioro resultante de los trastornos
psíquicos.
Factores que influyen en la salud mental
Según
la teoría de GEREAR CAPLAN, las personas durante su crecimiento y
desarrollo, tienen que satisfacer determinadas necesidades básicas
que influyen en el mantenimiento de la salud mental. Estas necesidades
se satisfacen mediante distintos tipos de aportes: físicos, psicológicos
y, socioculturales:
Aportes
físicos: influyen la estimulación sensorial adecuada, la realización
de ejercicios físicos y todo lo relacionado con el cuidado
y la protección física de la persona.
Aportes
psicológicos: constituyen la estimulación del desarrollo intelectual
y afectivo del individuo. Incluyen las relaciones directas con los
integrantes de la familia y con las demás personas. Estos aportes
satisfacen las necesidades básicas de amor, y de afecto, de limitación
y control y de participación colectiva.
Aportes
socioculturales: están constituidos por valores sociales y culturales
que influyen en el desarrollo de la personalidad, como por ejemplo: las
costumbres, las creencias, tradiciones, etc. Compartir con el resto
de la sociedad valores culturales, históricos y proyectos comunes
que satisfacen necesidades de pertenencia y arraigo, otorga a las personas
mayor estabilidad y firmeza para afrontar con éxito las dificultades.
I N T R O D U C C I O N
Para crecer
y desarrollarnos los seres humanos necesitamos vivir en relación
con otras personas, es decir, convivir.
La
familia es el primer grupo al que pertenece todo ser humano. Desde que nace;
cada grupo familiar adquiere un modo de actuar con sus propios hábitos,
tradiciones, deseos y formas de comunicarse.
Dentro
de la familia los adultos deben velar por la salud y el crecimiento de los
hijos o niños que están a su cargo. Pero no basta con
que le ofrezcan lo indispensable: alimento, abrigo, higiene, vivienda.
La familia es el lugar en el que todo
ser humano comienza a formarse como PERSONA, especialmente durante los diez
primeros años de vida, es de una vital importancia, ya que no sólo
asegura la supervivencia física, sino que a través de los
vínculos afectivos que allí se establecen, se posibilita el
desarrollo de actitudes adecuadas en los futuros integrantes adultos de
la sociedad.
Por eso, es importante
también, que los chicos se desarrollen en un clima de amor, confianza,
sinceridad, y respeto mutuo, que les permita crecer seguros de sí
mismos.
Como futuros profesionales
de la educación nos enfrentamos a situaciones que evidencian distintos
tipos de violencia (física, psíquica, moral) resultando difícil
comprenderla, pero que se halla insertada en nuestra sociedad, es indiscutible.
Nos preguntamos entonces, "¿debemos
atender la violencia familiar u otras, o debemos "saber escuchar"
y orientar hacia centros especializados?".
La
marca de quemadura de plancha, de cigarrillo, las marcas de hebillas de
cinturón, deberían hablar por sí mismas de la necesidad
de la denuncia y de la complicidad que el silencio implica.
Existe
un factor común que subyace a todas las formas de violencia –el abuso
de poder o autoridad-. Esto, generalmente ocurre cuando una persona más
fuerte (padres, sustitutos, etc.) abusa de uno menos fuerte (niño,
adolescente, madre, etc.) satisfaciendo su agresividad o deseos.
Es
un problema muy complejo, que se ha venido planteando desde hace mucho tiempo,
siendo alguna de sus formas difíciles de detectar.
La
escuela es parte de la sociedad en la que vivimos y estamos inmersos por
eso ésta debería abrirse a la comunidad haciéndose
partícipe de las problemáticas que llegan a ella, interviniendo
como mediadora de otras instituciones.
En
este trabajo quisimos reflejar esta realidad, e investigar qué es
la violencia familiar, qué tipos de violencia existen, y tratar de
demostrar que el maltrato familiar ya sea físico, mental y/o social,
afecta el buen desarrollo del aprendizaje escolar.
C A P Í T U L O 1:"LA SALUD Y LA FAMILIA"
1.1. La Familia:
La familia, célula fundamental de la sociedad, satisface las necesidades
de amor y protección del niño, creando de este modo condiciones
básicas que determinan un buen estado de salud. Al constituirse
en el primer ambiente donde un individuo se desarrolla es importante una
familia sana para que la influencia de la misma sea positiva en las características
psico-sociales de dicho individuo.
La familia está constituida
por el padre, la madre y los hijos, unidos por vínculos de amor y
asistencia recíprocos y permanentes. La base de la familia
es la pareja, la que por voluntad propia y en libertad eligen compartir
un proyecto de vida en común, estableciéndose acuerdos entre
ambos integrantes, como así también cada uno de ellos adquiere
una serie de derechos y obligaciones para con el otro.
El padre y la
madre ejercen su autoridad y gobiernan la persona y los bienes de sus hijos
hasta la mayoría de edad; el amor y el respeto mutuo constituyen
el medio más eficaz para poner en práctica ese gobierno. Por
otra parte los hijos deben respetar y obedecer a sus padres, y cuidarlos
en su ancianidad o por incapacidad.
1.2.La familia y el bienestar físico, mental y
social de sus miembros
La
familia es de fundamental importancia para el mantenimiento del equilibrio
entre la mente, el cuerpo y el ambiente de los miembros que la componen.
Si uno de sus miembros se halla enfermo o inválido, toda su
familia sufrirá las consecuencias psicológicas y socioeconómicas
que ello implica. Como así también las enfermedades
hereditarias, la pobreza, la miseria y la ignorancia de los padres impiden
el buen desarrollo del niño aunque éste nazca sano. La
familia constituye el primer y más importante centro de educación
en la transmisión de valores morales y culturales y como, LOS NIÑOS
APRENDEN LO QUE VEN, es necesario que los mayores conserven buenos hábitos
de vida en lo que respecta principalmente a la higiene y a lo moral.
1.3.Los roles familiares
Aunque
al nacer, el niño se encuentra físicamente separado de su
madre, éste continúa formando parte de la unidad madre-hijo.
Para el niño el cuerpo de su madre no es algo separado de él,
es una parte de sí mismo. Sus emociones dependen directamente
de las materias. Si la madre está alegre y de buen humor, el
niño estará alegre, si, por el contrario ella está
preocupada y angustiada, él se expresará de igual modo. Estas
relaciones son complejas y profundas y condicionan el desarrollo futuro
del niño con su salud emocional y su bienestar.
En
la primera etapa la función del padre consistirá en brindar
afecto y protección, para que la relación madre-hijo se pueda
dar sin inconvenientes.
En
una segunda etapa intervendrá para fijar límites y facilitar
la paulatina disociación de la unidad madre e hijo; permitiendo que
comience la socialización del niño, la que traerá consigo
la incorporación de normas sociales.
Desde
otro aspecto el rol de los integrantes en una familia tradicional estaba
encabezada por el padre, que como jefe de familia mantenía económicamente
a la misma, y poseía la autoridad máxima, y sus decisiones
eran acatadas sin discusión. La madre se dedicaba a las tareas
domésticas, mientras que los hijos ocupaban el rol de subordinados
y estaban sujetos a las indicaciones de sus padres.
En
la actualidad estos roles han cambiado debido al proceso de la realidad
social cambiante que provocó la transformación de la estructura
familiar. Este cambio fue lento y gradual. El primer factor
desencadenante fue el trabajo de la mujer fuera de la casa. El hombre
no es el único que mantiene a la familia, ya sea económicamente,
ni es el único que toma decisiones con respecto a la educación
de los hijos o a los problemas que afectan al núcleo familiar sino
que son tomados por la pareja. Los hijos dan sus opiniones y también
ayudan a los padres en la toma de decisiones. Este proceso de cambio
inducen a la familia situaciones conflictivas que van desde la seguridad
hasta alteraciones mentales, capaces de afectar a algunos de sus miembros
y puede provocar problemas para el desarrollo de la personalidad psicosocial.
Para superar los conflictos
es necesario que cada integrante de la familia cumpla con su función
determinada respetando y aceptando las opiniones de los demás. Así
podrá constituirse un verdadero grupo familiar.
Si
la familia se asienta sobre auténticos y sólidos valores morales,
como el amor y el respeto mutuo, proyecta esos valores fuera de ella, es
decir, a la sociedad de la que forma parte.
1.4.Familia e influencia cultural.
-
Anatomía del poder:
Se
entiende por PODER la capacidad de una o más personas para desarrollar
un sistema de ideas que factibiliza una acción contrapuesta a la
que intentan otras personas en el mismo campo de acción: si no hay
confrontación, no hay poder.
Cabe destacar que el poder se manifiesta de distintas formas.
Reconocemos tres clases de poder: sancionador, remunerante y
predisponente. La más obvia es la del poder sancionador, aquél
que gana la sumisión mediante la habilidad para imponer a las preferencias
del individuo una acción lo bastante desagradable o dolorosa como
para que aquellas sean abandonadas.
La otra forma de poder es la que logra
la sumisión a través de la oferta de una recompensa en caso
de atenerse a la norma se trata de un poder remunerante. La desestimación
es un aspecto del poder sancionador; la alabanza y la aprobación,
del poder remuneratorio.
Ambos poderes se combinan
para obtener un mejor resultado, esto es una sumisión más
garantizada como por ejemplo en el mito de la virginidad. Una tercera
forma de poder es la del poder predisponente en la que mediante la persuasión
y la educación lleva a que la voluntad de alguno parezca para otros
natural y apropiada. Es el que se ejerce cuando se les regala a las
niñas muñecas, mamaderas, maquillajes y se las condiciona
a cumplir el rol que nuestra cultura asignó a la mujer durante milenios.
Sexualidad y poder:
La
sexualidad humana es cultura: es una forma de comunicación, una realización
productiva de profundas proyecciones.
Desde el punto de
vista de la cultura sexual, la humanidad está divida en dos grupos,
dos subculturas: la del género hombre y la del género mujer,
cada una posee sus propios modelos que delimitan pautas y maneras
de funcionamientos. El grupo de hombres responde desde sus orígenes
a un código propio que abarca desde la fortaleza física desde
la prehistoria hasta el poder que, por pertenecer a un grupo de otro va
construyendo toda una ética que le permite la interacción
en una sociedad falo-culturista. El grupo de las mujeres también
crea su código, sustentado en el rol masculino. O sea a partir
del hombre como proveedor de alimentos, el rol de la mujer se va estructurando
desde su pasividad, en un papel delimitado, adjudicándosele los papeles
de esposa, madre, cuidadora de enfermos o a cualquier otro lugar que no
viole la relación de dependencia con respecto al poder masculino,
al nombre del hombre.
En
nuestra cultura es el hombre quien transmite el apellido, es el nombre del
padre, el psicoanálisis nos habla desde la función paterna.
Esta pauta da un criterio de autoridad, la máxima autoridad
en nuestra familia es el padre, sostenida hasta hace muy poco tiempo desde
la legislación con la adjudicación de la patria potestad.
En nuestra sociedad es el apellido del padre lo que da pertenencia
al niño a un grupo familiar y además marca una jerarquía.
No es lo mismo llevar el apellido paterno que el materno, si lleva
éste se insertará socialmente de una manera inferior. El
rol de la mujer es importante, ella es quien desde su lugar de sometida
reproduce el discurso dominante quedando los hijos atrapados dentro del
sistema.
En nuestras
sociedades la herencia se convierte en una forma de reproducción
del poder que está avalado por las instituciones dentro de la familia.
En las distintas clases sociales el poder dentro del sistema familiar
adquiere diferentes pautas de funcionamiento, en las clases altas está
determinado por el apellido, el prestigio, el dinero y el status social,
el lugar de la mujer está dedicado a cuidar y mantener las pautas
con que su clase se maneja.
En
la clase media existe una confusión de roles, a veces basada en la
competencia. Existe una aparente igualdad que la mujer consiente,
muchas veces sin darse cuenta cuál es su verdadero lugar en la familia.
Al igual que el hombre realiza las tareas domésticas y se ocupa
de la educación de sus hijos.
Los
conceptos de funciones familiares cambian en la medida en que se modifica
la sociedad. Recién desde hace 400 años se considera
al niño con sus derechos propios dentro de la estructura de la familia.
Éste cambiará en la medida en que cambie la sociedad,
probablemente en forma complementaria.
1.5.Violencia familiar:
Se
considera violencia familiar a toda acción u omisión comitiva
en el seno de la familia por uno de sus miembros que menoscaba la
vida o la integridad física o psicológica, o incluso la libertad
de otro miembro de la familia.
La
Licenciada B. Ferreira considera que "la violencia familiar es
un campo específico del conocimiento científico que requiere
un abordaje especializado dados los aspectos complejos que presenta este
problema social de magnitudes epidémicas. Tales aspectos están
constituidos por los diferentes contextos que contribuyen a la aparición
del fenómeno, como lo son las variables histórico-socio-culturales,
con su cargo de creencias, costumbres, leyes, concepciones jurídicas,
políticas, filosóficas, religiosas, científicas, etc.,
y las ideas tradicionales sostenida a cerca de la familia, los hijos, el
amor, el matrimonio, el poder, la masculinidad, la femeneidad, la obediencia,
y otros valores a analizar".
Además
se debe incluir a las instituciones educativas, políticas, deportivas,
judiciales, de seguridad, de salud, los medios de comunicación y
otras instancias de una comunidad, las cuales intervienen en la formación
de los individuos y son transmisoras de los mensajes culturales a cerca
del comportamiento, las creencias y las relaciones entre la gente. Dichas
instituciones tienen un papel importante, siendo mediadora entre los valores
y prácticas sociales y las personas que reciben tales mensajes.
Por último las familias
son el contexto en que los sujetos construyen su historia personal, adquieren
los modelos de identificación y son marcados por las experiencias
que los van educando y formando. Dichas experiencias pueden incluir
diversos grados de maltrato que se padecen directamente o como testigos,
siendo afectados por la violencia que ven recibir a otros miembros de la
familia. Estas vivencias se refuerzan por los entornos institucionales
y culturales que fomentan el uso de la fuerza y el poder en los hombres.
Agravándose aun más por la educación diferencial
de las mujeres, estimulando los valores de la violencia, el sacrificio por
los demás y la unión familiar, sumadas a las concepciones
de amor romántico y la discriminación social imperante refuerzan
el modelo de sometimiento femenino.
Ningún
ser humano merece ser maltratado y todos los afectados por diversas formas
de violencia han de ser respetados y atendidos. Pero dadas las estadísticas
mundiales por las que se sabe que niñas y mujeres son principalmente
afectadas, la investigación y los recursos asistenciales históricamente
se han focalizado en ellas. La asistencia a las víctimas requiere
capacitación y entrenamientos específicos del equipo interdisciplinario
que enfocará cada una de las vertientes: legal, psicológica,
médica, social de seguimiento, de prevención, etc.
La
experiencia internacional y nacional en el área indica que los tratamientos
terapéuticos no dan resultados, ya que se abordan sólo desde
la perspectiva psíquica. El recurso más efectivo demostrado
actualmente es el grupo de ayuda mutua de personas que comparten el mismo
problema. El grupo refleja la problemática social y le da el
marco solidario que se necesita para vencer el aislamiento, y la falsa creencia
de que están enfermos.
Cualquier
miembro de la comunidad puede aportar algo a esta causa en la medida que
se trata de un problema que "involucra a todos los seres humanos"
en tanto que la violencia no es una enfermedad sino una práctica
social y una conducta aprendida, puede ser modificada. Este es el
fundamento que alienta a seguir trabajando el abuso de poder que constituye
la raíz de la violencia familiar.
Si
bien como se dijo anteriormente la mayor cantidad de víctimas que
produce la violencia familiar son niñas y mujeres, también
existe un alto porcentaje de niños, adolescentes y ancianos. Un
número escaso hay de hombres maltratados.
Varios
expositores que participaron en las primeras JORNADAS NACIONALES sobre violencia,
programadas por la POLICIA FEDERAL ARGENTINA dieron su opinión sobre
el tema, algunas de ellas son las siguientes:
EXPOSITOR:
Taber, Oscar –médico-
Este profesional destaca que la violencia
familiar no era una patología inexistente pero que tampoco no era
reconocida, por lo cual su asistencia no era demandada ni encarada. Alude
a un curso dictado en 1980 donde había pocos participantes y una
sensación de rechazo y miedo que provocaba el tema. Paulatinamente
la situación se fue revirtiendo.
EXPOSITOR:
GROSS, Silvia –psicóloga-
La expositora quiso demostrar que es imposible pensar
en el tratamiento de violencia sin pensar en un trabajo multidisciplinario
y en red. No solo en la red introhospitalaria, sino en una red social
que vincule con instituciones como la policía, los estrados judiciales,
la escuela, y cualquier otro organismo que se relacione con la familia.
Destacó además la necesidad de atender el reconocimiento
de la problemática creando conciencia y la convicción de la
necesidad de tratamiento.
EXPOSITOR:
BRUSSINO, Marta –médica-
Ella destaca también el trabajo en equipo multidisciplinario,
no sólo con la intervención de profesionales de todos los
ámbitos sino también los agentes de salud que son personas
de la comunidad que se forman para brindar un servicio comunitario.
Recalca la importancia de trabajar en red interhospitalaria porque
se necesita la colaboración de los médicos de todo el hospital
aunque ellos presentan resistencias a certificar lesiones que requieran
citaciones de la Justicia. Cabe mencionar que los médicos que
más colaboran son los pediatras.
EXPOSITOR:
LEVY, Susana –psicóloga-
La profesional coincidió que el equipo multidisciplinario es
el elemento indispensable para lograr una buena estrategia de acción.
Afirmó que la tarea preventiva se debe cumplir con la capacitación
a los profesionales y a toda la comunidad, ya que el problema si se detecta
a tiempo y llega a tratamiento precoz, se puede evitar males mayores.
Ofreció algunas
estadísticas que se atienden en su servicio de las que podemos concluir
diciendo que según el nivel socioeconómico el mayor porcentaje
de casos de violencia pertenece a la clase baja media. Otro dato interesante
es que el 45% de las personas atendidas presentan antecedentes de violencia
en la familias de origen. Sólo el 15% denuncian policialmente
los hechos.
EXPOSITOR:
GUTIERREZ, Walter –psicólogo-
En
la Jornada expuso que las personas que vienen a la consulta lo hacen en
estado de crisis, en situación de urgencia, presentando fenómenos
de angustia y culpa. El consultante llega con algo que no puede elaborar.
Insistió en que la consulta no debe aplastar la demanda del
que pide ayuda por ello debe adecuarse, y tratar de que la angustia
tenga una ligazón con representaciones a través de verbalización
de los temores y ansiedades.
EXPOSITOR:
Montealbetti, Francisca –abogada-
Se
dirigió al auditorio exponiendo su opinión sobre las necesidades
que existen sobre el tratamiento del tema. Sostiene que hay necesidad
de la divulgación e información sobre el tema, de capacitación
profesional y de reconocimiento institucional y económico de los
profesionales que trabajan en el tema.
Para iniciar una acción legal la persona
que lo hace generalmente carece de conocimiento jurídico; si la persona
hace la denuncia correspondiente comienza el maltrato institucional: trámites,
médico legista, tiempos de presentación, etc., lo cual lleva
a que se abandone la causa; y dice al respecto: "la crisis violenta
necesita un trabajo urgente, sin demoras; caso contrario se dilata y pierde
la demanda de atención". De esto se desprende la necesidad
de informar y formar a la población sobre estas cuestiones legales;
además que tengan lugares de refugio hasta que la justicia intervenga.
También es necesario la formación
de profesionales que informen adecuadamente, así como también
es menester que se le reconozcan sus tareas.
EXPOSITOR:
Giudice, Francisco –médico-
Este profesional rescata
la coincidencia que hay en todos respecto de la necesidad de capacitar,
informar y formar sobre el tema y del logro del reconocimiento institucional
para todos los que trabajan en violencia familiar. Como así
también de lo imprescindible que es el trabajo multidisciplinario.
Estas coincidencias significativas para él preludian un cambio,
y anhela que gracias a éstas haya una nueva, para crear conciencia
donde no la hay sobre la problemática planteada.
EXPOSITOR:
Arias, Ana María –psiquiatra-
Esta
última médica que expuso en el tema de violencia familiar
aludió a la necesidad del trabajo secuenciado del equipo con la Justicia.
Además destacó la importancia
de un tratamiento de toda la familia para que ésta cree nuevas formas
de relaciones evitando episodios violentos. Para que exista una transacción
con la realidad; el victimario da algo para recibir de la o las víctimas
algo a cambio.
C A P I T U L O 2:
"El maltrato en la mujer"
2.1
Tipos de violencia:
La mujer sufre diversas formas de violencia,
ellas son:
Maltrato emocional: Encuadramos dentro de éste la
falta de amor, indiferencia, celos, desconfianza, el ejercicio del control
constante y la descalificación de ideas, opiniones y actos; la desvalorización
de la mujer y la ridiculización delante de los hijos o de otras personas;
la anulación de sociabilidad con vecinos, parientes y amigos;
culparla de los problemas que suceden en el hogar.
Maltrato sexual:
En este tipo encontramos el hecho de forzar a tener relaciones
sexuales sin atender al estado de ánimo y deseo del otro; en muchas
ocasiones mediante amenazas físicas; imponer el acto sexual mediante
comparaciones con otras relaciones, sospecha de infidelidad y/o amenazas
de calumnias frente a los hijos; desvincular la sexualidad del amor y el
afecto.
Maltrato en la comunicación: Se da a través de
insultos, gritos, amenazas, discusiones constantes; de la indiferencia al
diálogo (silencio); de ridiculizar ideas y opiniones; de la expresión
mediante gritos y reproches y de la comunicación contradictoria,
por ejemplo criticar a la mujer por su aspecto y luego desconfiar porque
está arreglada.
Maltrato en la distribución de responsabilidades
y tareas: En este aspecto se produce la desvalorización de las tareas
domésticas y no reconoce el esfuerzo que significa, el exigir
más y más en el cumplimiento de responsabilidades en el hogar,
en responsabilizar a la mujer de la crianza y la educación de los
hijos, haciéndola culpable ante cualquier problema, negarle la posibilidad
de realizar actividades fuera de la casa, no dejarla tomar decisiones importantes
dejarla de lado en cuestiones económicas y menospreciar su capacidad.
Maltrato físico: Cuando se origina el maltrato físico, siempre
existe alguna otra forma de maltrato.
Una
pareja que se acostumbra al maltrato psicológico en cualquiera de
sus formas, como puñetazos, tirones de pelo, empujones, cachetadas,
pellizcones, patadas, quemaduras, inmovilizar, dañar con un objeto
o arma o cualquier otro empleo de fuerza que cause daño o lesión
en el cuerpo o en la salud.
2.2 El comienzo de los malos tratos:
En algunos casos comienzan en el noviazgo, cuando la novia comienza
a darse cuenta de ciertas actitudes o comportamientos del novio y comienza
a insinuar una ruptura o dudas a cerca del casamiento desencadenándose
una serie de amenazas, hacia ella y su familia, a través de las palabras
y acompañadas por hechos. También pueden estar apoyadas
por presiones sociales, por ej. : "Ya está la fecha puesta",
"se pagó el lunch", etc., lo que implica que la mujer asustada
y desvalorizada agache la cabeza y se case. Veamos el testimonio de
estas mujeres luego: "Si yo hubiera sido fuerte y le hubiera contado
a alguien lo que pasaba, si no me hubiera importado el "qué
dirán" me hubiese evitado quince o veinte años de desgracia".
En otros casos el maltrato se inicia en la luna de miel; entre
ellos hallamos el de una señora que se olvidó de poner el
equipo de tomar mate en la valija y durante todo el viaje el marido la pellizcó
e insultó por ello, arruinándole no sólo
la luna de miel, sino que de ahí en más toda la vida
matrimonial, que se encauzó por la vía de la violencia.
Como se había citado anteriormente, es típico
que los hechos violentos comiencen durante el primer embarazo o el nacimiento
del primer hijo. El hombre por posesividad y celos no puede compartir
el afecto con nadie, éstas familias generalmente no tienen más
de tres hijos. Esto último, se debe a que el marido no permite
a la mujer tomar anticonceptivos porque le daría la libertad de tener
relaciones con otros hombres; por otro lado, el embarazo, la crianza, el
amamantamiento sujeta a la mujer la cual no puede salir a trabajar y por
ende no se independizará, de esta manera ejercerá el control.
Así la mujer queda más atrapada por las obligaciones
y las dificultades como para modificar su vida en momentos de cambios y
crisis en los que están involucrados los hijos.
2.3 Historia personal de la mujer golpeada y del hombre golpeador
Cualquier
mujer puede ser golpeada, pero en general esto ya se ha rubricado por ciertas
situaciones en las familias de origen; no hay que olvidarse además,
de la influencia de los prejuicios culturales. De esta manera, se conforman
modelos básicos que serán el soporte de nuevo esquema familiar.
A
través de las investigaciones se puede verificar que existen padres
que esperaban un hijo varón, y no una hija mujer, es decir, que respiraron
un ambiente de no aceptación por el hecho de haber sido mujer, la
misma se ubicará en un escalón por debajo del hombre y con
culpa por no haber satisfecho las expectativas familiares, además
de desvalorización por su género. También, las
mujeres abandonadas de chiquitas, huérfanas o adoptadas llevan un
déficit que las disminuyen ante los demás.
Con respecto al hombre puede señalarse
que en su familia de origen ha vivido la desigualdad y el desprecio hacia
la mujer, su madre ha sido testigos de malos tratos hacia ella o en un número
significativo de casos, ha sido también un niño golpeado.
Los golpes dañan física y psíquicamente,
humillan y desvalorizan. Las comparaciones con otros miembros de la
familia, siempre colocando a los demás como mejores, la falta de
estímulo y de aprecio por los logros de cualquier nivel, contribuyen
a la baja autoestima, reforzada cuando provienen de las figuras significativas
de papá y mamá.
2.4 El pensamiento de la víctima maltratada
La víctima piensa que es normal,
que el hombre tiene derecho a tratarla así. (Naturalización).
Se siente culpable, considera
que nunca hace las cosas bien, que se equivoca, que da motivos para el enojo,
que no es buena madre y esposa. (Autoculpabilización).
Tiene
sentimientos como: "no valgo nada", "soy una inútil",
"sino es él, ¿quién me va a querer?", "No
sé hacer nada", "yo me lo merezco". (Baja autoestima).
La víctima no puede reaccionar,
queda sometida a esta situación, no imagina respuestas adecuadas.
(Indefensión)
Piensa: "lo que pasa
no es tan grave", "al fin y al cabo él es bueno",
"sólo se enoja a veces". (Minimización)
La mujer considera: "Yo lo
elegí, ahora me lo tengo que aguantar", "la familia es
para toda la vida", "este es mi destino, es lo que me tocó",
"ya no se puede hacer nada". (Fatalismo)
Espera: "con el tiempo las
cosas pueden cambiar", "él siempre promete que va a cambiar,
que va a ser como al principio", "cuando deje de estar tan nervioso...",
"cuando resolvamos los problemas. (Esperanza de cambio)
La situación le provoca
mucho temor, a veces terror e inmovilidad. Se teme perder a los hijos
o que los hijos se críen sin padre. Se avergüenza de lo
que sucede y no se atreve a comunicárselo a nadie. (Vergüenza,
miedo, ocultamiento)
Resolver los problemas económicos no es fácil.
La víctima desconfía de las fuerzas y posibilidades.
Se imagina con sus hijos en la calle o en la peor de las indigencias.
Se ve a sí misma sin ninguna capacidad laboral y con un total
desamparo y faltas de apoyo por parte de la ley, instituciones, vecinos
y familiares.
2.5 Actitudes y comportamientos de la mujer que
no le ayudan a salir de esa situación
En
nuestra sociedad hay gran cantidad de personas que piensan y sienten como
la víctima, por lo tanto, en muchas ocasiones se enfrenta con actitudes
que no la estimulan ni la apoyan a salir de la situación.
Encuentra
poca comprensión y disposición de los demás para expresar
sus sentimientos.
Recibe consejos de resignación y aceptación
pasiva como si se tratara de una situación irremediable.
Mucha
gente piensa que la violencia es una forma de resolver los conflictos de
pareja, por lo que no es necesario hacerse tanto problema.
Existe personal
de instituciones que no desean enfrentar problemas de violencia familiar.
Evitan realizar la atención, muestran mala predisposición
y/o derivan a otros lugares.
En ocasiones, no hay donde recurrir, los
lugares de atención no están cerca o no es fácil su
acceso. A veces se los desconoce.
Es necesario que la mujer pueda
escuchar a quienes realmente están dispuestos a orientarla y ayudarla.
2.6 ¿Qué necesita saber la víctima?
Por ser persona, vale por sí misma y tiene derecho a ser tratada
con amor, dignidad y respeto.
Tiene derecho a llevar una vida acorde
con su condición de persona y a ser respetada en sus sentimientos,
necesidades, intereses.
La violencia no es una forma saludable ni beneficiosa
de relacionarse. Nada justifica el maltrato.
La asiste una legislación
a la cual puede apelar y que contempla formas de protección.
Estas situaciones son modificables.
2.7 Ciclo de la violencia
conyugal:
Para
ayudar a quienes viven en una relación violenta necesitamos comprender
su situación. A veces nos resulta difícil comprender
las historias de violencia entre marido y mujer.
Fases
de relación abusiva:
CORTEJO: se produce la atracción
en ambos. Aunque parezcan personas seguras, internamente no
lo son; pueden tener baja autoestima o haber vivido situaciones de violencia.
Juntos se sienten bien.
COMPROMISO: se convierten en pareja. Él
dependerá del apoyo emocional de ella y que le haga sentir masculino;
ella depende de él para que él tome decisiones, sea el dominante,
la haga sentir femenina. Ella puede depender económicamente
de él. Durante un tiempo las necesidades de ambos se satisfacen;
su mutua dependencia asegura un tiempo de felicidad en la relación.
TENSIÓN: las cosas cambian. Puede haber una fuente externa
de presión: trabajo, etc. Lo más frecuente es el primer
embarazo que cambia ese clima. Él comienza con los abusos, mientras
que ella trata de complacerlo se respeta menos a sí misma; él
se pone más y más crítico y ofensor y ella menos segura
de sí misma y culpable. Aumenta la tensión.
EL PRIMER
INCIDENTE VIOLENTO: durante una discusión, él le pega; ambos
se estremecen, le pide perdón y promete no volver a hacerlo. Él
se pone más cariñoso, viven momentos de ternura y pasión,
no hablan de lo que pasó, no pueden creer que haya pasado. Sus
emociones y su negación los acercan, lo hacen más dependiente
el uno del otro. Pero la barrera ha sido cruzada.
PASA NUEVAMENTE:
su cercanía emocional se deteriora, crece la tensión. Ocurre
otro incidente, nuevamente él se arrepiente y comienza otra "luna
de miel".
El ciclo se repite más frecuentemente: tensión,
violencia, luna de miel.
Ella no quiere tomar conciencia de la realidad,
se siente culpable. Él no se considera un marido abusador,
piensa que sólo la mantiene en su lugar. Ambos inventan excusas
y mantienen todo en silencio (con los de afuera).
SE ESTABLECE EL PATRÓN:
el ciclo continúa y los incidentes violentos se tornan más
serios y las lunas de miel más cortas. Si él mantenía
promesas ahora él usa amenaza; y si los afectos se dan durante la
luna de miel ella lo siente como una violación, no como una violación,
no como anteriormente creía que él la quería.
La
ansiedad y culpa de ella se convierten en miedo; comienza a creer
que merece los ataques.
YENDO Y VINIENDO: la violencia pasa a ser pública;
pero los extraños no se comprometen. Él tiene miedo
de perderla pero a la vez la deja y luego hace todo y el poderoso para que
vuelva. Pero, cada vez que lo deja y vuelve, hay más peligro.
Cuando este ciclo sucede más de una vez, nos encontramos ante
una situación de violencia conyugal.
La violencia no es una forma
saludable ni beneficiosa de relacionarse. Nada justifica el maltrato.
La asiste una legislación a la cual puede apelar y que contempla
formas de protección.
Estas situaciones son modificables.
Se puede cambiar pero no se puede sola. Se necesita atención
de profesionales e instituciones especializadas y el acompañamiento
de vecinos, amigos, familiares.
Necesitar apoyo psicológico no
quiere decir ser enfermo mental.
El agresor también puede incluirse
en un tratamiento.
2.8 ¿Cómo es posible modificar la situación?
NO
AISLARSE Acercarse a vecinos, familiares, amigos de confianza que
puedan comprenderla y ayudarla en lo que le sucede.Acercarse a organizaciones
que agrupan a mujeres (grupos de ayuda mutua, casa de la mujer, etc.)Consultar
centros de atención (Hospitales, Unidades Sanitarias, etc.)
TOMAR PRECAUCIONES
Tener a resguardo los documentos importantes (escrituras,
partidas de nacimientos, documentos de identidad).
Guardar algún
dinero del que pueda disponer.
Prever un lugar a donde ir, en lo posible
familiares, vecinos, amigos, etc.
Tener información previa sobre
lugares de albergues.
Tener a mano teléfono o direcciones de
ayuda, así como llaves, medicamentos en uso y ropa.
Comprometer
a futuros testigos en caso de formular la denuncia.
EN EL MOMENTO DE LA CRISIS DE VIOLENCIA
Tratar de alejarse para evitar que alguien resulte lastimado e incluso con
riesgo de vida.
Si es posible, tratar de ir a un lugar seguro.
Intentar
llamar a la Comisaría o Patrulla Bonaerense.
Pedir auxilio de
cualquier manera, hacer público lo que está sucediendo (por
ejemplo: abrir las ventanas o puertas, gritar, pedir socorro).
Es importante
saber que el agresor suele detener el ataque ante la presencia o conocimiento
de terceros.
DESPUÉS QUE HA PASADO LA
CRISIS Es
muy importante que la víctima esté decidida a buscar ayuda
y esté informada de los pasos a seguir.
Existen
varias posibilidades de acción; además de las enunciadas anteriormente.
Buscar una persona de confianza que esté dispuesta a acompañarla.
Concurrir a la Comisaría, realizar la denuncia.
En caso de lesiones,
pedir la revisación del médico forense.
Averiguar el número
del Juzgado donde se tramitará la causa.
Si se atiende en un
Hospital, recordar el día y los nombres de los profesionales intervinientes.
Recordar que existen evidencias que sirven como pruebas (marcas en el cuerpo,
ropas y objetos dañados, recetas de medicamentos indicados, certificados
médicos).
Buscar asesoramiento legal.
2.9 Consecuencias que trae aparejada la violencia en la
mujer
Existe
un alto porcentaje de mujeres que se suicidan como consecuencia del maltrato;
como así también el homicidio de la mujer por los maltratos
físicos; se produce así mismo el homicidio del golpeador a
manos de su mujer o de sus hijos adolescentes cuando intervienen en defensa
de la madre.
Las
muertes no son asumidas por la sociedad como consecuencia del abuso que
sufre la esposa, tampoco las ramificaciones de este conflicto en la salud
física y psicológica de la mujer, de los hijos, de los golpeadores
y en la prevención del crimen a nivel social.
Como
ya se ha señalado, el comienzo de los malos tratos coincide frecuentemente
con el primer embarazo y el primer nacimiento de un hijo, lo que implica
una alto riesgo de aborto y maltrato al niño, respectivamente.
Algunos
de los problemas que trae aparejado este conflicto en la salud física
de las mujeres son: jaquecas, insomnios, cansancio, lesiones; en los niños:
somatizaciones y problemas escolares; en los adolescentes: abandono precoz
del hogar, conductas de aislamiento y agresividad; en los golpeadores: aumento
de sus temores a matar y ser abandonados por su familia.
2.10 Los aspectos legales
El
problema abarca los derechos humanos fundamentales: EL DERECHO A SER FELIZ
EN UNA SITUACIÓN DE PAREJA y EL DERECHO A NO TENER MIEDO.
Existe
el mito que golpear a la esposa no es delito; no solamente lo es sino que
lo es en forma agravada; las amenazas también constituyen delito.
Los
mitos más comunes son:
"EL ABANDONO DE HOGAR": el hombre
amenaza a la mujer con que le va a hacer un abandono de hogar, que a efectos
jurídicos no tiene ningún sentido pero que atemoriza a las
mujeres frente a la situación de riesgo que supone vivir bajo el
mismo techo que el golpeador.
"TE VOY A SACAR A LOS CHICOS":
aún cuando la mujer fuese culpable de un divorcio tiene derecho a
la tenencia de sus hijos, si no tiene defectos de conducta o ha abandonado
a los menores o ha demostrado incapacidad para tenerlos, es decir si ha
sido y es buena mamá.
Además, la ley da prioridad a la
madre, sobre todo cuando los niños son menores de cinco años.
"TE VOY A DEJAR EN LA CALLE". "TODO LO QUE HAY AQUÍ
ES MÍO Y NADA TE PERTENECE": es difícil para una mujer
que tiene poca consideración por sí misma, reconocer que el
50% del matrimonio común le pertenece.
El profesional debe dejar
a la mujer de esos mitos y brindarle el apoyo junto con el trabajo que desempeñaron
otros en forma multidisciplinaria.
En
nuestro país, la violencia explícita de las leyes es aún
tema de honda preocupación para todos los que aspiramos legítimamente
a vivir y trabajar en medio de una sociedad justa, igualitaria, y tendiente
a una paz duradera. Se pueden mencionar:
La discriminación
de la mujer en la familia, que subsistió sin modificaciones hasta
la sanción de la ley de Divorcio Vincular y la Patria Potestad compartida.
Administración de bienes (aún en vigencia): a cargo del marido
en los bienes gananciales de origen indeterminado.
Obligatoriedad de
las tareas del hogar, y crianza de los hijos a cargo de la mujer por fallo
jurisprudencial.
Art. 940 del Código Civil: temor reverencial
de la esposa ante su cónyuge.
En el Derecho Laboral se considera
a la mujer como un menor de edad.
La mujer no puede realizar trabajos
nocturnos o insalubres, que suelen ser los más calificados.
Guarderías,
período de excelencia por nacimiento: sólo la mujer puede
tomar estos beneficios.
Adulterio: debería ser tratado de la
misma forma para el hombre y para la mujer.
Delitos sexuales (contra
la honestidad, violación de la esposa y de la prostituta).
Aborto:
se debería estudiar a fondo el marco de las causales socioeconómicas
y la contemplación de la despenalización.
En
los últimos tiempos el fenómeno de la violencia contra la
mujer –en especial la violencia doméstica- se hace cada vez más
visible y la sociedad tiende a hacer más receptiva en relación
con su estudio y la forma de combatirla. Este cambio es debido a:
La nueva posición de la mujer en la sociedad así como también
a las luchas y los movimientos de mujeres.
La sociedad ha comenzado
a considerar los derechos de los componentes de la familia como derechos
humanos.
La actividad de los organismos internacionales y los acuerdos
celebrados por los Estados en este marco, que consagran la plena igualdad
de hombres y mujeres.
Las estrategias diseñadas y las políticas
recomendadas por esos organismos.
De
acuerdo con este contexto, en nuestro país resulta necesaria la modificación
de las siguientes leyes:
En el Derecho Penal: se debe crear una figura
Penal especial que contemple la violencia doméstica tipificándola
como un delito diferente e incorpore la inversión de la carga de
la prueba; se debe arbitrar medidas precautorias protectoras de la seguridad
de la mujer luego de la denuncia o durante el proceso, que impidan al agresor
acercarse a la casa de la mujer o a su lugar de trabajo; es preciso contemplar
procedimientos alternativos: en lugar de prisión, conservación
de la libertad cumpliendo con la obligación alimentaria, tratamiento
psicológico y, durante los fines de semana, realización de
tareas comunitarias; cambio en la tipificación de los delitos sexuales
para que se los incluya entre los delitos contra la libertad y no contra
la honestidad.
En el Derecho Civil: modificar los conceptos de violencia,
abuso psicológico, etc., para hacer viable la defensa de la esposa
golpeada, y jerarquizarlos como causales de culpabilidad en el divorcio,
tenencia de hijos; extender la protección a la concubina del derecho
a solicitar la exclusión del hogar conyugal del golpeador, y considerar
ese vínculo como agravante en las acciones penales.
En el Derecho
Procesal: crear un procedimiento especial para el incidente de exclusión
del marido del hogar conyugal que permita una efectiva protección
de la mujer y de los hijos; incluir en casos determinados la posibilidad
de decretarla inaudita parte brindando durante su trámite la protección
adecuada a la mujer.
¿Cómo solicitar protección legal?
EN
LO PENAL Concurrir a la Comisaría más cercana, al Juzgado
Criminal o Correccional o a la Fiscalía de Cámara correspondiente
al domicilio.Identificar con nombre, apellido y domicilio al denunciado.Leer
la denuncia a fines de verificar que consten todos los hechos relatados.
EN LO CIVILTambién se puede dejar asentada una
exposición civil, que no es denuncia, sino una constancia de los
hechos ocurridos, por ejemplo, la necesidad de salir del hogar.
En cuanto
a las secciones en derecho de familia, tenencia, régimen de visitas,
exclusión del hogar, asignación de vivienda, divorcio, etc.,
deberá solicitar asesoramiento ante la Defensoría, el consultorio
gratuito del Colegio de Abogados o a su abogado de confianza.
EN
CASO DE MENORESConcurrir a la Comisaría o Juzgado de Menores.2.11
Asistencia a mujeres golpeadas Algunas
direcciones donde puede concurrir la víctima:
Escuela de Salud
Pública
M. T. De Alvear 2202 3º piso Aulas 34 y 35. Capital.
Asistencia psicológica, jurídica y social. Grupos de autoayuda.
Martes de 14 a 17.
Municipalidad de Avellaneda. Dpto. de
la Mujer
Av. Mitre 366 1º piso. Tel: 201-1366/3909/767. Asistencia
psicológica y jurídica. Lunes de 13 a 19. Miércoles,
Jueves y Viernes de 8 a 12. Grupos de autoayuda Lunes de 17 a 19 horas.
Consejo de la Mujer
53 y 12 Torre 2 piso 12º. La Plata.
Dirección de la Mujer
53 y 12 Torre 2 piso 6º. La
Plata.
Lunes a Viernes de 7.30 a 19.
Hospital Piñero.
Servicio de Psicopatología.
Varela 1237. Asistencia
psicológica. Lunes a Viernes de 9 a 12.
Fundación
Juan B. Justo
Corrientes 1485 1º "A". Capital. Tel: 40-5077.
Servicio Jurídico. Consultorio psicológico. Pedir
turno por tel. Jueves de 10 a 12: Miércoles, de 10 a 12. Lunes
a Viernes de 18 a 20. Jueves de 17 a 20.
Lugar de Mujer
Corrientes
2817 5º piso. Capital. Tel: 961-8081. Asistencia jurídica
y grupos de autoayuda. Lunes a Viernes de 17 a 19.
¿Cómo se asiste?
En
la Escuela de Salud Pública, se trabaja de la siguiente manera:
Se
mantiene primero una entrevista privada con ella, recibiéndola siempre
una psicóloga o una asistente social; la cual le brinda información
y contención.
La
entrevista es muy importante porque quizás sea el primero y el último
contacto con la institución; por lo cual es necesario que se lleve
un esquema armado o un pequeño plan de acción.
Hay
que estar con ella todo el tiempo que lo necesite, ya que esa mujer llega
en un período de crisis, entendiendo por crisis el momento en que
la persona enfrenta un problema. Además hay que hacerle saber que
no son las únicas que sufren este problema; esto les produce una
sensación de alivio ya que vivieron siempre en un estado de aislamiento.
Es
importante transmitirle que su problema puede resolverse, hay que acompañarla,
no descalificarla, porque en la desesperación y desorientación
no saben cómo salir de su situación e ignoran aspectos fundamentales
de la realidad.
Por
ello, es necesario contar con asesoramiento legal, y contarle cuáles
son sus derechos porque los desconoce.
El
servicio se propone formular un mensaje simple y claro, respetar el lenguaje
de la mujer y hablarle de lo que a ella le sirva. Hay que combatir
la creencia de la mujer de que ella misma es responsable, la culpable
de la violencia. Se deben respetar sus decisiones y respaldar y destacar
los pasos positivos que va dando para salir de su situación como
movilizarse para concurrir al Servicio, porque la mujer golpeada nunca tuvo
permisos ni trabajos.
En
las entrevistas se utilizan materiales impresos. Dos de ellos contienen
los datos necesarios para conformar la historia extensa de la mujer y el
tercero es una escala de abusos hacia la mujer:
NUMEROS Estas frases miden
el grado de abuso
(1corresponde
a NUNCA, etc.) que Ud. ha experimentado en la relación con su
compañero.
NO ES UN TEST. NO HAY RESPUESTAS
- 1-
NUNCA
CORRECTAS O INCORRECTAS.
2-
RARA VEZ
Responda tan
cuidadosa y exactamen 3-
OCASIONALMENTE
te como
sea posible. Coloque un nú- 4-
FRECUENTEMENTE
mero
al lado de cada frase según co- 5-
MUY rresponda.-
Mi compañero me menosprecia.
Mi compañero
quiere obediencia a su antojo. Mi compañero se vuelve duro y enojado
si le digo que bebe demasiado. Él me hace realizar actos sexuales
que no deseo ni me gustan. El se deprime mucho se la comida, las tareas
de la casa o el lavado de la ropa no Están hechos cuando supone que
deberían estarlo. Es celoso y sospecha de mis amigos. Me
golpea con sus puños. Me dice que soy fea y sin atractivos. Me dice
que yo no podría manejarme y cuidarme a mí misma sin
él. Él actúa como si yo fuera su sirvienta personal.
Me insulta y avergüenza delante de otras personas. El se
enoja mucho si no acepto sus puntos de vista. Mi compañero
me asusta con un arma. Es avaro al darme dinero para la casa.
Él me menosprecia intelectualmente. Me exige que me quede en casa
para cuidar a los niños. Me golpea tan fuerte que
necesité ir al médico. A
medida que la realiza se va dando cuenta que todo lo que le pasa está
escrito, existe, no le pasa a ella sola; se va reconociendo en el abuso.
Luego
de la entrevista, se le ofrece asesoramiento legal y se la invita a ingresar
al grupo de autoayuda. Se procura que el ingreso se produzca
en forma simultánea a la entrevista.
Los
grupos de ayuda mutua se diferencian en dos niveles. En el 1º
nivel se realiza la recepción de las personas que concurren por primera
vez; se les informa cómo se trabaja y la necesidad de que concurran
aunque no hablen. Generalmente el clima de solidaridad y el hecho
de no encontrarse sola permite la variación de la imagen de culpabilidad
y desvalorización. Además, se les brinda instrucciones
y contención a los fuertes sentimientos de miedo y desamparo. Cuando
el grupo se va consolidando pasa al segundo nivel, aquí se siguen
tratando las emergencias que surjan, pero se enfatiza en la reeducación
de la conducta. Se trata de que cada mujer revise sus ideas, sus acciones
y los factores de sumisión y baja autoestima que la llevaron a esa
situación para superarlos paulatinamente ingresando en el camino
de la independencia y autonomía personal.
2.12 Aspectos psicosociales y asistenciales del hombre
golpeador:
Cuando
se habla de hombres golpeadores se hace referencia a todos aquellos hombres
que ejercen alguna de las formas de abuso con su esposa o compañera.
Aparecen
varias características que dan un perfil del hombre golpeador. Entre
ellas se encuentra la falta de una vivencia de seguridad, que necesita sobrecompensar
a través de su autoritarismo para no demostrar su debilidad interna
que en el fondo existe. Tienen miedo de perder su poder, su control,
la dominación, lo que se asocia con ciertos mitos culturales de masculinidad,
sometiendo forma de relación que tienden al control, la dominación,
el poder, a considerar a la mujer como alguien que está por debajo.
Otra
característica es la dificultad para comunicar sus sentimientos,
lo que le afecta; esto se asocia a pautas de socialización masculinas,
donde no se expresan libremente los sentimientos porque son fuente de debilidad
y él debe ser fuerte.
Otra
de las características es el aislamiento emocional y social, lo que
no significa que no hablen con nadie, al contrario, pero con ninguna de
ellas tiene el grado de privacidad que le permite comunicarles sus propios
sentimientos, sus problemas.
Además
posee una muy baja autoestima que necesita ser reafirmada de otra manera.
Observando
las características generales es muy difícil intentar un trabajo
con esos hombres porque no hay autoconciencia, no hay grado de responsabilidad
sobre los actos y no sienten la necesidad de pedir ayuda para resolver esos
problemas. No lo ven como un problema propio, tratan de encontrar
la responsabilidad afuera.
Generalmente,
el hombre consulta este tipo de problemas luego de la fase del ciclo de
violencia, donde se produce la separación de la mujer, que se refugia
en otro lado, y ella pone como condición para volver que se trate.
Pero, luego aparece el otro momento en el ciclo que es la "luna
de miel", lo cual provoca el abandono del tratamiento y el consiguiente
proceso cíclico. Existen casos que ello no ocurre, por lo general
cuando la mujer se encuentra en tratamiento y concientizada de no aceptar
la promesa de arrepentimiento, por ende no hay deserción.
La
rehabilitación de los hombres golpeadores se lleva a cabo a través
de las formas grupales y las formas individuales; en la primera de las formas
los hombres intercambian las experiencias y va disminuyendo la dificultad
de hablar de estos temas, además, existe mayor compromiso con la
tarea. No obstante, en un principio se comienza con el trabajo individual.
En
el caso de que el abuso sea físico hay que priorizar la detención
de la conducta violenta. En el caso de que se trate de abuso emocional
sin abuso físico, se trabaja con el sistema de comunicación
y de creencias. En el caso de abuso emocional es más difícil
de erradicar.
Durante
el tratamiento los hombres golpeadores perciben las fases del ciclo, y cuando
pasan por la etapa de acumulación de tensión comienzan a buscar
formas de evitar el riesgo.
No
se puede dar una respuesta sobre los resultados finales en los tratamientos,
pero lo que sí se puede afirmar es que para llevar a cabo la rehabilitación
es inevitable la intervención externa.