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EL EFECTO INVERNADERO archivo del portal de recursos
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Resumen: El trabajo es un interdisciplinario de Geografía, Historia y Química en donde se trata de abarcar el tema del efecto invernadero desde estos tres puntos de vista.
Martín Petrillo
petrillo@argenet.com.ar
Indice
1. Introducción
2. Capítulo I: "El
Equilibrio Natural"
3. El dióxido de carbono
4. Metano
5. Ozono
6. CFCs
7. Monóxido de carbono
8. Oxido de nitrógeno
9. Capitulo II: "El problema que enfrentamos"
10. La Revolución
Industral "El comienzo del problema"
11. Capitulo III: "Consecuencias"
12. Capitulo IV: "Las evidencias del cambio climático"
13. Capítulo V: "Soluciones''
14. Conclusión
15. Bibliografía
1. Introducción
En este trabajo se desarrollará el tema del efecto invernadero
y se tratará de dejar en claro varios conceptos que a veces no se
les presta atención o son desconocidas. Primero que nada hay que
establecer que este fenómeno forma parte del equilibrio de la naturaleza.
Luego, es importante destacar que hay una serie de gases que son los que
lo hacen posible pero el problema viene cuando el hombre a través
de diversas actividades incrementó cuantitativamente estos gases
y trajo aparejado un cambio climático global.
Este incremento
de los gases se llevó a cabo luego de la. Revolución industrial
debido al inicio del uso masivo de combustibles fósiles.
2. Capítulo I: "El Equilibrio Natural"
El carácter unitario y global del clima fue percibido ya
a principios del siglo pasado. Se intuía que atmósfera y océano
tenían un papel muy importante en la temperatura media del planeta
y que parte de la energía que llegaba del Sol era, de alguna forma,
retenida por la atmósfera.
No mucho más tarde (1861) se
atribuyó al vapor de agua y al dióxido de carbono (C02) esta
absorción parcial, e incluso algunos científicos llegaron
a aventurar que pequeños cambios en la proporción de estos
gases podían tener efectos climáticos considerables.
Luego
de muchos estudios se llegó a la conclusión de que la temperatura
media global de la Tierra es el resultado del balance existente entre la
energía que llega del espacio (radiación solar), la pérdida
de calor (enfriamiento) debida a la energía devuelta por la superficie
terrestre y la atmósfera hacia el espacio y la cantidad de calor
que es retenido en la atmósfera. Este balance es controlado por más
de una docena de factores, los cuales son listados en la siguiente tabla:
Factores extraterrestres Duración
típica
Actividad solar superficial 40
a 120 años
Irradiancia Solar 100
años
Polvo entre la Tierra y el Sol Varia continuamente
Ciclos de Milankovich (**)Prececión, Exentricidad orbital,Inclinación
del eje terrestre, etc. 110.000 años
Albedo
(*) Terrestre
Vapores y polvos volcánicos 1
a 4 años
Cobertura de nubes Varia
continuamente
Turbidez atmosférica (fog) Varia
continuamente
Gases de invernadero Naturales 9.000 a 13.000
años
Gases de invernadero antropogénicos 250
años
Capacidad de absorción:
Albedo de la Tierra,
nieve, hielo Muy largo plazo
Movimiento de placas tectónicas Muy largo plazo
Corrientes
oceánicas Largo plazo
(*) El Albedo mide la cantidad de radiación reflejada por
un cuerpo en relación a la cantidad de radiación incidente.
(**) Los ciclos de Milankovich, que relacionan la posición de la
tierra con respecto al sol, describen matemáticamente la ocurrencia
de las eras glaciares.
Hay pruebas de que en épocas pasadas las
variaciones en la cantidad de irradiación solar y en la composición
de la atmósfera dieron lugar a unas condiciones ambientales muy diferentes
a las de hoy. Así hace 100 millones de años, cuando existían
los dinosaurios, la cantidad de C02 era de 4 a 8 veces mayor y la temperatura
media 10 0 15°C superior a la actual, mientras durante la ultima glaciación,
hace 10.000 años, la temperatura media bajo a 9 0 10°C, en correspondencia
con un contenido en C02 de unos 2/3 del que conocemos ahora.
Cuando
la radiación solar atraviesa la atmósfera, una parte es absorbida
por ésta mientras que otra es reflejada por las nubes o la superficie
terrestre. El resto es absorbida por esta última, la cual se calienta
y transfiere calor a la atmósfera y al espacio (radiación
terrestre o infrarroja).
Parte de la radiación terrestre es absorbida
en la atmósfera por algunos gases, llamados gases de efecto invernadero,
que actúan como un manto que impide que la misma escape al espacio
y contribuyen a mantener el calor de la Tierra. Estos gases mantienen la
temperatura dentro de límites que han permitido el desarrollo de
la vida como la conocemos. Sin la concentración natural de estos
gases en la atmósfera, la temperatura promedio en la superficie de
la Tierra sería similar a la de la luna, unos 18 grados centígrados
(18°C) bajo cero. A todo este proceso se lo llama Efecto Invernadero.
Dentro de los gases del efecto invernadero se pueden distinguir dos grupos
principales: los "naturales" y los "artificiales" .
Es decir, los que ya existían antes de la llegada del Homo sapiens
al planeta, y los que han sido fabricados por la industria humana. El primer
grupo es, con mucho, el mas importante.
Dentro de los gases "naturales"
el que más influye es el vapor de agua pero debido a que su presencia
y variaciones en la atmósfera no responden básicamente a acciones
del ser humano, lo dejaremos de lado a los efectos de un análisis
más detallado del problema de Calentamiento Global.
Después
del vapor de agua, los gases "naturales" que mayor incidencia
ejercen sobre el efecto invernadero son por orden decreciente: Dióxido
de Carbono que contribuye con el 50 %, luego el Metano y el Ozono que contribuyen
con aproximadamente un 15 %, seguidos por el Monóxido de Carbono,
los Óxidos de Nitrógeno, y Otros.
En el segundo grupo
habría que situar a los gases de la familia de los CFCs.
3. El dióxido de carbono
El Dióxido de Carbono ingresa a la atmósfera a través
de la oxidación o combustión del carbono orgánico.
Los océanos y lagos contienen 38.500 Gigatoneladas de carbono orgánico.
El total de cazbono presente en combustibles fósiles se calcula en
8.000 Gigatoneladas, y e1 carbono orgánico sobre la superficie representa
entre 700 y 2.800 Gt. En la atmósfera también se lo encuentra
presente en otros gases como el metano totalizado 80 a I40 Gc. Hasta ahora
nadie se ha tomado el trabajo de calcular la totalidad de carbono presente
en los animales e insectos entre los que contamos 5.900 millones de seres
humanos, 1.100 millones de vacas, 4 trillones de termitas, etc.
El dióxido
de carbono es emitido durante la respiración de casi todas las formas
de vida. Con excepción de ciertos virus y bacteria anaeróbicas.
Se produce en cada reacción de combustión, desde los incendios
forestales a las centrales eléctricas pasando por las hornallas de
la cocina, los fuegos para el asado del domingo, y la soldadura autógena.
Es imposible producir acero sin generar dióxido de carbono. Hasta
los automóviles eléctricos no pueden operar sin centrales
que generen energía eléctrica y la mayoría de la energía
eléctrica se genera quemando combustibles fósiles que producen
dióxido de carbono.
Los procesos naturales generan un balance
entre lo que se emite y lo que se absorbe. Pero las evidencias indican que
sólo algo mas de la mitad de las emisiones de carbono producto de
la actividad humana es absorbida en estos procesos naturales. El resto (45%)
contribuye a aumentar la concentración de carbono en la atmósfera,
y por consiguiente, la retención de calor solar.
4. Metano
El metano se produce en forma natural por la descomposición
de sustancias orgánicas en ambientes pobres en oxígeno. También
se produce en el sistema digestivo de rumiantes y otros animales, en la
explotación de combustibles fósiles, y en la quema de biomasa.
Aproximadamente la mitad de la producción de metano proviene de los
sembradíos de arroz, de la actividad animal, y de la acción
de los termitas. Una cuarta parte proviene de tierras pantanosas y húmedas.
Un 15% de la producción industrial de gas natural y carbón
mineral. Los rellenos de basura y otras sustancias orgánicas en descomposición
contribuyen con un 5% de las emisiones de metano.
A largo plazo, el
metano es mucho más preocupante como agente responsable del calentamiento
global, que el dióxido de carbono ya que tiene un potencial de calentamiento
global 62 veces mayor que este último.
El metano contribuye actualmente
con el I5% del Calentamiento Global, excluido el efecto del vapor de agua.
Se calcula que hacia fines del siglo XXI el efecto del metano habrá
superado al producido por el dióxido de carbono.
Aparentemente
la humanidad tiene una capacidad muy reducida para modificar estas cifras
ya que medidas drásticas tales como la reducción de la cantidad
de habitantes del planeta o de sus raciones alimentarias son imposibles,
luego tendremos que concluir que es muy poco lo que la humanidad puede hacer
para controlar el flujo de metano a la troposfera, salvo reducir pérdidas
en gasoductos, que prácticamente no tienen incidencia a nivel atmosférico.
5. Ozono
Este gas es extremadamente reactivo y se genera por la reacción
de la luz solar con contaminantes comunes, como monóxido de carbono,
óxidos nitrosos, e hidrocarburos. En el trópico su tiempo
de residencia en la troposfera es de horas a días. Se encuentra ubicado
en una franja de la atmósfera comprendida entre los 10 y 50 Km de
altitud con la mayor densidad se encuentra a los 29 Km de altitud.
Mientras
que en la estratosfera forma una capa protectora que nos escuda de los rayos
ultravioletas que provienen del sol, su presencia en la baja atmósfera,
o troposfera, contribuye al efecto invernadero. Cada molécula es
2.000 veces más efectiva en atrapar calor que una molécula
de C02.
La estratosfera continuamente provee de ozono no sólo
a la troposfera, sino también a la atmósfera siendo considerada
la mayor fuente del ozono superficial (Ground Level Ozone).
Los esfuerzos
del Hombre para reducir las sustancias agotadoras del ozono, al prohibir
el uso de CFC incrementarán ineludiblemente el calentamiento global.
Por ello podemos afirmar que el calentamiento global debido al Ozono, que
hoy representa casi un 15 % del total, se incrementará próximamente.
6. CFCs
Los Clorofluorocarbonados (CFC) y sus derivados tienen como fuentes
principales algunos productos industriales, y los óxidos de nitrógeno,
que se producen por multitud de causas, principalmente por la quema de combustibles
fósiles y la utilización de fertilizantes químicos.
La producción de cloro-fluoro-carbonos [CFCs] contribuye con aproximadamente
el 14% del efecto invernadero. Los CFCs son sustancias químicas sintéticas,
formadas por cloro, flúor y carbono. Las moléculas de CFC
tienen una larga vida activa. El CFC-1 1 es activo durante unos 65 años
y el CFC-12 durante unos 110 arios. Cada molécula de CFC-11 y de
CFC-12 contribuye 3.500 y 7.300 veces más, respectivamente, al efecto
invernadero que cada molécula de C02.
Los CFCs también
destruyen la capa de ozono en la estratosfera, causando que una mayor proporción
de rayos ultravioleta alcance la superficie de la tierra.
Una mayor
incidencia de rayos ultravioleta tendría importantes efectos tanto
en la agricultura como en la salud humana. E1 cáncer en la piel,
los problemas oculares, y las afecciones al sistema inmunológico,
son las amenazas más inminentes sobre la salud de la población
humana. Podrían también presentarse efectos adversos sobre
las algas y el plancton, bases de la cadena alimentaria en el mar.
7. Monóxido de carbono
Junto con el dióxido de carbono es un subproducto inevitable de cada combustión. En cambio si se puede minimizar su efecto a través de una mejor relación aire/combustible. Posee una vida media de aproximadamente 2 meses. Al llegar a la estratosfera y reaccionar con el oxígeno, produce dióxido de carbono y Ozono, ambos considerados como agentes responsables del calentamiento global.
8. Oxido de nitrógeno
Este gas, sin olor, contribuye por sí solo, con el 6 %
del calentamiento global. La contribución de cada molécula
es 200 veces más potente que el dióxido de carbono, con un
tiempo de residencia en la atmósfera de 150 años.
Provienen
principalmente de las chimeneas de las centrales energéticas que
utilizan carbón, de los tubos de escape de los automóviles,
y por la acción de los fertilizantes nitrogenados que se utilizan
en la agricultura. Una parte importante proviene dé orígenes
naturales tales como los relámpagos, las algas, la bacteria y la
descomposición de materia orgánica por microbios; sobre las
cuales el Hombre no tiene control.
Otros
Prácticamente todos los ga.ses liberados en la atmósfera contribuyen al Calentamiento Global. Pero en la gran mayoría de los casos la vida media es inferior a una semana, por consiguiente solo actuaran indirectamente. Por ejemplo la mitad del Dimetileter liberado a la atmósfera se convierte en dióxido de carbono y agua en aproximadamente 4 días.
9. Capitulo II: "El problema que enfrentamos"
Hasta ahora solo hablamos de las características del efecto
invernadero como agente natural de un equilibrio sin el cual el hombre no
podría habitar el planeta. Pero lo que a nosotros nos concierne realmente
y ha sido eje de controversias en los últimos tiempos es cómo
este equilibrio fue alterado por la acción del hombre, y es lo que
en adelante explicaremos.
El desequilibrio se produce porque el hombre
a través de distintas actividades a aumentado la cantidad de estos
gases invernaderos (GI) en la atmósfera de forma sustancial y esto
trajo acarreado un incremento en la temperatura.
Ciertamente el clima
evoluciona, la cuestión es con qué rapidez y con qué
margen de adaptación para los seres vivos.
Desde la revolución'
agrícola del Neolítico, con su actividad modificadora de las
condiciones ambientales, el hombre ha interferido indirectamente en el contenido
de dióxido de carbono de la atmósfera. Pero ha sido a partir
de la Revolución industrial cuando esta interferencia se ha incrementado
notablemente. En poco más de un siglo la actividad humana ha aumentado
la cantidad de C02 atmosférico en un 25% y doblado la concentración
de metano; el reforzamiento consiguiente del efecto invernadero necesariamente
dará lugar a un aumento de la temperatura, que se calcula de 1°C
cada 30 años, mientras que desde la ultima glaciación su ritmo
de cambio ha sido de 1°C cada 500 arios.
Las actividades humanas
comunes, fundamentalmente la quema de combustibles fósiles - carbón,
petróleo y gas- y la destrucción de los bosques, son las principales
fuentes actuales de emisión de C02 a la atmósfera.
La
actividad humana que más contribuye al agravamiento del efecto invernadero
es el consumo de energía ya que es lo que más combustibles
fósiles consume. No sólo representa el 65% de las emisiones
de anhídrido carbónico, sino parte importante de las emisiones
de metano (en las explotaciones de gas natural y carbón) y de las
emisiones de óxidos nitrosos, principalmente por las centrales energéticas
que utilizan carbón.
Esto se ve agarbado por el modelo económico
y productivo dominante que identifica bienestar con expansión y esta
con consumo de energía creciente (desde principios de siglo se ha
multiplicado por 30). El 75% de la energía que se utiliza procede
de combustibles fósiles: petróleo (32%), carbón (26%)
y gas natural (17%). Sin haberlo planeado nos hemos topado con los limites
del sistema económico actual, bastante antes del anunciado agotamiento
de los recursos
En el transporte, la dependencia de derivados petrolíferos
es superior al 95% sin que aparezca en el horizonte próximo ninguna
tecnología que lo sustituya. El 30% del total de energía consumida
en el mundo se emplea, como consumo final para transporte. Se estima que
origina el 25% de las emisiones de carbono a la atmósfera, además
del 47% de los óxidos de nitrógeno y cantidades semejantes
de hidrocarburos y conocido de carbono. La mayor parte de las emisiones
corresponde al Norte industrializado. Sólo en EEUU se consume el
35% del total de energía que se consume en el mundo en el transporte.
Otra fuente importante de C02 es la deforestación. Hace relativamente
poco tiempo que se ha reconocido que esta actividad es una causa que contribuye
a agregar una carga importante de dióxido de carbono y metano a la
atmósfera. Esta situación se ve agravada por la rápida
desaparición que están sufriendo las selvas tropicales ya
que contribuían notoriamente a consumir el C02 liberado a la atmósfera.
La deforestación en el trópico es una importante fuente de
emisiones directas de carbono. Los estimados más confiables oscilan
alrededor del 18% de las emisiones totales de carbono a la atmósfera.
La deforestación aporta otros gases al efecto invernadero, principalmente
metano y óxidos nitrosos.
El consumo de leña aporta carbono
adicional a la atmósfera. Una proporción del consumo de leña
se relaciona con la deforestación. Otra parte es el producto de la
colección de ramas y troncos caídos, cuyo aprovechamiento
no implica una contribución neta de carbono a la atmósfera.
El aporte total de la deforestación en el trópico al efecto
invernadero, incluyendo el consumo de leña y las emisiones de metano
y óxidos nitrosos, es de aproximadamente 2.000 millones de toneladas
equivalentes de carbono anuales. Se estima que al menos un tercio de estas
emisiones es contrarrestado por la regeneración de bosques secundarios
en tierras intervenidas.
Injustamente dos tercios del impacto acumulado
hasta la fecha se ha originado en países industrializados. Mientras
que los países en desarrollo, incluyendo a China, con cerca del 80
por ciento de la población mundial, habían contribuido con
un tercio del efecto invernadero acumulado hasta 1990, incluyendo la contribución
de la deforestación registrada en el trópico. Sin embargo
todos debemos pagar por las acciones de los países del 1° Mundo.
Igualmente, aunque la mayor parte de la contribución anual al efecto
invernadero continúa proviniendo de la actividad de los países
industrializados, la contribución relativa de los países en
desarrollo se encuentra en ascenso. Parte de sus emisiones de C02 se debe
a la necesidad de aumentar el consumo de energía para impulsar su
desarrollo. Otra parte se encuentra asociada a la deforestación.
La mitad aproximadamente del dióxido de carbono se transfiere al
océano, al suelo y a la vegetación donde queda almacenado,
pero esta proporción puede ser alterada en ambos sentidos: la estimulación
del crecimiento de las plantas retiraría más C02, pero el
aumento de temperatura podría acelerar la descomposición de
los desechos biológicos liberando carbono en suelos secos y metano
en arrozales y zonas pantanosas; sobre el proceso de acumulación
en los océanos las incertidumbres son todavía mayores.
10. La Revolución Industral "El comienzo del problema"
En la segunda mitad del siglo XVIII se inicia en Inglaterra una
transformación profunda de los sistemas de trabajo y de la estructura
de la sociedad. Se pasa del viejo mundo rural al de las ciudades, del trabajo
manual a la máquina, del taller a la fábrica. Los campesinos
abandonan los campos y se trasladan a trabajar a las ciudades, el artesanado
desaparece casi por completo; surge una clase de profesionales, promotores,
ingenieros; en las concentraciones industriales aparece un proletariado,
masa de braceros que trabajan con máquinas que no son suyas. Todo
se transforma: trabajo, mentalidades, grupos sociales. No es un proceso
súbito, como el de una revolución política, sino un
proceso duradero; tampoco es simplemente, un proceso de industrialización,
ya que se producen cambios paralelos en la agricultura y en la sociedad.
Se trata de un conjunto complejo de fenómenos. Esta revolución
es la base del mundo contemporáneo.
Hasta ahora fuimos haciendo
una pequeña introducción a lo que fue la Revolución
Industrial pero a partir de ahora nos enfocaremos en lo que realmente nos
interesa que es su influencia en el tema que estamos desarrollando.
La importancia de este acontecimiento es que desde los primeros años
del siglo XVIII comienza a escasear la madera, hasta entonces el combustible
casi exclusivo, y cuando Darby consigue producir acero utilizando carbón
como combustible una nueva fuente de energía se convierte en otra
palanca de la Revolución Industrial. El carbón se impone,
es más barato, más abundante y posee una mayor potencia calorífica.
De esta manera comienzan las emanaciones de carbón y con esto empieza
el problema que venimos desarrollando. Esto luego se ve empeorado cuando
se empiezan a utilizar los combustibles fósiles como nueva fuente
de energía y de esta manera la situación tomo las magnitudes
que ahora conocemos.
un tema aparte
El proceso de degradación y destrucción a que se
encuentran sometidos los recursos naturales en los países en desarrollo
se debe a un conjunto de desequilibrios internacionales, nacionales y sectoriales.
Es el resultado de una actitud predatoria contra los recursos naturales;
de la injusticia social que contamina la región y que condena a la
mayor parte de la población a la pobreza; del crecimiento demográfico,
que en parte se deriva de la pobreza y que a su vez la acentúa; y
de las profundas distorsiones que caracterizan las relaciones económicas
internacionales.
El crecimiento de la población es uno de los
principales problemas con que se enfrentan los países en desarrollo.
Acciones efectivas son necesarias para resolverlo, tomando en consideración
las características culturales, éticas y religiosas de los
diferentes sectores de la humanidad. La falta de sistemas efectivamente
democráticos de gobierno, y la profunda iniquidad social evidente
en la mayor parte de los países en desarrollo, son parte de la gama
de aspectos donde cambios fundamentales son necesarios.
Pero el dilema
de la población no debe aislarse del contexto económico y
político en el que se ha gestado. La degradación social y
ambiental que se observa en países en desarrollo se encuentra también
vinculada a las relaciones políticas y económicas internacionales.
Los países en desarrollo deben cumplir con su función de exportadores
de una cantidad cada vez mayor de materias primas [recursos naturales],
a un precio cada vez menor, en un esfuerzo por mantener sus precarios niveles
de desarrollo, y para alimentar la producción industrial y la riqueza
de los países del "Norte". Esta actividad frecuentemente
se fundamenta en el uso de tecnología obsoleta y contaminante. La
destrucción de recursos naturales, y los costos ambientales y sociales,
son ignorados en el sistema económico vigente.
Los países
Amazónicos, al igual que la mayoría de los países en
desarrollo, han servido por muchos años como suministradores de materias
primas para fortalecer el avance industrial de países desarrollados.
La exportación de materias primas continúa siendo el fundamento
de su estabilidad económica.
Su limitado desarrollo económico
e industrial ha hecho que no puedan suplir su propia demanda por maquinarias,
equipos, productos procesados, tecnologías y servicios. Se ven obligados
a importarlos, fundamentalmente de países industrializados.
La
evolución de los precios de ambos grupos de productos ha sido por
muchos años negativa para los intereses de los países en desarrollo.
Los precios reales de las materias primas no petroleras se han deteriorado
consistentemente por más de 20 años. Mientras que los precios
reales de los productos, tecnologías y servicios que se importan
han aumentado durante el mismo período. El deterioro de los precios
reales de las materias primas ha conducido a un profundo deterioro de las
condiciones económicas, sociales, y ambientales de los países
Amazónicos, así como de otros países en desarrollo.
El desequilibrio estructural en las relaciones comerciales con los países
industrializados es uno de los factores fundamental en el colapso de las
economías locales, así como en la generación de la
gigantesca deuda externa que se mantiene con los centros financieros internacionales.
La fabricación de productos de mayor valor agregado se ve limitada
por la falta de recursos financieros y tecnológicos, y por las barreras
que se esgrimen en los principales mercados internacionales contra los productos
procesados de países en desarrollo.
A pesar de las limitaciones
a que se encuentran sometidos, los países de la región se
ven obligados a transferir enormes cantidades de recursos financieros a
los países más ricos del planeta. La transferencia de recursos,
y las estrictas limitaciones para conseguir créditos, impiden las
inversiones necesarias para impulsar el desarrollo de la región,
y mejorar el nivel de vida de sus habitantes. El deterioro de la condición
humana de poblaciones en los límites de la pobreza ha incentivado
la explotación desmedida de recursos naturales, el principal sustento
de las economías locales.
11. Capitulo III: "Consecuencias"
Ahora que ya describimos los medios por los cuales el hombre está
alterando el clima vamos a empezar a enumerar y describir las consecuencias
que va a traer aparejadas este cambio en la temperatura.
Las consecuencias
no serán uniformes geográficamente; de nuevo van a pagar justos
por pecadores. El ciclo hidrológico se vera alterado por la mayor
evaporación del agua (que a su vez refuerza el calentamiento), se
prevé un aumento de las lluvias en las latitudes altas durante el
invierno, e intensificación de las sequías del 5% de frecuencia
actual a un 50% para el 2050; las zonas con mayor riesgo son el interior
de los continentes y precisamente las que más la sufren hoy día:
Sahel, Norte frica, Sudeste de Asia, India, Centroamérica y Mediterráneo.
Probablemente se acentuarían tanto la intensidad como la frecuencia
de huracanes y ciclones en la zona tropical, y se extenderían a latitudes
hoy poco afectadas o fuera del alcance de estos fenómenos naturales.
Con gran probabilidad, el nivel del mar se elevara debido a la expansión
térmica del agua y la fusión de los glaciares de montaña.
Se calcula un incremento de 10 a 30 cm para el 2030 y hasta 1 metro para
el 2050. Una subida semejante significaría la contaminación
de acuíferos, la recesión de costas y tierras húmedas,
hasta el 15% de la tierra fértil de Egipto y el 14% de la de Bangladesh
serian inundadas con la subida máxima prevista. También se
amenazaría la seguridad de mas de dos mil millones de personas que
viven en zonas costeras. Se afectaría los puertos y otras estructuras
localizadas en la costa, incluyendo centrales nucleares en las costas del
Japón, Corea, Taiwan, y otros países.
Posiblemente se afecte la estabilidad de los bosques tropicales y su diversidad biológica, debido a su alto grado de vulnerabilidad a cambios en el equilibrio ambiental, siendo sustituidos por ecosistemas más degenerados.
Los arrecifes de coral contienen la mayor diversidad genética
después de los bosques tropicales, incluyendo un tercio de todas
las especies de peces que se conocen. La mayor parte se encuentran en aguas
cuyas temperaturas promedios se aproximan al máximo tolerable sin
que se presenten cambios en su equilibrio simbiótico.
Si la temperatura
del mar aumenta en 2 0 3 °C, la estabilidad de algunos corales se vería
amenazada. Los aumentos previstos en el nivel del mar también afectarían
su capacidad de sobrevivencia, pues la estabilidad de los arrecifes de coral
se encuentra asociada al mantenimiento de una cierta distancia de la superficie
del agua.
El calentamiento esperado excede con mucho la capacidad de
migración de comunidades naturales, resultando una destrucción
sin reemplazo y un empobrecimiento de los ecosistemas, perdida de especies
y en definitiva perdida de la capacidad de la Tierra para soportar vida.
Quizá la agricultura industrializada pueda responder a la nueva situación
con suficiente rapidez (aunque en EEUU la ola de calor del año 1988
significó un descenso del 30% en la cosecha de grano), pero la agricultura
de los países en desarrollo no tiene medios para una adaptación
semejante.
Hay muchos fenómenos de gran alcance cuya evolución
frente al cambio climático es incierta, por ejemplo, las consecuencias
de un Océano Artico sin hielo sobre las corrientes marinas y su influencia
en la pesquería, o el probable desplazamiento de enfermedades tropicales
hacia otras zonas de la Tierra. Ejemplos como la malaria y el dengue podrían
extenderse sobre una mayor proporción de la superficie de la tierra,
afectando a millones de personas que hoy se encuentran fuera de sus áreas
de influencia.
El efecto invernadero ha sido así transformado
por el hombre en una amenaza a su propia seguridad. Los mas afectados serán
los más pobres, los que son víctima de la injusticia social,
los marginados económicos, los que soportan mas directamente el impacto
de la degradación ambiental. Esto es, la mayor parte de la humanidad.
12. Capitulo IV: "Las evidencias del cambio climático"
A todo lo largo y ancho del Planeta se han encontrado evidencias
cada vez más fuertes de que el cambio climático se está
produciendo de una forma acelerada. Algunos de los ejemplos más evidentes
los podemos encontrar en lugares tan apartados de nuestra geografía
como Siberia, o la Península Antártica. Sin embargo, Centroamérica
esta viviendo una situación climática la corriente de El Niño,
que da indicios claros del calentamiento del clima en nuestra región.
La comunidad científica mundial se conmocionó por las evidencias
del rápido aumento de 2,5 grados C en la temperatura de la Península
Antártica, que ha generado la desaparición de grandes superficies
del banco de hielo que rodean su costa. En la Antártida, la extinción
de veintiuna colonias de pingüinos, y la disminución de la población
de los mismos en un 40%, ha sido atribuida a la disminución de años
fríos, desde los últimos cuarenta años. Japón
vivió en 1994 la peor sequía que haya afectado a ese país
en años, que trajo consigo las restricciones de agua en 150 ciudades
y un aumento sin precedentes de las temperaturas. Mientras tanto, durante
el mismo año, la población de China se ahogaba por la mayor
inundación del presente siglo, en la que perdieron la vida 1,500
personas y 8,5 millones resultaron afectadas.
Durante los pasados meses,
la población de los Estados Unidos sufrió inundaciones y huracanes,
con un saldo de millones de dólares en perdidas, mientras que los
habitantes de Perú sufrían las consecuencias de la corriente
de El Niño más devastadoras del último siglo. Centroamérica
sufre actualmente sequía, hambre, perdidas de cosechas y económicas
millonarias, y decenas de muertos, debido al fenómeno de El Niño.
Todas estas catástrofes tienen un punto en común: los científicos
del mundo coinciden en que se deben a las alteraciones climatológicas
que se están produciendo debido al calentamiento global de la temperatura
del Planeta, el cual tiene su origen en las emisiones de gases que se están
realizando por las actividades humanas.
El cambio a gran escala que
se está produciendo en la circulación atmosférica y
en las corrientes marinas - como la oscilación del sur "El Niño"-,
debido al calentamiento de la atmósfera, está provocando en
la Región Centroamericana una modificación sobre el régimen
de lluvias y los patrones del clima. Esta situación ha llegado hasta
tal punto, que incluso en las áreas más lluviosas de la zona
se está sufriendo una fuerte sequía, pues ha variado la distribución
estacional de la lluvia y su intensidad, lo que ha causado un aumento en
la evaporación.
Aunque las emisiones de gases de invernadero
producidas en nuestros países no se encuentran en los niveles de
las naciones industrializadas, lo cierto es que Centroamérica es
un territorio muy vulnerable a los efectos producidos por el calentamiento
global. Este hecho por sí sólo, debería servir como
justificante suficiente para que los mandatarios de la región tomaran
acciones inmediatas para dejar de fomentar en sus países las emanaciones
de este tipo de gases, adoptando el uso de energías renovables. Además
deberían demandar a los gobernantes de los estados desarrollados
que adopten prácticas urgentes para reducir sus emisiones de forma
efectiva. De no aceptar una actitud de responsabilidad ante la amenaza que
supone el efecto invernadero, las consecuencias que hoy se están
viendo tales como hambruna, enfermedades, inundaciones, sequía, pérdidas
de cosechas, racionamientos de energía y un largo etcétera,
supondrán un muy grave riesgo para los habitantes de todo el planeta,
y en particular - por su vulnerabilidad - de la región centroamericana.
(Este gráfico representa cómo todo está encadenado y en un perfecto equilibrio, de tal madera que al modificar algún factor se llevan a cabo una serie de reacciones en cadena).
13. Capítulo V: "Soluciones''
La única defensa razonable ante el cambio climático
es la reducción drástica de emisiones de dióxido de
carbono cambiando el sistema energético y por tanto el económico,
renunciando a la devoradora filosofía de desarrollo sin limites.
Se ha calculado que la estabilización de la concentración
efectiva de C02 en la atmósfera requiere la reducción de emisiones
de origen energético al 70% del nivel de 1990 para el año
2020, y aun así dicha estabilización sólo tendría
lugar una década después con una cantidad de dióxido
de carbono un 8% mayor que en 1990.
Sin embargo, no es menos cierto
que la satisfacción de las necesidades básicas del Tercer
Mundo, formado por el 80% de la humanidad y donde tiene lugar el 90% del
aumento de población, conlleva un crecimiento de la demanda energética
que podría alcanzar un 4 0 5% anual en las actuales condiciones.
Para dar salida a ambas prioridades hay que aplicar simultáneamente
dos estrategias: el ahorro de energía mediante la racionalización
del uso y el empleo de tecnologías eficientes, y obtención
de la energía imprescindible por métodos renovables de bajo
impacto ambiental. Todo ello dentro de un necesario cambio de modos de vida,
reduciendo el consumo en el Norte para que el Sur tenga margen para aumentar
el suyo hasta niveles dignos.
Las crisis del petróleo de los
años 1973 y 1979 demostraron que el ahorro puede considerarse en
sí mismo una fuente de energía: la intensidad energética
(energía necesaria para producir una unidad de PIB) de la CE se redujo
en un 25% (en el estado español sólo un 3%). El informe de
la Comisión Mundial para el Desarrollo y Medioambiente (informe Bruntland)
señala que es posible reducir a la mitad el consumo de energía
de los piases Ricos y crecer simultáneamente un 3% anual. Requiere
un considerable esfuerzo la reconversión de las economías
occidentales para aprovechar el potencial de ahorro, aunque, irónicamente,
algunos analistas sostienen que en un verdadero mercado libre, no deformado
por la presión de grupos de interés, seria la opción
natural pues la obtención y quema de un barril de petróleo,
por ejemplo, es más cara que la implantación de medios de
eficiencia que evitarían necesitarlo.
Es fundamental que la demanda
energética de los países en vías de desarrollo se satisfaga
con tecnologías eficientes, la utilización de la mejor tecnología
disponible podría proporcionar, en ciertos piases, un nivel de servicios
similar al de Europa en los 70 con un consumo de energía solo un
20% superior al que tenían en los 80. Además la eficiencia
reduce el número de centrales necesarias, por tanto libera capital
y disminuye la sensibilidad al coste de suministros.
Las medidas aplicables
para disminuir el impacto del transporte son, esencialmente, maximizar la
eficiencia de los vehículos mediante normas de obligado cumplimiento
para fabricante y usuarios (limites de velocidad) y reducir su utilización
fomentando una amplia red de transporte público con incentivos para
el tren, y una política urbanística que favorezca el uso de
la bicicleta y cierre el paso del coche al centro de la ciudad (todo lo
contrario a la construcción de aparcamientos subterráneos).
También planificación del territorio para disminuir las necesidades
del transporte y la dependencia del coche privado en el urbanismo disperso.
No faltan vais de solución a los problemas que enfrenta el planeta,
sino voluntad política de llevarlas a cabo, como ejemplo véase
que a lo largo de los últimos diez años menos del 1% de los
prestamos del Banco Mundial se han dirigido a proyectos de eficiencia.
Las posibilidades de alcanzar metas que permitan minimizar los efectos del
cambio climático implícito en el proceso actual de desarrollo,
dependen de un esfuerzo concertado entre todos los países de la Tierra.
La distribución de las cargas deberá basarse en principios
de justicia y equidad, tomando en consideración la responsabilidad
acumulada hasta la fecha, la capacidad de cada país de contribuir
al alcance de las metas que se tracen, y el derecho de todos los pueblos
del mundo al disfrute de una vida digna.
La deuda ambiental que han
generado los países industrializados debería traducirse en
asistencia tecnológica y financiera, para que el avance social y
económico de los países en desarrollo no desemboque en una
mayor destrucción de los recursos naturales del mundo, y en los aumentos
previstos en las emisiones de gases que amenazan la estabilidad planetaria.
No hay mucho tiempo para la duda, el panorama con que se presenta el nuevo
siglo es muy sombrío y nuestra capacidad para modificarlo disminuye
con la acumulación de C02. Cuanto más se retrase la adopción
de nuevas tecnologías energéticas eficientes y blandas más
difíciles serán las medidas a tomar.
14. Conclusión
Simplemente podemos decir como conclusión que a través del trabajo creemos que se lograron demostrar y explicar las hipótesis planteadas en la introducción y que nos parece que a este tema se le debería prestar mucha atención porque de otra manera en el futuro nos vamos a ver perjudicados por nuestra falta de voluntad ambiental.
15. Bibliografía
· http://www.mvotma.gub.uy/dinama/dinama.html
(Direccion
Nacional De Medio Ambiente De Uruguay).
· Informe fue realizado
por Greenpeace Centroamérica -Campaña de clima y energía;
y publicado en esta versión en Internet por la RDS de Nicaragua.
· The World Wide Fund For Nature.
· Efecto invernadero:
cambios del clima en el Pasado y en el futuro.
(Http://sunsice1.uca.es/icman/cemuconferencesToharia.html
)
· http://www.cadea.org.ar/ozono.htm#invernadero
· http://benmagec.ulpgc.es/aedenat.html
· Agencia de Protección ambiental de Estados Unidos.
· http://www.proyectogeo.com.ar/cartelera/cumbre%20climatica/el_cambio_climático_y_el_efecto_.htm
·
http://www.eltercertiempo.net/ecologia/eco-04.htm
· Historia
Contemporánea de Antonio Fernandez.